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Farmacodependencia del cannabis y drogas alucinógenas.

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3 junio 2021

AUTORES

  1. Beatriz Pobo Sanz. Graduada Universitaria en Enfermería. Escuela Universitaria de Enfermería de Huesca. Experto Universitario de Enfermería ante situaciones de Urgencias y Emergencias. Enfermera en Hospital Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Ana Isabel Herrero Gómez. Graduada en enfermería, escuela universitaria de Huesca. Máster universitario en iniciación a la investigación en ciencias de la enfermería por la universidad de Zaragoza. Enfermera en hospital universitario Miguel Servet.
  3. Sheila Navarro Gil. Graduada en enfermería, facultad de ciencias de la salud de la Universidad de Zaragoza. Máster en Urgencias y Emergencias por la Universidad Cervantes. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Jorge Berdejo Hernández. Graduado Universitario en Enfermería. Escuela Universitaria de Enfermería de Huesca. Experto Universitario de Enfermería ante las Actuaciones en Urgencias y Emergencias. Experto Universitario en Asistencia Sanitaria a los Accidentados de Tráfico. Experto Universitario en Cuidados de Anestesia. Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet.
  5. Marina Uruen Subías. Graduada en enfermería, facultad de ciencias de la salud de la Universidad de Zaragoza. Experto en Urgencias y Emergencias, Máster en Urgencias y Emergencias Universidad Pontificia de Salamanca. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet.
  6. Esther Crespo Martín. Graduada en enfermería, escuela universitaria Huesca. Experto universitario en geriatría y longevidad para enfermería. Experto universitario de enfermería ante las actuaciones en urgencias y emergencias. Enfermera en Hospital Universitario Miguel Servet.

 

INTRODUCCIÓN

Los cannabinoides son compuestos químicos que actúan sobre los receptores cannabinoides del cuerpo produciendo una liberación de neurotransmisores en el cerebro. Estos receptores se encuentran en el sistema nervioso, controlando diferentes funciones.

Los más populares en la actualidad son el THC, y el CBD, famoso por sus beneficios medicinales. Los podemos encontrar en las plantas y en el cuerpo humano llamados endocannabinoides.

 

PALABRAS CLAVE

Cannabinoides, THC, enfermería, drogas alucinógenas.

 

ABSTRACT

Cannabinoids are chemical compounds that act on the body’s cannabinoid receptors, producing a release of neurotransmitters in the brain. These receptors are found in the nervous system, controlling different functions.

The most popular today are THC, and CBD, famous for its medicinal benefits. We can find them in plants and in the human body called endocannabinoids.

 

KEY WORDS

Cannabinoids, THC, nursing, hallucinogenic drugs.

CANNABINOIDES

Origen y principio activo:

Los cannabinoides son sustancias químicas orgánicas pertenecientes al grupo de los terpenofenoles que activan los receptores CB1 y CB2 del cuerpo y cerebro de animales. Están formados por 21 átomos de carbono con tres anillos: ciclohexeno, tetrahidropirano y benceno.

La planta Cannabis, también llamada “cáñamo” o marihuana, tiene importancia por el contenido en aceites terpénicos, especialmente el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), sustancia ilegal, susceptible de abuso y dependencia.

El cannabis se presenta para su consumo en forma de hachís (exudado resinoso de la planta), marihuana (triturado seco de la propia planta) y en forma de aceite. Aunque habitualmente se consume como cigarrillos (“porro”) también puede utilizarse el aceite esparcido en cigarrillos.

La marihuana contiene habitualmente entre un 1% y un 5% de THC, el hachís entre un 15-50% y el aceite entre un 25-50%.

El Cannabis es una de las drogas psicoactivas ilegales más consumidas en todo el mundo. La edad de inicio de consumo entre los estudiantes se sitúa en 14,6 años siendo similar en ambos sexos, pero se registran tasas elevadas entre los adultos jóvenes de 15 a 34 años. El consumo de esta droga es notablemente más elevado en hombres que en mujeres.1

Tipos de cannabinoides y vías de administración:

El Cannabis sativa contiene más de 400 componentes químicos, de los cuales se conocen alrededor de 60 cannabinoides únicos. Los tres cannabinoides más importantes por sus efectos psicoactivos, son el THC, el cannabidiol (CBD) y el cannabinol.

El THC es conocido por su efecto psicoactivo. Aunque se usa como droga lúdica, se le atribuyen múltiples efectos medicinales comprobados como la estimulación del apetito y reducción de náuseas y vómitos en los tratamientos con quimioterapia, es utilizado como analgésico y antiinflamatorio, también produce relajación, alteración de los sentidos visuales, auditivos y olfativos. Además posee una actividad antioxidante leve suficiente para proteger a las neuronas contra el estrés oxidativo. También se ha probado su utilidad para mitigar espasmos y temblores, así como un efecto broncodilatador.

Tanto el cannabidiol (CBD) y el cannabinol (CBN) no tienen efecto psicoactivo aunque poseen numerosos beneficios medicinales. Actualmente, el cannabidiol está comprobado que reduce las convulsiones en personas afectadas por epilepsia, como tratamiento alternativo a pacientes con espasticidad moderada o grave y rigidez muscular, controla los desórdenes psicóticos, depresión y ansiedad. En este grupo tenemos dos medicamentos comercializados como son Epidiolex® y Sativex®.2

Respecto al cannabinol se ha demostrado que suprime la función inmunológica celular, mejora los síntomas de la fibromialgia, dolor crónico, enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple.

La principal vía de administración para consumir marihuana es la vía inhalatoria, especialmente cuando se consume fumada. Es la más efectiva y se pueden experimentar sus efectos rápidamente, sin embargo es la vía de administración más tóxica.

El uso de pipas o “bongs” está muy extendido. La utilización de estos dispositivos reduce la irritación de las vías aéreas al disminuir la temperatura del humo, pero sin limpiarlo.

Otra forma de consumirlo es la vaporización para la cual se necesita un vaporizador que calienta la porción de cannabis que se va a utilizar, sin llegar a quemarlo. En el momento que empiezan a ser inhalados sus efectos son percibidos casi de inmediato (relajación, reducción del sudor…)

El THC se detecta en sangre inmediatamente después de la primera calada (1-2 minutos) y la concentración máxima se alcanza entre los 3 y 10 minutos. Los efectos se inician a los pocos segundos y persisten hasta 2 y 3 horas.

Cuando se consume por vía oral la absorción es lenta y errática. Se suele consumir a través de alimentos preparados como pasteles, galletas, aceites, infusiones…

La concentración máxima se alcanza a las 2-4 horas y el inicio de los efectos se da entre media hora y 2 horas tras el consumo, persistiendo unas 6 horas.3

Efectos de una dosis de cannabinoides:

Los efectos adversos del cannabis dependen sobre todo de la vía de administración y la duración de la exposición, así como de la frecuencia del consumo (efecto-dosis-dependiente), la edad de inicio, la concentración de THC en la sustancia consumida, la experiencia del consumidor y el tiempo de consumo.

Tras el consumo de cannabis pueden darse diversas reacciones orgánicas sobre el sistema nervioso central y el resto del organismo como es la relajación, desinhibición, sensación de lentitud en el paso del tiempo, somnolencia, alteraciones sensoriales, dificultad en el ejercicio de funciones complejas como expresarse con claridad, memoria inmediata, capacidad de concentración o procesos de aprendizaje. Todo esto es lo que se conoce como “borrachera cannábica”.

Pueden aparecer efectos físicos como el aumento del apetito, sequedad de la boca, ojos brillantes y enrojecidos, taquicardia, sudoración y descoordinación de movimientos.5

Es importante saber que el THC además de ser soluble (se concentra en el cerebro), tiene una vida media de una semana, por lo que un consumo habitual de marihuana favorece la acumulación de más del 50% del principio activo. Como consecuencia de este proceso existen algunos riesgos como la disminución del funcionamiento psicológico del consumidor, entorpeciendo sus funciones de memoria, aprendizaje y concentración, la mala ejecución de tareas que requieran lucidez mental y coordinación psicomotora como pueden ser conducir un vehículo o tomar decisiones. Se pueden producir reacciones agudas de pánico y ansiedad, e incluso en personas predispuestas, favorecer el desencadenamiento de trastornos psiquiátricos de tipo esquizofrénico cuando el consumo es de altas cantidades.

Una consecuencia que se presenta con frecuencia es el síndrome amotivacional. Este síndrome se caracteriza por el aislamiento social, pasividad, indiferencia, pérdida de ganas de estudiar o trabajar, etc.4

Riesgo de consumo de cannabinoides:

  • Sistema respiratorio: tos crónica y bronquitis en consumidores habituales de dosis elevadas.
  • Sistema cardiovascular: empeoramiento de síntomas en personas que padezcan hipertensión o insuficiencia cardíaca.
  • Sistema endocrino: altera las hormonas responsables del sistema reproductor y de la maduración sexual.
  • Sistema inmunitario: el uso crónico reduce la actividad de este sistema.
  • Sistema neurológico: puede ralentizar el funcionamiento psicológico del usuario, entorpeciendo sus funciones superiores relacionadas con el aprendizaje, la concentración y la memoria. Además, la ejecución de las tareas que requieran lucidez mental y coordinación psicomotora como conducir un vehículo o tomar decisiones. Pueden darse reacciones agudas de pánico o ansiedad y en personas predispuestas puede favorecer el desencadenamiento de trastornos psiquiátricos de tipo esquizofrénico.3

Síndrome de abstinencia:

Los cannabinoides entran en el cuerpo activando el sistema endocannabinoide influyendo sobre el comportamiento psicomotor, memoria a corto plazo, intoxicación y apetito. Esto supone un riesgo de desarrollar adicción y síndrome de abstinencia.

Este síndrome se produce de forma más suave que con el consumo de otras drogas y aparecen cuadros de irritación, insomnio, malestar, ansiedad, angustias y problemas de conducta.

Es importante saber que no tiene por qué aparecer en todas aquellas personas que dejen el consumo. Para presentar el síndrome de abstinencia, el consumo debe haber sido crónico durante varios meses y presentar tres o más de los siguientes síntomas durante una semana después del cese: ira, agresividad, problemas para dormir, ansiedad, disminución de peso, estado de ánimo depresivo e inquietud, deberán ir acompañados de hiperhidrosis, fiebre, cefaleas, dolor abdominal…

Además de todos los síntomas anteriores, estos deben interferir en el funcionamiento habitual de este.

Dependencia psíquica cannabinoides:

El Dr. David Gorelick, profesor de psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, ha realizado numerosos estudios sobre abstinencia del cannabis, y afirma que la “adicción psicológica o conductual está definida como una pérdida de control sobre el consumo”.

Algunos autores afirman que muchos consumidores habituales de cannabis presentan trastornos depresivos que con el consumo cesan. Por ello, muchas personas con consumo habitual de marihuana, no quieren dejar de consumirla para seguir sintiéndose “bien” y crean una dependencia psíquica a dicha droga.

Es importante destacar que la dependencia física y psíquica hacia el THC es mucho menor que con otras drogas.6

DIETILAMIDA DEL ÁCIDO LISÉRGICO (LSD)

Origen de la droga:

El origen del LSD es bastante antiguo y curioso. Alrededor de los años 30 del siglo pasado, el profesor y químico suizo Albert Hoffman investigador de los laboratorios Sandoz, estudiando las propiedades del cornezuelo del centeno (un hongo que aparece en las gramíneas) y el alcaloide que éste produce: ergotamina, descubrió en 1943 accidentalmente las propiedades alucinógenas de la Dietilamida del Ácido Lisérgico (LSD).

El LSD es una droga psicodélica semisintética que pertenece a la familia de la ergolina. Antiguamente se utilizó como medicamento en diferentes tratamientos psiquiátricos o trastornos nerviosos pero hoy en día es considerada una droga de abuso, asociada a una gran probabilidad de adicción y sin uso médico alguno comprobado.7

 

Mecanismo de acción y formas de empleo:

Se sabe que el LSD actúa de forma selectiva como agonista en el receptor 5-HT, disminuyendo la actividad espontánea del Sistema Nervioso Central. Su principal vía de administración es la oral (“tripi”, “ácido”), aunque algunas personas lo inhalan por la nariz o lo inyectan en una vena.

El LSD suele distribuirse comúnmente en papel secante impregnado en pequeños cuadros de papel con diferentes figuras, en forma líquida, cubitos de azúcar, cuadrados de gelatina o en pastillas.

El LSD es una droga psicoactiva, es decir que actúa sobre el cerebro y cambia su estado de ánimo, su comportamiento y la manera en la que se relaciona con su alrededor. Actúa sobre la serotonina, responsable del comportamiento, el estado de ánimo, los sentidos y el pensamiento, produciendo alteración de la cognición y la percepción de la mente y sensorial (audición y visión).8

 

Efectos de la administración o consumo de LSD:

Sus efectos comienzan entre los 30 minutos y una hora después de la ingestión y se prolongan hasta por 12 horas (metabolización muy rápida comparada con otros psicoactivos).

Los efectos del LSD sobre el Sistema Nervioso Central son extremadamente variables y dependen de la cantidad que se consuma, el entorno en que se use la droga, la pureza de ésta, la personalidad, el estado de ánimo y las expectativas del usuario.

El principal efecto que produce el consumo de LSD son alucinaciones, se consiguen con una cantidad muy pequeña de droga. Aumenta la sensibilidad y pueden aparecer distorsiones en las formas y contornos de los objetos. Destacan también los cambios en el umbral emocional, aumentando enormemente la capacidad de sugestión. Se ha observado que algunos consumidores pueden pasar de un estado depresivo a un estado hipomaníaco.7

A nivel físico los síntomas somáticos tras la ingestión incluyen náuseas, dilatación pupilar (gran midriasis), aumento de la presión arterial y ritmo cardiaco, debilidad corporal, inhibición de las secreciones… También induce la contracción de la musculatura uterina, por lo que las mujeres embarazadas deben abstenerse de usar este psicoactivo.

 

Riesgos del consumo de LSD:

El riesgo más frecuente en consumidores de LSD es el llamado “mal viaje”, donde se producen episodios de miedo intenso, los cuales no pueden prevenirse de manera segura.

Otro riesgo psíquico relacionado con el LSD son las llamadas “recurrencias de los efectos de la droga sin la droga” (flashbacks), es decir, volver a sentir o experimentar una situación anterior ya vivida por la persona sin haber ingerido la droga de nuevo. Esto puede ocurrir de repente unos días o incluso a largo tiempo después de haber consumido LSD. Por lo general están acompañadas del uso de otro psicoactivo como la marihuana, aunque también pueden aparecer frente a cuadros de ansiedad, fatiga o movimientos en un ambiente oscuro. Estas vivencias pueden persistir de forma intermitente durante uno o dos años después de la última exposición a LSD.

En cuanto a los efectos crónicos, destacan las descripciones de trastornos esquizoides de carácter permanente, posteriores o asociados a la ingesta previa de LSD. Aún cuando la asociación entre la aparición de psicosis permanentes y el consumo de LSD está bien establecida en diversas publicaciones, no se sabe con precisión cuál es el riesgo real. Parece que el LSD no sería la causa directa y única del desarrollo de trastornos permanentes, sino que la ingesta de LSD actuaría de desencadenante de un estado mórbido preexistente, es decir, el consumo de LSD sería muy arriesgado en aquellas personas predispuestas a alteraciones psicóticas, alteraciones que igualmente hubieran debutado más tarde o temprano.

En definitiva, el mayor riesgo que afronta el consumidor de LSD es un “mal viaje” que lo lleve a episodios de terror o pánico, pudiendo desencadenar estos en un proceso psicótico. Ante esta situación deberemos recomendar tranquilidad y confiar en el sujeto. En caso extremo, suspenderemos los efectos administrando haloperidol o clorpromazina.

El LSD no es una sustancia adictiva, al menos de forma física tiene una baja o nula farmacodependencia. Sin embargo, lo que provoca es tolerancia hacia la droga, es decir, el consumidor de LSD incrementará las cantidades para lograr los mismo resultados que en la primera dosis. Por ello, se puede considerar adicción psicológica hacia su consumo.9

OTRAS DROGAS ALUCINÓGENAS O PSICODÉLICAS

Los alucinógenos se vienen utilizando desde la antigüedad formando parte de rituales y ceremonias religiosas; Estos tipos de drogas tienen bajos índices de adicción.

Son conocidas como psicodélicas, psicotomiméticas, visionarias o enteógenas, son sustancias que modifican el estado de consciencia, el pensamiento, el estado de ánimo y, especialmente, la percepción.

Existen abundantes compuestos con propiedades alucinógenas, tanto sintéticas como naturales. La más conocida es el LSD, y actualmente la más consumida son las setas alucinógenas (psilocibina). Entre otras encontramos la fenciclidina, éxtasis y mescalina.10

Su característica más peculiar es su capacidad para inducir alucinaciones visuales o auditivas. Hay quien percibe sensaciones agradables y amorosas, y otros pasan por experiencias terroríficas. El efecto de distorsión de la percepción dependerá de las características farmacológicas de la droga, de la dosis, el contexto y las características personales.11

 

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Murillo Rodríguez E. Cannabinoides [Internet]. Fundación Wikimedia [Actualizado consultado el 16 de abril de 2018; consultado el 18 de abril de 2018] Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Cannabinoide (En línea)
  2. Arévalo-Martín A, Baño D, Berrendero F. Guía Básica sobre los cannabinoides [revista en Internet] 2002 [consultado 6 de mayo de 2018] Disponible en: http://www.seic.es/wp-content/uploads/2013/10/guiab%C3%A1sicacannab.pdf (En línea)
  3. Moya C, Álvarez C, Sánchez A. Cannabis II [libro en Internet] Madrid: Ministerio de sanidad y política social; 2000 [actualizado en 2006: acceso 5 de mayo de 2018]. Disponible en: http://www.msssi.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/21102009Cannabis.pdf (En línea)
  4. Efectos y riesgos del consumo de Cannabis [Internet]. Uned. [Actualizado 12 de febrero de 2010; consultado el 18 de abril del 2018] Disponible en: http://ocw.innova.uned.es/ocwuniversia/Educacion-Vial/efecto-de-alcohol-las-drogas-y-otras-sustancias-en-la-conduccion/cap8 (En línea)
  5. Rovira I. Síndrome de abstinencia a la marihuana: síntomas y causas [Internet]. España: Psicología y Mente; 2000 [5 de mayo de 2018, 5 de mayo de 2018]. Disponible en: https://psicologiaymente.net/drogas/sindrome-abstinencia-marihuana (En línea)
  6. La Dependencia del Cannabis [Internet]. Sensi Seeds. [Actualizado 1 de noviembre de 2013; consultado el 18 de abril de 2018] Disponible en: https://sensiseeds.com/es/blog/la-dependencia-del-cannabis/
  7. Monsalve, D. LSD [Internet]. Antioquía: 2007 [28 de mayo de 2009, 18 de abril de 2018]. Disponible en: https://sites.google.com/site/lsdmedicinaodroga/Home/-el-lsd-como-medicamento (En línea)
  8. Malpica, K. Plantas y alcaloides visionarios. [13 de octubre de 2015, 18 de abril de 2018] Disponible en: https://www.mind-surf.net/drogas/lsd.htm#3 (En línea)
  9. Biblioteca Nacional de Medicina [Internet]. EEUU: Zieve, D. 2000 [5 de abril de 2018, 18 de abril de 2018]. Uso de sustancias-LSD [1]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000795.htm (En línea)
  10. Camí, J. Farré, M. Farmacología de los alucinógenos. Divulgación sobre los estados de conciencia [artículo en internet] 2007 [18 de abril de 2018]; Disponible en: http://www.asociacioneleusis.es/2009/03/farmacologia-de-los-alucinogenos/ (En línea)
  11. Álvarez, V. Cinco drogas alucinógenas y sus efectos. [21 de abril de 2018, 21 de abril de 2018]. Disponible en: https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/5087/5-drogas-alucinogenas-y-sus-efectos (En línea)