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Cuidados orientados a la donación de órganos. A propósito de un caso en uci

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15 marzo 2021

AUTORES

 

  1. Silvia Jurado Pulgar. Graduada Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Lara Pilar Palacín Nieto. Diplomada Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Daniel Candala Ramírez. Graduado Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Alba Berrocal Elu. Diplomada Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  5. Vanesa Palacín Nieto. Diplomada Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.

 

RESUMEN

 

El proceso de donación de órganos y tejidos está incrementando su actividad en los últimos años mejorando la calidad de vida de miles de personas. El rol del equipo de enfermería es fundamental tanto para la identificación de los potenciales donantes como para para garantizar el cuidado integral del paciente, así como el mantenimiento y la viabilidad de los órganos y tejidos a trasplantar.

 

En el presente trabajo se profundizará con detalle en el proceso de donación (así como las funciones que la enfermería ejerce en sus diversas fases), en el diagnóstico de muerte encefálica y en las actuaciones imprescindibles para el mantenimiento en la Unidad de Cuidados Intensivos.

 

Para ello, se realizará un Proceso de Atención de Enfermería a una paciente que ingresa en UCI por hemorragia cerebral espontánea cuya evolución es desfavorable y a la que se le diagnostica Muerte Encefálica (ME). Se empleará la taxonomía North American Nursing Diagnosis Association (NANDA), Nursing Interventions Classification (NIC), Nursing Outcomes Classification (NOC) y se realizará una revisión bibliográfica de diversas páginas de Internet, artículos sanitarios y bases de datos.

 

PALABRAS CLAVE

 

Donación de órganos, cuidados de enfermería, muerte encefálica, mantenimiento de órganos.

 

ABSTRACT

 

The organ and tissue donation process has increased its activity in recent years, improving the quality of life of thousands of people. The nursing team’s role is essential for identifying the potential donors, guaranteeing the patient’s comprehensive care, the maintenance and viability of the organs and tissues to be transplanted.

 

In this work, the donation process will be studied in detail (as well as the functions that nursing exercises in its various phases) in diagnosing brain death and in the necessary actions for maintenance in the Intensive Care Unit.

 

Therefore, we will do a Nursing Care Process for a patient admitted to the ICU to spontaneous cerebral haemorrhage and whose evolution is unfavourable. We will use the North American Nursing Diagnosis Association (NANDA), Nursing Interventions Classification (NIC), Nursing Outcomes Classification (NOC) taxonomy, and we will carry out a bibliographic review of Internet pages, health articles and databases.

 

KEY WORDS

 

Organ donation, nursing care, brain death, organ maintenance.

 

INTRODUCCIÓN

 

El proceso de donación de órganos ha cobrado una importancia relevante en las últimas décadas. Permite sustituir un órgano o tejido que no funciona de forma eficiente por otro sano, mejorando la calidad de vida a pacientes con enfermedades terminales que requieren de un nuevo órgano y cuya esperanza de vida está limitada1. Se trata de un conjunto de técnicas realizadas en un orden establecido en las que se hace esencial el trabajo multidisciplinar y en equipo, ya que un retraso en el reconocimiento de un potencial donante puede llevar a la pérdida del órgano o tejido a trasplantar (Un 20% de los potenciales donantes fallecen en las primeras seis horas desde su ingreso y hasta un 50% en las primeras 24h). Además, es crucial la figura del Coordinador de Trasplantes, pues es la encargada de que dicho proceso se lleve a cabo de la forma más sincronizada y humana posible2.

 

Los cuidados intensivos orientados a la donación pueden definirse como el inicio o la continuación de las medidas de soporte de pacientes con lesión cerebral y alta probabilidad de evolucionar a muerte encefálica, descartando cualquier tipo de tratamiento. Incrementan las probabilidades de acceder a la terapia de trasplante y la donación en un 24% con una media de 2.3 órganos trasplantados por donante, generando salud y contribuyendo a la sostenibilidad del sistema sanitario. Lejos de significar el fin de los esfuerzos, la muerte del paciente determinará el inicio inmediato del mantenimiento del donante3.

 

TIPOS DE DONACIÓN:

 

En primer lugar, DONANTE es definido según la RAE como “aquella persona que cede voluntariamente un órgano, tejido, etc.” Puede ser vivo o cadáver y éste a su vez ser el resultado de una muerte encefálica o de una PCR2. Existen, por tanto, tres posibilidades para llevar a cabo este proceso dependiendo del origen de la muerte y la situación en la que se realice la donación1, 4:

 

  • Donación en vivo: Se procede a la extracción de algún tejido, órgano o parte del mismo de una persona viva no implicando riesgo alguno para su vida. Los órganos que se donan en vida son: un riñón, una parte del hígado, de un pulmón o del páncreas, sangre, médula ósea, sangre del cordón umbilical, membrana amniótica y piel.
  • Donación en asistolia: Persona que fallece por la pérdida irreversible de la función cardiorrespiratoria y que tras darse dicha situación se realiza el proceso de donación.
  • Donación en Muerte Encefálica: Se puede definir como “donante en ME” a la persona que fallece por la destrucción total e irreversible de las funciones del cerebro.

 

Es imprescindible considerar además las contraindicaciones absolutas para la donación, pues serán motivo suficiente para no iniciar el proceso. Éstas son: VIH, hepatitis B (según criterios), neoplasias malignas de cualquier localización, hipertensión severa con afectación visceral, sepsis con fallo hemodinámico, patologías sistémicas con repercusión sobre órganos a trasplantar y arteriosclerosis severa y generalizada1, 5.

 

CUIDADOS DE ENFERMERÍA INTENSIVOS ORIENTADOS AL MANTENIMIENTO DE ÓRGANOS Y TEJIDOS:

 

Los cuidados de enfermería para el mantenimiento de los órganos comienzan desde el momento en el que se diagnostica la ME hasta que se procede a la extracción de los órganos. Requiere un control clínico constante e intensivo por parte de todo el equipo sanitario especializado ya que las alteraciones fisiológicas que produce la ME obligan a que el mantenimiento de los órganos sea muy exhaustivo. La ME provoca irremediablemente una serie de alteraciones fisiopatológicas que desembocan en una parada cardíaca en un plazo de 48 a 72 horas. Las alteraciones que se producen son6:

 

  • Ausencia de respiración espontánea.
  • Pérdida de control de la temperatura corporal.
  • Alteraciones hidroelectrolíticas.
  • Shock neurogénico por la pérdida de regulación vasomotora.
  • Alteraciones en la secreción hormonal.

 

Se hace necesario un mantenimiento correcto del donante para asegurar la viabilidad de los órganos. Para ello, es imprescindible una monitorización continua y mantener los valores dentro de unos límites de normalidad1, 5:

 

  • FC: 60-120 ppm.
  • TAS > 95 mmHg.
  • PVC 10-12 cm H2O.
  • PCP: 8-14 mmHg.
  • Diuresis > de 1 ml/kg/h.
  • Tª >35ºC.
  • pH: 7.35-7.45, PaO2 > 90 mmHg y PaCO2: 35-45 mmHg.
  • Hematocrito > 35 por 100.

 

Los objetivos que lograr, por lo tanto, serán:

 

Estabilidad hemodinámica:

 

Fundamentalmente consiste en reponer y controlar la volemia bajo control de PVC: instauración de sueroterapia (normalmente sueros glucosalinos, entre 250- 1000 ml) combinado con tratamiento para tratar la disfunción miocárdica (inotropos, dopamina o dobutamina) y tratar la hipotensión arterial (con adrenalina o noradrenalina). Se suspenderán aquellos fármacos que puedan agravar la hipotensión arterial del donante5.

Además, se realizará una monitorización completa horaria, control del balance hídrico, así como determinaciones rutinarias de iones en plasma, placa de tórax según protocolo y ecocardio para confirmar estructuras2.

 

Soporte respiratorio:

 

Al no existir respiración espontánea es necesaria la ventilación mecánica controlada, con la FiO2 necesaria para conseguir saturaciones de O2 superiores al 95%. Las alteraciones respiratorias se producen como consecuencia de la ausencia de tono muscular, metabolismo cerebral y afectación de las estructuras respiratorias. Para mantener un buen soporte se realizarán aspiraciones endotraqueales cada 3-4 horas junto con el cuidado del tubo endotraqueal para evitar su desplazamiento o desconexión. Se llevará a cabo control gasométrico y analítico, así como una exhaustiva vigilancia de infecciones respiratorias1, 3.

 

Control de alteraciones metabólicas-endocrinológicas-hidroelectrolíticas:

 

La disminución del metabolismo desencadena problemas cardíacos y hemodinámicos6. Es muy importante el aporte de líquidos de forma constante durante el mantenimiento de los órganos ajustando la perfusión según parámetros hemodinámicos y diuresis. Se recomienda la administración continua de sueros glucosados cada 4 o 6 horas ya que permitirá conservar los depósitos de glucógeno en el hígado5.

 

La hipernatremia, poliuria (a causa de diabetes insípida o hiperglucemia) y acidosis metabólica son alteraciones frecuentes en donantes6. Se iniciará el tratamiento más adecuado para controlarlas: líquidos hipotónicos y/o desmopresina en perfusión continua, perfusiones de insulina IV y/o bicarbonato sódico IV5.

 

Control de la termorregulación:

 

Al desaparecer la función termorreguladora del hipotálamo se origina una hipotermia progresiva que debe ser controlada lo antes posible. Para mantener la temperatura corporal por encima de los 35ºC suelen aplicarse medidas externas como es la utilización de mantas eléctricas, focos térmicos o calentamiento de líquidos3.

 

Prevención de infecciones:

 

Se iniciará tratamiento antibiótico si el donante presenta una infección (neumonía, infección urinaria, meningitis). Aunque el paciente no presente ninguna infección conocida, se aconseja iniciar tratamiento antibiótico profiláctico3.

 

Cuidados Generales y enfoque en la familia:

 

Los cuidados generales irán dirigidos a cubrir las necesidades fisiológicas del paciente como cualquier otro enfermo de UCI. Sin embargo, las necesidades psicológicas estarán localizadas en la familia, siendo el papel de la enfermería imprescindible para transmitir una información clara, honesta y detallada, disminuir el impacto, ayudar a tomar decisiones y verbalizar sus deseos y posibilitar una pérdida realista. Es esencial el papel de ayuda del personal sanitario puesto que permite a los familiares hacer frente a la muerte, saliendo del shock inicial1, 2.

 

OBJETIVOS

 

Objetivos generales:

 

  • Desarrollar un plan de cuidados para una paciente tras su diagnóstico de muerte encefálica y convertirse en potencial donante de órganos.
  • Conocer la importancia y el rol del profesional de enfermería en el mantenimiento y cuidados del donante.

 

Objetivos específicos:

 

Explicar las actividades y actuaciones enfermeras que garantizarán un mantenimiento y cuidados de la paciente para que la donación tenga la mayor calidad posible así como reconocer las posibles alteraciones fisiológicas que pueden impedir un correcto mantenimiento.

 

METODOLOGÍA

 

Se presenta el caso clínico de una paciente de 56 años de edad que ingresa de urgencia en la UCI del hospital de Córdoba. Al inicio y, al desconocer su gravedad, se plantea un plan de cuidados destinado a la recuperación de la paciente pero a las pocas horas evoluciona desfavorablemente hasta finalmente sufrir un estado irreversible de muerte encefálica. Desde este momento se replantea el plan de cuidados y se activa el protocolo de donación orientado al mantenimiento de los órganos vitales tras detectar que se trata de una donante potencial de órganos.

 

Ha sido necesario para realizar el Proceso de Atención de Enfermería obtener datos de la historia clínica así como la utilización de la taxonomía NANDA, NIC y NOC. En primer lugar se procedió a realizar una valoración general (según las 14 necesidades básicas de Virginia Henderson) obteniendo datos de la paciente a través de la observación y examen físico. Posteriormente se elaboraron los diagnósticos enfermeros utilizando la taxonomía NANDA que nos proporcionarán la base para la selección de las intervenciones y actividades enfermeras (clasificación NIC) destinada a lograr los resultados deseados (clasificación NOC).

 

Además, se han utilizado bases de datos (MedLine y Pubmed principalmente), protocolos, el Portal de la ONT y revistas digitales (como medicina intensiva o Enfermería Global) en los que he consultado documentos, artículos y manuales donde se desarrollan los cuidados enfermeros durante el mantenimiento de órganos.

 

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

 

Mujer de 56 años de edad procedente de la provincia de Córdoba capital. El día 22/12/2020 a las 22:15 horas de la noche es encontrada en el suelo de su domicilio inconsciente, sin respuesta a estímulos y obteniendo una puntuación en la Escala de Glasgow de 5/12. Constantes mantenidas con cifras tensionales muy elevadas. Trasladada al Hospital Reina Sofía por la Unidad Móvil donde es considerada como paciente crítica ingresando directa en UCI y decidiendo su intubación endotraqueal con conexión a ventilación mecánica.

 

Se realiza TAC craneal de urgencia que muestra: extenso hematoma en ganglios de la base con tejido lesional, línea media desplazada 7mm y signos de herniación uncal. Antecedentes clínicos de interés: HTA, dislipemia e insuficiencia venosa, ausencia de hábitos tóxicos, no alergias medicamentosas conocidas.

 

En la exploración se obtiene Constantes vitales; TA: 238/100 mmHg, FC: 66 lpm, Tª: 36.6ºC, Sat O2: 94%, pupilas poco reactivas, mióticas y simétricas, tonos rítmicos, murmullo vesicular simétrico, buena perfusión periférica y abdomen blando y depresible con peristaltismo presente.

 

Durante las dos primeras horas de ingreso en UCI la paciente sufre un empeoramiento de su estado de salud. Se revalora obteniendo una puntuación de 3/15 en la Escala Glasgow. Presenta pupilas midriáticas y arreactivas así como ausencia de reflejo fotomotor y corneal. Además, ha comenzado con un descenso de la temperatura de hasta 34.9ºC y diuresis escasa con reducida respuesta a furosemida intravenosa. Descenso brusco de cifras tensionales.

 

El empeoramiento continúa y unas horas después se vuelve a realizar valoración por sospecha de muerte encefálica ante ausencia de reflejos del tronco encefálico, que acaba confirmándose mediante electroencefalograma isoeléctrico y otras pruebas complementarias. Procedemos al mantenimiento de órganos de la paciente, potencialmente donante, hasta información de la familia y decisión de ésta sobre la posible donación. No existe ninguna contraindicación que impida la donación.

 

VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN LAS 14 NECESIDADES BÁSICAS DE VIRGINIA HENDERSON

 

Justo a su llegada a la UCI se lleva a cabo la valoración de enfermería previa al empeoramiento de la paciente y ser considerada como potencial donante.

 

  • Necesidad de respiración; Necesidad alterada. Paciente intubada recibiendo ventilación artificial. Buena adaptación con escasas secreciones y reflejo tusígeno. Parámetros de la ventilación: VT 460 ml, PEEP 5 cm de agua, Fi O2 80%, Sat O2: 98%.
  • Tensión Arterial: 203/97 mmHg.
  • Frecuencia cardíaca: 70 lpm.
  • Frecuencia Respiratoria: 16 rpm.
  • Necesidad de alimentación/hidratación: Carencia de capacidad funcional para alimentarse por sí misma y deglutir. Se coloca sonda nasogástrica, inicialmente se prescribe dieta absoluta. Hemodinámicamente inestable. Su peso es de 74 kg y su talla de 1´69 m por lo que presenta un IMC de 25.9 (sobrepeso). Piel y mucosas normocoloreadas e hidratadas.
  • Necesidad de eliminación: Se encuentra alterada. Realizado sondaje vesical con sonda Foley de calibre 16. Cifras de diuresis justas, orina clara sin alteraciones. Abdomen blando y depresible.
  • Necesidad de movilización: La paciente se encuentra inconsciente e inmóvil. Actividad física actual nula, dependencia total con una puntuación en la “Escala de Barthel” de 0 sobre 100 (ayuda total para todas las actividades de la vida diaria).
  • Necesidad de reposo y sueño: No valorable por la situación en la que se encuentra; pérdida de la noción de sí misma y del entorno (no respuesta a estímulos ni presenta conciencia ni función cognitiva o afectiva).
  • Necesidad de vestirse y desvestirse: Alterada, incapacidad para hacerlo por sí misma.
  • Necesidad de termorregulación: No signos de hipotermia e hipertermia a su llegada. Temperatura dentro de los límites de la normalidad.
  • Necesidad de higiene y piel: Alterada. Sin capacidad para realizar tareas de higiene y cuidados. Buena hidratación, estado de piel y mucosas correctas. En la valoración del riesgo de padecer úlceras por presión se obtiene una puntuación de 6 en la “Escala de Norton” lo que se traduce en riesgo muy elevado de padecer UPP.
  • Necesidad de Seguridad: Alterada. Paciente en estado comatoso, desorientación en tiempo y espacio con una puntuación a su llegada en la Escala de Glasgow de 5. No alergias medicamentosas conocidas, no hábitos tóxicos. Antecedentes: hipertensión, dislipemia e insuficiencia venosa. Se obtiene una puntuación de -5 en “La Escala RASS” por lo que no hay riesgo de autoextubación ni movimientos violentos.
  • Necesidad de comunicación: Alterada, no valorable.
  • Necesidad de actuar con arreglo a su propia fe: Necesidad que no puede valorarse debido al estado de la paciente.
  • Necesidad de trabajar y realizarse: No valorable debido al estado de gravedad.
  • Necesidad de ocio: No valorable.
  • Necesidad de aprendizaje: No valorable.

 

Posteriormente, una vez que la paciente empeora y se diagnostica un estado de ME irreversible la valoración enfermera deberá ser modificada en algunos puntos concretos:

 

  • Puntuación de 3/15 en la Escala Glasgow. Pupilas midriáticas y arreactivas así como ausencia de reflejos troncoencefálicos.
  • Descenso Tª hasta 34.7ºC.
  • Diuresis escasa con reducida respuesta a furosemida intravenosa.
  • Descenso brusco de TA.

 

Se procede a informar a la familia del estado de la paciente y se les plantea la posibilidad de donación, expresando finalmente su consentimiento para iniciar el proceso.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA Y PLANIFICACIÓN DE OBJETIVOS E INTERVENCIONES

 

Ya comprobado el estado irreversible, el plan de cuidados se enfoca en el mantenimiento de los órganos y el control de las posibles alteraciones asociadas. Se establecerán una serie de diagnósticos de enfermería basados en la taxonomía NANDA7 con la finalidad de mantener estables parámetros hemodinámicos, de oxigenación/ventilación y temperatura. Priorizando:

 

DIAGNÓSTICO I

 

00032 “Patrón respiratorio ineficaz r/c deterioro neurológico m/p disminución de la capacidad vital.

RESULTADOS E INDICADORES NOC8

 

0403 “Estado Respiratorio: ventilación”

 

INDICADORES:

 

  • 040325 Capacidad vital: Puntuación actual Likert*: 3 Puntuación deseada Likert: 5
  • 040301 Frecuencia respiratoria: Puntuación actual Likert: 3 Puntuación deseada Likert: 5

 

*Escala LIKERT; 1: extremadamente comprometido/2: sustancialmente comprometido/3: moderadamente comprometido/4: levemente comprometido y 5: no comprometido.

 

INTERVENCIONES Y ACTIVIDADES NIC9

 

3300 “Manejo de la ventilación mecánica invasiva”

  • Monitorización de la Sat O2 y mantenerla ≥ 95%
  • Realizar gasometrías arteriales y analíticas para comprobar si existen alteraciones electrolíticas.
  • Mantener la Pa O2 >100 mm HG con la menor FiO2 posible y el menor nivel de PEEP.
  • Evitar exceso de líquidos, monitorizando PVC, presiones pulmonares y presión pulmonar enclavada.

 

DIAGNÓSTICO II

 

00006 “Hipotermia r/c lesión del centro termorregulador por muerte encefálica m/p temperatura por debajo del valor normal.

 

RESULTADOS E INDICADORES NOC

 

0800 “Termorregulación”

 

INDICADORES:

  • 080018 Disminución de la temperatura cutánea: Puntuación actual Likert: 2 Puntuación deseada Likert: 5

 

INTERVENCIONES Y ACTIVIDADES NIC

 

3900 “Regulación de la temperatura”

  • Uso de dispositivos externos; manta térmica.
  • Infusión de fluidos calientes intravenosos.

 

6680 “Monitorización de los signos vitales”

  • Observar color, temperatura y humedad de la piel.

 

DIAGNÓSTICO III

 

00004 “Riesgo de infección r/c procedimientos invasivos (vías periféricas y centrales, sondaje vesical, gasometría arterial, VM).

 

RESULTADOS E INDICADORES NOC

1902 “Control del riesgo”

 

INDICADORES:

  • 1902218 Otros (estado de los procedimientos invasivos): Puntuación actual*: 1 Puntuación deseada: 1

 

* Escala MANIFESTADO; 1: Nunca/2: Raramente/ 3: En ocasiones; 4: Con frecuencia y 5: Constantemente.

 

INTERVENCIONES Y ACTIVIDADES NIC

 

6540 “Control de infecciones”

  • Lavado de manos antes y después de cada actividad enfermera.
  • Asepsia en manipulación de vías periféricas y centrales.
  • Administrar tratamiento antibiótico si precisa.

 

6550 “Detección precoz de infecciones”

  • Inspeccionar signos y síntomas de infección: eritema, calor, exudado.
  • Mantener máxima asepsia en pacientes susceptibles.
  • Obtener muestras de cultivo.

 

EJECUCIÓN Y EVALUACIÓN DE LOS CUIDADOS DE ENFERMERÍA

 

Una vez adaptado el plan de cuidados a la preservación de los órganos vitales de la paciente para la donación, la fase de ejecución se llevará a cabo en un breve espacio de tiempo ya que la donante será trasladada al quirófano de forma inminente. Se hace imprescindible garantizar el correcto estado de los órganos por lo que una monitorización exhaustiva es esencial (tanto hemodinámica como respiratoria).

 

Procedemos a la evaluación de los objetivos propuestos para comprobar si el mantenimiento de sus órganos ha sido el adecuado, si se ha producido algún tipo de alteración irreversible y si es posible, en caso de aceptación de la familia, el traslado de la paciente a quirófano.

 

  • Patrón respiratorio ineficaz:

 

Dicho diagnóstico ha conseguido controlarse gracias a las intervenciones establecidas en el plan de cuidados. El correcto mantenimiento de la función pulmonar ha sido posible gracias a la conexión de la paciente a ventilación mecánica, a la monitorización de los signos vitales, realización de gasometrías y analíticas frecuentes así como al manejo adecuado de las vías aéreas.

 

Por lo tanto, en los indicadores anteriormente descritos se han conseguido en ambos una puntuación final de 5 (no comprometidos).

  • Hipotermia:

 

Se logró controlar el descenso de la temperatura corporal de la paciente a través de la utilización de una manta térmica obteniendo una puntuación final de 5 en el indicador descrito. No precisó infusión de líquidos calientes intravenosos.

  • Riesgo de infección:

 

La paciente no ha mostrado signos de infección durante su estancia en UCI. Se ha mantenido una extrema asepsia en todo momento (manejo de vías periféricas, catéteres, aspiración de secreciones…). Además, se ha aplicado el “Protocolo Neumonía Zero” creado para la prevención de infecciones en la vía respiratoria. Se sigue manteniendo por tanto una puntuación final de 1 ya que no se ha manifestado signos de infección durante su estancia.

 

CONCLUSIONES

 

Tras describir los cuidados intensivos orientados a la donación y desarrollar un proceso de atención de enfermería en base a la temática se obtienen tales conclusiones:

 

  • El proceso de donación y trasplantes está incrementando su actividad en los últimos años mejorando la calidad de vida de más de un millón de personas en todo el mundo. La mayor parte de las donaciones proceden de personas que sufren daños cerebrales irreversibles y el posterior diagnóstico de muerte encefálica.
  • Además, el envejecimiento de la población y el incremento de la esperanza de vida han hecho que el perfil de donante haya cambiado en los últimos años pasando de ser personas jóvenes (accidentes de tráfico) a personas de mediana y mayor edad (ACV).
  • Es imprescindible que todo el equipo de profesionales sanitarios tengan la capacidad de saber identificar a un paciente que llega a UCI como potencial donante puesto que garantizará el proceso de donación y el mejor estado posible de órganos y tejidos. Además, es esencial controlar una serie de parámetros para evitar las alteraciones asociadas: hemodinámicos, de ventilación/oxigenación, temperatura corporal y electrolitos.
  • El papel de la enfermería, sus intervenciones, cuidados y el desarrollo de un proceso de atención exhaustivo son una pieza clave en todo el proceso pues permitirá detectar cualquier problema o alteración que surja durante el mismo.

 

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