Type to search

Consecuencias de la soledad en las personas mayores por el covid-19

27 noviembre 2020

AUTORES

  1. Ángeles Ceballos Linares. Enfermera EUE Virgen de la Macarena. Sevilla.
  2. Beatriz Quintana Teruel. Enfermera Universidad Alfonso X El Sabio. Madrid.
  3. Eva María Guijo Sánchez. Enfermera Centro Universitario de Mérida.
  4. Nerea Romero Broto. Enfermera Universidad de Zaragoza.
  5. José Gaudioso Redrado Giner. Enfermero EUE Teruel-Universidad de Zaragoza.
  6. Francisca García Malla. Enfermera EUE Teruel -Universidad de Zaragoza.

 

RESUMEN

La pandemia por el covid-19 derivada de la enfermedad por coronavirus 2019 (covid-19) que fue ocasionada por el virus SARS-CoV-2 y se identificó por primera vez en diciembre de 2019. En medio de esta pandemia las personas mayores de 65 años son más vulnerables al contagio y a padecer síntomas más graves.

El confinamiento “quedarse en casa”, como medida impulsada por todo el mundo para frenar la pandemia, agravó la situación de nuestros mayores, aumentando la situación de soledad y en muchas ocasiones el sentimiento de abandono.

El personal sanitario es crucial en la recuperación de salud de este colectivo, no sólo por los cuidados paliativos de las enfermedades sino por el apoyo emocional.

 

PALABRAS CLAVE

Soledad, ancianos, covid-19, consecuencias y personal sanitario.

 

INTRODUCCIÓN

Existen diferentes definiciones de soledad, la mayoría de las definiciones coinciden en que es una emoción displacentera, subjetiva y está basada en la falta de la relación con los demás. En este sentido, numerosos estudios advierten las consecuencias aversivas que la soledad puede tener en la salud del anciano.1,2

El aumento de la esperanza de vida y de la población mayor de 65 años que vive sola, hace que la probabilidad de que las personas mayores que viven solas y puedan sentir soledad aumenten.

La soledad se ve agravada por la situación de confinamiento derivado de la medida impulsada por todo el mundo. Se tomaron medidas de control, tales como aislamiento, mayor higiene, equipos de protección individual (EPIs), entre otras.3,4

Los profesionales sanitarios han tenido que limitar su interacción con la población a la que atiende sus cuidados, para disminuir la difusión de las posibilidades de contagio.

Además, los profesionales sanitarios deben llevar un equipo de protección individual EPIs, que incluye el uso de bata, mascarilla, gorro, guantes y protección ocular. Esto ha derivado en la imposibilidad de ofrecer la proximidad y el apoyo emocional necesario que en otros momentos se han realizado y que en esta situación en la que nos encontramos es de extrema delicadeza.

Existe una situación de emergencia sanitaria que conduce a una situación de vulnerabilidad de las personas mayores que desencadena en una situación de debilidad emocional y física.

La situación de confinamiento ha sido prolongada en el tiempo, habiendo casos en los que las personas mayores han estado en extrema soledad, donde la familia da menos apoyo físico y emocional, debido a la limitación de contactos.5,6

Consecuencias de la soledad:

Según Bermejo (2003), la soledad no se experimenta de la misma forma en las distintas etapas de la vida, así como en individuos enfermos o en ausencia de enfermedad. El impacto emocional será diferente según el individuo y sus características, pero generalmente la soledad provoca estados de nerviosismo, angustia, irritabilidad, mal humor, fomenta la marginación social y favorece la aparición de creencias de ser rechazado, así como sentimientos de vacío.

El mismo autor clasifica las consecuencias de la soledad, entre las siguientes:

  • Físicas: Debilitación del sistema inmunológico, aumento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, migraña, problemas digestivos e insomnio.
  • Psíquicas: Baja autoestima, depresión, inducción al alcoholismo, ideas suicidas, suicidio, trastornos psicopatológicos y neurosis.
  • Sociales: Aislamiento social.

Otras consecuencias asociadas a la soledad son el aumento de la morbilidad y la mortalidad. Se ha encontrado una estrecha relación entre el sentimiento de soledad y comportamientos poco saludables, aislamiento social y algunos trastornos de salud, que afectan a la calidad de vida de los mayores y ello conlleva a la reducción de los años de vida.7,8

Intervenciones para reducir o eliminar el sentimiento de soledad:

El tratamiento para el sentimiento de soledad emocional o social como tal, no existe, por lo que las intervenciones se basan en el tratamiento de las consecuencias de la soledad o a la prevención de los factores desencadenantes de la soledad, ya sea a través de intervenciones farmacológicas, psicoterapéuticas o interpersonales.

En opinión de Doblas (2004), la solución de este problema está en el interior de la persona, en la personalidad de ésta. En este sentido destaca la entereza de las personas como la cualidad que actúa de escudo ante los sentimientos negativos que provoca la soledad.9,10

Si la entereza es baja o se deteriora, el bienestar se verá afectado con más facilidad, por lo que para evitar que el anciano se vea afectado por este sentimiento de soledad, o si ya se encuentra afectado por él, las actividades de familiares, terapeutas y del propio individuo, tienen que ir encaminadas a restituir la entereza, es decir, la fortaleza que hará que éste pueda afrontar eficazmente los acontecimientos negativos que la vida le depare.11,12

 

OBJETIVO

Determinar las consecuencias de la soledad en el anciano por la influencia del covid-19.

 

METODOLOGÍA

La búsqueda del estudio se ha realizado empleando los términos: soledad, ancianos, covid-19, consecuencias y personal sanitario. Limitando la búsqueda a artículos científicos o revisiones publicadas desde 2015 hasta la actualidad. Se buscaron estudios en bibliotecas electrónicas como Scielo y Elsevier, en bases de datos como PubMed y Cochrane y en el buscador de Google Académico.

 

RESULTADOS

Las restricciones de movilidad impulsada como medida de control de la pandemia covid-19, pueden derivar en una mayor soledad y aislamiento social de las personas mayores, ello conlleva a un aumento en el deterioro de la salud mental y física.

Se ha observado que la soledad y el aislamiento social están asociados a un deterioro de la calidad de vida de los ancianos.

 

CONCLUSIONES

Aunque existe gran variedad de definiciones y clasificaciones de los tipos de soledad, existe consenso en distinguir dos tipos fundamentales: la soledad social y la soledad emocional.

Las consecuencias más frecuentes de la soledad son el aislamiento social, la depresión y la ansiedad. Y las consecuencias más graves son el suicidio y el aumento de la morbilidad y mortalidad.

No existen intervenciones específicas para tratar la soledad en el anciano, pero se propone desarrollar intervenciones preventivas, para eliminar o afrontar los factores de riesgo, o terapéuticas, para tratar los sentimientos de soledad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Jiménez, J. L.; Gallego, M. M.; Villa, E., Echeverri, A. (2012). El sentimiento de soledad en adultos. Revista Médica de la Universidad Pontificia Bolivariana. 32 (1): 1-17. Recuperado el 10 de mayo de 2015: https://revistas.upb.edu.co/index.php/Medicina/article/view/2122/1919.
  2. Rodríguez Martín, M. (2009). La soledad en el anciano. Gerokomos. 20 (4): 159-166. Recuperado el 10 de mayo 2015 de: Scielo,http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-928X2009000400003&script=sci_arttext.
  3. Valle Coronado-Vázquez, Josefa Castro-Martín, Carmen Cámara-Escribano, Juan Gómez-Salgado, Cristina Martín-López y Juan Jesús García-Iglesias. Dimensiones éticas de la prevención y planificación en los centros sociosanitarios durante la pandemia por SARS-COV-2 (Covid-19): Una emergencia de salud pública, Rev Esp Salud Pública. 2020; Vol. 94: 7 de septiembre e1-8.
  4. Gregorio Rodríguez Cabrero, La crisis del coronavirus y su impacto en las residencias de personas mayores en España. https://doi.org/10.1590/1413-81232020256.11242020
  5. José I. Robles Sánchez. La psicología de emergencias ante la COVID-19: enfoque desde la prevención, detección y gestión operativa del riesgo .Clínica y Salud vol.31 no.2 Madrid jul. 2020  Epub 27-Jul-2020 http://dx.doi.org/10.5093/clysa2020a17.
  6. Clara González-Sanguino, Berta Ausín, Miguel Angel Castellanos, Jesús Saíz, Aída López Gómez, Carolina Ugidos, Manuel Muñoz. Mental health consequences during the initial stage of the 2020 Coronavirus pandemic (COVID-19) in Spain. Brain Behavior and Immunity.Volume 87,July 2020, Pages 172-176. .https://doi.org/10.1016/j.bbi.2020.05.040
  7. Bermejo, J. (2003). La soledad en los mayores. Ars Medica Revista de Estudios Humanísticos.pág 139-158.Recuperado el 10 de mayo de 2015 de: http://escuela.med.puc.cl/publ/arsmedica/arsmedica8/Art10.html
  8. Fernández, S.; Almuiña, M.; Alonso, O., & Blanco, B. (2001). Factores psicosociales presentes en la tercera edad. Revista cubana de higiene y epidemiología.Pág 77-81. Recuperado el 10 de mayo de 2015 de: Scielo, http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-30032001000200001.
  9. IMSERSO, (2010). Boletín sobre envejecimiento. Perfiles y tendencias: intervenciones en personas mayores para paliar la soledad. Recuperado el 6 de Junio del 2015: http://www.imserso.es/InterPresent1/groups/imserso/documents/binario/boletinopm45.pdf .
  10. Iglesias, J. (2001). La soledad en las personas mayores: influencias personales, familiares y sociales. Análisis cualitativo. Madrid: IMSERSO. Recuperado el 23 de mayo de 2015 de: http://envejecimiento.csic.es/documentacion/estudiosyresultados/investigacion/monografias.html.
  11. Ruiz, A. (2001). La temible soledad. Santiago de Chile: Intenco Temas Psicológicos. Recuperado el 6 de junio de 2015 de: http://www.inteco.cl/temas/t0104a.html.
  12. José Hernández Rodríguez. Impacto de la COVID-19 sobre la salud mental de las personas .Medicentro Electrónica vol.24. Santa Clara jul.-set.2020. Epub 01-Jul-2020.