Type to search

Vigorexia.

2 noviembre 2021

AUTORES

  1. Eduardo Herrero Ayuso. Graduado en Enfermería y Técnico Superior en Radioterapia. Enfermero del Servicio Valenciano de Salud.
  2. María Sainz de Medrano Moreno. Graduada en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  3. Esther Marín Jerez. Diplomada Universitaria de Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  4. Carmen Jimeno García. Grado medio de Técnicos de Cuidados Auxiliares de Enfermería. TCAE del Servicio Aragonés de Salud.
  5. Adrián Muñoz López. Graduado en Enfermería. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

Introducción: La vigorexia es una patología mental de carácter biopsicosocial que recientemente ha sufrido un aumento en sus cifras. Afecta principalmente a la población adolescente como consecuencia de la insatisfacción corporal que sienten, generada por la presión que ejercen los medios de comunicación al establecer como estereotipo social una figura perfecta e inalcanzable. El desconocimiento y la falta de concienciación de la población acerca de su gravedad, junto con el alto porcentaje de adolescentes que está llevando a cabo conductas de riesgo, hace evidente que las herramientas fundamentales para lograr un abordaje satisfactorio sean la prevención y la educación sanitaria. En este trabajo se desarrolla un programa preventivo de la vigorexia, con un abordaje multidisciplinar dirigido a los adolescentes.

Objetivo: El propósito principal es elaborar un programa de educación y prevención de la vigorexia en los adolescentes (entre 14 y 18 años) de Zaragoza.

Metodología: Se ha realizado una búsqueda bibliográfica principalmente a través de bases de datos científicas, revistas médicas y páginas web, seleccionando artículos publicados entre 2010 y 2020 en inglés, español y portugués.

Conclusiones: La situación actual de la vigorexia es alarmante. A pesar de que es complicado establecer tasas de prevalencia precisas, se evidencia un alto porcentaje de adolescentes que está llevando a cabo conductas de riesgo. Por éste motivo, la prevención a través de programas educativos, es imprescindible para llevar a cabo un abordaje correcto. Estos, también deberían contar con la implicación de los familiares y profesionales sanitarios con el objetivo de promover una detección precoz y un aumento de conocimientos a nivel global.

 

PALABRAS CLAVE

Hipertrofia, imagen corporal, trastorno mental, prevalencia, conducta del adolescente, conducta.

 

ABSTRACT

Introduction: Vigorexia is a mental pathology of a biopsychosocial nature that has recently suffered an increase in its numbers. It mainly affects the adolescent population as a consequence of the body dissatisfaction they feel, generated by the pressure exerted by the media to establish a perfect and unattainable figure as a social stereotype. The ignorance and lack of awareness of the population about its severity, together with the high percentage of adolescents who are engaging in risky behaviours, makes it clear that the fundamental tools to achieve a satisfactory approach are prevention and health education. In this work, a preventive program for vigorexia is developed, with a multidisciplinary approach aimed at adolescents.

Objectives: the main purpose is to develop an education and prevention program for vigorexia, aimed at adolescents (between 14 and 18 years old) in Zaragoza

Methodology: a bibliographic review has been carried out, mainly through scientific databases, medical journals, and web pages, selecting articles published between 2010 and 2020 in English, Spanish and Portuguese.

Conclusions: the current situation of vigorexia is alarming. Although it is difficult to establish precise prevalence rates; the high percentage of adolescents who are engaging in risky behaviours is evident. Therefore, prevention through educational programs is essential to carry out a correct approach. These should also have the involvement of family members and health professionals to promote early detection and an increase in knowledge globally.

 

KEY WORDS

Hypertrophy, body image, mental disorders, prevalence, adolescent behavior, conduct.

 

INTRODUCCIÓN

Con el paso de los años el concepto de belleza ha ido evolucionando mucho, influenciado por diversos factores culturales y sociales. Actualmente la publicidad y las redes sociales determinan los estándares de belleza en la sociedad; mujeres delgadas y hombres musculados1, 2. Estos perfiles llevados al extremo conllevan dos trastornos principalmente: anorexia y vigorexia.

Las personas que padecen estos trastornos poseen una imagen distorsionada de sí mismos. Garner y Gatfinkel distinguieron dos tipos de alteraciones; la perceptual la cual impide tener conciencia sobre su tamaño real3, y la cognitivo-afectiva que tiene como consecuencia una baja autoestima y pensamientos negativos sobre su aspecto4. Por lo tanto, la vigorexia se puede definir como un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) por la musculatura corporal y por el ejercicio físico5.

La vigorexia fue descrita por primera vez en la década de los años 90 por el investigador Harrison Pope, bajo el concepto de anorexia reversa dado que se parecía a la anorexia nerviosa pero las características eran opuestas. Posteriormente se observó que el origen del problema no se encontraba en los hábitos alimentarios (como en la anorexia nerviosa) sino en la insatisfacción con la propia imagen, por eso pasó a denominarse dismorfia muscular6.

En 1997 este concepto fue incluido al léxico psiquiátrico7, guardando relación con otros trastornos mentales; con el Trastorno Dismórfico Corporal (TDC) por los pensamientos y sentimientos que intervienen en la percepción del tamaño y forma del cuerpo, tanto el real como el deseado; con el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), dada la obsesión del pensamiento que les atrae hacia el entrenamiento de pesas (hipertrofia muscular) y la compulsión de realizarlo constantemente. Por último, también guarda relación con el Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA)8. Finalmente, en 2005, Baile estableció que sí que se trataba de una alteración dismórfica y lo denominó como se conoce actualmente: vigorexia9.

 

El manual DSM-V publicado en 2013 incluyó este trastorno dentro del capítulo de los TOC y TDC con nuevos criterios diagnósticos. Debido a la variedad de conductas que presentan los pacientes y a la heterogeneidad de herramientas empleadas para su identificación, no se han establecido aún unos criterios mínimos estandarizados que rijan su diagnóstico4, 10.

El grupo de riesgo principal son los adolescentes; afectando a más del 50% 11, principalmente por los cambios corporales que transcurren entre los 12 y los 16 años. En esta edad aumenta la preocupación por la imagen, empieza lo que se conoce como “culto al cuerpo”; a través de la alimentación y el deporte buscan alcanzar la “perfección” la cual está relacionada con la aceptación social1.

Para lograr sus objetivos físicos realizan ejercicio de forma excesiva. Algunos autores utilizan un término de más de ocho sesiones por semana, otros definen un nivel alto de actividad física en más de una hora diaria, seis o siete días por semana. En el síndrome de adicción al ejercicio se exagera el tiempo, la intensidad y la frecuencia de cualquier actividad física o entrenamiento deportivo12.

También se ven modificados sus hábitos dietéticos; siguen dietas ricas en proteínas y bajas en grasas y carbohidratos. Para lograr unos mejores resultados, ingieren sustancias ergogénicas clasificadas en: nutricionales (proteínas), hormonales (esteroides anabólicos androgénicos) y farmacológicas (anfetaminas) 13-15.

Este estilo de vida tiene múltiples efectos, tanto en su salud ya que la mayoría acaba padeciendo insuficiencia renal y lesiones musculares13 como en el ámbito social, en el que se observa un abandono y evitación de las actividades sociales, bajos niveles de extroversión y amabilidad y se evita mostrar su cuerpo en público. Por último, en el psicológico presentan comorbilidad con otros trastornos del ánimo como con la ansiedad y la depresión16-18.

 

Respecto a la prevalencia de esta patología, no existen datos fiables ya que se considera que está infradiagnosticada e infravalorada. En España se estima que entre 20000 y 30000 personas la sufren.

En los resultados obtenidos de estudios internacionales se observa una prevalencia entre 13.6% y 14.7%, es importante destacar que no se trata de un trastorno exclusivo de los culturistas ni de los varones usuarios de gimnasio, pero sí que se observa una incidencia mayor en estos grupos19-21.

El tratamiento debe ser multidisciplinar; dietético-psicológico-farmacológico. Los últimos estudios revelan que gracias a inhibidores selectivos de la receptación de la serotonina (ISRS); principalmente fluvoxamina y clomipramina se obtienen grandes beneficios, entre ellos: mejoría en las relaciones sociales, concienciación de la enfermedad y una disminución de la ansiedad y de las ideas obsesivas22.

El problema principal radica en la falta de información y conciencia de enfermedad que padecen estos usuarios. La mayoría realizan autónomamente sus dietas y calendarios de ejercicio sin consultar a nutricionistas u otros profesionales de salud. Por este y otros motivos es necesario visibilizar que se trata de un problema serio, fomentar la investigación e incidir en programas de detección precoz y prevención; en los que enfermería posee un papel fundamental23-25.

 

OBJETIVOS

Objetivo General: Diseñar un programa de educación para la salud y prevención de la vigorexia dirigido a los adolescentes.

Objetivos Específicos:

  • Mejorar el conocimiento sobre los cambios físicos y psicológicos que se experimentan en la pubertad /adolescencia.
  • Aumentar los conocimientos sobre vigorexia.
  • Ayudar a reconocer la influencia que ejercen las redes sociales y la publicidad en nuestras vidas.
  • Proporcionar recursos para identificar y evitar situaciones de riesgo de padecerla.

 

DESARROLLO

Análisis y priorización:

A continuación de lo anterior, las tasas más elevadas de prevalencia de la vigorexia se observan entre la población adolescente.

La presión de las redes sociales se ejerce sobre la población de manera incesante. El objetivo primordial de las empresas que envían estos mensajes publicitarios de imagen muestra una morfología física con unos estándares extraordinarios e inalcanzables. La población diana, mayoritariamente joven (aunque sucede a cualquier edad) se encuentra inmersa en una gran sucesión de cambios hormonales y fisiológicos los cuales inestabilizan el establecimiento morfológico lo cual puede conllevar sensación de inestabilidad autoperceptiva.

El conjunto de estos hechos provocan que los adolescentes adopten conductas de riesgo para mejorar su autoestima y lograr una mayor aceptación social. El problema principal radica en el desconocimiento y en la falta de concienciación acerca de la gravedad y los riesgos a los que se someten.

Por ello es necesario trabajar en la educación sobre el cuidado del cuerpo y de la salud; tanto física como mental.

Para llevar a cabo el programa de prevención y educación, se realiza un análisis de la situación aplicando las 14 necesidades de Virginia Henderson., encontrándose alteradas:

  • Necesidad 2: comer y beber de forma adecuada.
  • Necesidad 5: dormir y descansar.
  • Necesidad 10: comunicarse con los demás expresando emociones, necesidades, temores u opiniones.
  • Necesidad 13: ocio.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA

NANDA 00118. Trastorno de la imagen corporal.

NOC. 1854. Conocimiento: dieta saludable.

Indicador: 158403. Relación entre dieta, ejercicio y peso.

185406. Ingesta diaria de nutrientes adecuada.

NIC. 5614. Enseñanza: dieta prescrita. Evaluar el nivel actual del paciente de los conocimientos acerca de la dieta.

NANDA 00188. Tendencia a adoptar conductas de riesgo para la salud.

NOC.1902. Control de riesgo. Indicador: 190201. Reconoce los factores de riesgo personales.

190208. Modifica el estilo de vida para reducir el riesgo.

NIC: 4360. Modificación de la conducta. Determinar la motivación del paciente para un cambio.

 

PLANIFICACIÓN

Población Diana:

El programa va dirigido a los adolescentes (entre 14 y 18 años) de Zaragoza.

Estrategias de captación:

El programa se realizará durante los meses de mayo y junio de 2021, en el salón de actos del Auditorio de Zaragoza o una sala de similares características. La propuesta establece necesariamente llevarse a cabo desde un enfoque multidisciplinar, en él intervendrá un nutricionista, un entrenador personal, un psicólogo y un experto en márketing.

Para que el programa alcance el máximo número de personas, se diseñará un póster (Anexo 2) y se difundirá de dos formas distintas. En primer lugar, se contactará con los dueños de varias cadenas de gimnasios locales y y, con su permiso, se colgará en la recepción de los mismos. El otro medio de difusión será a través de las redes sociales, gracias a varios perfiles populares de Instagram (cuyo público es principalmente adolescente) que compartirán el póster en sus “instastories”.

Actividades:

El programa se dividirá en 4 sesiones a lo largo del mes de mayo y junio de 2021. Tendrá lugar los lunes de semanas alternas a las 18h en una sala cedida por el Auditorio de Zaragoza. Todas las sesiones van dirigidas a los adolescentes, pero pueden acudir acompañados de algún amigo o miembro de su familia; notificándose con antelación para poder respetar las distancias y medidas de seguridad.

Las sesiones 1 “¿Qué me está pasando?, la sesión 2 “Me quiero tal y como soy” y la sesión 3 “Construye tu rutina, es tu momento” se encuentran desarrolladas en las tablas que aparecen en el apartado posterior a la bibliografía

 

CONCLUSIONES

  1. La vigorexia es un problema emergente que ha incrementado la incidencia de casos mucho en los últimos años debido a la influencia de las redes sociales y a los estereotipos impuestos en la sociedad. Aun así no se pueden establecer cifras exactas de prevalencia dado que en la mayoría de casos los pacientes no son conscientes de que poseen un trastorno por lo tanto no se establece un diagnóstico.
  2. Este trastorno posee signos y síntomas muy variados y cuenta con manifestaciones propias de otros trastornos como son el TOC, TCA y TDC.
  3. La prevención primaria mediante programas educativos como éste, es la herramienta fundamental para llevar a cabo un abordaje satisfactorio. Ya que la base principal del problema se encuentra en el desconocimiento. La población diana del programa es la adolescente, ya que es el grupo más vulnerable a padecer; tanto por la influencia que ejerce la publicidad y las redes sociales, como por los cambios físicos derivados de su correcto desarrollo
  4. Es importante contar con un equipo multidisciplinar para poder realizar un abordaje holístico. Hay que trabajar en el ámbito de la publicidad para concienciarnos de que la mayoría de los anuncios y fotografías están editadas y no son reales. Además, es importante resaltar la gran influencia que ejerce sobre nosotros. En el ámbito dietético, es fundamental destacar los beneficios de llevar a cabo una dieta saludable y equilibrada y mostrar los riesgos para la salud que tiene el consumo excesivo de proteínas y de suplementos nutricionales. En el deporte, tienen que aprender a crear rutinas de entrenamiento según sus objetivos. Finalmente, en el psicológico, hay que proporcionar estrategias para lograr la aceptación de su cuerpo y de uno mismo y así mejorar la autoestima.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Mancilla A et al. Insatisfacción corporal en niños y preadolescentes: una revisión sistemática. Revista Mexicana de Trastornos Alimentarios. 2012; 3: 62-79.
  2. Barbero JI. La cultura de consumo, el cuerpo y la educación física. Revista Educación Física y Deporte. 1998; 20 (1): 9-30.
  3. Pope HG, Katz DL, Hudson JI. Anorexia nervosa and «reverse anorexia» among 108 male bodybuilders. Compr Psychiatry. 1993; 34(6):406-9.
  4. Martinez E, Fernandez B, Cadena S. Systematic review about Muscular Dysmorphia (2006-2016): prevalence, diagnostic tools and prevention. 2017; 14 (90):1-16.
  5. Leone JE, Sedory EJ, Gray KA. Recognition and Treatment of Muscle Dysmorphia and Related Body Image Disorders. 2005; 40 (4):352-9.
  6. Hernández Rodríguez J, Emiliano M, Puig L. Algunos aspectos de interés sobre la vigorexia Some aspects of interest on vigorexia. Rev Cuba Med Gen Integr [Internet]. 2016; 32 (3):1-12. Disponible en: http://scielo.sld.cu.
  7. Tod D, Edwards C, Cranswick I. Muscle dysmorphia: Current insights. Psychol Res Behav Manag. 2016; 9:179-88.
  8. González-Martí I, Bustos JGF, Jordán ORC. Contribución para el criterio diagnóstico de la Dismorfia Muscular (Vigorexia). Rev Psicol del Deport. 2012;21(2):351-8.
  9. Baile, J.I. Vigorexia, cómo reconocerla y evitarla. Madrid. Síntesis. 2005.
  10. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5) 5.ª ed Arlington: American Psychiatric Association; 2013.
  11. Petroski EL, Pelegrini A, Glaner MF. Motivos e prevalência de insatisfação com a imagem corporal em adolescentes. Cien Saude Colet. 2012; 17 (4): 1071-7. Portugués. doi: 10.1590 / s1413- 81232012000400028. PMID: 22534860.
  12. Espeitx E. Práctica deportiva, alimentación y construcción del cuerpo. Rev pueblos front digit [Internet]. 2006 [citado 2 de abril de 2021]; 1(2):1- 22. Disponible en: https://doi.org/10.22201/cimsur.18704 115e.2006.2.244
  13. Contesini N, Adami F, Blake M, Monteiro CBM, Abreu LC, Valenti VE, et al. Nutritional strategies of physically active subjects with muscle Dysmorphia. Int Arch Med. 2013; 1-6.
  14. García Rodríguez J, Alvarez-Rayón G, Camacho-Ruíz J, Amaya- Hernández A, Mancilla-Díaz, JM. Dismorfia muscular y uso de sustancias ergogénicas. Una revisión sistemática. Revista Colombiana de Psiquiatría [Internet]. 2017; 46 (3): 168-177. Recuperado de: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=80652006007.
  15. Martínez Segura A, Cortés Castell E, Rizo Baeza MM, Gil Guillén VF. Valoración de la dieta de usuarios de sala de musculación con dismorfia muscular (vigorexia). Nutr Hosp. 2015. 1 de julio; 32 (1): 324-9. Español. doi: 10.3305 / nh.2015.32.1.8922. PMID: 26262734.
  16. Lopez-Cuautle C, Vazquez-Arevalo R, Mancilla-Diaz JM. Evaluación diagnóstica de la Dismorfia Muscular: Una revisión sistemática. An Psicol. 2016; 32 (2):405-16.
  17. Castro-López R, Molero D, Cachón-Zagalaz J, Zagalaz-Sánchez ML. Factores de la personalidad y fisicoculturismo: Indicadores asociados a la vigorexia. Rev Psicol del Deport. 2014; 23(2):295-300.
  18. Márquez S, Vega R. La adicción al ejercicio: un trastorno emergente de la conducta. Nutr Hosp [Internet]. 2015 Jun [citado 2021 Mar 09]; 31(6): 2384-2391. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212- 16112015000600006&lng=es. http://dx.doi.org/10.3305/nh.2015.31.6.89 34.
  19. Rodríguez Molina JM. Vigorexia: adicción, obsesión o dismorfia; un intento de aproximación. Instituto de Investigación de Drogodependencias de España Salud y drogas. 2007; 7(2): 289-308
  20. Juárez C, Nemorio Barrientos M, Escoto Ponce de León M, Bosques L, Enríquez J. Interiorización de ideales estéticos y preocupación corporal en hombres y mujeres usuarios de gimnasio. 2014; 5:29-38.
  21. Behar R, Molinari D. Dismorfia muscular, imagen corporal y conductas alimentarias en dos poblaciones masculinas. Rev Med Chil. 2010; 138(11):1386-94.
  22. Alonso MP. Tratamiento farmacológico de los trastornos del espectro obsesivo-compulsivo [Internet]. Tercer Congreso Virtual de Psiquiatría, Interpsiquis. Disponible en: https://psiquiatria.com/article.php?ar=trobsesivo-65&wurl=tratamiento-farmacologico-de-los-trastornos-del- espectro-obsesivo-compulsivo.
  23. Escoto Ponce de León M, Camacho Ruiz E, Álvarez Rayón G, Díaz Reséndiz F, Morales Ramírez A. Relationship between self-esteem and symptoms of muscle dysmorphia in male bodybuilders. Rev Mex Trastor Aliment J Eat Disord. 2012; 3 (1):11-8.
  24. Boone T. Ejercicio obsesivo algunas reflexiones sobre el ejercicio físico y la salud. Journal of Physical Education and Dance. Septiembre 1990. p. 7, 45-49.
  25. Juárez L. Trastornos de la alimentación y culto al cuerpo. Index de Enfermería [Internet].2003; 12 (40):30-34.

 

ANEXOS EN PDF