Type to search

Valoración enfermera de las personas con el síndrome de guillain barré después del alta.

22 octubre 2020

AUTORES

  1. José Gaudioso Redrado Giner. (Enfermero EUE Teruel – Universidad de Zaragoza).
  2. Francisca García Malla. (Enfermera EUE Teruel – Universidad de Zaragoza).

 

RESUMEN

El síndrome de Guillain-Barré (SGB) es una neuropatía aguda frecuente, de evolución más rápida y potencialmente fatal. Es una enfermedad autoinmune y autolimitada, que se expresa como una neuropatía desmielinizante que afecta al sistema nervioso periférico. Los pacientes presentan trastornos motores y sensoriales, parálisis motora ascendente que comienza en los miembros inferiores. El presente trabajo consiste en una revisión narrativa de los aspectos etiológicos de este síndrome (antecedentes históricos, formas de presentación, etiología, pronóstico, tratamiento, diagnóstico) y la descripción de los cuidados enfermeros de continuidad, considerando los diagnósticos relevantes en el momento del alta a domicilio, además de fuentes primarias en relación a los Diagnósticos Enfermeros, Objetivos NOC e Intervenciones NIC aplicando la taxonomía NANDA.

 

PALABRAS CLAVE

Síndrome de Guillain-Barre, atención de Enfermería, unidad de cuidados intensivos, alta hospitalaria.

 

INTRODUCCIÓN

El síndrome de Guillain Barré (SGB) es una neuropatía autoinmune en el que el propio sistema de defensa del organismo ataca parte del sistema nervioso periférico (SNP) por error1. Se entiende como neuropatía, la afectación difusa, bilateral y predominantemente distal del SNP, por lo que se lesionan de forma simétrica y prácticamente simultánea los nervios de las 4 extremidades, aunque no es extraño que, en su inicio, predomina en los miembros inferiores y afecte a los brazos en el curso de la evolución2. La lesión de los nervios periféricos, que conectan el cerebro y la médula espinal con el resto del cuerpo, dificulta o impide la transmisión de señales y, como consecuencia, los músculos sufren una dificultad para recibir y responder las señales enviadas por el cerebro3. Por lo tanto, se produce una inflamación nerviosa que ocasiona, inicialmente, diferentes grados de debilidad muscular, parestesia o parálisis, entre otros síntomas, pudiendo encontrarse con una amenaza de muerte4, si estos llegan a niveles muy severos. Microscópicamente, se induce una respuesta inmunológica (humoral y celular) que cambia la naturaleza de las células del SNP, que el organismo reconocerá como extrañas. Como consecuencia, los linfocitos T atacan a la mielina de los nervios periféricos lesionando los recubrimientos de esta, lo que se denomina neuropatía desmielinizante inflamatoria aguda (85% de los casos), o bien, reaccionan contra antígenos que se encuentran en la membrana del axón, lo que se conoce como la forma axonal aguda (representa el 15% restante)5. Actualmente, se reconoce como un síndrome heterogéneo con diversas variantes de instauración6; Las formas más comunes, y de instauración rápida o aguda, del síndrome son las siguientes6,7: la Polirraculoneuropatía desmielinizante inflamatoria aguda motriz y sensorial (AIDP), el Síndrome de Miller Fisher (MFS) que se caracteriza por Oftalmoplejia-ataxia-arreflexia1, la Neuropatía motora aguda (AMAN) y Neuropatía Sensivo-Motora Axonal Aguda (AMSAN). En relación a las de aparición lenta3 se encuentran: la Polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (PDIC) y la Neuropatía sensitivo-motora desmielinizante multifocal adquirida (MADSAM).

Este síndrome, declarado mundialmente, es considerada la causa principal de parálisis aguda arrefléctica en el mundo8. Hoy por hoy, la incidencia anual mundial se estima que es de entre 1,2 y 3 personas de cada 100.0009, y en el embarazo llega a 1,7 de cada 100.000 habitantes aproximadamente10. Según la bibliografía consultada, la mayoría de los estudios muestran resultados sin agrupamientos geográficos ni preponderancia racial. Sin embargo, AMAN y AMSAN se producen principalmente en el norte de China, Japón4,11 y México, constituyendo sólo el 5-10% de los casos en EEUU. La AIDP representa hasta el 90% de los casos en Europa, América del Norte y los países desarrollados11. Es más, en Norteamérica, Europa Occidental y Australia, la mayoría de los pacientes cumplen los criterios electrofisiológicos desmielinizantes. En cambio, en el norte de China, hasta el 65% de los pacientes sufren la vertiente axonal. En relación al sexo, este síndrome tiene una relación 1,5 hombres cada 1 mujer. En cuanto a los EE.UU., la distribución de edad del síndrome parece ser bimodal, con un primer pico en la edad adulta joven (entre 15 y 35 años) y uno de segundo, mayor en personas de mediana edad y ancianos (de 50 a 70 años). Ahora bien, los bebés parecen tener un riesgo más bajo de adquirir la patología11.

Esta patología, debido a las múltiples maneras de presentación que tiene y los diferentes grados de complejidad en que puede manifestarse, conlleva una necesidad de planificación de cuidados excelente y un trabajo multidisciplinar muy importante12. Las actividades enfermeras deben centrarse en cubrir las necesidades básicas de la vida diaria de la persona siempre teniendo en cuenta los riesgos potenciales, conjuntamente con la atención y cuidado del componente psicológico derivado de la situación aguda por el que la persona está pasando de forma totalmente repentina e inmediata. Este síndrome conlleva un gran impacto a nivel físico, emocional y económico tanto a quien la padece como a los que lo rodean. Por este motivo, dando los cuidados adecuados podemos disminuir los factores de riesgo, la morbilidad y mortalidad de la persona, evitando en la medida de lo posible su reingreso hospitalario13. Es más, el planteamiento de un plan de cuidados óptimo incidirá muy positivamente en un grado de mayor índice de recuperación que concomitantemente se verá reflejado en el nivel de calidad de vida del paciente. Del mismo modo, en el momento del alta a domicilio la persona afectada y su familia deben seguir contando con un apoyo multidisciplinar y deben marchar con un plan de cuidados completo para evitar inseguridades y temor. Las enfermeras son un pilar clave e imprescindible en cada etapa de esta enfermedad y tienen un papel muy relevante en el momento del alta. Así pues, este trabajo se centra en el instante de transición a domicilio14 de un paciente intensamente afectado por la patología, el cual ha requerido atención a la UCI.

 

OBJETIVO

El objetivo principal de este trabajo ha sido el de elaborar un Plan de Cuidados Enfermería al alta hospitalaria de personas afectadas del Síndrome de Guillain Barré que asegure la continuidad asistencial de los cuidados.

 

METODOLOGÍA

Para la realización de este trabajo se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica de la atención de enfermería en las personas afectadas del SGB. Específicamente, se ha revisado este síndrome (antecedentes históricos, formas de presentación, etiología, pronóstico, tratamiento, diagnóstico) y con detalle los cuidados enfermeros de continuidad considerando los diagnósticos relevantes en el momento del alta a domicilio, además de fuentes primarias en relación a los Diagnósticos Enfermeros, Objetivos NOC e Intervenciones NIC aplicando la taxonomía NANDA.

 

DISCUSIÓN

El proceso de enfermería es todo un ciclo, dinámico e inseparable, pero estructurado en secuencias lógicas. Por lo tanto, con el fin de alcanzar los objetivos marcados, se deberá seguir un proceso enfermero que constará de 5 fases; Valoración, Diagnóstico, Planificación, Ejecución y Evaluación. Principalmente, se llevará a cabo una valoración enfermera de las necesidades, durante toda la trayectoria hospitalaria del paciente. Seguidamente, se deberán efectuar unos diagnósticos enfermeros relacionados con las alteraciones durante la estancia hospitalaria, se marcarán unos objetivos para con los diagnósticos establecidos y, finalmente, se deberán establecer unas intervenciones y actividades de alta a domicilio. Con el fin de conseguir una valoración enfermera rigurosa y completa considerando todas las afectaciones reales existentes, los posibles riesgos y complicaciones, utilizaremos el modelo de valoración de las 14 necesidades de la americana Virginia Henderson (1897- 1996), un gran referente en la evolución de enfermería por su extensa contribución15. Es imprescindible saber clasificar las afectaciones que ha sufrido la persona y su grado de severidad para tener claro sobre qué aspectos se deberá actuar, ya que cualquier persona con una afectación neurológica de este nivel necesita una serie de cuidados individualizados. Por otra parte, previamente a la confección de la valoración de la estancia hospitalaria, ya que se lleva a cabo una valoración global y no de un caso en concreto, consideraremos la valoración de un paciente ingresado en la UCI severamente afectado por el síndrome y sin antecedentes médicos de base relevantes. Teniendo en cuenta la elevada probabilidad de que en los pacientes con SGB ocurra una disfunción del sistema nervioso autónomo, se realizará la valoración de las 14 necesidades correspondientes:

  1. Necesidad de respirar normalmente.
  2. Necesidad de comer y beber adecuadamente.
  3. Necesidad de eliminar por todas las vías corporales.
  4. Necesidad de moverse y mantener posturas adecuadas.
  5. Necesidad de dormir y descansar.
  6. Necesidad de elegir la ropa adecuada.
  7. Necesidad de mantener la temperatura corporal dentro de los límites normales, adecuando y modificando el ambiente.
  8. Necesidad de mantener la higiene corporal y la integridad de la piel.
  9. Necesidad de evitar los peligros ambientales y evitar lesionar a otras personas.
  10. Necesidad de comunicarse con los demás expresando emociones, necesidades, temores u opiniones.
  11. Necesidad de vivir de acuerdo con las propias creencias y valores.
  12. Necesidad de ocuparse de algo de tal forma que su labor tenga un sentido de realización personal.
  13. Necesidad de participar en las actividades recreativas.
  14. Necesidad de aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un desarrollo normal y utilizar recursos disponibles.

Una vez realizada una recopilación bibliográfica de las diversas afectaciones que pueden acontecer, se tendrán en cuenta los diagnósticos enfermeros hospitalarios (según NANDA) que se encuentran directamente relacionados con la valoración realizada de un paciente con estas características15, 16.

 

Plan de Cuidados de continuidad asistencial17, 18.

NANDA – 00032 – Patrón respiratorio ineficaz:

  • NOC – 0415 – Estado respiratorio.
  • NIC – 3140- Manejo de la vía aérea.
  • NIC – 3230- Fisioterapia torácica.

NANDA – 00039 – Riesgo de aspiración:

  • NOC – 0415 – Estado respiratorio.
  • NOC – 0303 – Autocuidado: comer.
  • NIC – 3200- Precauciones para evitar la aspiración.

NANDA – 00103 – Deterioro de la deglución:

  • NOC – 1010- Estado de deglución.
  • NOC – 1006- Peso: masa corporal.
  • NOC – 0913- Estado neurológico: función sensitiva / motora de los pares craneales.
  • NOC – 1918- Prevención de la aspiración.
  • NIC – 1050- Terapia de deglución.
  • NIC – 1100- Alimentación.

NANDA – 00015 – Riesgo de estreñimiento:

  • NOC – 0501 – Eliminación intestinal.
  • NOC – 0204 – Consecuencias de la inmovilidad: fisiológica.
  • NIC – 0450- Manejo del estreñimiento – 0440- Entrenamiento intestinal.

NANDA – 00020 – Incontinencia urinaria funcional:

  • NOC – 0502 – Continencia urinaria.
  • NIC – 0600- Entrenamiento del hábito urinario – 0610- Cuidados incontinencia urinaria.
  • NIC -0560- Ejercicios del suelo pélvico.

NANDA – 00085 – Deterioro movilidad física:

  • NOC 0208 – Movilidad.
  • NOC -0913- Estado neurológico: función sensitiva / motora de los pares craneales.
  • NOC -1633 – Participación en el ejercicio.
  • NIC – 0140 – Fomentar mecánica corporal.

NANDA -00040 – Riesgo de síndrome del desuso:

  • NOC – 0204 – Consecuencias de la inmovilidad: fisiológicas.
  • NIC 1400 – Manejo del dolor.

NANDA – 00093 – Fatiga:

  • NOC – 0007 – Nivel de fatiga.
  • NIC – 0180- Manejo de la energía.

NANDA – 00069 – Afrontamiento ineficaz:

  • NOC – 1300 – Aceptación: estado de salud.
  • NOC – 1504 – Apoyo social.
  • NOC – 1302 – Afrontamiento de problemas.
  • NIC – 5230- Mejorar el enfrentamiento.

NANDA – 00126 – Déficit de conocimiento:

  • NOC – 1811 – Conocimiento: actividad prescrita.
  • NOC – 1806 – Conocimiento: recursos sanitarios.
  • NIC – 7400- Orientación en el sistema sanitario.

 

CONCLUSIÓN

Las personas afectadas de SGB requieren de un plan de cuidados complejo y muy específico no sólo en la fase aguda sino también en la fase post-aguda. La continuidad de cuidados en las personas afectadas de SGB es fundamental para evitar complicaciones y para continuar con el proceso de rehabilitación y recuperación. Consiste no sólo en continuar los cuidados en otro ámbito, sino también en garantizar una buena comunicación entre profesionales. Se ha demostrado que los programas de cuidados de transición y continuidad (desde el alta a domicilio) que presentan un intenso seguimiento y coordinación por los profesionales de enfermería, reducen hospitalizaciones, emergencias, gastos y mejoran los resultados clínicos.

Los elementos claves para garantizar los cuidados continuados se basan en conocer, asumir y difundir por parte de los profesionales la atención continuada, tener instrumentos que lo faciliten, establecer un sistema de coordinación a lo largo de la asistencia y contar con sistemas de evaluación con el objetivo de mejorar. Las necesidades de movimiento / actividad, nutrición y eliminación, aprendizaje y seguridad física / psíquica son las que se han visto más afectadas en este síndrome durante el alta a domicilio.

Los diagnósticos relacionados con estas necesidades son riesgo de deterioro de la deglución, riesgo de deterioro de la movilidad física, riesgo de aspiración, riesgo de estreñimiento, déficit de conocimientos, temor y ansiedad. Respectivamente los diagnósticos mencionados, existen intervenciones de fuerte evidencia como terapia de deglución, fomento del ejercicio, precauciones para evitar la aspiración, manejo del estreñimiento y enseñanza / educación sanitaria, potenciar la seguridad y disminución de la ansiedad. Existe una elevada morbimortalidad y recuperación incompleta si no se presta un buen seguimiento asistencial en este síndrome. Si bien hay evidencia científica en cuidados post hospitalarias con personas con afectaciones neurológicas, es prácticamente inexistente la evidencia para con el paciente con el SGB.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Salvatierra SJ, Reyes ER, Mendoza MJ, Sánchez EG, Riera SP, Salazar AJ. Tratamientos y cuidado de los pacientes con problemas neurológicos. RECIAMUC. 2019 Oct 1;3(4):161-79.
  2. Reisin RC, Salutto VL, Aguirre F, Alvarez V, Barroso F, Bendersky M, Berardo A, Bettini M, Borrelli MM, Chaves M, Cisneros EM. Utilidad de la identificación de anticuerpos en neuropatías periféricas, neuronopatías y ganglionopatías: revisión. Neurología Argentina. 2020 Apr 4.
  3. Korinthenberg R, Trollmann R, Felderhoff-Müser U, Bernert G, Hackenberg A, Hufnagel M, Pohl M, Hahn G, Mentzel HJ, Sommer C, Lambeck J. Diagnosis and treatment of Guillain-Barré Syndrome in childhood and adolescence: An evidence-and consensus-based guideline. European Journal of Paediatric Neurology. 2020 Mar 1;25:5-16.
  4. Leonhard SE, Mandarakas MR, Gondim FA, Bateman K, Ferreira ML, Cornblath DR, van Doorn PA, Dourado ME, Hughes RA, Islam B, Kusunoki S. Diagnosis and management of Guillain–Barré syndrome in ten steps. Nature Reviews Neurology. 2019 Nov;15(11):671-83.
  5. Cantillo EV, Ravelo MC, Sierra MC, Carpio LJ, Gutiérrez RP. Síndrome de Guillain-Barré: Aprendiendo a vivir con una discapacidad residual. Salud Uninorte. 2016;32(2):350-62.
  6. Cao-Lormeau VM, Blake A, Mons S, Lastère S, Roche C, Vanhomwegen J, Dub T, Baudouin L, Teissier A, Larre P, Vial AL. Guillain-Barré Syndrome outbreak associated with Zika virus infection in French Polynesia: a case-control study. The Lancet. 2016 Apr 9;387(10027):1531-9.
  7. Ballón-Manrique B, Campos-Ramos N. Características clínicas y paraclínicas del Síndrome de Guillain-Barré en el Hospital Regional Lambayeque. Revista de Neuro-Psiquiatría. 2017 Jan;80(1):22-6.
  8. Alvarado J, Vergara L. Estudio electrodiagnóstico en síndrome de Guillain Barré en adultos. Revista chilena de neuro-psiquiatría. 2016 Jun;54(2):123-32.
  9. Willison HJ, Jacobs BC, Van Doorn PA. Guillain-Barre syndrome. The Lancet. 2016 Aug 13;388(10045):717-27.
  10. Quintero Paredes PP. Síndrome de Guillian Barré y embarazo. Revista de Ciencias Médicas de Pinar del Río. 2015 Oct;19(5):965-72.
  11. Michael T Andary, MD, MS Professor, Residency Program Director, Department of Physical Medicine and Rehabilitation MSUC of OM. GuillainBarre Syndrome: Practice Essentials, Background, Pathophysiology. 2016 Disponible en: http://emedicine.medscape.com/article/315632-overview#a5
  12. Hirschman KB, Shaid E, McCauley K, Pauly MV, Naylor MD. Continuity of care: the transitional care model. Online J Issues Nurs. 2015;20(3).
  13. Cancino-Morales KL, Balcázar-Martínez V, Matus-Miranda R. Intervenciones de enfermería en una persona con síndrome de Guillain-Barré tipo AMAN, bajo la teoría de Dorothea Orem. Enfermería universitaria. 2013 Mar;10(1):27-32.
  14. Morrison J, Palumbo MV, Rambur B. Reducing preventable hospitalizations with two models of transitional care. Journal of Nursing Scholarship. 2016 May;48(3):322-9.
  15. van Achterberg PhD T. Revisiting basic nursing care. Journal of Nursing Scholarship. 2014;46(1):1.
  16. Tejedor CT, Fernández FA, Fidalgo AP, Ablanedo RG, Villazón RP, Cano AA, Montaña MM. Premio Público Póster: Síndrome de Guillain-Barre. Revista Científica de la Sociedad Española de Enfermería Neurológica. 2009 Jan 1;30(1):7-9.
  17. Morrison J, Palumbo MV, Rambur B. Reducing preventable hospitalizations with two models of transitional care. Journal of Nursing Scholarship. 2016 May;48(3):322-9.
  18. NANDA. International. Nursing Diagnoses 2012-14: Definitions and Classification. Wiley; 2014.