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Uso terapéutico de la onda corta en las salas de fisioterapia.

12 noviembre 2021

AUTORES

  1. Nuria Blasco Pérez. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
  2. Alaitz Saiz Ferrer. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  3. Sara Coronas Turmo. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  4. Noelia Espeso Ambroj. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  5. Beatriz Comet Cepero. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.

 

RESUMEN

La onda corta pertenece al grupo de las corrientes de alta frecuencia, también llamado diatermia. Se puede aplicar por el método capacitativo o inductivo y de ello depende el tipo de electrodo necesario y su colocación en la zona a tratar. El efecto principal si se emplea de forma continua, es el térmico, mientras que con el modo pulsátil se obtienen otros efectos no térmicos, relevantes a la hora de indicar su tratamiento. La intensidad a la que se aplica va a depender de la sensación térmica que tenga el paciente, en el caso de onda corta continua, y de la cronicidad del proceso a tratar. Por otro lado, es importante colocar correctamente el aparato en la sala por posibles interferencias con otros equipos.

 

PALABRAS CLAVE

Onda corta, indicaciones, contraindicaciones.

 

ABSTRACT

The short wave belongs to the group of high frequency currents, also called diathermy. It can be applied by the capacitive or inductive method and the type of electrode required and its placement in the area to be treated depends on it. The main effect, if used continuously, is thermal, while with the pulsatile mode other non-thermal effects are obtained, relevant when indicating its treatment. The intensity at which it is applied will depend on the thermal sensation that the patient has, in the case of continuous short wave, and the chronicity of the process to be treated. On the other hand, it is important to correctly place the device in the room due to possible interference with other equipment.

 

KEY WORDS

Diathermy, therapeutic uses, contraindications.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La onda corta es una corriente de alta frecuencia que cuando se utiliza para uso terapéutico habitualmente se usa con una frecuencia de 27,12 MHz, a la que corresponde una longitud de onda de 11,06m1. Se puede aplicar de forma continua o pulsátil.

Como corriente de alta frecuencia su principal efecto es el calentamiento de los tejidos, efecto que se consigue por diversos mecanismos de transmisión2:

  • Corriente de conducción: de acuerdo con la ley de Joule esta corriente produce calor en el tejido por la resistencia que éste ofrece a su paso, de forma que la energía eléctrica se transforma en térmica.
  • Corriente de desplazamiento: se trata de un desplazamiento de la energía eléctrica por polarización del tejido, capaz de atravesar cuerpos dieléctricos o no conductores y de penetrar más donde hay menos agua.
  • Corriente de inducción: es capaz por sí misma de inducir una corriente de la misma frecuencia

La onda corta se puede aplicar de dos formas diferentes3:

  1. Método capacitativo o campo condensador: la zona a tratar se coloca entre dos placas capacitativas o electrodos bipolares. Colocación:
  • transversal: los electrodos se sitúan en posiciones opuestas de la zona a tratar, desde un punto de vista eléctrico estarían conectados en serie. De esta forma alcanzarán mayor temperatura tejidos ricos en grasa por ofrecer mayor resistencia al paso de la corriente.
  • longitudinal: la zona a tratar se dispone en la misma dirección que las líneas del campo eléctrico, ahora podría decirse que los electrodos están conectados en paralelo. De esta forma la corriente va a seguir la vía de menor resistencia, es decir, va a calentar en mayor medida el músculo y otros tejidos ricos en agua.
  • coplanar: los electrodos se colocan en el mismo plano. De esta forma la corriente no es capaz de profundizar demasiado así calentará tejidos superficiales.

 

2. Método inductivo o campo solenoidal: se puede aplicar con un único electrodo o mediante un cable. El calor generado por este método depende de la conductividad del tejido, de forma que los tejidos ricos en agua se calientan más fácilmente.

Electrodos2:

  1. Tipos:
  • Para aplicación capacitativa:
  • De contacto directo:
  • En contacto con la piel: placa aislada con caucho que se adapta muy bien al contorno y produce un campo calórico muy uniforme
  • Intracavitario: puede ser rectal o vaginal. Un electrodo se introduce en la cavidad y el otro se coloca como un cinturón en el abdomen
  • Condensadores:
  • De aire regulable o electrodos de Schliephake: electrodos de metal con forma de disco situados dentro de envases de cristal o plástico. Algunos son regulables
  • Flexibles: de metal flexible envueltos por caucho no rígido
  • Para aplicación inductiva:
  • Cable de inducción (solenoide): cable forrado de aislante que se enrolla sobre la zona a tratar.
  • En espiral de Pancake: bobina enrollada en espiral dentro de un electrodo circular. Emite un campo de frecuencia en una única dirección.
  • Circuplode: parecido al de espiral, pero incorpora una pantalla delante de la bobina que reduce la carga térmica del tejido graso y la acentúa sobre el tejido muscular y conjuntivo3.
  1. Tamaño:
  • Según la extensión de la zona a tratar:
  • Electrodos grandes.
  • Electrodos pequeños.
  • Según el calor deseado:
  • Electrodos del mismo tamaño: el calentamiento se produce igual en superficie que en profundidad.
  • Electrodos de tamaño diferente:
  • Electrodo menor que la zona de tratamiento: el calor es mayor en superficie.
  • Electrodo mayor que la zona de tratamiento: mayor calentamiento en profundidad.

 

3. Distancia electrodo-piel:

  • Separados de la piel: a mayor distancia mayor efecto térmico profundo y más homogéneo.
  • Pegados a la piel: a menor distancia mayor sensación de calor superficial.

Con electrodos de igual tamaño colocados a diferente distancia de la piel, la sensación de calor será mayor bajo el electrodo más próximo a ésta por la mayor densidad de líneas de campo.

 

4. Efecto punta: se refiere a una concentración de líneas de fuerza en las partes más prominentes. Para evitarlo se deben colocar los electrodos en una posición intermedia lo más próxima a estar paralelos entre sí y a su vez paralelos con las superficies articulares.

Efectos fisiológicos2:

Onda corta continua: su principal efecto es el calor, que se considera no rebasa los 7 cm de profundidad. Como consecuencia de este calor se produce:

  • Vasodilatación y aumento de la circulación.
  • Elevación del umbral del dolor.
  • Aceleración de la reparación de tejidos dañados.
  • Flexibilización de cicatrices y adherencias.

Onda corta pulsátil: se aplica siempre por inducción.

  • Aumento del crecimiento y la reparación nerviosa.
  • Aumento de los depósitos de fibrina y colágeno.
  • Aumento de la vascularización periférica con formación de neovasos.
  • Aumento del número y actividad de las células en la zona de lesión.
  • Disminución del tiempo de reabsorción de los hematomas.
  • Disminución del dolor debido a la osteoporosis.

Indicaciones2,3,4:

Onda corta continua:

  • Trastornos de la circulación, prestando especial atención a los tejidos mal vascularizados, ya que el aumento de temperatura puede incrementar la insuficiencia vascular y producir muerte tisular
  • Procesos inflamatorios como periartritis escapulohumeral, epicondilitis, bursitis, periostitis, artritis psoriásica.
  • Procesos metabólicos como la aceleración de la cicatrización
  • Dolor, por su efecto sedativo e hiperemiante, lo que resulta muy útil en patologías como artropatías, neuralgias, neuritis, cefaleas vasomotoras…
  • Hipertonía muscular, por su efecto relajante

Onda corta pulsátil:

  • Control del dolor y del edema.
  • Cicatrización de partes blandas.
  • Cicatrización del nervio.
  • Consolidación ósea.
  • Trastornos postraumáticos como esguinces, contusiones, laceraciones.
  • Síntomas de artrosis.

Contraindicaciones3,4

Absolutas:

  • Tumores malignos.
  • Marcapasos u otro tipo de estimulador nervioso implantado.
  • Embarazo.
  • Tuberculosis.
  • Fiebre.
  • Artritis reumatoide.
  • Aplicación en ojos.
  • Aplicación en testículos.
  • Aplicación en epífisis en crecimiento.

Relativas:

  • Metales implantados.
  • Trastornos de la sensibilidad al calor.
  • Trastornos arteriales y venosos.
  • Trastornos cardíacos.
  • Enfermedades infecciosas.
  • Inflamación aguda.

Dosificación2,3 :

La intensidad de la onda corta va a depender de la sensación térmica que tenga el paciente, de forma que se han establecido diferentes niveles perceptivos, que son:

  • Grado I o muy débil: calentamiento muy suave apenas imperceptible (dosis submitis).
  • Grado II o débil: calor suave que transmite una sensación agradable apenas perceptible (dosis mitis).
  • Grado III o moderada: calor fuerte de percepción agradable (dosis normales).
  • Grado IV o fuerte: calor muy fuerte, casi quemante, que roza el nivel de tolerancia (dosis fortis).

Para procesos agudos se utilizan dosis bajas, y para procesos subagudos y crónicos dosis más altas.

 

Precauciones:

Los objetos metálicos que lleve el paciente, como relojes, bisutería u otros, deben ser retirados porque corren el riesgo de sobrecalentarse. También es importante mantener la piel de la zona a tratar seca cubriéndose con toallas para evitar quemaduras4.

Además, los dispositivos móviles como teléfonos o tablets pueden producir interferencias, por lo que no deben usarse simultáneamente a la onda corta.

Disposición en la sala5:

El aparato de onda corta deberá ubicarse preferentemente en una cabina individual teniendo en cuenta las indicaciones de los fabricantes referentes a las posibles interferencias electromagnéticas con otros aparatos, como la distancia mínima entre equipos o la dirección de la radiación.

El material auxiliar, como sillas y camillas, deben ser de baja conductividad térmica para evitar sobrecalentamientos. Además, hay que advertir al paciente que no debe tocar materiales metálicos adyacentes durante el tratamiento.

Si es posible, la mesa de trabajo del fisioterapeuta deberá situarse en una zona alejada del aparato de onda corta.

 

CONCLUSIÓN

Dadas sus propiedades, la onda corta puede participar en el tratamiento de diferentes patologías en combinación con diversos tratamientos, tanto manuales como de electroterapia, enriqueciendo así la sesión de fisioterapia y facilitando alcanzar los objetivos de mejora marcados para el paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Dr. Jorge E. Martín Cordero. Agentes Físicos Terapéuticos. Editorial Ciencias Médicas; 2008.
  2. Ana Ma González Rebollo HURH. Libro de introducción a la electroterapia. 2014.
  3. Albornoz Cabello Manuel JMM, Toledo Marhuenda José Vicente. Electroterapia Práctica. Vol. 53, Elsevier. 2016. 1689–1699 p.
  4. Cameron MH. Agentes Físicos en Rehabilitación 5a Edición. Elsevier. 2018.
  5. Servicio Andaluz de Salud. Manual de buenas prácticas de trabajo. Exposición laboral a campos electromagnéticos en Rehabilitación y Fisioterapia. 2016.