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Tratamiento no farmacológico para el abandono del hábito tabáquico.

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20 enero 2021

AUTORES

  1. José Gaudioso Redrado Giner. (Enfermero EUE Teruel – Universidad de Zaragoza).
  2. Francisca García Malla. (Enfermera EUE Teruel – Universidad de Zaragoza).

 

RESUMEN

El tabaquismo es una enfermedad compleja y su enfoque requiere la integración de varios componentes que interactúan y están capacitados para hacer frente a esta complejidad. No hay duda de que las medidas psicosociales no farmacológicas son fundamentales en el tratamiento de los fumadores y pueden compararse al tratamiento farmacológico en términos de importancia e impacto. Durante mucho tiempo, los profesionales de la salud tuvieron dificultades para decidir cuál era el mejor tratamiento para un paciente fumador. Muchos orientaron su trabajo en base a creencias personales que se basaron en sus propias observaciones, ejerciendo una práctica clínica empírica sin pruebas rigurosas de sus supuestos y resultados. Tampoco fue posible establecer un buen control de calidad de los servicios debido a la falta de pruebas científicas de su práctica. Esta situación está cambiando. El avance de la ciencia clínica ha permitido que la práctica clínica se base cada vez más en información basada en la evidencia. Como tal el presente trabajo resume la evidencia actualizada que aborda los diferentes enfoques terapéuticos no farmacológicos, basados en la práctica enfermera.

 

PALABRAS CLAVE

Hábito tabáquico, dependencia, terapia, terapia no farmacológica e intervención enfermera.

 

ABSTRACT

Smoking is a complex disease and its approach requires the integration of several components that interact and are trained to deal with this complexity. There is no doubt that non-pharmacological psychosocial measures are essential in the treatment of smokers and can be compared to pharmacological treatment in terms of importance and impact. For a long time, health professionals had difficulty deciding what was the best treatment for a smoking patient. Many oriented their work on the basis of personal beliefs that were based on their own observations, exercising an empirical clinical practice without rigorous testing of their assumptions and results. It was also not possible to establish a good quality control of the services due to the lack of scientific evidence of their practice. This situation is changing. Advances in clinical science have allowed clinical practice to be increasingly based on evidence-based information. As such, the present work summarizes the updated evidence that addresses the different non-pharmacological therapeutic approaches, based on the practical nurse.

 

KEY WORDS

Smoking habit, dependence, therapy, non-pharmacological therapy and nursing intervention.

 

INTRODUCCIÓN

Fumar es el principal factor de riesgo asociado en gran parte de las principales causas de muerte1. A pesar de que la carga de la enfermedad resultante del tabaquismo, incluida la mortalidad, es más marcada en aquellos países de ingresos bajos y medios, también es un problema de gran preocupación en los países desarrollados. Según la estimación de la Organización Mundial de la Salud2, seis millones de personas mueren cada año por causas relacionadas con el hábito de fumar. Según este organismo, cada año aproximadamente 1,6 millones de europeos mueren por fumar, lo que convierte a Europa en la región con la mayor proporción de muertes (16%) atribuible al tabaco en todo el mundo3. En el caso específico de España se registran un total de 5.000 muertes anuales atribuibles al consumo de tabaco, y este hábito continuó vigente en un 25% de la población actual (Asociación Española Contra El Cáncer (AECC)4. Además de su asociación con una alta mortalidad, el consumo de tabaco también representa una importante carga económica para los sistemas sanitarios y las economías europeas5.

Fumar se asocia con un aumento de riesgo de sufrir graves patologías que afectan al pulmón, la faringe, cánceres de tipo bucal y de mama, etc… En los países desarrollados, fumar se ha asociado con una pérdida de al menos una década de vida6. Sin embargo, el cese del hábito de fumar, especialmente antes de los 40 años, puede reducir drásticamente el riesgo de muerte y mejorar significativamente la calidad de vida6. Dejar de fumar es la intervención más importante y la que tiene mayor capacidad para influir en la historia natural de las patologías asociadas al consumo de tabaco7. Teniendo en cuenta que el consumo de tabaco, es considerado en general, el riesgo de salud modificable más importante en el mundo desarrollado (6), la aplicación de tratamientos y estrategias eficaces para controlar dicha adicción es esencial para ayudar a los pacientes a dejar de fumar y, por ende, mejorar su estado general de salud.

Se ha utilizado con éxito una amplia gama de tratamientos farmacológicos y no farmacológicos para ayudar a los pacientes a dejar de fumar. Si bien la combinación de ambas opciones ha sido recomendada por diferentes organismos. El uso de tratamientos farmacológicos puede conllevar diferentes efectos secundarios o efectos adversos, como por ejemplo: malestar estomacal, hipo, dolor en la mandíbula, mareos y náuseas, trastornos del sueño y erupción cutánea en el caso de los productos desarrollados a partir de sustitutos de la nicotina8; boca seca, insomnio y adicionalmente riesgo de convulsiones en el uso de Brupopion (Zyban)9, náuseas, insomnio y sueños anormales en el caso de Varenicline9. En base a ello, este trabajo tratará de exponer la evidencia de la efectividad de los enfoques no farmacológicos más comunes utilizados para apoyar el abandono del hábito tabáquico.

 

OBJETIVO

Analizar los enfoques no farmacológicos más comunes utilizados desde el ámbito de la enfermería para apoyar el abandono del hábito tabáquico.

 

METODOLOGÍA

La metodología utilizada para el presente trabajo es la revisión bibliográfica de la literatura. Para la búsqueda, se optó por el motor de búsqueda PubMed, que da acceso a la base de datos Medline, la base de datos especializada en enfermería CINAHL, la base de datos EMBASE a través del motor de búsqueda Scopus, y la base de datos Web of Science.

Los criterios inclusivos fueron:

– Investigaciones basadas en tratamientos no farmacológicos del hábito tabáquico.

– Documentos de todo tipo.

– Publicaciones en los últimos diez años.

– Trabajos publicados en lengua inglesa o española.

Los criterios de exclusión fueron:

– Investigaciones basadas en tratamientos farmacológicos en exclusividad o en conjunción con los no farmacológicos.

– Investigaciones de baja calidad metodológica.

– Publicaciones que no presentaran claramente los resultados.

Descriptores y cadenas de búsqueda

La delimitación de los resultados de búsqueda, también estuvo supeditada a la identificación y selección de las palabras clave, las mismas fueron:

• Smoking cessation.

• Tobacco cessation.

• Non pharmacological treatment.

• Non pharmacological intervention.

• Efficacy, interventions.

La combinación de las palabras clave fue realizada mediante los operadores booleanos AND y OR.

 

RESULTADOS-DISCUSIÓN

 

Intervenciones no farmacológicas para abandonar el hábito tabáquico:

Se deben tener en cuenta varios principios al considerar el proceso de dejar de fumar y las intervenciones dirigidas a ayudar a los fumadores en este proceso. Primero, el hábito de fumar debe ser refundido de un trastorno típicamente tratado de manera aguda, a una condición crónica y recurrente que probablemente requiera el manejo del paciente a largo plazo. La mayoría de los fumadores intentan dejar de fumar varias veces, y es necesaria una intervención repetida para respaldar este proceso iterativo10,11.

En segundo lugar, las intervenciones deben tener en cuenta la disposición del paciente al cambio, y el hecho de que el paciente determinará si se produce o no dicho cambio. La provisión de apoyo adecuado para los fumadores que están motivados a abandonar el hábito, es esencial para ayudarles, no solo a iniciar el proceso, sino también a continuar con el seguimiento durante el mismo para mantener una abstinencia exitosa11.

Las intervenciones no farmacológicas para apoyar el abandono del tabaco, pueden realizarse con éxito a través de enfoques clínicos y a través de enfoques de salud pública más amplios12. Ciertas intervenciones, como los programas de autoayuda, la asesoría telefónica y la terapia cognitivo-conductual son susceptibles de realizarse individualmente en el entorno clínico o de manera grupal en las comunidades o los lugares de trabajo. Otras tácticas, como los cambios en las políticas públicas, se usan específicamente para atacar a una gran población de fumadores a la vez12.

 

Enfoques clínicos:

Los enfoques clínicos para dejar de fumar incluyen programas de autoayuda, asesoramiento telefónico, enfoques cognitivo-conductuales, como asesoramiento individual y grupal, intervenciones de proveedores de atención médica y programas de ejercicios.

Programas o materiales de autoayuda: los programas de autoayuda para dejar de fumar generalmente consisten en materiales impresos o electrónicos que se entregan a los pacientes para aumentar la motivación para dejar de fumar y brindar asesoramiento sobre cómo lograr este objetivo. Estos programas son vistos como un puente importante entre otros enfoques clínicos y de salud pública para dejar de fumar13. Los programas de autoayuda tienen varias ventajas: son relativamente baratos, los materiales escritos proporcionados a los pacientes pueden reutilizarse para intentos repetidos de dejar de fumar, y se pueden personalizar para diferentes grupos objetivo, de hecho, los propios fumadores pueden adaptar los programas para satisfacer sus propias necesidades específicas13.

Asesoramiento telefónico: la asesoría telefónica, una modalidad popular para el tratamiento del abandono del hábito de fumar, consiste en enfoques reactivos (en los que los fumadores llaman por primera vez a una línea directa) y proactivos (en los que un asesor inicia las llamadas con los fumadores). Las llamadas pueden utilizar un formato estructurado de resolución de problemas, o proporcionar comentarios más personalizados. La duración de los contactos telefónicos es generalmente corta, de 5 a 20 minutos10.

Los enfoques cognitivo-conductuales: los enfoques terapéuticos no farmacológicos que pueden mejorar los resultados para dejar de fumar incluyen cognitivos (por ejemplo, aprender a reducir y enfrentar el estado de ánimo negativo o la necesidad de fumar asociada con la abstinencia de la nicotina), comportamentales (por ejemplo, cambiar hábitos para anticipar y evitar la tentación de fumar) y motivacionales (p. ej., enumerar las razones por las que es importante no fumar). Enfoques como estos pueden implicar asesoramiento individual y grupal14.

– Asesoramiento conductual individual: el asesoramiento conductual individual implica reuniones cara a cara programadas entre alguien que fuma y un consejero capacitado para dejar de fumar. Por lo general, involucra sesiones semanales durante un período de al menos 4 semanas después de la fecha de abandono y normalmente se combina con la farmacoterapia (National Institute for Health and Care Excellence15.

– Terapia conductual grupal: la terapia conductual grupal consiste en reuniones programadas en las que las personas que fuman reciben información, consejos y estímulos y algún tipo de intervención conductual. Esta terapia se ofrece semanalmente durante al menos las primeras 4 semanas del intento de dejar de fumar (es decir, durante las 4 semanas posteriores a la fecha de abandono). Normalmente se combina con la farmacoterapia10.

Intervenciones del proveedor de salud: las intervenciones oportunistas de los proveedores de atención médica tienen el potencial de reducir significativamente la prevalencia del hábito de fumar (16). Estas intervenciones incluyen un breve asesoramiento durante el contacto rutinario con el paciente, la implementación de programas de detección y tratamiento basados en pautas para los pacientes que fuman y la recomendación de programas de ejercicios como complemento de Intervenciones para dejar de fumar

 

Amplia difusión / enfoques de salud pública:

Los programas de amplia difusión incluyen intervenciones a nivel comunitario, intervenciones en el lugar de trabajo, intervenciones multimedia y cambios en las políticas públicas. Estos programas a menudo utilizan los enfoques discutidos anteriormente, pero se realizan a gran escala y se coordinan para dirigirse a una amplia audiencia a la vez.

  • Intervenciones a nivel comunitario: los enfoques basados en la comunidad se han utilizado ampliamente para apoyar el abandono del hábito de fumar. Estas intervenciones han utilizado muchos enfoques diferentes, incluida la distribución de materiales de autoayuda (por ejemplo, “kits para dejar de fumar”), grupos de apoyo, asesoría individual, líneas telefónicas para dejar de fumar, defensa de lugares de trabajo y escuelas libres de humo y prohibiciones en las máquinas expendedoras de cigarrillos17.
  • Intervenciones en el ámbito laboral: el lugar de trabajo es un entorno en el que se puede llegar a grandes grupos de personas simultáneamente para fomentar el abandono del hábito de fumar. Se ha utilizado una amplia gama de intervenciones, incluidos seminarios, intervenciones de intranet online y asesoramiento de facultativos ocupacionales18.
  • Cambios en las políticas públicas: los cambios de política pública más importantes y potencialmente importantes son las prohibiciones de fumar. Aunque sólo un número reducido de estudios ha evaluado los efectos de las prohibiciones de fumar en las tasas de abandono, la evidencia sugiere que dichas prohibiciones pueden aumentar significativamente el abandono del hábito19.

 

CONCLUSIÓN

Las intervenciones no farmacológicas se han utilizado de manera eficaz y extensa para ayudar a los pacientes que intentan dejar de fumar. Prácticamente todos los enfoques que se han evaluado sistemáticamente hasta la fecha han demostrado ser eficaces para aumentar las tasas de abandono. Las combinaciones de intervenciones (por ejemplo, las prohibiciones de fumar más el asesoramiento individual) parecen ser más efectivas que los enfoques únicos, y la combinación de farmacoterapia más la intervención no farmacológica también ha demostrado ser más efectiva que cualquiera de los dos métodos.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Carter BD, Abnet CC, Feskanich D, Freedman ND, Hartge P, Lewis CE, Ockene JK, Prentice RL, Speizer FE, Thun MJ, Jacobs EJ. Smoking and mortality—beyond established causes. New England journal of medicine. 2015 Feb 12;372(7):631-40.
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  3. Organización Mundial de la Salud. WHO report on the global tobacco epidemic, 2017: monitoring tobacco use and prevention policies. World Health Organization. 7. Recuperado de: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/255874/9789241512824-eng.pdf?sequence=1
  4. Asociación Española Contra El Cáncer (AECC). Tabaquismo y cáncer en España situación actual. Observatorio del Cáncer de la AECC. Mayo 2018. Recuperado de: https://www.aecc.es/sites/default/files/content-file/Informe-tabaquisimo-cancer-20182.pdf
  5. European Respiratory Society (ERS).The European Lung White Book. Chapter 9: Major risk factors— Tobacco Smoking. Recuperado de: https://www.erswhitebook.org/
  6. Jha P, Ramasundarahettige C, Landsman V, Rostron B, Thun M, Anderson RN, McAfee T, Peto R. 21st-century hazards of smoking and benefits of cessation in the United States. New England Journal of Medicine. 2013 Jan 24;368(4):341-50.
  7. Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease.Global Strategy for the Diagnosis, Management, and Prevention of Chronic Obstructive Pulmonary Disease.2015. Recuperado: http://www.goldcopd.org/guidelines-global-strategy-for-diagnosis-management.htm
  8. Stead LF, Perera R, Bullen C, Mant D, Hartmann‐Boyce J, Cahill K, Lancaster T. Nicotine replacement therapy for smoking cessation. Cochrane database of systematic reviews. 2012(11).
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  10. Stead LF, Hartmann‐Boyce J, Perera R, Lancaster T. Telephone counselling for smoking cessation. Cochrane database of systematic reviews. 2013(8).
  11. Ussher M, Kakar G, Hajek P, West R. Dependence and motivation to stop smoking as predictors of success of a quit attempt among smokers seeking help to quit. Addictive Behaviors. 2016 Feb 1;53:175-80.
  12. McLean L, Cornett NA. Nondrug treatments for smoking cessation. Journal of the American Academy of PAs. 2017 Oct 1;30(10):1.
  13. Hartmann‐Boyce J, Lancaster T, Stead LF. Print‐based self‐help interventions for smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2014(6).
  14. Perkins KA, Conklin CA, Levine MD. Cognitive-behavioral therapy for smoking cessation: a practical guidebook to the most effective treatments. Taylor & Francis; 2008.
  15. NICE-National Institute for Health and Care Excellence; NICE guidelines. Chronic obstructive pulmonary disease: Management of chronic obstructive pulmonary disease in adults in primary and secondary care. 2010. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK65039
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