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Tortícolis muscular congénita.

10 agosto 2020

AUTORES

  1. Laura Viscasillas Salas. Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Valladolid.
  2. Nuria Tabuenca Prat. Facultad de Ciencias de la Salud Universidad de San Jorge. Master Oficial en Investigación en Ciencias de la Salud. Graduada en Enfermería.

RESUMEN

La tortícolis muscular congénita o también denominada fibromatosis colli, es una afección musculoesquelética pediátrica común donde se ve afectado el músculo esternocleidomastoideo. Esta afectación Provoca una alineación postural asimétrica en la cabeza, que se hace Evidente desde el momento del nacimiento o al poco después. Las principales manifestaciones clínicas son la inclinación de la cabeza hacia el lado de la lesión y rotación en sentido contrario a la lesión, junto a fibrosis del esternocleidomastoideo. La tortícolis muscular congénita en algunos casos también puede verse afectada con otras patologías.

PALABRAS CLAVE

Tortícolis, congénita, tratamiento, fisioterapia.

INTRODUCCIÓN

El cuerpo humano posee una simetría bilateral en la que la parte izquierda del cuerpo es semejante a la derecha. En la tortícolis muscular congénita existe una alineación postural asimétrica por un acortamiento del músculo esternocleidomastoideo asociado o no a una masa de pseudotumor firme e indolora del vientre muscular, que produce a lo largo de la vida un defecto funcional importante del cuello y un defecto estético considerable, que en caso de producirse es visible y palpable durante los dos primeros meses de vida, pero suele reabsorberse progresivamente. Debido a esto se produce una restricción de la movilidad del cuello y de la cabeza.

Esta patología está producida por un desarrollo anormal del músculo esternocleidomastoideo y de la musculatura posterior del cuello, desencadenando su acortamiento y consiguiente fibrosis.

Es la tercera anomalía musculoesquelética más frecuente después de la luxación congénita de cadera y del pie zambo1,2. La tortícolis muscular congénita se presenta entre el 0,3% y 2% de los recién nacidos, siendo más frecuente en varones (69%) que en las niñas (31%) Se relaciona especialmente con bebés muy largos, niños/as nacidos con presentación podálica y/o el uso de fórceps durante el parto.

Su origen puede ser:

  1. Muscular, por una mala posición intrauterina qué provoca la contractura del esternocleidomastoideo y un síndrome compartimental; por una alteración de la irrigación de la arteria que lleva la sangre sí o por un traumatismo durante el parto debido a un excesivo estiramiento del esternocleidomastoideo4.
  2. No muscular, el cual supone el 18% de los casos y entre las causas más comunes destacan:

Neurológicas, de las partes blandas del cuello, de las vértebras y/o de otras estructuras esqueléticas cervicales4,5.

DIAGNÓSTICO

La edad media del diagnóstico es entre 1-3 meses de edad. Es de vital importancia la observación por parte de los padres, puesto que van a ser los primeros en descubrir dicha alteración. En la valoración del facultativo correspondiente es indispensable:

  1. Historia clínica completa: datos del embarazo, complicaciones en el parto y evaluación inicial del recién nacido.
  2. Examen clínico:
  • Exploración física del paciente : actitudes patológicas y espontáneas, predominio de los movimientos, asimetrías, presencia o no de una masa de pseudotumor3,4.
  • Evaluación articular y muscular de la zona cervical: movilidad articular activa y pasiva, palpación e inspección de la musculatura afectada3.
  • Exploración neurológica.

3. Pruebas de imagen:

  • Radiografía (RX): determinar posibles anomalías óseas3,4.
  • Ecografía: evalúa la estructura muscular afectada4.
  • Resonancia magnética (RM): permite descartar posibles alteraciones neurológicas4.
  • Tomografía axial computarizada (TAC): permite descargar posibles alteraciones neurológicas4.

TRATAMIENTO

  1. Tratamiento postural

Es muy importante que los padres y cuidadores lo aprendan correctamente, puesto que son ellos los encargados de la posición del niño.

  • Situación de la cuna: El niño debe recibir los estímulos siempre en el sentido de la corrección de la deformidad (luces, sonidos)
  • Cambio regular de la posición del niño evitando posturas incorrectas que empeoren la tortícolis, incidiendo en mayor medida en el decúbito prono, puesto que favorece el desarrollo motor y la tonificación de la musculatura.
  • Cuando esté despierto y en posición decúbito supino, colocar una almohadilla sobre el lado homolateral a la contractura para que eleve la cabeza en relación al entorno.
  • A la hora de llevarlo en brazos colocar al niño con la cabeza girada en el sentido contrario a la deformidad e intentar mantenerlo con nuestro mentón.
  • Hay que intentar darle el pecho del lado contralateral de la madre para que la posición sea la correcta. Cuando le dé de mamar del lado homolateral, La madre deberá adelantar el pezón para que éste lo busque en corrección.

 

2.Tratamiento de fisioterapia.

Una intervención Fisioterápica precoz va a favorecer la resolución temprana en la mayoría de los casos, alcanzando la curación completa sin deformidades en el 90% de los casos. Asimismo existe una fuerte evidencia que dicha intervención temprana da lugar a mejores resultados, disminución del número de sesiones de tratamiento, prevención de secuelas secundarias, evitando intervenciones adicionales o más invasivas.

Los objetivos primordiales de la fisioterapia son:

  • Evitar posibles afecciones que se puedan desarrollar si no se elimina la patología de base.
  • Restablecer los rangos de movimiento y el balance y/o equilibrio muscular adecuados a nivel cervical.
  • Conseguir una postura y alineación correcta para favorecer un desarrollo motor idóneo.

Con el fin de conseguir todo lo anterior y según la guía clínica práctica, se considera que un programa fisioterápico debe tener los siguientes componentes:

  • Ejercicios de la movilidad de la región cervical: movilización pasiva para aumentar el recorrido articular. Dicha movilización no debe ser dolorosa ya que, si el bebé presenta oposición, existe riesgo de producirse la rotura del músculo esternocleidomastoideo6.
  • Fortalecimiento de los músculos cervicales y del tronco: la movilización activa alcanza una mayor tonificación incidiendo siempre en provocar reacciones de enderezamiento hacia el lado no afectado. Esto se puede trabajar con volteos hacia el lado no afectado, insistiendo siempre en la rotación, La cual provoca la elongación del esternocleidomastoideo afectado4.
  • Desarrollo del movimiento simétrico en el paciente: promoviendo la simetría en todas las actividades para el completo desarrollo motor del paciente4.
  • Adaptaciones ambientales: incorporando el programa de rehabilitación en el ámbito del hogar trabajando las técnicas posturales citadas anteriormente6.
  • Educación del ámbito familiar: explicar a los padres y cuidadores ciertas pautas a tener en cuenta para el momento de la alimentación y/o el juego, anteriormente citadas en el apartado de tratamiento postural4,6.

 

3. Tratamiento quirúrgico.

Queda reservado para los casos de persistencia de tortícolis más allá de la edad de 12-18 meses. El mayor beneficio con este tratamiento se logra en edades comprendidas entre 1-4 años. Este tratamiento consiste en el alargamiento quirúrgico o la liberación del músculo esternocleidomastoideo.

TÉCNICAS DE FISIOTERAPIA

  1. Programa de ejercicios de estiramientos pasivos.

Estos estiramientos tienen que ser realizados por dos personas, de forma que una realiza las movilizaciones de cuello mientras que la otra estabiliza los hombros para evitar compensaciones. Se coloca el niño en posición decúbito supino con la cabeza fuera de la camilla y la maniobra consiste en lateralizar el cuello hacia el lado contralateral, rotarlo hacia el lado homolateral añadiendo una ligera flexión de cuello y un amasamiento en sentido longitudinal de las fibras del esternocleidomastoideo para conseguir una elongación del músculo.

Con el niño en posición decúbito prono y con la cabeza girada hacia el lado afectado, se hace una elongación del trapecio homolateral desde su origen hasta su inserción6.

 

2. Masoterapia.

Se puede utilizar técnica de masaje convencional o masoterapia primaria de manipulación de trenzado con un dedo. Se ha visto que esta última obtienen mayores beneficios. Consiste en la manipulación con el dedo pulgar del músculo esternocleidomastoideo afectado por segmentos. Esta técnica se aplica también en diferentes músculos de la región del cuello (trapecio, angular de la escápula y escalenos)6.

 

3. Kinesio-tapping.

Aporta mayor estabilidad a la musculatura y a las articulaciones, a pesar de la falta de evidencia científica que aseguren su eficacia.

 

4. Otras.

Dentro de esta categoría se encuentran la magnetoterapia, laserterapia, termoterapia superficial, ultrasonido terapéutico y corriente de baja frecuencia4.

PRONÓSTICO

El pronóstico es bueno cuando el diagnóstico y el tratamiento son inmediatos, en casos severos puede necesitar un tratamiento quirúrgico. También influyen en el pronóstico el rango de movimiento de rotación inicial, la no existencia de lesión del músculo esternocleidomastoideo afectado, a pesar de un diagnóstico tardío. La inclusión de una intervención desde la fisioterapia y la adherencia de los padres al mismo y la confianza en su resolución7.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lacruz-Rengel MA, Romero A, Márquez-Albornoz C, Rojas de Hernández M. Características clínicas y evolutivas de la tortícolis muscular congénita. Arch. Venez Puer Ped. Caracas mar. 2013; 76 (1): 12-16.
  2. Tomezak KK, Rosman NP. Torticollis Journal Child Neurol 2013; 28: 375-378.
  3. Cueto Blanco S, Pipa Vallejo A, González García M, Pipa Muñiz M, Pipa Muñiz C. Asimetrías faciales y maloclusiones en paciente con tortícolis muscular congénita. Una revista sistemática. Avances en periodoncias. Oviedo, España. Abril 2015. Vol.: 27 (1). Págs.: 11-18.
  4. González Maza M, Rodríguez Reyes ME. Protocolo de rehabilitación en el paciente con tortícolis muscular congénita. Centro Nacional de Rehabilitación Julio Díaz González. La Habana, Cuba. 07/10/2013.
  5. González Cortes R, Mora Vargas N, Álvarez Sánchez CA. Tortícolis infantil: abordaje inicial en primer nivel de atención. Revista médica de Costa Rica y Centroamérica. LXXII. 2015. Vol.: 615. Págs.: 287-291.
  6. Murcia González A. La Terapia Manual en el tratamiento de la Tortícolis Muscular Congénita. Caso clínico. Revista fisioterapia. Volumen 10. Número 2. Mayo 2007.
  7. American Physical Therapy Association. Congenital Muscular Torticollis Practice Guidelines 351. Pediatr Phys Ther 2013; 25: 348-394.