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Sarna. A propósito de un caso.

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13 enero 2022

AUTORES

  1. María Martín Muñoz. Enfermera en Atención Primaria en Zaragoza.
  2. Cynthia Beltrán Cubero. Enfermera Localizada en Hospital Infantil Miguel Servet.
  3. Cristina González Chapado. Enfermera de Procesos Quirúrgicos en Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

 

RESUMEN

La sarna es una enfermedad de la piel que provoca prurito y es causada por pequeñísimos ácaros o aradores de la sarna llamados “Sarcoptes scabiei”. Generalmente, muchas personas describen una necesidad urgente de rascarse, especialmente por la noche. Hay que tener en cuenta que la sarna es contagiosa y se produce rápidamente por el contacto físico cercano en la familia, como podemos ver en este caso clínico.

 

PALABRAS CLAVE

Sarna, diagnóstico, tratamiento.

 

ABSTRACT

Scabies is an itchy skin disease caused by tiny scabies mites called “Sarcoptes scabiei”. Generally, many people describe an urgent need to scratch that is especially intense at night. It must be taken into account that scabies is contagious and occurs rapidly due to close physical contact in the family, as we can see in this clinical case.

 

KEY WORDS

Mite infestations, diagnosis, treatment.

 

INTRODUCCIÓN

La sarna o escabiosis, fue la dermatosis parasitaria más frecuente en occidente hasta aproximadamente 1950. Posteriormente, empezó a desaparecer gradualmente en Europa y América. Esta dermatosis, está producida por un ácaro perteneciente al suborden de los sarcoptiformes: el sarcoptes scabiei1,2.

No obstante, en países Iberoamericanos y en España, se ha observado un aumento paulatino de casos, señalando verdaderas epidemias. Se trata de una enfermedad que tiene tratamiento específico y tiene un porcentaje de curación potencial del 100%, lo que implica la importancia de un correcto diagnóstico y manejo por parte del profesional sanitario que lo evalúa en primer lugar, que suelen ser médicos de Atención Primaria o en servicios de urgencias2.

La forma de transmisión de la sarna o escabiosis más común suele ser por contacto directo íntimo, en periodos nocturnos y con frecuencia durante las relaciones sexuales; también se puede dar el contagio por medio de vestidos o ropa de cama. Los ácaros sobreviven dos o tres días fuera de la superficie cutánea. La miseria y la falta de higiene también son dos factores de riesgo que posibilitan la aparición de dermatosis. Se han dado casos de contagios, además, en animales, considerándose incluso como enfermedad laboral. Predomina en personas jóvenes y suele aparecer en periodos estacional de otoño-invierno y es responsable de epidemias en hospitales, casas de acogida y residencias de ancianos1-3.

Epidemiología:

Ha recibido numerosas denominaciones a lo largo de la historia: picor de campo, picor de Michigan, picor de la armada, picor de la tienda de campaña… En la actualidad, ha adquirido gran importancia ya que han aumentado los brotes epidémicos de sarna en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). En pacientes con VIH, el retraso diagnóstico es frecuente, ya que puede simular otras dermatosis descamativas propias del VIH como puede ser psoriasis, dermatitis seborreica o exantemas inducido por fármacos1-3.

Es considerada una enfermedad de transmisión sexual (ETS) porque se transmite por contacto humano estrecho, ya que el ácaro no sobrevive fuera de su huésped, a temperatura ambiente, más de 24-36 horas y se ha documentado la asociación de sarna con otras ETS. La Pediculosis Pubis (ladillas) y la escabiosis son las únicas parasitosis consideradas como ETS. No existen diferencias significativas en cuanto a la raza y el sexo, y afecta a todas las edades2.

Clínica:

El periodo de incubación de la sarna común en adultos suele ser de tres semanas, o incluso de hasta dos meses, aunque la reinfección produce síntomas casi inmediatos, de uno a tres días1,2.

La clínica variará según la intensidad del contagio, los hábitos de limpieza, el número de ácaros que sobreviven después del aseo y la situación inmunológica del paciente1.

La manifestación más característica de la sarna es el prurito generalizado de intensidad variable; suele ser nocturno (ya que la hembra deposita los huevos por la noche) y la actividad del parásito se incrementa con el calor. Las localizaciones predilectas son los espacios interdigitales, muñecas, codos, axilas, ombligo, glúteos, cintura y pene.

La lesión típica de la sarna se describe como un surco acarino, de 1 a 10 mm de longitud aproximadamente, que es casi patognomónico de la enfermedad, aunque puede ser difícil de identificar como consecuencia de la excoriación por el rascado. Tiene forma de línea, con cierto aspecto descamativo, con un punto de entrada para el ácaro en uno de los extremos lo que constituye la “vesícula perlada”. Otras lesiones que se pueden encontrar son: vesículas en los bordes de los pies, pápulas en pliegues, pene y areola y en zona de flexión, excoriaciones por el rascado y piodermitis por sobreinfección1,2.

En cuanto al diagnóstico, es fundamentalmente clínico. La microscopía confocal ha demostrado su eficacia en cuantiosas dermatosis infecciosas debido a su diagnóstico de confirmación de una manera precoz y no invasiva. En la sarna, permite visualizar en tiempo real el ácaro y los huevos sin necesidad de realizar la prueba de Müller. Esta técnica además, permite monitorizar la respuesta al tratamiento, ya que se pueden observar indicadores de infección activa, como la presencia de huevos en los surcos o los movimientos peristálticos del tubo digestivo del ácaro4.

Existen otras técnicas de diagnóstico como la reacción en cadena de la polimerasa o examen microscópico de la muestra que se obtiene tras el rascado de los surcos2.

El tratamiento de la escabiosis o sarna ha sido combinado con múltiples tratamientos desde la antigüedad. El tratamiento va dirigido al paciente, a sus contactos y a la ropa. El tratamiento principal es tomar medidas higiénicas para evitar la reinfestación con ácaros que se desarrollan a partir de los huevos. El tratamiento tópico se está llevando a cabo mediante crema de permetrina al 5% (se considera el tratamiento de elección). La ivermectina oral también se está utilizando en pacientes inmunodeprimidos, epidemias y en aquellos en los que tratamientos tópicos pueden ser difíciles de aplicar o es probable que no los realicen bien e, incluso, en los pacientes que no responden a tratamientos tópicos1,2.

 

A PROPÓSITO DEL CASO

Antecedentes personales:

  • AM: poliomielitis, Raynaud, TBC, dislipemia.
  • IQ: varias traumatológicas.

Medicación actual: No refiere.

Alergias: Sin alergias medicamentosas conocidas hasta la fecha.

 

Enfermedad actual:

Valoro a paciente de 59 años que presenta prurito de predominio nocturno que respeta polo cefálico de varios meses de evolución. Presenta múltiples lesiones eritematosas en tronco y extremidades. En el domicilio convive con cónyuge y 2 hijos que presentan los mismos síntomas. Es la cuarta vez que ocurre esto. Refiere tomar bien el tratamiento y realizar medidas higiénicas correctas.

Realiza tratamiento con sarcop x 4 e ivermectina.

 

Exploración general:

Temperatura: 36’20ºC, Timpánica.

Surcos acarinos en espacios interdigitales y múltiples pápulas en resto de cuerpo.

 

Evolución:

Interconsulta solicitada al servicio: DERMATOLOGÍA CONSULTA.

Resultado interconsulta:

  • Sarna con mala respuesta al tratamiento.
  • El paciente pesa 70 kilogramos. La fórmula magistral de ivermectina se calcula a dosis de 200 microgramos/kilogramo.
  • Formúlese según arte, Ivermectina 14 mg comprimidos cantidad suficiente para 2 cápsulas. Deberá tomar 1 cápsula hoy y la segunda cápsula pasados 7 días de la primera toma.

 

Impresión diagnóstica:

SARNA.

 

Tratamiento:

  • Ivermectina 200 mcg/kg de peso (pesa 70 Kg, corresponde a 14 mg). 1 dosis por la noche y repetir 7 días después. Tomar todos a la vez. Se hace receta de fórmula magistral.
  • Sarcop 5% 1 aplicación la noche que tome ivermectina y repetir 7 noches después.
  • Lavado de ropa con agua caliente a mínimo 60º y lo que no se puede lavar guardar en bolsas oscuras cerradas durante 10 días.
  • Control por su médico de atención primaria.

 

 

CONCLUSIÓN

Es necesario que para un correcto abordaje de la sarna en el paciente se realice un diagnóstico de forma precoz, con el fin de llevar a cabo las medidas higiénicas correspondientes y evitar un aumento de los casos que dé lugar a una epidemia que sea difícil de solucionar.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Santos-Juanes J, Galache C, Martínez-Cordero A, Curto J, Río J. Sarna: revisión de la clínica y nuevos tratamientos [Internet]. Sanipe.es. 2021 [citado 2021 Nov 17]. Disponible en: http://www.sanipe.es/OJS/index.php/RESP/article/view/206/457
  2. Campillos Páez Mª. T., Causín Serrano S., Duro Mota E., Agudo Polo S., Martínez Ramírez M. O., Sánchez de la Nieta Martín J. M.. Escabiosis: revisión y actualización. Medifam [Internet]. 2002 Jul [citado 2021 Nov 28] ; 12( 7 ): 40-54. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1131-57682002000700004&lng=es.
  3. Vera Remartínez Enrique J., Rincón Moreno Santiago. Escabiosis. Rev. esp. sanid. penit. [Internet]. 2009 [citado 2021 Nov 28] ; 11( 2 ): 64-65. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1575-06202009000200006&lng=es.
  4. Fustà-Novell X, Morgado-Carrasco D, Puig S. Confirmación diagnóstica de escabiosis mediante microscopía confocal. Actas Dermo-Sifiliográficas. 2020;111(3):263-264.