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Revisión sistemática. Incompatibilidad farmacológica en una unidad de cuidados críticos y reanimación. Una perspectiva enfermera.

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19 julio 2021

AUTORES

  1. Rafael Bustos López. Diplomado Universitario de Enfermería. Unidad de cuidados críticos y reanimación. Complejo Hospitalario Universitario de Albacete. España.

 

RESUMEN

Los errores en el proceso de administración de medicamentos (EPAM) comprenden un 19% del total de eventos adversos que sufren los pacientes. Según el National Coordinating Council for Medication Error Reporting and Prevention (NCC MERP) se definen como: “Cualquier incidente prevenible que pueda causar daño al paciente o de lugar a una utilización inapropiada de los medicamentos, cuando éstos están bajo el control de los profesionales sanitarios o del paciente o consumidor”.

 

El objetivo de este trabajo no es otro que responder a las preguntas: ¿Cómo prevenir las interacciones farmacológicas en la población adulta ingresada en unidades de cuidados críticos?, y ¿podemos conocer las incompatibilidades de los fármacos usados en UCI de una forma fehaciente antes de su administración?

 

La metodología empleada ha sido un revisión sistemática de artículos buscados en las bases de datos Pubmed/Medline, Embase y Scielo, y elegidos en base a su validez interna según la herramienta GRADe, si cumplían con los requisitos de análisis de población adulta ingresada en unidades de críticos y ensayos químicos entre fármacos.

 

Entre la bibliografía seleccionada, se ha encontrado suficiente información y una concordancia de las medidas a adoptar para prevenir las EPAM pero respecto a los ensayos clínicos entre fármacos y sobre todo respecto a la existencias de protocolos de actuación para perfundir medicación incompatible, la literatura es escasa o es antigua.

 

Por lo tanto concluimos que las guías de administración segura de medicación, aunque se debe de aplicar para seguridad del paciente, se deberían de complementar con estudios experimentales o ensayos clínicos que aportaran la suficiente evidencia científica a las mismas.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermería, dosificación fármacos, incompatibilidad de medicamento, administración y dosificación.

 

ABSTRACT

Errors in the medication administration process (EPAM) comprise 19% of all adverse events suffered by patients. According to the National Coordinating Council for Medication Error Reporting and Prevention (NCC MERP) they are defined as: “Any preventable incident that may cause harm to the patient or lead to inappropriate use of drugs, when they are under the control of healthcare professionals or the patient or consumer ”.

 

The objective of this systematic review is none other than to answer the questions: How to prevent drug interactions in the adult population admitted to critical care units, and can we know the incompatibilities of the drugs used in the ICU in a reliable way before your administration?

 

The methodology used was a systematic review of articles searched in the Pubmed / Medline, Embase and Scielo databases, and chosen based on their internal validity according to the GRADe tool, if they met the requirements for analysis of the adult population entered in units of critics and chemical tests between drugs.

 

Among the selected bibliography, sufficient information and a concordance of the measures to be adopted to prevent AMEs has been found, but with regard to clinical trials between drugs and especially regarding the existence of action protocols to infuse incompatible medication, the literature is scarce or is old.

 

Therefore, we conclude that the guidelines for the safe administration of medication, although it must be applied for the safety of the patient, should be complemented with experimental studies or clinical trials that provide sufficient scientific evidence for them.

 

KEY WORDS

Nursing, drug dosage, drug incompatibility, administration and dosage.

 

INTRODUCCIÓN

El Real Decreto 711/2002 del 19 de Julio en su capítulo II artículo 7 , donde se regula la farmacovigilancia de medicamentos de uso humano, indica que es obligación del personal sanitario, entre otras cosas, “mantenerse informados sobre los datos de seguridad relativos a los medicamentos que habitualmente prescriban, dispensen o administren“. Y el personal de enfermería es personal sanitario1.

 

Las causas de los EPAM son varias, comprendiendo la anulación de la barrera protectora que aporta el paciente, que no nos podrá avisar de un posible error al estar frecuentemente sedado; la dinámica propia de las UCIs relativas a la urgencia con que a veces se administra la medicación; la polifarmacia que soportan los pacientes con drogas de alto riesgo y usando la vía parenteral; la alteración de la farmacocinética del paciente, tanto a nivel de absorción como de distribución y eliminación y la carga de trabajo por turno que debe soportar el DUE, el número de drogas a infundir y su control por turno es frecuentemente elevado.

 

El presente artículo tratará de exponer y en la medida de lo posible clarificar, los aspectos más importantes relativos a la preparación, administración y control de perfusiones intravenosas continuas e intermitentes en un servicio de Reanimación y cuidados intensivos haciendo especial énfasis en las incompatibilidades y dosificaciones de los fármacos más usados. Para ello, se ha explicado las bases teóricas de las incompatibilidades farmacológicas, se ha propuesto una guía de administración de medicamentos y se han creado una tabla de administración farmacológica en críticos así como otra de fármacos agrupados por grado de acidez que nos pueden ayudar a evitar el mayor número de incompatibilidades a pie de cama del paciente.

 

En este punto, tendremos que hacer una aclaración de conceptos. No es igual Incompatibilidad que Interacción.

 

Incompatibilidad: Reacción físico – química no deseada que se produce cuando dos o más fármacos son mezclados y el producto resultante puede afectar a la eficacia terapéutica o seguridad del paciente. Es una reacción in vitro.

 

Interacción: Alteración en la respuesta previsible de un fármaco secundaria a la acción de otro fármaco, alimento o contaminante ambiental. Se produce in vivo. Este es un grave problema, en un estudio (2) se comprobó que el 79.5 % de las prescripciones farmacéuticas realizadas en un servicio de urgencias, adolecían de interacciones farmacéuticas de las cuales el 21 % eran graves. Este es un tema que por su complejidad se sale del objetivo de este trabajo.

 

OBJETIVO

El objetivo primario del presente trabajo es responder a la pregunta : ¿Cómo prevenir las interacciones farmacológicas en la población adulta ingresada en unidades de cuidados críticos?. Como objetivo secundario, ¿podemos conocer las incompatibilidades de los fármacos usados en UCI de una forma fehaciente antes de su administración?

 

METODOLOGÍA

Para la confección del artículo se ha usado la revisión bibliográfica de artículos extraídos de las bases de datos Pubmed/Medline, Embase y Scielo, usando el buscador Google académico. Se incluyeron artículos que analizaran la prevención de interacciones farmacológicas en población adulta ingresada en unidades de cuidados críticos y artículos que analizaran in vitro las reacciones fisicoquímicas entre fármacos. Para evaluar la validez interna de los artículos, se utilizó la herramienta Critical Appraisal Skills Programme Español (CASPe). Como soporte se consultó las aplicaciones web: Stabilis y Enfermería Med-IV. Cuando se trata de exponer incompatibilidades entre fármacos, las conclusiones se han basado en artículos experimentales, como en el caso de elaboración de tablas.

 

Se incluyeron artículos en francés, español e inglés buscando los descriptores en DeCS y obteniendo las palabras clave: enfermería, dosificación fármacos, incompatibilidad de medicamento, administración y dosificación y sus traducciones al inglés y francés. La bibliografía se trató usando el programa ZOTERO 5.0.

 

Se excluyeron los artículos referentes a pediatría, a interacciones con nutrición parenteral y los relativos a medicación no intravenosa.

 

RESULTADOS

La eficacia terapéutica de un fármaco se ve afectada por dos factores principalmente, la inestabilidad del fármaco (si la degradación de sus componentes es mayor al 10%) y las incompatibilidades.

 

Como vimos, la incompatibilidad es la reacción entre dos o más fármacos, siendo el producto resultante menos eficaz terapéuticamente o siendo perjudicial para el paciente. Dicha reacción puede ser física, dando cambios visibles o no, como precipitación, turbidez, floculación, cambio de color o de viscosidad, o puede ser una reacción química, originada por cambios moleculares debidos a la hidrólisis, reacciones ácido-base, la temperatura, cambios en el pH de la disolución, por reacciones redox o fotorreaciones.

 

¿Qué factores intervienen en las incompatibilidades?.

a)- pH: La solubilidad del fármaco depende del pH, al mezclar un ácido con un álcali resulta una sal que precipita. Este precipitado puede verse a simple vista o ser microscópico, además puede aparecer transcurrido un tiempo de de la mezcla, un ejemplo sería la mezcla entre Furosemida y Dextrosa 5% (3). Esto podría ayudarnos a la hora de mezclar fármacos, pero existe un problema. El pH del mismo principio activo cambia de un preparado comercial a otro, por ejemplo, el Propofol genérico tiene un pH entre 4.5 – 6.6 y el Propofol (Dipriván ®) tiene un pH entre 7.0 – 8.5. Además, fármacos con pH neutro como la heparina resultan incompatibles con otros de pH ácido mientras que el Urapidilo, con pH neutro sí que es compatible con fármacos ácidos (4). Es por eso que es necesario la realización de estudios de compatibilidad in vitro. Aún así se ha confeccionado una tabla con fármacos ácidos y álcalis (Tabla 1). Con objeto de minimizar el riesgo de intolerancias medicamentosas, SE EVITARÁ LA MEZCLA Y LA INFUSIÓN POR LA MISMA VÍA DE FÁRMACOS PERTENECIENTES A GRUPOS DISTINTOS. Esta restricción entre fármacos de las dos columnas, se ha visto refrendada en la mayoría de casos con la lectura de diferentes artículos en los que específicamente se prohibía la mezcla o infusión conjunta de dichos fármacos, así por ejemplo, la Amiodarona y la Furosemida, además de no poder mezclarse por tener en la tabla pH diferentes, el los artículos 36, 38, específicamente nos dicen que precipitan al infundirse conjuntamente.

 

b)- Adyuvantes y/o sustancias tampón usadas para la conservación ,estabilidad, mantenimiento de la esterilidad o ayuda en la difusión: Estos compuestos deben de estar en una concentración adecuada y si ésta disminuye se produce la degradación química del principio activo. Por ejemplo el Diazepam (5 mg/cc) en dilución 1:1 en SF precipita, en la dilución 1:20 es estable hasta 6 horas y sólo en concentraciones de 1:40 es estable durante 24 horas1,5. También hay que considerar el suero en el que se va a diluir el fármaco, así, la Dextrosa 5% protege de la oxidación a fármacos como la Heparina, Lidocaína, NTG, Noradrenalina, Amiodarona o Estreptoquinasa. El Propofol precipita con el suero Ringer lactato y la Furosemida precipita en Dextrosa 5%; el Cloruro mórfico 1 mg/cc y el Midazolam son estables en Dextrosa 5% . Otra reacción de incompatibilidad se produce cuando se rompe una emulsión al añadir al excipiente un químico que produce una floculación, por ejemplo al mezclar Propofol con alguna sal de calcio o magnesio (Cl₂Ca, SO₄Mg) se rompe la emulsión pudiendo ocasionar embolia grasa3.

 

c)- Los materiales de infusión: Comúnmente, en unidades de críticos, se emplean sistemas multilumen que infunden por la misma luz varios fármacos aumentando la probabilidad de interacciones. Los envases y sistemas de infusión fabricados con PVC presentan un problema de incompatibilidad con algunos fármacos. Y es que el PVC absorbe (o adsorbe) el fármaco y disminuye la dosis terapéutica a infundir. Esto pasa por ejemplo con la NTG, Diazepam, Propofol6, Insulina y Amiodarona, que disminuyen su disponibilidad hasta un 89% a las 24 horas. En el caso de la Amiodarona se disminuye hasta un 10% en las primeras 2 horas y el Diazepam disminuye hasta un 29% en los primeros 30 minutos7 . Esto ocurre hasta que el PVC se satura. Además, según abundantes estudios, el PVC puede añadir moléculas de Di-etilhexil ftalato (DEHP), sustancia tóxica a nivel endocrino.

 

d)- Temperatura y luz: Estos dos factores tienen un efecto catalizador sobre la reacción química. La elevación de la Temperatura disminuye el pH de la dilución cambiando las condiciones de la reacción y dando lugar a inestabilidad química. Sin embargo, en el caso del Manitol 20%, cuando la temperatura es inferior a 15ºC precipita en forma de cristales. Respecto a la fotosensibilidad, la descomposición fotoquímica se produce por varios tipos de reacciones: reducción, oxidación, hidrólisis, isomerización, etc., alternándose las propiedades fisicoquímicas del fármaco, por eso se suelen comercializar en forma de liofilizados o en ampollas opacas.

 

¿Cuáles son los efectos de las incompatibilidades en el paciente?

A nivel local, la infusión de un fármaco precipitado, no sólo puede obstruir el catéter, sino que lesiona el endotelio vascular causando flebitis y en casos extremos necrosis de la zona.

 

A nivel sistémico, puede haber una pérdida de potencia terapéutica, el fármaco “secuestrado” en forma de sal no es activo. Esa sal, insoluble, forma una partícula que puede ser visible o no, y causar problemas graves a distintos niveles. Por ejemplo a nivel pulmonar, los microtrombos pueden lesionar el endotelio pulmonar, sobre todo los capilares sanguíneos, favoreciendo la formación de granulomas y células gigantes de cuerpo extraño, induciendo la aparición de Síndrome de Distrés Respiratorio del Adulto (SDRA) y Fallo multiorgánico. Y a nivel cardiaco o cerebral, la oclusión de capilares puede ocasionar isquemia del tejido ocasionando infartos de miocardio o ICTUS.

 

Desgraciadamente, existe poca documentación científica relativa a incompatibilidades farmacológicas, pero un estudio (Taxis and Barber) indicó que las incompatibilidades farmacológicas representaban el 25% de errores de medicación. Otro estudio mostró que hasta el 80% de las dosis de fármacos administrados se prepararon con el diluyente incorrecto.

 

Tampoco hay que olvidar los costes económicos que causan estos errores de administración en términos de días de hospitalización, muy frecuentemente en camas de UCI.

 

¿Cómo se podrían evitar la aparición y efectos de las incompatibilidades farmacéuticas en el paciente?

Según los artículos analizados y la opinión de los profesionales de enfermería en el entorno laboral, la mejor manera sería unificar criterios a la hora de administrar la medicación, criterios que se deben de basar en la mejor evidencia posible.

 

Teniendo en cuenta esto, se ha elaborado una guía de práctica clínica que sería recomendable conocer todos los profesionales sanitarios, pero sobre todo los de nueva incorporación laboral al entorno de los cuidados críticos.

 

GUÍA PRÁCTICA DE PREVENCIÓN DE INCOMPATIBILIDADES FARMACÉUTICAS EN UN SERVICIO DE CUIDADOS CRÍTICOS.

  1. Implementar las metas internacionales de seguridad del paciente (MISP) de la Joint Commission International (JCI).
    • Identificación correcta del paciente, imprescindible al trabajar con pacientes sedados.
    • Mejora de la comunicación efectiva entre médico y DUE, las órdenes verbales sólo se admitirán en situaciones de emergencia y posteriormente se escribirán en el tratamiento.
    • Mejorar la seguridad en medicaciones de alto riesgo como por ejemplo las ampollas de electrolitos como el ClK que sólo se despachan a servicios de críticos y con receta, al igual que el ClNa 20% y el SO₄Mg, usando la etiqueta distintiva de “uso con precaución”.
    • Correcto almacenamiento de medicación termolábil, con control rutinario de la Tª de almacenamiento. La insulina debe ser de uso individual con la etiqueta del paciente y con la fecha de apertura escrita en el envase.
    • Existencia de un almacén de drogas de uso común en la unidad controlada y gestionado por el servicio de farmacia. Como dato curioso, en un estudio español del año 2000 (8) se vio que la implantación de una Unidad de Mezclas Intravenosas representaba una rentabilidad económica de 5 millones de pesetas, el ahorro de 138 jornadas de 7 horas para enfermería, el descenso del riesgo de contaminación bacteriana y de partículas y el descenso de accidentes en enfermería.
    • La medicación del carro de paradas es estándar, y se debe revisar el contenido y caducidades periódicamente (según la Joint Commission International (JCI) se debe de hacer cada 12 horas anotando el chequeo).

 

2. Existencia y consulta de la ficha electrónica del fármaco.

El objetivo es que haya una base de datos fácilmente accesible que recopile información sobre diluciones, interacciones, unidades de medida, dosis, y protocolos de administración con el fin de unificar criterios a la hora de administrar una medicación.

 

3. Incorporación de un farmacéutico a la UCI.

El Químico Farmacéutico Clínico, actualmente ejerce su labor junto al médico, pero sería muy beneficioso que existiese una relación con la enfermería, ya que se podría adecuar la administración de la medicación respecto al horario, a la coincidencia de varios fármacos para prevenir interacciones farmacológicas, a las vías de administración más idóneas etc.

 

4.Equipo multidisciplinario.

El equipo, agrupando todas las categorías profesionales que intervienen en el proceso de administración de medicación, desde el médico hasta el auxiliar de enfermería, deberían de poner en común las ideas o información que cada cual posea, así por ejemplo, si bien el médico prescribe un laxante, el DUE debe de saber que no es conveniente administrarlo junto a un antihipertensivo al disminuir la absorción de éste y esta información se le debe trasladar al auxiliar de enfermería que es quien se lo da al paciente.

 

5.Implantación de un sistema de registro.

Sería de carácter no punitivo pero sí informativo, la información recogida de una reacción adversa o de una merma en la respuesta al tratamiento debería de ser controlado por el departamento de calidad del hospital, que trabajaría de forma continua en medidas de prevención y en su difusión. Los medios de registro serían fáciles de cumplimentar y responderían a las preguntas de ¿por qué ocurrió?, ¿ se pudo haber evitado?, ¿ hubo más pacientes afectados con el mismo problema?, ¿se comunicó el error? y ¿que se hizo para solucionarlo?.

 

Actualmente se encuentra en vigor la Tarjeta Amarilla de notificación de RAM.

 

6.Aplicación de los 5 correctos.

Correcta identificación de:

  • Medicación.
  • Horario.
  • Dosis.
  • Vía de administración.
  • Nombre del paciente.

 

7.Existencia de un DUE docente en UCI y capacitación del personal en farmacología clínica.

En servicios donde se ha implantado la figura de la enfermera docente, se ve una reducción drástica del tiempo necesario para enseñar y/o actualizar conocimientos del resto del personal y del personal de nueva incorporación, aumentado la calidad y seguridad en la atención. Además, el resto del personal debe demandar cursos de reciclaje en farmacocinética y farmacodinámica específicos para servicios críticos. Como ayuda, en la presente guía se incluye un anexo (Anexo 4) en que se explica cómo conseguir determinadas concentraciones y mezclas de fármacos más usados en críticos.

 

8. Aplicación de las normas generales en la prevención de incompatibilidades:

  • Evitar pautar y administrar dos o más medicamentos al mismo tiempo.
  • Evitar mezclar medicamentos de compatibilidad desconocida en la misma solución o jeringa. Una posible solución sería una tabla de incompatibilidades de los fármacos más frecuentes usados en un servicio de críticos.
  • Respetar los tiempos de infusión, así, por ejemplo, el ClK 20 mEq/100 cc SF tardará 1 hora en perfundir por vía central y 2 horas por vía periférica.
  • Lavar la vía con suero fisiológico entre la administración secuencial de varios medicamentos por la misma vía. Por ejemplo, se suele administrar Furosemida en bolo antes o después de perfundir algún antibiótico con el que puede presentar incompatibilidad como el Levofloxacino o el Ciprofloxacino.
  • No administrar medicación en perfusión continua con más de 24 horas desde su preparación excepto en diluciones en S. Glucosado 5% que se hará cada 12 horas por el riesgo de contaminación microbiana y en el caso de la Insulina, Nitroglicerina y Propofol que será cada 12 horas independientemente del diluyente. Los sistemas se cambiarán al cambiar la perfusión.1,7
  • En caso de administración a bolos, primero se desinfecta la conexión, se lava con SF la vía antes y después de la administración, NO se usarán las luces por donde pasen drogas vasoactivas, y se usará la luz más proximal (1) ; y por último, el fármaco se diluirá en 10 – 20 cc para evitar picos tóxicos y lo administramos durante 2 -3 minutos para evitar concentraciones tóxicas.
  • Vigilar la aparición de precipitados en la vía, confirmar el correcto ajuste de las conexiones y repasar la correcta programación del tratamiento por turno.
  • Aunque actualmente en el servicio tenemos los sistemas de infusión con filtros de 0.2 μm instalados en las cámaras de goteo, los cuales hay que revisar porque se pueden saturar, a veces vemos que la medicación “no cae” y no encontramos la solución hasta que cambiamos el sistema de infusión. Una opción sería usar filtros en línea o del tipo multilumen (Edelweiss Multiline 8), aunque la alta probabilidad de saturación del filtro, hace que aumente el riesgo de contaminación microbiana con la manipulación al tener que cambiarlos. Tampoco hay suficiente evidencia sobre la idoneidad coste / beneficio
  • Consultar la ficha electrónica o al farmacéutico en caso de duda.
  • Elaboración de una tabla de incompatibilidades y de diluciones estándar y facilitar su acceso. Como se ha visto anteriormente, es realmente difícil en algunos casos establecer las incompatibilidades, debido a que éstas son dosis dependientes, dependen de la concentración de la solución a perfundir, dependen del diluyente utilizado (generalmente suero fisiológico o glucosado al 5%) e incluso de la marca del fármaco. Para solucionar parcialmente este problema, se ha propuesto una tabla de fármacos agrupados según su pH (Anexo 2) y teniendo claro que NO se pueden asociar fármacos con pH ácido con otros alcalinos podríamos evitar la mayoría de reacciones de incompatibilidad. También puede resultar de ayuda una tabla de diluciones estándar (Anexo 3) para perfusiones y administración en bolo así como ejemplos de cálculo de diluciones más empleadas (Anexo 4)
  • Comprobar la compatibilidad del medicamento con el material del recipiente y/o equipo de infusión, evitando los frascos con PVC sobre todo en infusiones de Amiodarona, Diazepam, NTG, o Tiopental.
  • Comprobar la Tª de almacenamiento y no exponer el fármaco a Tª elevada tras su reconstitución. Así mismo, se tendrá cuidado en verificar la fotosensibilidad del fármaco tanto durante su infusión como en su almacenamiento ( caso del Manitol 20%).
  • No adicionar fármacos a productos sanguíneos, Manitol, nutrición enteral o nutrición parenteral ( en caso necesario se hará en el servicio de farmacia y en campana de flujo laminar para evitar contaminación) y bicarbonato sódico (aunque según algunos trabajos se pueden mezclar con fármacos alcalinos como la furosemida, heparina, insulina, morfina, nimodipino, nitroglicerina o esmolol9).

 

DISCUSIÓN

La producción de las incompatibilidades farmacéuticas es realmente compleja. Hemos visto que depende de muchos factores tanto físicos como químicos. El problema es que conocer todas las variables que afectan a un determinado fármaco puede ser en ocasiones realmente difícil; hemos visto por ejemplo, como en el caso del Propofol su incompatibilidades con otros fármacos , al depender de su pH, está relacionada con la marca comercial utilizada ( Dipriván® vs Lipuro® vs genérico) o el caso del Cisatracurio , que es incompatible con el Propofol según la concentración utilizada.

 

La agrupación de fármacos según su pH y la prohibición de infundir en “Y” o administrar mezclados, puede ser un mecanismo de seguridad para evitar las incompatibilidades, aunque en algunas ocasiones pecamos por exceso si dos fármacos que se pueden administrar juntos, no lo hagamos.

 

También hay que tener cuidado con los diluyentes utilizados, siendo el suero glucosado 5% el más frecuente y seguro en cuanto a estabilidad del fármaco (según la literatura consultada), pero previamente habría que valorar la patología del paciente (el suero glucosado al 5% no está recomendado en caso de diabetes ni traumatismo craneoencefálico).

 

Un aspecto claro es el relativo a la conservación y materiales fungibles de perfusión; las precauciones relacionadas con la temperatura y fotosensibilidad del fármaco, así como la ausencia de PVC en el material, no ofrecen dudas.

 

Y respecto a las dudas, primero aplicaremos los 5 correctos antes de la administración y consultaremos las guías farmacológicas o al farmacéutico clínico en caso de duda. Así mismo, el respeto a las diluciones farmacológicas (que intervienen en posibles precipitaciones del fármaco como en caso del Diazepam) y a los ritmos de perfusión tienen que ser estrictos. Nunca administramos un fármaco del que no sepamos su comportamiento.

 

CONCLUSIONES

Después de revisar un total de 120 artículos y de analizarlos con la herramienta GRADe, se eligieron 29 artículos que cumplían con los criterios de inclusión. Se concluyó que respecto a las medidas de prevención de reacciones adversas medicamentosas la literatura era numerosa y coincidente, pero respecto a las interacciones farmacológicas entre medicaciones usados en cuidados críticos, los estudios eran mucho menos numerosos y sobre todo, no daban soluciones prácticas en caso de tener que infundir medicación incompatible y tener limitada el número de vías de infusión.

 

El riesgo que conlleva para el paciente la administración de fármacos es realmente alta en los servicios críticos y el personal de enfermería encargado de esa labor tiene la obligación ética y legal de conocer cómo se hace sin poner en peligro la seguridad del paciente. Las medidas de seguridad en la administración farmacológica expuestas en este trabajo, se deberían de cumplir en todo momento, la tabla de administración de fármacos (Anexo 3) podría ayudar a aquellos miembros del personal de nueva incorporación al servicio o con poca experiencia.

 

Respecto al uso de la tabla de fármacos agrupados por pH (Anexo 2), se debe de usar con cautela, se ha explicado que el comportamiento de determinados fármacos depende de muchas variables que habrá que valorar antes de administrar cualquier fármaco. ( Primum non nocere).

 

CONFLICTO DE INTERESES

El autor declara que no ha existido ningún conflicto de interés.

 

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