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Revisión bibliográfica de la importancia de la hepatitis C en la actualidad.

13 noviembre 2021

AUTORES

  1. Guillermo Jimeno Sánchez. Enfermero Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Yasmina Abad Martín. Enfermera Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Paula Abad Sabariego. Enfermera Hospital Royo Villanova, Zaragoza
  4. Lara Alañon Malagón. Enfermera Hospital Infantil Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Isabel Flores Roche. Enfermera Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  6. Carlos Jimeno Sánchez. Enfermero Centro de Salud San Pablo, Zaragoza.

 

RESUMEN

La estrategia para hacer frente a la hepatitis C en España en la actualidad, pasa por desarrollar y ejecutar un plan estratégico nacional y autonómicos, ya existentes, donde el objetivo sea la combinación entre la eficacia de los nuevos tratamientos antivirales con las políticas de salud pública óptimas que se centren en la identificación de los casos de Virus de la Hepatitis C (VHC) no diagnosticados.

En la detección de casos se valoran tres estrategias complementarias: el cribado poblacional, el estudio en inmigrantes de países con alta seroprevalencia y el conocimiento y abordaje de los grupos de riesgo para la infección por el VHC.

Con respecto al cribado poblacional, múltiples guías de práctica médica recomiendan realizar, al menos una vez en la vida, una serología para la detección de anticuerpos anti-VHC a los nacidos entre 1945 y 1965. Por otra parte, existen grupos de inmigrantes con seroprevalencia alta que se beneficiarían de programas de cribado dirigidos a la detección temprana de la enfermedad.

Finalmente, se recomienda el abordaje de los grupos poblacionales con conductas de riesgo, sobre todo usuarios de drogas inyectadas, pacientes tratados con productos sanguíneos antes de 1990 o expuestos a infección nosocomial por VHC entre otros.

El propósito de esta revisión bibliográfica es dar a conocer que, con la combinación de las políticas que aumenten la detección de casos y los nuevos tratamientos antivirales, se podrá conseguir el objetivo de erradicar esta enfermedad a medio plazo, algo impensable e inimaginable hace unos años.

 

PALABRAS CLAVE

Cribado, hepatitis C, planificación estratégica.

 

ABSTRACT

Nowadays, to cope with hepatitis C in Spain, is needed to develop and execute a national and regional strategic plan, with the combination between the effectiveness of new antiviral treatments with optimal health policies that focus on the identification of undiagnosed Hepatitis C Virus (HCV) cases.

Three complementary strategies for the detection of new cases: population screening, immigrants’ studies of countries with high seroprevalence and to know the risk groups for HCV infection.

In the population screening, many clinic guides recommend a serology, unless once in life, for anti-HCV detection in people born between 1945 and 1965. Moreover, that screening must be used in some immigrant groups with a high seroprevalence for the early detection.

Finally, it’s needed to study population groups with risk conducts, like people who take injected drugs or patients treated with blood transfusions before 1990.

The purpose of this bibliographic review is to announce that, with policies to increase the new cause detection and the new antiviral treatments combination, the eradication objective is possible, something unimaginable some years ago.

 

KEY WORDS

Hepatitis C, screening, strategic planning.

 

INTRODUCCIÓN

La hepatitis C es una enfermedad hepática causada por un virus RNA perteneciente a la familia Flaviviridae, del que se conocen 7 genotipos, el último descrito recientemente, y al menos 67 subtipos distintos Este virus es el causante de una infección, tanto aguda como crónica, cuyas manifestaciones pueden ir desde una dolencia leve a una enfermedad grave de por vida (cirrosis hepática) o a un cáncer mortal como es el hepatocarcinoma.

A mediados de la década de los 70 se extendió la noticia de que los bancos de sangre estaban contaminados con un agente no identificado que provocaba hepatitis llamada en un principio no A-no B. En el año 1989 se descubrió la primera secuencia del virus de la hepatitis C. La dificultad para cultivar el virus de la hepatitis C impidió durante varios años su estudio en profundidad. El descubrimiento en Japón de una cepa de virus genotipo 2a, procedente de un paciente japonés con una hepatitis fulminante, facilitó el cultivo de este virus entre los años 2001 y 2003. A partir de este punto se desarrollaron distintas tecnologías de cultivo que permitieron conocer el ciclo viral y realizar importantes avances hacia un tratamiento de la hepatitis C1.

 

La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) es un problema de salud que afecta a más de185 millones de personas en el mundo según los datos más actualizados de la OMS. Además, la hepatitis C es una causa importante de mortalidad, muchas veces infravalorada. Un dato muy significativo es que, por ejemplo, fallecen más personas por dicho virus que por el VIH o por tuberculosis en España2-4.

Debido a su gran variabilidad genética, hasta el momento, no se ha podido desarrollar ninguna vacuna efectiva para prevenir su infección. Sin embargo, disponemos en la actualidad de un tratamiento eficaz y aplicable vía oral que ha supuesto un cambio radical en la historia de la enfermedad. A partir del desarrollo de los antivirales de acción directa (boceprevir, telaprevir, sofosbuvir, etc) se han conseguido unas tasas de curación de la infección superiores al 95%5,6.

El nuevo enfoque para hacer frente a la infección por el virus de la Hepatitis C pasa por el desarrollo y ejecución de un plan estratégico nacional y de los autonómicos correspondientes, con el fin de limitar la progresión de la enfermedad, e incluso erradicarla a medio plazo, algo impensable hasta hace poco tiempo7.

 

OBJETIVOS

General:

– Analizar mediante una búsqueda bibliográfica la posibilidad de poder erradicar la hepatitis C a medio plazo en España.

Específicos:

– Plantear la realización de un cribado de infección por VHC en la población con elevada seroprevalencia de VHC.

– Determinar cuál es la población con elevada seroprevalencia por VHC.

 

METODOLOGÍA

El objetivo del presente artículo ha sido analizar mediante una revisión bibliográfica los planes estratégicos de abordaje de la infección por VHC del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad , y los de las distintas Comunidades Autónomas, así como el análisis de la bibliografía de calidad en la que se han basado dichos planes estratégicos, tanto de estudios independientes como gubernamentales (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, Centro de Control y Prevención de las enfermedades de EEUU).

 

RESULTADOS-DISCUSIÓN

El resultado principal de la presente revisión bibliográfica ha sido que la infección por VHC cumple con tres características muy determinantes: es una enfermedad muy prevalente, silente e infradiagnosticada, lo que ha obligado a realizar un importante esfuerzo en la detección de casos valorando tres estrategias complementarias: el cribado poblacional, el estudio en inmigrantes de países con alta seroprevalencia y el conocimiento y abordaje de los grupos de riesgo para la infección por VHC

 

Es una enfermedad muy prevalente.

A pesar de que la infección por VHC afecta a más de 185 millones de personas en el mundo, su distribución geográfica no es homogénea. La seroprevalencia global por VHC es mayor en Asia Central, Asia del Este, Norte de África y Oriente Medio, con cifras del 3,6-3,8% de la población. La incidencia anual estimada a nivel mundial es de 3 a 4 millones de casos nuevos y la mortalidad anual por enfermedades hepáticas relacionadas con la infección es de 350.000 personas al año8.

Los países que presentan prevalencias más altas serían Egipto (15%), Nigeria (8,4%), Pakistán (5%), Italia (4,4%), Rusia (4,1%), Ucrania (3,6%) y Rumania (3,2%). En Egipto se estima que más del 50% de las personas de más de 50 años son seropositivos de VHC y se detectan 160.000 casos nuevos cada año8.

En España, actualmente se cree que el 1% de la población está infectada por dicho virus, es decir, alrededor de 460.000 afectados. En nuestro país supone el 31% de trasplantes de hígado, el 40% de las cirrosis y es la causa del 60% de los hepatocarcinomas8-10.

 

Es una enfermedad silente.

La historia natural de la enfermedad (FIGURA 1) establece que, desde la infección por el virus, existe un periodo de incubación que dura entre 2 y 26 semanas. Las infecciones agudas suelen ser asintomáticas, aproximadamente un 80% de las personas no presentan síntomas, y si existen suelen ser inespecíficos y leves. Los pacientes con sintomatología aguda pueden presentar fiebre, cansancio, inapetencia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, coluria, acolia, dolores articulares e ictericia. Las hepatitis agudas sin tratamiento evolucionan a la cronicidad en un 75-85% de los casos. Durante la hepatitis crónica las transaminasas pueden aparecer discretamente elevadas (70%) o en niveles normales (30%) y con los años un 15-30% de los casos padecerán cirrosis y, entre ellos, un 2% anual evolucionarán a un carcinoma hepatocelular o hepatocarcinoma8,11. (Figura 1)

 

Es una enfermedad infradiagnosticada.

Generalmente, sólo se diagnostican alrededor del 30% de los casos. En España, los diagnósticos nuevos al año son de 5.500, y el total de diagnósticos de infección por VHC hasta el año 2014 fue de 164.370, de los 460.000 estimados (35,7%). Según un modelo matemático de estrategia de eliminación de la infección por VHC en España en 10 años, sería necesario aumentar el número de diagnósticos al año hasta los 30.000 y tratarlos. Con esta actuación, se prevé, por ejemplo, que de 1.131 hepatocarcinomas al año se pasaría a 70 casos anuales8.

 

Cribado poblacional de la infección por VHC.

Son muchos los estudios, tanto americanos como europeos, que han demostrado que más del 75% de los adultos infectados por VHC son “baby-boomers”, es decir, personas nacidas entre 1945 y 1965 (época del baby-boom). Se considera, así mismo que los nacidos en estos años tienen 5 veces más de probabilidad de estar infectados. Por este motivo, tanto en Centro de Control y Prevención de las enfermedades americano (CDC), con sede en Atlanta, como múltiples guías de práctica médica recomiendan realizar, al menos una vez en la vida, una serología para la detección de anticuerpos anti-VHC a esta cohorte poblacional. Seguramente el origen de la infección sea por la exposición a distintas prácticas sanitarias de riesgo de aquella época: transfusiones sanguíneas antes de 1990 o uso de jeringuillas no estériles para la administración de medicamentos antes de 1975, que fue cuando se introdujo el empleo de material de un solo uso, sobre todo la jeringuilla desechable8,12.

 

El impacto de la inmigración en la infección por VHC.

La percepción subjetiva negativa que se tiene sobre el impacto de la inmigración en general en la prevalencia de la hepatitis C no responde a la realidad. Según el Plan de Prevención de la infección por Hepatitis C en Canarias, el saldo total de prevalencia en inmigrantes en Canarias podría ser, incluso, inferior al de la población natural de Canarias. Sin embargo, y tal como hemos comentado, existen países con alta seroprevalencia de VHC. El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), creado en 2005 y con sede en Estocolmo, ha publicado en julio de 2016 una “evaluación epidemiológica de hepatitis B y C entre los inmigrantes en la Unión Europea” (UE) El objetivo de este estudio ha sido estimar la carga de hepatitis viral crónica en términos de casos de infección entre los inmigrantes de primera generación en los países de la UE. Analizando las mejores fuentes disponibles, se identifica a aquellos grupos de inmigrantes con seroprevalencia alta que se beneficiarían de programas de cribado dirigidos a la detección temprana de la enfermedad13,14.

En términos generales, el 10,3% de la población de la UE es inmigrante (52 millones de personas) y la proporción de inmigrantes en cada país de la UE varía desde el 0,9% de Rumania o el 1,3 % de Bulgaria, hasta más del 40% en Luxemburgo o Liechtenstein. En valores intermedios se encuentra Bélgica (15,7%), Alemania (13,6%), Francia (11,3%) o España (13,2%)14.

El país de origen de los diez grupos de inmigrantes con mayor número estimado de casos de hepatitis C y los países de acogida de la UE de esos grupos se refleja en la TABLA 1. En España, la población inmigrante con mayor número de casos estimados son los inmigrantes provenientes de Rumania, Rusia, Italia, Marruecos, Pakistán, Ucrania y Nigeria14. (Tabla 1).

 

Grupos de riesgo y mecanismos de transmisión de la Hepatitis C.

La vía principal de transmisión del virus de la Hepatitis C es la parenteral y, en pequeño porcentaje de los casos, la transmisión sexual o vertical15.

Tradicionalmente, las transfusiones de sangre y el consumo de drogas intravenosas eran los principales factores de riesgo asociados. Antes de 1989, una de cada 200 transfusiones sanguíneas causaba la transmisión del VHC. Hoy en día, gracias a los avances de la medicina, el riesgo de Hepatitis C postransfusional está prácticamente anulado, y no se incluye en los planes de prevención15,16.

Por otro lado, la drogadicción intravenosa durante los años 80 y 90 fue la principal conducta de riesgo para la adquisición de la enfermedad en nuestro país. Especialmente hubo un aumento de prevalencia de dicha infección en los enfermos coinfectados con el VIH. Los esfuerzos de los programas de salud de diversas instituciones para evitar la reutilización de las agujas y jeringas contaminadas han conseguido que en la actualidad la incidencia de VHC por esta causa sea mucho menor, reducido tan solo a una pequeña parte de la población de difícil acceso16.

Respecto a otras formas de drogadicción, se confirma que la compartición del material para la inhalación de la cocaína por vía intranasal es una práctica de riesgo para la adquisición de la infección15.

Con respecto a la actividad sexual sin medidas preventivas como vía de contagio de VHC es necesario señalar que conlleva un riesgo de infección muy bajo. La prevalencia de la infección en parejas estables en la que uno de los miembros tiene hepatitis C es sólo ligeramente superior a la población general. Lejos de la creencia de que la cuantía de exposiciones sexuales es un mecanismo de contagio, en realidad el factor de riesgo responde al tipo de práctica de estas relaciones. El VHC tiene más probabilidad de transmitirse en aquellas relaciones con sangrado y altos daños en la mucosa anogenital (sobre todo en el sexo anal) sin uso de preservativo. De hecho, en la actualidad se está produciendo un repunte de los casos de hombres que tienen sexo con hombres infectados con hepatitis C17-19.

En cuanto al riesgo de transmisión del virus por vía vertical, en general, es bajo, pero será bastante mayor si las madres están coinfectadas con el VIH20.

Recordar que en centros de tatuajes o piercings en los que se utilicen instrumentos punzantes, sin cumplir las medidas higiénico-dietéticas adecuadas, el riesgo de transmisión de VHC aumenta. Finalmente, los últimos grupos de pacientes de riesgo a tener en cuenta son los infectados con VIH y/o tuberculosis, ya que existe mayor riesgo de que haya una coinfección con el VHC21,22.

 

CONCLUSIONES

La hepatitis C es un problema sanitario de primera índole, tanto por su prevalencia como por ser una causa importante de mortalidad. A pesar de que la incidencia de la enfermedad se está reduciendo, la carga de la enfermedad en términos de cirrosis y sus complicaciones se incrementarán en los próximos años, sobre todo por el retraso en el diagnóstico. Muchas personas infectadas desconocen la infección. El diagnóstico supone un beneficio tanto desde el punto de vista individual (reducción de la morbimortalidad del paciente) como de salud pública porque puede reducirse la transmisión del virus.

No hay evidencia suficiente para incluir el cribado en población general de infección por VHC en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, pero sí que se debe plantear cribado en población con elevada seroprevalencia de VHC:

1.- Personas nacidas entre 1945 y 1965, en los que se recomendaría serología una vez en la vida.

2.- Inmigrantes de países de alta prevalencia para VHC.

3.- Grupos poblacionales con conductas de riesgo:

  • Usuarios de drogas inyectadas y esnifadas.
  • Pacientes tratados con productos sanguíneos antes de 1990.
  • Pacientes expuestos a infección nosocomial por hepatitis C.
  • Convivientes con pacientes de hepatitis C crónica.
  • Personas con tatuajes o piercings, y expuestos a procedimientos que utilicen instrumental punzante sin los controles higiénico sanitarios adecuados.
  • Hijos de madres con infección por VHC.
  • Profesionales sanitarios expuestos a procedimientos que supongan riesgos biológicos.
  • Pacientes en hemodiálisis.
  • Hombres que tienen relaciones sexuales de riesgo con hombres.
  • Pacientes infectados con VIH o TBC.
  • Personas internas en Instituciones Penitenciarias.

Al disponer actualmente de un tratamiento eficaz con tasas muy altas de curación, es necesario desarrollar y ejecutar planes sanitarios que permitan la detección y tratamiento de los casos. Con todo ello, se podrá conseguir el objetivo de erradicar esta enfermedad a medio plazo, algo inimaginable hace unos años.

 

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