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Repercusión de la pandemia por COVID 19 en la salud mental de todos los grupos de población.

26 noviembre 2021

AUTORES

  1. Irene Nivela Herrero. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Máster Universitario en Dirección y Gestión de Unidades de Enfermería.
  2. Shannon Amy Rogers Paniza. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  3. Elodia Armanda Fernández Pedrosa. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Máster Universitario en Enfermería de Urgencias, Emergencias y Críticos.
  4. Laura Pilar Paterna Valenzuela. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  5. María Eugenia Rodríguez Capote. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  6. Francisca Javiera González Rivera. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Máster en Cuidados Proactivos de Enfermería.

 

RESUMEN

La pandemia de la COVID-19 ha tenido repercusión en la salud de la población mundial. La población en general, no solo los pacientes afectados por la misma, se ha visto afectada física y psicológicamente. Se han visto afectados especialmente determinados grupos de población, como los trabajadores sanitarios, población de mayor edad o la que padece alguna enfermedad previa.

 

PALABRAS CLAVE

Covid-19, salud mental.

 

ABSTRACT

The COVID-19 pandemic has had an impact on the health of the world’s population. The general population, not only the patients affected by it, has been affected physically and psychologically. Certain population groups have been particularly affected, such as healthcare workers, the elderly or those with previous illnesses.

 

KEY WORDS

Covid-19, mental health.

 

INTRODUCCIÓN

El síndrome respiratorio agudo grave por coronavirus 2(SARS-CoV-2), denominado así por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 11 de febrero de 2020, es el agente etiológico de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), considerada la primera pandemia del siglo XXI, un gran problema de salud a nivel mundial. El virus del cual se tiene la primera constancia en la ciudad china de Wuhan, se ha transmitido a todos los países del mundo en menos de 6 meses. Pertenece a la misma familia que el coronavirus respiratorio agudo grave (SARS-CoV) y el coronavirus del síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS-CoV), denominados así en 2003 y 2012. Sin embargo, la pandemia COVID-19 ha conllevado una diseminación y morbilidad considerablemente mayor.

La infección y la diseminación viral están asociadas con la afectación de diferentes órganos. Afecta a los pulmones de los pacientes, y se han informado efectos devastadores de la COVID-19 en otros órganos importantes, incluidos los vasos sanguíneos, el cerebro, el tracto gastrointestinal, los riñones, el corazón y el hígado.

A medida que la COVID-19 se ha extendido, se ha ido teniendo mayor conocimiento, sobre su curso y su pronóstico, y esto ha llevado a comprender las implicaciones neuropsiquiátricas de la misma1.

Algunos estudios han demostrado que los coronavirus humanos acceden al SNC, a través de la circulación sistémica o mediante conexiones sinápticas y diseminación neuronal retrógrada. Sin embargo, la ruta por la que los coronavirus entran en el SNC continúa siendo un tema en investigación1.

La pandemia está cambiando las prioridades de la población en general y está desafiando la práctica clínica habitual de los profesionales de la salud, incluida la de los psiquiatras y otros profesionales de la salud mental, observando bastante previsiblemente que el número de personas que necesite ayuda psiquiátrica y psicológica va a aumentar en los próximos meses, precisando un replanteamiento. En la pandemia no solo se ven afectadas las personas más vulnerables o con un diagnóstico psiquiátrico, sino que además al estar ante una nueva enfermedad con gran número de contagios y de muertos, y añadido a el impacto de los medios de comunicación, conlleva a aumentar los temores, impotencia y ansiedad, generando alteraciones en estado de ánimo, miedos, incertidumbre, etc., afectando en general a toda la población.

 

OBJETIVOS

-Conocer los puntos más relevantes de afectación de la pandemia en cada grupo poblacional.

-Constatar la repercusión del confinamiento.

-Reflejar las diferentes necesidades de cada grupo poblacional.

 

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica, basada en la búsqueda de información en diferentes artículos publicados utilizando las palabras clave, en los buscadores Scielo y Pubmed. De los 116 artículos encontrados se han seleccionado 9.

 

RESULTADOS

-La población en general, ha quedado demostrado que experimentó angustia psicológica durante la etapa inicial. Se han dado respuestas psicológicas negativas, como la ansiedad, la depresión y el estrés como las más frecuentes, además del insomnio y la preocupación por la salud propia y de la familia1.

-Los trabajadores sanitarios, han sufrido un aumento de la carga de trabajo, mayor exposición a la transmisión, agotamiento físico, equipos de protección inadecuados o insuficientes, decisiones éticamente difíciles de asumir ante las posibilidades de recursos en la atención sanitaria, todo lo que contribuye a hacerlos más vulnerables al miedo, ansiedad, insomnio, depresión y otros problemas de salud mental.

El 65% de los trabajadores sanitarios que han estado expuestos al COVID-19, ha experimentado problemas generales de salud. En cuanto a la salud mental, los síntomas más acusados han sido en los porcentajes que se indican: 43,7% miedo, 37,9% insomnio, 37,8% distrés psicológico, 34,4 % burnout, el 29% ansiedad, 26,3% síntomas depresivos, 20,7% trastorno de estrés postraumático, el 16,1% somatización y el 14% sentimientos de somatización2.

Los trabajadores sanitarios, tienen un mayor riesgo de impacto psicológico negativo durante las pandemias, especialmente cuando son trabajadores de primera línea, incluso sintiéndose culpabilizados de transmitir la enfermedad, y por ello sentirse más aislados y deprimidos. Ante esta situación durante la pandemia es prioritario atender la salud mental de los trabajadores sanitarios, ofreciendo apoyo psicológico3.

 

-En los pacientes con COVID-19, se ha recogido que el 96,2% de los pacientes clínicamente estables presentaban síntomas de estrés postraumático antes del alta. La prevalencia de ansiedad fue mayor 56% en comparación con los trabajadores sanitarios 26% y la población en general 32%2.

Al alta de las Unidades de Cuidados Intensivos, los pacientes por Covid-19 pueden verse afectados por secuelas físicas (respiratorias y neuromusculares), cognitivas (alteraciones de la memoria y de la atención) y psíquicas (como estrés, depresión, ansiedad), precisando apoyo de salud mental, psicosocial y tratamiento con fisioterapeuta.

-El niño y adolescente: Aunque no ha habido muchos estudios de la repercusión en los niños y adolescentes de la pandemia, uno de ellos que incluía niños españoles e italianos, ponía de manifiesto que la mayoría de los padres percibieron cambios en el estado de sus hijos durante la cuarentena y que el estado emocional de los niños estaba en directa relación con el estrés experimentado por los padres durante este período. Quedando manifiesto que los niños sobrellevan mejor estas situaciones si tienen a un adulto estable a su lado y sin problemas de maltrato, ni económicos; también se ven influidos por los problemas que la pandemia ha generado en algunos puestos de trabajo, como situaciones de Regulación Temporal de Empleo de los padres (o familias de bajos ingresos)4.

Una investigación llevada a cabo en China, mediante encuesta de autoevaluación realizada online, evaluando sintomatología depresiva, adición a dispositivos móviles e internet y estilos de afrontamiento, señaló que los niveles de ansiedad en niños y adolescentes eran mucho más altos durante la pandemia que previamente, especialmente con el miedo al daño físico en los niños y la fobia social en los adolescentes. Los síntomas depresivos presentaron una prevalencia del 22,28% en niños y adolescentes, en comparación con el 13,2% general estimado en China4.

 

-Los trabajadores en puestos esenciales, que, a pesar de no estar en primera línea de contagio, en la primera etapa de confinamiento han seguido en sus puestos de trabajo, con la carga que supone en el entorno laboral el establecer y seguir todas las medidas instauradas con el consiguiente estrés, miedo y carga mental en la atención a público etc5.

-Los trabajadores en puestos no esenciales, han tenido que seguir trabajando en sus domicilios mediante teletrabajo, y en algunos casos tuvieron que interrumpir su actividad por no disponer de los medios. También en este grupo hubo aumento de las tensiones a consecuencia del aislamiento, la adaptación a nuevas formas de trabajo, así como el temor a la pérdida de empleo y la inseguridad por la situación5.

-La población anciana, con multicomorbilidades, se ha visto aislada para evitar el contagio, tanto si ha estado en su domicilio como en una residencia para mayores; en todos los casos se han visto afectados por medidas muy restrictivas de visitas, con el perjuicio que la falta de contacto familiar supone a nivel emocional para el anciano, y la posibilidad o no de entender la situación por la edad.

De por si las personas que están en aislamiento social, con movilidad restringida y pobre contacto con los demás son vulnerables a presentar complicaciones psiquiátricas que van desde síntomas aislados hasta el desarrollo de un trastorno mental como insomnio, ansiedad y depresión7.

 

CONCLUSIONES

Se ha hipotetizado que llegará una “ola” de patología mental asociada a factores de riesgo de la pandemia: aislamiento social, pérdida de empleo, problemas económicos y de vivienda, violencia de género, trauma relacionado con el trabajo y duelos por pérdida de familiares. Son necesarios futuros estudios para establecer el verdadero impacto de la pandemia. Se han encontrado tasas elevadas de síntomas, así como incremento de adicciones a dispositivos electrónicos, lo que se considera un factor potencial de riesgo. Otros estudios han demostrado que este uso excesivo de dispositivos electrónicos puede conducir a problemas mentales o comportamentales, causando pobre rendimiento académico, disminución de la interacción social en la vida real, descuido de la vida personal, alteraciones en las relaciones interpersonales, así como alteraciones anímicas, del sueño y depresivas4,6.

Las medidas de contención como el cierre de colegios y la suspensión de actividades por largos periodos de tiempo, exponen a los niños a efectos negativos educacionales, psicológicos y de adquisición de logros, ya que experimentan sentimientos de soledad, ansiedad e incertidumbre4.

Otro aspecto que queda constatado es que el aislamiento y la soledad de los residentes mayores, con la restricción de las visitas de los familiares es especialmente costosa para la salud mental, agravándo las situaciones de deterioro cognitivo y demencias.

Concretando, es difícil que se pueda dar respuesta a las necesidades de la población de demanda de servicios de salud mental, si estos no se incrementan de forma rápida y sustancial. Son necesarios equipos multidisciplinares, con asesoramiento tanto para las personas con demencia como para sus cuidadores, y promover el apoyo psicosocial.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Rodríguez-Quiroga A, Buiza C, Álvarez de Mon MA, Quintero J. Covid-19 y salud mental. Medicine 2020,13(23);1285-96.
  2. Gómez Conesa A. Impacto de la pandemia de Covid-19 en los síntomas de salud mental y actuaciones de fisioterapia. Grupo de Investigación Métodos de Investigación y Evaluación en Ciencias sociales, Campus Mare Nostrum de Excelencia Internacional, Universidad de Murcia, Murcia, España. Fisioterapia 2021;43(1):1-4.
  3. González-Plaza E, Polo Velasco J, Rodríguez Berenguer S, et al. Nivel de ansiedad de los profesionales de sala de partos durante la pandemia por COVID-19 [Nivel de ansiedad de los trabajadores sanitarios de una unidad obstétrica durante la pandemia de COVID-19]. Clin Invest Ginecol Obstet . 2022; 49 (1): 100704. doi: 10.1016 / j.gine.2021.100704
  4. De la Montaña Santos Carrasco I, Hernández García M, Parrilla Escobar M, Mongil López B, González Collantes R, Geijo Uribe S. Confinamiento y salud mental: análisis del impacto en una muestra de 194 pacientes de psiquiatría del niño y del adolescente. Psiquiatría Biológica 28(2021);100317.
  5. 1-RUIZ-FRUTOS, Carlos y GOMEZ-SALGADO, Juan. Efectos de la pandemia por COVID-19 en la salud mental de la población trabajadora. Arch Prev Riesgos Labor [online]. 2021, vol.24, n.1 [citado 2021-10-01], pp.6-11. Disponible en: <http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1578-25492021000100006&lng=es&nrm=iso>. Publicación electrónica 08-Mar-2021. ISSN 1578-2549. https://dx.doi.org/10.12961/aprl.2021.24.01.01
  6. González Rodríguez A, Labad J. Salud mental en tiempos de la Covid: reflexiones tras el estado de alarma. Med Clin (Barc) 2020;155(9):392-394.
  7. Ramírez-Ortiz J, Castro-Quintero D, Lerma-Córdoba C, Yela-Ceballos F, Escobar-Córdoba F. Consecuencias en la salud mental de la pandemia de COVID-19 asociada al aislamiento social. Colomb. J. Anesthesiol. [Internet]. 2020Sep.7 [citado 2021Oct 1]; 48 (4). Disponible en: https://www.revcolanest.com.co/index.php/rca/article/view/930