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Rehabilitación cardiaca: beneficios del ejercicio físico aeróbico tras un infarto agudo de miocardio.

8 noviembre 2021

AUTORES

  1. María de las Mercedes Díez Angulo. Diplomada en Fisioterapia. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
  2. Elena Padilla Quero. Diplomada en Fisioterapia. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
  3. Azahara María García Colino. Diplomada en Fisioterapia. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
  4. Mónica Ferrer Gracia. Diplomada en Fisioterapia. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
  5. María Pilar Palomares Peña. Diplomada en Fisioterapia. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.
  6. Luis Varga Rodríguez. Diplomado en Fisioterapia. Fisioterapeuta del Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

Las enfermedades isquémicas son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en países desarrollados. En España es una de las principales causas de muerte en la población general, la primera causa de muerte en hombres y la segunda en mujeres. Se estima que en 2013 pudo haber en España 115.752 casos. Si consideramos específicamente el IAM, éste representaría aproximadamente el 75-85% de los casos totales de síndrome coronario agudo (Las enfermedades isquémicas del corazón son una de las causas principales de morbimortalidad en los países desarrollados. En España es una de las principales causas de muerte en la población general, y la primera causa de defunción en varones SCA) 5.

La actividad física de tipo aeróbico, produce una serie de adaptaciones de distinta índole que producen beneficios para la salud 6 Dada la alta incidencia y repercusión de la problemática de las enfermedades cardiovasculares, hemos creído oportuno llevar a cabo este estudio de revisión bibliográfica, para poder determinar cuáles son los beneficios de la actividad física aeróbica tras IAM.

 

PALABRAS CLAVE

Infarto de miocardio, rehabilitación cardiaca, ejercicio aeróbico, actividad física.

 

ABSTRACT

Ischemic diseases are one of the main causes of morbidity and mortality in developed countries. In Spain it is one of the main causes of death in the general population, the leading cause of death in men and the second in women. It is estimated that in 2013 there may have been 115,752 cases in Spain. If we specifically consider AMI, it would represent approximately 75-85% of the total cases of acute coronary syndrome (Ischemic heart diseases are one of the main causes of morbidity and mortality in developed countries. In Spain it is one of the main causes of death in the general population, and the leading cause of death in ACS males) 5.

Aerobic physical activity produces a series of adaptations of different kinds that produce health benefits 6 Given the high incidence and repercussion of the problem of cardiovascular diseases, we have thought it appropriate to carry out this study of bibliographic review, in order to be able to determine the benefits of aerobic physical activity after AMI.

Key words

Myocardial infarction, cardiac rehabilitation, aerobic exercise, physical activity.

 

INTRODUCCIÓN

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la rehabilitación cardiaca es “el conjunto de actividades necesarias para asegurar a los cardiópatas unas condiciones físicas y sociales óptimas que les permita ocupar por sus propios medios un lugar lo más normal posible en la sociedad” 1.

La rehabilitación cardiaca se recomienda para problemas de salud diversos. Entre estos procesos destaca la cardiopatía isquémica por su elevada prevalencia y por ser causa importante de mortalidad, de discapacidad crónica y de utilización de servicios sanitarios 2. La importancia de la rehabilitación cardiaca se ha ido reconociendo gradualmente como parte de la prevención secundaria para pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM) 3. La prevención secundaria de enfermedades cardiovasculares y la rehabilitación cardíaca (RC) constituyen una única estrategia que puede incluir diferentes componentes, desde los más estrictamente clínicos (como el tratamiento farmacológico y el control de factores de riesgo) a otros como el ejercicio físico, la educación y consejo, el apoyo psicológico y social y la terapia ocupacional 2. Los beneficios evidentes del ejercicio físico empleados como medida de prevención secundaria en la cardiopatía isquémica se han señalado en diversas publicaciones 4.

 

OBJETIVO

Valorar la eficacia del ejercicio físico aeróbico en personas que han sufrido un infarto agudo de miocardio.

 

MÉTODO

Se realizó por parte de 6 autores una revisión bibliográfica sistemática durante los meses de agosto-septiembre de 2021 en diferentes bases de datos.

Se buscaron artículos donde se hablará de ¨Los efectos del ejercicio aeróbico (exclusivamente o en combinación con otro tipo de ejercicios, como de fuerza) en pacientes que habían sufrido específicamente IAM¨. Se excluyeron pacientes con fallo o evento cardíaco, enfermedad cardíaca, cardiovascular o coronaria o con angina de pecho. También excluyeron estudios en los que además de IAM se reclutaron a pacientes con otro tipo de enfermedad en concreto, como hipertensión arterial o diabetes mellitus.

La principal fuente de información fue Pubmed. Se usaron las palabras clave y operadores booleanos siguientes: “myocardial infarction” AND “aerobic exercise” AND “randomized controlled trial”. Se obtuvieron 981 artículos en total. Se seleccionaron 98 artículos por ajustarse a los criterios establecidos. De ellos, fueron descartados 78 (75 se descartaron por tratarse de resúmenes, 1 porque no proporcionaba datos en algunos apartados ni tampoco conclusión final y 2 porque los artículos constaban de un resumen con diferentes ensayos aleatorios controlados, realizados por diferentes autores sobre los efectos de la rehabilitación cardiaca). Por lo tanto, de Pubmed fueron usados 20 artículos. Además, se realizaron búsquedas en otras bases de datos. Utilizando esas mismas palabras claves y operadores booleanos, se revisaron Tripdatabase (1078 artículos encontrados, donde 3 cumplían los criterios de inclusión, aunque no fueron seleccionados por aparecer también en Pubmed), BIREME (175 artículos encontrados donde 14 cumplían criterios, pero no fueron seleccionados por aparecer también en Pubmed) y NHS Evidence (244 artículos localizados, pero ninguno válido). Con las palabras “myocardial infarction”· AND “aerobic exercise”· se revisaron MEDES (9 artículos de los que fueron seleccionados 3), LILACS (se obtuvieron 40 artículos pero ninguno válido), WOS (ningún resultado), CLINICAL TRIALS (4 artículos seleccionados pero descartados por tratarse de resúmenes), IBEC (ningún resultado), PEDro (ningún resultado), EMBASE (41 artículos seleccionados pero descartados por tratarse de resúmenes), PsycINFO (APA) (ningún resultado), ENFISPO (3 artículos localizados que no se seleccionan por no poder visualizarse). En DIALNET se usaron las palabras “infarto de miocardio” y “ejercicio” (se obtuvieron 21 artículos y 1 fue seleccionado). De la Revista Española de Salud Pública se usó 1 artículo. En total se utilizaron 25 artículos para la elaboración de este trabajo.

 

RESULTADOS

Estos fueron los resultados obtenidos de los diferentes estudios seleccionados.

Efectos en la mortalidad/supervivencia.

En un estudio realizado por Lindsey Anderson, David R Thompsonm, Neil Oldridge, Ann Dorthe, Zwisler, Karen Rees, Nicole Martin7. se evaluó si un programa de ejercicios supervisado mejoraba la supervivencia a lo largo de 19 años. En él participaron 651 pacientes (hombres) entre 30 y 64 años con Infarto de miocardio. 323 se incluyeron en el grupo de tratamiento de ejercicios (con duración de 8 semanas, 2 veces por semana, 1 hora al día) y 328 en el grupo control (no ejercicios). El resultado fué que inicialmente los pacientes del grupo de entrenamiento parecieron tener más posibilidades de supervivencia. A los 3 años del tratamiento los pacientes ejercitados tenían un 30% de riesgo menos de muerte. (0.39 vs 1.25 grupo control). A los 10 años el riesgo se atenuó. Y en 15 años el riesgo relativo (RR) con los controles fue >1. Estos resultados indicaron que el ejercicio programado reduce los riesgos de mortalidad temprana, ya que los máximos beneficios se dieron durante el ensayo y durante los primeros años de seguimiento. Se produjo también un incremento de la capacidad de trabajo, que, sin embargo, sí se asoció a una mayor supervivencia a lo largo de los 19 años.

En otro estudio, de Robert R West, Dee A Jones y Andrew H Henderson 8, se valoraron los efectos de la rehabilitación cardiaca completa sobre la mortalidad, morbilidad y calidad de vida relacionada con la salud. Participaron 1813 pacientes, 903 para rehabilitación y 910 para control. El programa tuvo lugar durante 6-8 semanas. 1 o 2 veces por semana, con una duración media de 20 horas. La conclusión fue que no se encontraron efectos sobre la mortalidad a 1 a 2 años y después de 7-9 años y se encontró poca evidencia de algún beneficio en mortalidad, medición cardiaca, factores de riesgo o estilos de vida.

 

Efectos en la capacidad aeróbica, fuerza y acondicionamiento físico.

En un estudio realizado por Richard M. Butler, Georgianne Palmer y Feliz J, Rogers9, evaluaron la viabilidad, seguridad y eficacia de la extremidad superior del cuerpo en un circuito de pesos en pacientes con patología cardiaca fase II. Participaron 25 hombres con enfermedad cardiaca, que fueron asignados en 2 grupos, 13 en el grupo de ejercicio aerobio y 12 de ejercicio aerobio + circuito de entrenamiento de pesos. El entrenamiento inicial era de 6 semanas alrededor de 37 minutos al día. Posteriormente, en las 6-12 semanas siguientes, se añadió un circuito de entrenamiento de peso. Los resultados al final de las 6 semanas fueron que los individuos de ambos grupos no presentaron respuesta anormal al ejercicio aerobio. De la 6ª a la 12ª semana, los pacientes que hicieron ejercicio + circuito de entrenamiento de pesos experimentaron mejoras en la capacidad aerobia y en la fuerza a nivel del miembro superior; la presión arterial sistólica fue mayor que cuando se comenzó con el circuito.

En otro estudio aerobio, realizado por A J Goble, DL Macdonald, RG Olivier, MA Reid y MC Worcester10 se trató de responder a la siguiente cuestión ¿un programa de ejercicios suaves después de un infarto agudo de miocardio, produce igual mejora en el rendimiento que un entrenamiento aeróbico? Participaron 308 hombres con infarto agudo de miocardio transmural, 3 veces por semana durante 8 semanas y se les asignó en grupo de ejercicios suaves y otro grupo con entrenamiento aeróbico. Como conclusión se obtuvo que la capacidad de trabajo evaluada por el rendimiento en la cinta sinfín mostraba una diferencia pequeña y temporal. La frecuencia cardiaca se incrementa durante las primeras semanas después del infarto agudo de miocardio y esta tasa no fue mayor en el grupo de entrenamiento respecto al del ejercicio suave. Se demostró que a bajo coste, en un corto plazo y con baja intensidad, el grupo de ejercicio fue igual de eficaz y efectivo que el entrenamiento aeróbico para la rehabilitación con pacientes después de un infarto agudo de miocardio.

 

Efectos en la función autónoma.

En un estudio de Ribeiro F, Alves AJ, Teixeira M, Azevedo C, Duarte JA y Oliveira J,. 11 Se evaluó la recuperación de la frecuencia cardíaca tras el esfuerzo. En él participaron 47 pacientes con IAM, donde 24 de ellos fueron asignados a un grupo de realización de ejercicios aeróbicos (3 veces por semana durante 8 semanas) y 23 a un grupo control (cuidados estándar y seguimiento en Cardiología). El resultado fue que en el grupo que realizó ejercicios mejoró la función autónoma al igual que la mejora de la recuperación de la frecuencia cardíaca tras el esfuerzo. Además, disminuyó la frecuencia cardíaca en reposo en un 7,1% y la presión sistólica. No se observaron cambios en la presión diastólica. En estos pacientes también se ha demostrado que el ejercicio aumenta la sensibilidad arterial barorrefleja en reposo y que consigue una mejora del consumo máximo de oxígeno del 8,5%.

En un estudio de Norton Luis Oliveira, Fernando Ribeiro, Madalena Teixeira, Lilibeth Campos, Alberto Jorge Alves, Gustavo Silva y otros 12 lo que se investigó fue la variabilidad del ritmo cardíaco mediante un programa de ejercicios aeróbicos durante 8 semanas, 3 veces por semana, con 30 minutos de bicicleta ergométrica o cinta sin fin. Participaron 96 pacientes distribuidos en dos grupos, uno de ejercicios y otro control (con cuidados habituales). Se concluyó que una rehabilitación basada en ejercicio aeróbico no es efectiva para mejorar la modulación autónoma cardiaca (no se encontraron cambios en los índices de variabilidad del ritmo cardíaco en respuesta al entrenamiento). En cambio, el programa sí fue efectivo para incrementar el estado cardiorrespiratorio, con cambios significativos en el consumo máximo de oxígeno.

Un estudio de Daniel G Martínez, José C Nicolau, Rony L Lage, Edgar Toschi-Dias, Luciana DNJ de Matos, Maria Janieire y otros13. Trata de valorar los efectos a largo plazo en el control autónomo mediante los cambios producidos en el control barorreflejo de la frecuencia cardíaca. Los pacientes se distribuyeron en el grupo de ejercicios (6 meses con 3 sesiones a la semana de 40 minutos de bicicleta ergométrica cada sesión) o en el grupo sin ejercicios. Se encontró que 3 meses después del infarto los niveles de control barorreflejo, presión arterial sistólica y actividad simpática en el grupo de entrenamiento con ejercicios eran exactamente a los de una persona sana.

En el estudio de Oya M, Itoh H, Tanabe K y Murayama M14. Se pretendió investigar los efectos del entrenamiento físico temprano en la recuperación de la actividad nerviosa simpática y parasimpática en pacientes con IAM. Para ello, en este estudio se dividieron a 28 pacientes en dos grupos, en el grupo control formado por 12 hombres y otro de entrenamiento de 14 hombres y 2 mujeres, el cual realizó actividad aeróbica en cicloergómetro 2 veces al día durante 2 semanas, con 30 minutos cada sesión. Al finalizar el programa, se observó un aumento significativo del volumen máximo de oxígeno en el grupo de entrenamiento, así como aumento significativo del índice cardíaco y de la HF (alta frecuencia, usada en este estudio como un índice de la actividad nerviosa parasimpática) en este mismo grupo. El nivel de plasma norepinefrina disminuyó de manera significativa en el grupo del entrenamiento. Se puede concluir que la actividad nerviosa tanto simpática como parasimpática mejoró significativamente en el grupo del entrenamiento. Además, la función cardiaca durante el ejercicio y el volumen máximo de oxígeno mejoran también, con lo que podemos concluir que el entrenamiento es efectivo para incrementar la tolerancia al ejercicio.

También para investigar la variabilidad del ritmo cardíaco se realizó un estudio de Fujimoto S, Uemura S, Tomoda Y, Yamamoto H, Matsukura Y, Horii M, y otros15, que además analizó la dispersión del intervalo QT (que refleja la heterogeneidad regional de la repolarización ventricular), ambos aspectos para proporcionar información sobre la regulación autónoma. En él, se seleccionaron 40 pacientes (hombres) con infarto agudo de miocardio y se asignaron a un grupo control de 20 pacientes y a un grupo de entrenamiento de otros 20 pacientes. Cada grupo participó en un programa de 4 semanas que consistió en actividades ligeras diarias. Los pacientes del grupo de entrenamiento fueron sometidos después a un entrenamiento adicional durante 2 semanas usando bicicleta ergométrica. El resultado que se obtuvo fue que se mejoró la tolerancia al ejercicio y se consiguió un incremento de la variabilidad del ritmo cardiaco. Concretamente, el tono simpático cardiaco disminuye y el tono vagal aumentó. En cuanto a la dispersión QT se produjo una reducción significativa de la misma.

 

Efectos en la disfunción endotelial.

La presencia de disfunción endotelial parece estar asociada a un pronóstico menos favorable tras IAM. Para estudiar los efectos en la dilatación dependiente del endotelio con diferentes tipos de ejercicios y el cese de los mismos, M Vona, GM Codeluppi, T Iannino, E Ferrari, J Bogousslavsky y LK von Segesser16. realizaron un ensayo con 226 hombres y mujeres y los dividieron en 4 grupos: grupo 1 o de entrenamiento aeróbico, con 58 pacientes (4 veces por semana, durante 4 semanas, con 40 minutos de bicicleta ergométrica); grupo 2 o de entrenamiento de la resistencia, con 57 pacientes (4 veces por semana, durante 4 semanas, con series de 10 ejercicios repetidos de 10 a 12 veces, con pesas y bandas elásticas, en ten superior e inferior); grupo 3 o de entrenamiento aeróbico y de resistencia, con 57 pacientes (grupo combinado de ejercicio aeróbico y de resistencia); grupo 4 o grupo control, con 56 pacientes y sin ningún entrenamiento. Como resultado se encontró que el vWF (indicador validado de disfunción endotelial) disminuyó alrededor del 16% entre los grupos entrenados. El volumen de oxígeno máximo aumentó significativamente en todos los grupos excepto en el 4. Se puede concluir que todos los tipos de ejercicios son estrategias seguras y efectivas para corregir la disfunción endotelial en pacientes con IAM reciente. Al cesar la actividad, después de un mes de acabar el entrenamiento, la tolerancia al trabajo se redujo en todos los pacientes entrenados sin diferencias entre los grupos 1, 2 y 3.

 

Efectos en las células progenitoras derivadas de la sangre (CPCs).

Para investigar el efecto de un entrenamiento aeróbico en la capacidad física, funcionamiento cardíaco y movilización y función de las CPC en pacientes con IAM, M Brehm, F Picard, P Ebner, G Turan, E Bolke, M Kostering, y otros,17 llevaron a cabo un estudio en el que dividieron a los participantes en dos grupos, uno de ejercicios, de 25 pacientes (bicicleta ergométrica durante 3 semanas 5 veces por semana) y un grupo control estuvo de 12 pacientes. Como resultado, se obtuvo que los péptidos natriuréticos cerebrales disminuyeron significativamente en el grupo del entrenamiento. En este grupo además se produjo una mejoría significativa en su condición clínica después del ejercicio y 3 meses más tarde y un aumento significativo del volumen máximo de oxígeno. Además, se demostró un aumento significativo y dependiente del tiempo (desde 2 semanas después del infarto a 5 semanas después) de las células progenitoras. Con 17 semanas de seguimiento el número de estas células disminuyó. Además, se produjo un aumento significativo de la capacidad migratoria de las mismas en el grupo de ejercicios (lo que podría mejorar la vasculogénesis), aunque este fenómeno desapareció 3 meses después. Como conclusión, se puede afirmar que el ejercicio durante 3 semanas fue capaz de mejorar la condición clínica y la capacidad de ejercicio, la función cardiaca y la condición cardiorrespiratoria en pacientes con IAM.

 

Efectos en el ventrículo izquierdo

En pacientes tras IAM, la disfunción diastólica del ventrículo izquierdo es frecuente y se asocia con unos resultados clínicos adversos. Para indagar acerca del beneficio del ejercicio en la función diastólica tras IAM, se llevó a cabo un ensayo por Ricardo Fontes-Carvalho, Ana Isabel Acevedo, Francisco Sampaio, Madalena Teixeira, Nuno Bettencourt, Lilibeth Campos y otros 18 . En él, los pacientes se dividieron en dos grupos, uno con un programa de ejercicios (8 semanas, 3 veces por semana, con bicicleta ergométrica o cinta sin fin durante 50 minutos y con ejercicios de fuerza en brazos, piernas y tórax) y otro, grupo control. Al acabar el estudio se constató que no hubo ninguna mejoría significativa en ningún parámetro de la función diastólica, ni cambios en el volumen de la aurícula izquierda, ni cambios significativos en la fracción de eyección del ventrículo izquierdo. Sí se observó que el entrenamiento mejoró significativamente los parámetros de capacidad funcional, con un incremento del volumen de oxígeno máximo y de la duración del ejercicio.

También para estudiar aspectos relacionados, Lin Xu, Zekun Cai, Meihua Xiong, Yekuo Li, Guoying Li, Yu Deng y otros 3 realizaron un estudio con 52 participantes, que se dividieron en un grupo de ejercicios (26 pacientes), y un grupo control (26 pacientes), con cuidados estándar. El programa de ejercicios duró 4 semanas y constó de una fase intrahospitalaria, con movimientos de los miembros durante el encamamiento y marcha precoz, y otra extra hospitalaria, con 30 minutos de ejercicio aeróbico. El principal hallazgo fue que el programa de ejercicios fue útil para la mejora de la función global y segmentaria del ventrículo izquierdo. No hubo diferencia significativa en la fracción de eyección.

En la línea de los anteriores estudios, se realizó un ensayo por parte de Pantaleo Giannuzzi, Pier Ligi Temporelli, Ugo Corra, Marinella Gattone, Amerigo Giordano y Luigi Tavazzi 19 con pacientes que tenían una disfunción del ventrículo izquierdo. Éstos fueron incluidos en un grupo control, con 40 pacientes o en un grupo de entrenamiento físico (30 minutos de bicicleta ergométrica al menos 3 veces por semana durante 3 meses). Al finalizar este programa, se constató que en el grupo de entrenamiento se produjo una disminución significativa de la presión sistólica en reposo y de la frecuencia cardiaca, un aumento significativo de la capacidad total de trabajo y de la fracción de eyección, un agrandamiento del ventrículo izquierdo, una disminución de las anormalidades en el movimiento de las paredes vasculares, una disminución en la percepción del estrés y una mejora significativa de los síntomas percibidos durante las actividades físicas diarias y el bienestar general, por lo que se puede concluir que este programa fue útil para mejorar la tolerancia al ejercicio y la calidad de vida de pacientes tras IAM. El mayor hallazgo de este estudio es que el programa de ejercicios puede atenuar el proceso de remodelamiento desfavorable e incluso puede mejorar la función global y regional.

Un estudio de Yumamoto A, Tanabe K, Yokoyama Y, Itoh H, y Murayama M20 examinó cómo el ejercicio aeróbico puede influir en la función del ventrículo izquierdo, usando el nivel de los péptidos. Para ello, 70 pacientes se dividieron en 4 grupos, donde 2 grupos, con infarto anterior e inferior, hicieron ejercicios (cinta sin fin 3 veces por semana durante 2 meses) y otros 2 grupos, con infarto anterior e inferior que no los realizaron. Los resultados que obtuvieron fueron un incremento significativo del umbral anaeróbico y del volumen máximo de oxígeno en el grupo de los ejercicios, y una significativa disminución del nivel de péptidos solo en el grupo del infarto anterior sin entrenamiento. Por lo tanto, el ejercicio fue beneficioso para aumentar la tolerancia al ejercicio en pacientes con cualquiera de los dos tipos de infarto, y también para mejorar la calidad de vida de estos pacientes. Sin embargo, también se sugieren los posibles efectos adversos del entrenamiento realizado por pacientes con infarto anterior que podrían retrasar el proceso de recuperación de la función ventricular.

 

Efectos en la perfusión del miocardio.

En un estudio realizado por Mao-Yuan M, Bai-Chin Lee, Hsi Yu, Yen Wen Wu, Woei- Chyn, Chu Wen y otros 21 Se estudió el aumento de la perfusión en el miocardio residual viable dentro de la zona de infarto. En él participaron 17 pacientes en el grupo de entrenamiento (3 meses, 3 veces por semana, con 20 minutos de bicicleta ergométrica) y 12 pacientes en el grupo control. Como resultado en el grupo de entrenamiento se produjeron mejoras del consumo máximo de oxígeno y carga máxima. No hubo cambios significativos en el miocardio residual viable en ninguno de los dos grupos. En conclusión, se obtuvo, que los ejercicios aumentan la perfusión miocárdica tanto en la zona remota como en la zona infartada.

 

Efecto PETCO2.

En un estudio de Yoko Eto Y, Koike A, Matsumoto A, Momomura S, Tjima A, Aizawa T, y otros 22 , El objetivo fue evaluar si la bajada de PETCO2 se da durante el ejercicio en pacientes con infarto agudo de miocardio. Participaron 36 personas, donde 18 se incluyeron en el grupo de entrenamiento y 18 en el grupo control. El grupo de entrenamiento se realizó bajo supervisión de un entrenamiento del umbral anaerobio durante 2 semanas. Los pacientes del grupo control realizaron marcha normal. El resultado fue que en ningún grupo hubo complicaciones. En el grupo de entrenamiento el PETCO2 incrementó significativamente, índice cardiaco el pico de absorción de 02 al igual que el pico de ejercicio. Y como conclusiones finales a las que se llegó es que un entrenamiento temprano del ejercicio incrementa PETCO2, con un incremento del gasto cardiaco, disminuyendo los desajustes de la perfusión-ventilación.

 

Estudios con mujeres.

En un estudio de Heather M, Elisabeth Gunn, Bkin Keven E, Thorpe MMath Kathleen, Martín Ginis , Lin Mataseje 23 Se trató de comparar los efectos de la sostenibilidad en 6 meses combinando entrenamiento aeróbico y estiramientos frente a ejercicio aeróbico únicamente, en la calidad de vida de las mujeres después de un bypass en la arteria coronaria o infarto de miocardio. Se realizaron 2 grupos con 92 mujeres, participaron durante 6 meses, 2 veces a la semana. El grupo de entrenamiento aerobio y estiramiento, recibieron un entrenamiento de miembro superior e inferior del cuerpo con resistencia. Como resultado, a los 6 meses se observaron mejoras significativas de la calidad física de vida. En el pico de VO2 (19% en entrenamiento aerobio frente al 22% del aerobio+ estiramientos). Al año la diferencia fue significativa en la calidad de vida física en favor del entrenamiento aerobio y estiramientos. En conclusión, se puede decir que la mejoría continuó en la calidad de vida física, la cual pudo ser lograda mediante la combinación de entrenamiento más estiramientos.

 

Estudios con pacientes mayores.

Para investigar si la rehabilitación cardiaca podría mejorar la tolerancia al ejercicio independientemente de la edad de los pacientes (los pacientes mayores de 75 años suelen ser excluidos de la gran mayoría de los ensayos) se llevó a cabo un estudio por Niccolo Marchionni, Francesco Fattirolli, Stefano Fumagalli, Neil Oldridge, Francesco del Lungo, Linda Morosi y otros 24 Para ello, los pacientes escogidos se dividieron en tres grupos de edad: edad media (45-65 años), mayores (de 66 a 75) y muy mayores (más de 75 años), cada grupo con 90 individuos. Dentro de cada grupo, a los pacientes se les asignó un grupo de rehabilitación cardiaca hospitalaria (cicloergómetro, estiramientos y flexibilidad), rehabilitación cardiaca ambulatoria (según instrucciones dadas) o no rehabilitación. El principal hallazgo de este ensayo fue que la rehabilitación cardiaca postinfarto de miocardio comparada con la no rehabilitación cardiaca mejora la tolerancia al ejercicio en pacientes de todas las edades, incluyendo los mayores de 75 años, e incluso hasta 86 años. Hay que destacar sin embargo que la capacidad de trabajo total mejoró de manera más importante en el grupo de edad media y en los pacientes mayores más que en los muy mayores. A partir de los 2 meses se obtienen beneficios psicológicos en pacientes de más de 75 años.

En línea con este tema, se publicó un estudio de Francesco Giallauria, Rosa Lucci, Anna de Lorenzo, Mariantonietta D Agostino, Domenico Del Forno y Carlo Vigorito 25 ,que trataba de evaluar la influencia del entrenamiento con ejercicios en los niveles de péptidos natriurético cerebrales (BNP) N-terminal en el plasma de estos pacientes con infarto de miocardio, que actúan como indicadores de disfunción sistólica y diastólica, así como en la capacidad cardiovascular de los mismos. En este estudio, 40 pacientes de 65 años o más con IAM fueron clasificados aleatoriamente en dos grupos: A (entrenamiento con bicicleta ergométrica durante 20 minutos, durante 3 meses, 3 veces por semana) y B (instrucciones sobre estilo de vida), cada uno de 20 pacientes. Se observó que a los 3 meses, el grupo A tenía unos niveles de NT-pro-BNP disminuidos y además los parámetros cardiopulmonares y del ejercicio mejoraron significativamente. Esta caída del NT-pro-BNP no fue acompañada de una remodelación negativa del ventrículo izquierdo. Se observó también una mejoría temprana del rellenado diastólico del ventrículo izquierdo.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

Todos los artículos encontrados que tratan sobre efectos del ejercicio aeróbico, son ensayos clínicos aleatorizados; publicados desde los años 90 hasta el 2021.Hemos encontrado 25 ensayos.

Cabe destacar que hay mucha evidencia acerca de las enfermedades cardiovasculares pero nuestro trabajo se centró en el infarto agudo de miocardio, en concreto, en los beneficios del ejercicio físico aeróbico.

Los grupos de edades de los participantes fueron desde los 45 hasta mayores de 75 años, y principalmente fueron varones.

En la mayoría de los resultados de los ensayos encontrados no hubo ninguna complicación respecto a los resultados del objeto de estudio. En la gran mayoría hubo mejoras, pero no están del todo muy claras encontrándose algún vacío o resultado neutro en algún parámetro que se investigó. Así, los beneficios del ejercicio físico aeróbico tras IAM podemos afirmar que son muy numerosos y cabe destacar, entre otros, los siguientes: mejora en el consumo de oxígeno, en la función cardiaca, en la capacidad funcional y en el estado cardiorrespiratorio, mejor control barorreflejo, aumento del índice cardíaco, aumento de la tolerancia al ejercicio (incluso en pacientes mayores), mejoría de la actividad simpática y parasimpática, disminución de la presión sistólica, mejor frecuencia cardíaca en reposo y tras el esfuerzo, mejoría en la disfunción endotelial, aumento del número de células progenitoras y mejora de su capacidad migratoria, aumento de la capacidad total de trabajo, mejora en la calidad de vida y mejora de la perfusión miocárdica. Sin embargo se ha constatado con este estudio cierta controversia sobre los efectos del ejercicio sobre la fracción de eyección, sobre la variabilidad del ritmo cardiaco y sobre la mortalidad temprana, con el hallazgo de estudios con resultados contradictorios, por lo que serían necesarios más estudios que incidieron en estos aspectos.

Como aspectos más negativos o limitaciones, se puede decir, que los programas que se han llevado a cabo en los estudios son bastante parecidos entre sí (calentamiento- enfriamiento, y el ejercicio aeróbico consistía en una cinta sin fin o bicicleta ergométrica). En lo que respecta a la duración, en algunos ensayos no está muy clara, al igual que la edad de los participantes en algunos ensayos (mujeres). También hay que destacar que el tamaño de las muestras de la mayoría de los estudios fue bastante reducido. Por concluir, se considera que sería necesario la obtención de más ensayos, a ser posible más actuales, ya que la tecnología al igual que la ciencia ha evolucionado en los últimos años, así como también con mayor número de participantes.

 

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