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Priapismo, artículo monográfico.

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25 junio 2021

AUTORES

  1. Laura Sebastián Millán. Enfermera en Centro de Salud Sagasta Ruiseñores, Zaragoza.
  2. Maria Palacín Larroy. Enfermera en urgencias Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Alba Medina Castillo. Enfermera en urgencias Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Celia Manjón Fernández. Enfermera en urgencias hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Claudia Sanz Barrio. Enfermera en urgencias Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Carmen Elena Salinas Reyes. Enfermera en urgencias hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza.

 

RESUMEN

Denominamos priapismo a una erección prolongada, la cual puede traer consigo diferentes problemas y consecuencias si no se trata de forma urgente. Y es que no llegamos a ser conscientes del riesgo que supone una erección mayor de 4 horas, pero es considerado ya como una emergencia sanitaria. Las técnicas que se llevan a cabo para disminuirla son variadas, comenzando con medidas básicas y poco violentas, y aumentando en agresividad conforme la erección no responde al tratamiento inicial y sucesivos. La última medida llevada a cabo es la implantación de una prótesis peneana, la cual supone una revolución en la disfunción eréctil y una gran novedad en lo que a las prótesis actuales se refiere, las cuales se asemejan lo suficiente a una erección natural.

 

PALABRAS CLAVE

priapismo, disfunción eréctil, prótesis peneana, erección, shunt safenocavernoso.

 

ABSTRACT

We call priapism a prolonged erection, which can bring with it different problems and consequences if it is not treated urgently. And we are not aware of the risk posed by an erection greater than 4 hours, but it is already considered a health emergency. The techniques that are carried out to reduce it are varied, starting with basic and not very violent measures, and increasing in aggressiveness as the erection does not respond to the initial and subsequent treatment. The last measure carried out is the implantation of a penile prosthesis, which represents a revolution in erectile dysfunction and a great novelty as far as current prostheses are concerned, which are sufficiently similar to a natural erection.

 

KEY WORDS

Priapism, erectile dysfunction, penile prosthesis, erection, saphenocavernous shunt.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Se define el priapismo como una erección dolorosa y prolongada mayor de 4 horas, aunque algunos autores la prolongan hasta las 6 horas. No es debida a un estímulo sexual, por lo que no llega a corregirse con dicha técnica, sino a un descompás en la regulación del inicio y final de la propia erección.

Lo clasificamos en dos categorías, que nos indicará el tratamiento a seguir y el pronóstico1,2,3, 6, 8

– Priapismo arterial, no isquémico o de alto flujo: muy poco habitual y sin gravedad aparente. Se genera por una llegada de sangre descontrolada a los cuerpos cavernosos. Por ello, dicha erección no les produce dolor. Al no ser un síndrome compartimental, no supone una emergencia.1,3,6

– Priapismo venooclusivo, isquémico o de bajo flujo: el más habitual (en el 95% de las ocasiones) y urgente, generando un gran dolor e irritabilidad, y lo más importante, posibles efectos secundarios como la disfunción eréctil irreversible o gangrena de los cuerpos cavernosos. Un priapismo que supere las 4 horas se puede asemejar a un síndrome compartimental.1,3,6

 

ETIOLOGÍA

El priapismo arterial o de alto flujo se produce por una entrada de sangre arterial a los cuerpos cavernosos de forma descontrolada, por el resultado de un golpe o trauma en la zona perineal.

Sin embargo, se genera el priapismo isquémico o de bajo flujo por la acumulación de sangre en los cuerpos cavernosos, lo cual lleva a una gran presión en su interior, con una menor salida de sangre venosa y menor entrada de sangre arterial. Se crea así, una hipoxia localizada y acidosis, ayudando a la aglutinación de las plaquetas y la consiguiente constitución de trombos. Todo ello genera un daño local y una disfunción eréctil.

Además de ser el priapismo más frecuente, es calificado como una emergencia sanitaria, teniendo que actuar rápidamente y siendo necesario un tratamiento precoz.3,5,6,8,10,11

Entre las causas de esta emergencia urológica se encuentran:

  • Alteraciones hematológicas, entre ellas la hemoglobina.
  • Anemia de las células denominadas falciformes.
  • Proceso cancerígeno local activo.
  • Consecuencia de anestesia general o regional.
  • Adicción a las drogas.
  • Algunos fármacos como los empleados para la presión arterial o depresión.
  • Contraproducción del tratamiento a la solución de la disfunción eréctil.3

 

DIAGNÓSTICO

La historia clínica, la exploración y el hemograma son la primera medida que se lleva a cabo. Éste último diferenciará entre una leucemia o una anemia falciforme.

Aun con todo, el diagnóstico definitivo lo darán el eco-Doppler peneano, el cual valora el flujo de la sangre arterial y distará de un priapismo de bajo o alto flujo y el lugar donde se hallan las lesiones; la gasometría de cuerpos cavernosos y la arteriografía de las iliacas (especialmente en el priapismo arterial o de alto flujo).

También se lleva a cabo un análisis de orina, que descarte el consumo de drogas.6,7

 

TRATAMIENTO

Ante un priapismo de bajo flujo, una emergencia sanitaria como ya he nombrado, se llevarán a cabo diferentes tratamientos o técnicas, los cuales ascenderán en agresividad si el priapismo no cede. Es fundamental que el paciente no tome ningún fármaco con la intención de aminorar el problema, y que no reciba ningún golpe en la zona perineal que pueda afectar al músculo peneal, ya que puede dañar las arterias de los cuerpos cavernosos y generar una fístula arteriocavernosa.

  • Se comienza con una punción – aspiración de sangre intracavernosa, aprovechando para extraer una gasometría. Aguardamos 15 minutos y si la erección no disminuye, inyectamos fenilefrina o adrenalina (elementos adrenérgicos), a ser posible en las primeras 12 horas del comienzo del priapismo.

 

Si todavía no aminora, continuamos con técnicas un poco más violentas, cuya finalidad es redirigir la sangre hacia las partes del pene que tengan una mínima presión.

  • Ebbehoj: se realiza una incisión que traspasa el glande hasta los cuerpos cavernosos, alojando un catéter que facilitará el cierre total de la fístula.
  • Winter: consiste en una conexión caverno-esponjosa mediante un catéter llamado Trucut, que dirige la colección sanguínea hacia el glande.
  • Quackels: esta técnica tiene la finalidad de dirigir la sangre hacia el cuerpo esponjoso.
  • El-Ghorab: de nuevo una conexión caverno-esponjosa con un corte transversal en el glande, quitando además un fragmento de albugínea en la parte final de cada cuerpo.
  • Grayhack: ante los casos más graves y que no aminoran con ninguna de las técnicas anteriores, se lleva a cabo una derivación safenocavernosa, tratando de llevar la sangre al sistema venoso.

 

No todas las veces se resuelve mediante estas técnicas y en ocasiones persiste una fibrosis peneana que impide una nueva erección. Los tratamientos posibles serían los siguientes, los cuales se ejecutan en función de 3 etapas:

  1. Primera:
    • Medicación oral: generalmente nos referimos a la Viagra (sildenafilo). Se toma media o una hora antes del acto, tiene una duración de 4 horas y es totalmente eliminada a las 8 horas.
    • Modificar el estilo de vida: rectificar ciertos hábitos como eliminar el tabaquismo o alcohol y realizar una actividad física moderada propia a cada paciente.
    • Seguimiento de las enfermedades existentes que puedan estar relacionadas con la disfunción: importante el examen y registro de enfermedades tales como la diabetes mellitus, HTA o colesterolemia.
  2. Segunda:
    • Mecanismos de vacío: se refiere a un tubo de plástico que se mete en el pene y queda fijado por lubricante y un efecto hermético. Mediante una succión manual con una bomba, se quita el aire del tubo y se consigue la introducción sanguínea en el pene. Una vez erecto, se pone un anillo en el mismo que mantendrá la erección durante unos 30 minutos.
    • Introducción de drogas vasoactivas por vía intrauretral o cavernosa: Se inducirán por vía uretral en pacientes que hayan fracasado la primera etapa. Se basa en la penetración de drogas vasoactivas que inducen la erección, unos minutos antes del acto sexual. La droga más usada es el alprostadilo.
  3. Tercera:
    • Prótesis peneana: la colocación de este dispositivo es la última medida en el tratamiento de esta patología. Consiste en la inserción de dos o tres cilindros inflables que contienen cierta cantidad de suero salino, en los cuerpos cavernosos. Unidos a una bomba y a un receptáculo, los cilindros se llenan de dicha sustancia cuando se quiere conseguir una erección.

Además de esta prótesis, la constituida por cilindros, existen otras que son semirrígidas. Como su nombre indica, consisten en una parte metalizada la cual se mantiene ascendente, para llevar a cabo el acto sexual; descendente, para orinar; o doblada, para ocultarse con la ropa.4,7,9,10,11

 

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