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Prevención y cuidados de enfermería en pacientes con ideas autolíticas.

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15 octubre 2021

AUTORES

  1. Cristina Hernando Alonso. Máster propio en cuidados especializados de enfermería para urgencias. Área de pacientes críticos y postanestesia por la Universidad de Valencia. Enfermera del 061 Aragón.
  2. David Alejandro Aznar Sanz. Enfermero en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  3. Laura Pinilla Varona. Máster propio en cuidados especializados de enfermería para urgencias. Área de pacientes críticos y postanestesia por la Universidad de Valencia. Enfermera en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
  4. Cristina López Hernández. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
  5. Beatriz Gadea Uribarri. Máster propio en cuidados especializados de enfermería para urgencias. Área de Pacientes críticos y postanestesia por la Universidad de Valencia. Enfermera del Hospital Miguel Servet de Zaragoza.
  6. Carlota Barreu Fau. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.

 

RESUMEN

Las intenciones autolíticas o intentos de suicidio son la manifestación más extrema de la violencia, generada por el individuo hacia él mismo. Afecta a ambos sexos, se aprecia más en el sexo femenino y a todas las clases sociales, siendo más frecuente en clases sociales de bajo nivel económico.

Diversos factores son los que influyen en este tipo de conductas y sobre todo las edades. La mayor tasa de incidencia de suicidios se sitúa entre los 16 y los 25 años. Otro dato importante es la alta tasa de suicidios que existe en las prisiones del mundo. Los factores que influyen en este tipo de conductas son variados como: familiares, socioeconómicos, sociodemográficos, escolares, personales e incluso las redes sociales.

El tema del suicidio es un tema tabú en nuestra sociedad actual, el personal de enfermería debe de estar bien preparado en la salud mental para poder abordar este tipo de pacientes. Para ello se debe promover la salud mental tanto de los pacientes como del ámbito familiar. El personal de enfermería debe realizar planes de cuidados individualizados para poder identificar en cada paciente si existen factores de riesgo, valorar trabajando con otros profesionales si existe un entorno adecuado hacia el paciente y saber acompañar, escuchar y empatizar con el paciente y las familias.

 

PALABRAS CLAVE

Cuidados de enfermería, prevención del suicidio, promoción de la salud mental, adolescencia, prisiones.

 

ABSTRACT

Autolytic intentions or suicide attempts are the most extreme manifestation of violence, generated by the individual towards himself. It affects both sexes, it is more appreciated in the female sex and in all social classes, being more frequent in social classes of low economic level.

Various factors are those that influence this type of behavior and especially the ages. The highest suicide incidence rate is between the ages of 16 and 25. Another important fact is the high suicide rate that exists in the prisons of the world. The factors that influence this type of behavior are varied such as: family, socioeconomic, sociodemographic, school, personal and even social networks.

The subject of suicide is a taboo subject in our current society, the nursing staff must be well prepared in mental health to be able to approach this type of patient. For this, the mental health of both patients and the family environment must be promoted. The nursing staff must carry out individualized care plans to be able to identify in each patient if there are risk factors, assess by working with other professionals if there is a suitable environment for the patient and know how to accompany, listen and empathize with the patient and families.

 

KEY WORDS

Nursing cares, suicide prevention, mental health promotion, adolescence, prisons.

 

INTRODUCCIÓN

Las intenciones autolíticas o intentos de suicidio son la manifestación más extrema de la violencia, generada por el individuo hacia él mismo. Afecta a ambos sexos, se aprecia más en el sexo femenino y a todas las clases sociales, siendo más frecuente en clases sociales de bajo nivel económico1,2.

Diversos factores son los que influyen en este tipo de conductas y sobre todo las edades. La mayor tasa de incidencia de suicidios se sitúa entre los 16 y los 25 años. Otro dato importante es la alta tasa de suicidios que existe en las prisiones del mundo. Los factores que influyen en este tipo de conductas son variados como: familiares, socioeconómicos, sociodemográficos, escolares, personales e incluso las redes sociales.

El tema del suicidio es un tema tabú en nuestra sociedad actual, el personal de enfermería debe de estar bien preparado en la salud mental para poder abordar este tipo de pacientes. Para ello se debe promover la salud mental tanto de los pacientes como del ámbito familiar. El personal de enfermería debe realizar planes de cuidados individualizados para poder identificar en cada paciente si existen factores de riesgo, valorar trabajando con otros profesionales si existen un entorno adecuado hacia el paciente y saber acompañar, escuchar y empatizar con el paciente y las familias1,3.

 

OBJETIVOS

Fomentar la prevención del suicidio y promover la educación sanitaria.

Realizar el papel de enfermería en este tipo de pacientes y en sus familias.

Fomentar la formación específica de los profesionales en salud mental.

Dar herramientas a las familias y a los propios pacientes para modificar su conducta y establecer hábitos de vida saludables.

Favorecer la detección precoz de este tipo de pacientes.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para realizar este trabajo se ha llevado a cabo una investigación que consiste en una revisión bibliográfica sistemática sobre la lectura científica existente. Se han consultado artículos en bases de datos como Scielo y Google académico, seleccionando artículos de los últimos 20 años, en español e inglés.

 

RESULTADOS

El suicidio es el acto por el cual una persona pone fin a su vida de manera intencionada. La conducta suicida es la manifestación más extrema de la violencia, especialmente porque está orientada hacia uno mismo. El suicidio se lleva por delante cada año a casi 700.000 personas, mucho antes de que ocurra el fatal desenlace se hacen varias tentativas por parte de la persona1,2.

El suicidio y sus tentativas es un problema humano que en la sociedad de hoy en día es tema tabú. Afecta a ambos sexos, pero predomina más en el sexo femenino. Las edades que más suicidios registran son las comprendidas entre los 16 y los 25 años. La OMS insiste en recordar que los intentos autolíticos no son hechos aislados y que es un problema de salud que sobrepasa los límites tanto de la salud pública como de la medicina3.

Los principales mecanismos de suicidio son: la ingesta de medicamentos, la disección de venas, el ahorcamiento y las quemaduras. Los hombres tienden a utilizar los medios más violentos para poder quitarse la vida1,3.

La adolescencia es un periodo de transición que se ve afectado por la alta exposición de choques de personalidad, carga emocional y hormonal, búsqueda de la independencia… También se registran altas cifras de suicidio en las prisiones.

El 75% de los suicidios pertenecen a países de ingresos bajos y medianos, el gran tabú social con este tema no hace más que dificultar y condicionar la posibilidad de ofrecer por el sistema sanitario una ayuda rápida y eficaz. Cada 40 segundos, una persona se suicida en alguna parte del mundo. Hoy en día, es la segunda causa principal de muerte a nivel mundial entre la población joven4.

 

Hay muchos factores que promueven este tipo de conductas como son los factores familiares, la familia es la principal formación de la persona es importante que el paciente tenga buena red de apoyo familiar donde le inculquen valores y afectividad. Aumenta el riesgo si la familia es de bajo estatus económico, si han existido abusos sexuales o maltrato físico, si no se cuenta con el apoyo de la persona, también influye el bajo nivel educativo de los padres, la psicopatología de los padres, la adopción y si en la familia han existido antecedentes familiares con conductas suicidas1,5.

Otros factores verdaderamente importantes son la violencia intrafamiliar, los factores socioeconómicos (aumentan los intentos autolíticos contra más bajos son los ingresos); los factores sociodemográficos (aumentan los casos en zonas de bajos o medios ingresos); factores escolares (bullying); factores personales (especialmente en la adolescencia, si hay baja autoestima, también el consumo de drogas psicoactivas, género, comunidad LGTBI). Hoy en día, con todas las tecnologías a nuestro alcance también se está considerando factor de riesgo o por lo menos factor muy influyente el uso desmedido y patológico de internet. A través de ello se promueven ideas que en la adolescencia frustran si no se consiguen. Diversos estudios advierten que en Internet el 65% de páginas promocionan información objetiva pro-suicida y sólo el 35% de páginas información preventiva1,3,5.

El gran tabú social hace que el profesional sanitario no pueda actuar con rapidez en muchos casos. El personal de enfermería y especialmente el de atención primaria juegan un papel fundamental en la prevención de estos casos y en la promoción de la salud mental. Para ello, es necesario que los profesionales sanitarios estén bien formados en los temas de salud mental, para poder elaborar y llevar a cabo un plan de cuidados invidualizado.

 

El personal de enfermería para prevenir e intentar cuantificar la idea autolítica cuenta con escalas como la de Paykel o Columbia donde se evalúa la gravedad de la idea suicida. Para ello se utilizan cuatro parámetros: la gravedad de la ideación, la intensidad de la ideación, la conducta suicida y la letalidad2.

Es importante prestar especial atención en adolescentes y prisioneros, pero también enfermería debe estar atenta en los pacientes que presenten depresión ya que tienen una gran tendencia en llevar a cabo estos intentos autolíticos. Es por eso que enfermería debe brindar una atención integral de forma precoz para prevenir desenlaces fatales. Es importante valorar la red de apoyo que tiene la persona en ese momento y trabajar con un equipo multidisciplinar para prevenir y promover la salud mental1,2.

 

CONCLUSIONES

El suicidio es la segunda causa de muerte en la adolescencia, también está muy presente en las prisiones. Está ligado con ambos sexos, pero sí que se observa gran diferencia en los países de nivel económico y social medio y bajo, dónde la tasa de suicidio es mayor. Al año, se suicidan más de 700.00 personas, lo que nos lleva a pensar en todos los intentos autolíticos previos al desenlace final.

El papel de enfermería y especialmente su formación hacia pacientes de salud mental es muy importante para poder abordar y tratar de forma individualizada a este tipo de pacientes para prevenir y promover la salud mental. Enfermería también debe de tener muy presentes a las familias de este tipo de pacientes para ayudar, acompañar y escuchar tanto si se han producido intentos autolíticos como si ya ha ocurrido el fatal desenlace.

El personal sanitario cuenta con muchas herramientas para valorar y prevenir factores de riesgo, pero es importante la promoción de la salud mental tanto en las consultas de Atención Primaria como en sitios donde los adolescentes pasan muchas horas, como son las redes sociales. Se debe de poder hablar y ofrecer información y ayuda a través de las tecnologías que tenemos hoy en día y que para, especialmente los jóvenes, son tan influyentes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gracial HL, Matos PJY, Benítez CK, et al. Acción de enfermería en el manejo de pacientes con conducta suicida. RIC. 2017;96(4):596-604.
  2. Pérez García, C., & Moreno Méndez, S. (2020). Intervención de enfermería en la prevención del suicidio en adolescentes: revisión sistemática 2015-2020.
  3. PIEDRAHITA, Laura Elvira, et al. Identificación de los factores relacionados con el intento de suicidio, en niños y adolescentes a partir de la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería. Colombia Médica, 2011, vol. 42, no 3, p. 334-341.
  4. PÉREZ BARRERO, Sergio Andrés. El suicidio, comportamiento y prevención. Revista cubana de medicina general integral, 1999, vol. 15, no 2, p. 196-217.
  5. Molina, R. T., & Lechuga, E. N. (2003). Factores de riesgo asociados al suicidio e intento de suicidio. Salud uninorte, (17), 19-28.