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Prevención del cáncer colorrectal.

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29 julio 2021

AUTORES

  1. Silvia Lozano Alonso, Enfermera especialista en familia y comunitaria, C.S. Calatayud, SALUD Aragón.
  2. Israel Sisamón Marco, Enfermero C.S. Calatayud, SALUD Aragón.
  3. Isabel García Andrés, Enfermera C.S. Calatayud, SALUD Aragón.
  4. Beatriz Moros Peiro, Enfermera C.S. Calatayud, SALUD Aragón. 
  5. Beatriz Delgado Guerrero, Enfermera C.S. Calatayud, SALUD Aragón. 
  6. Cristina Muñoz Solera, Enfermera C.S: Calatayud, SALUD Aragón.

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN: El cáncer colorrectal es uno de los tumores más habituales en los países occidentales, constituyendo el tercero más frecuente en los varones (tras pulmón y próstata) y el segundo en las mujeres (tras el de mama). Cuando se consideran ambos sexos de forma conjunta pasa a ser el tumor maligno más frecuente. 

 

Respecto a su mortalidad, constituye la segunda causa más frecuente de muerte por cáncer.

 

Desde el punto de vista sanitario lo más rentable es la prevención del cáncer colorrectal. Métodos como la educación sanitaria, el diagnóstico temprano y el tratamiento precoz minimizan las complicaciones y retardan el desarrollo de la enfermedad.

 

OBJETIVOS: Realizar una revisión bibliográfica de la evidencia científica actual sobre la prevención del cáncer colorrectal.

 

METODOLOGÍA: Se ha realizado una revisión narrativa de la última evidencia científica de revistas indexadas en las bases de datos Cochrane Library, Pubmed, Cuiden, Scielo.

 

RESULTADOS: El cáncer colorrectal no suele dar síntomas hasta fases avanzadas, variando la clínica según la localización del tumor. No existe una manera absoluta para prevenir el cáncer, pero es posible tomar ciertas medidas que pueden ayudar a reducir su riesgo: La prevención primaria pretende atenuar o eliminar los factores implicados en el desarrollo de este tumor. Se recomienda la disminución del consumo de grasas, evitar el consumo excesivo de calorías y el sobrepeso, así como el aumento de aporte de fibra. La prevención secundaria consiste en el diagnóstico temprano y tratamiento precoz. Estos programas se basan en la realización de un tacto rectal y en la detección de sangre oculta en heces. Por último, la prevención terciaria va dirigida a minimizar el impacto de las lesiones colorrectales. Se basa en medidas de vigilancia postratamiento que persiguen la detección precoz de una recidiva neoplásica.

 

CONCLUSIÓN: En conclusión, la prevalencia del cáncer colorrectal tiene una tendencia creciente en países desarrollados, entre los que se encuentra España. Es necesario insistir en la prevención para evitar o reducir complicaciones para la salud de la población.

 

PALABRAS CLAVE

Cáncer colorrectal, riesgo, prevención.

 

ABSTRACT 

INTRODUCTION: Colorectal cancer is one of the most common tumors in western countries, constituting the third most frequent in men (after lung and prostate) and the second in women (after breast). When both sexes are considered together, it becomes the most common malignant tumor. With regard to its mortality, it is the second most frequent cause of death from cancer. From a health point of view, colorectal cancer prevention is the most cost-effective. Methods such as health education, early diagnosis and early treatment minimize complications and delay the development of the disease.

 

OBJECTIVES: To carry out a bibliographic review of the current scientific evidence on the prevention of colorectal cancer.

 

METHODOLOGY: A narrative review of the latest scientific evidence from journals indexed in the Cochrane Library databases, Pubmed, Cuiden, Scielo.

 

RESULTS: Colorectal cancer does not usually give symptoms until advanced stages, varying the clinic according to the location of the tumor. There is no absolute way to prevent cancer, but it is possible to take certain measures that can help reduce your risk: Primary prevention aims to mitigate or eliminate the factors involved in the development of this tumor. It is recommended to reduce fat consumption, avoid excessive calorie consumption and overweight, as well as increase fiber intake. Secondary prevention consists of early diagnosis and early treatment. These programs are based on performing a rectal examination and detecting occult bleeding in stool. And finally, tertiary prevention is aimed at minimizing the impact of colorectal lesions. It is based on post-treatment surveillance measures aimed at the early detection of a neoplastic recurrence. 

 

CONCLUSION: In conclusion, the prevalence of colorectal cancer has a growing trend in developed countries, including Spain. It is necessary to insist on prevention to avoid or reduce complications for the health of the population.

 

KEY WORDS

Colorectal cancer, risk, prevention.

 

INTRODUCCIÓN

El cáncer colorrectal es uno de los tumores más habituales en los países occidentales, constituyendo el tercero más frecuente en los varones (tras pulmón y próstata) y el segundo en las mujeres (tras el de mama). Cuando se consideran ambos sexos de forma conjunta pasa a ser el tumor maligno más frecuente.1,2

 

Aparece entre los 50 y los 70 años. Su presentación antes de esta edad es excepcional, salvo que se trate de formas hereditarias.1

 

Respecto a su mortalidad, constituye la segunda causa más frecuente de muerte por cáncer.1

 

Es más frecuente en los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal de larga evolución. La similitud de los síntomas de ambos cuadros (diarrea sanguinolenta, obstrucción, dolor abdominal tipo cólico) dificulta el diagnóstico precoz.3

 

La prevalencia es mayor en las personas de clase social alta que viven en zonas urbanas, siendo el factor causal más importante la alimentación con abundantes calorías y grasa abdominal. El consumo de alcohol también constituye un factor de riesgo. El tabaquismo se relaciona con la aparición de adenomas colorrectales.2,6

 

Tradicionalmente el consumo abundante de fibra se ha reconocido como un factor protector, pero los estudios más recientes cuestionan el papel protector de la fibra y de la alimentación con abundantes frutas y verduras.2,4

 

Por último, algunos de los cánceres de colon y recto tienen un componente hereditario. Este tipo de cánceres se dividen en dos grupos principales, los síndromes con poliposis y los síndromes sin poliposis (síndrome de Lynch). Estos pacientes deben estar incluidos en el programa de cribado mediante endoscopia.4

 

Desde el punto de vista sanitario lo más rentable es la prevención del cáncer colorrectal. Métodos como la educación sanitaria, el diagnóstico temprano y el tratamiento precoz minimizan las complicaciones y retardan el desarrollo de la enfermedad.7

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

  • Realizar una revisión bibliográfica de la evidencia científica actual sobre la prevención del cáncer colorrectal.

Objetivos específicos:

  • Conocer cuáles son los principales factores que predisponen a desarrollar cáncer colorrectal.
  • Saber más acerca de los tipos de prevención del cáncer colorrectal.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión narrativa de la última evidencia científica de revistas indexadas en las bases de datos Cochrane Library, Pubmed, Cuiden, Scielo. Las palabras clave utilizadas para la búsqueda fueron “Cáncer colorrectal” “riesgo” “prevención”, se combinaron con los operadores booleanos AND y OR. 

 

Se establecieron unos criterios de inclusión para la búsqueda: artículos publicados en los últimos 10 años, documentos publicados en idiomas inglés y español. Así como unos criterios de exclusión: artículos publicados antes de los últimos 10 años y otros idiomas que no sean inglés o español.

 

RESULTADOS 

El cáncer colorrectal no suele dar síntomas hasta fases avanzadas, variando la clínica según la localización del tumor.2 En el colon derecho suelen causar hemorragia oculta y anemia crónica. Este tipo de tumores no causa obstrucción intestinal, salvo que afecten a la válvula ileocecal. En el colon izquierdo se manifiestan en forma de rectorragia o cambios en el ritmo deposicional (estreñimiento o falsa diarrea). El crecimiento del tumor puede llegar a ocluir totalmente la luz intestinal y producir un cuadro de obstrucción intestinal aguda con dolor de tipo cólico, distensión abdominal y vómitos. Por último, en el recto pueden provocar un síndrome anorrectal con urgencia rectal, tenesmo y diarrea con moco y sangre. El ritmo intestinal está totalmente alterado. Si el tumor se extiende hacia la vejiga pueden aparecer síntomas urinarios como hematuria, polaquiuria e infecciones urinarias recidivantes.2,3

 

Los síntomas generales incluyen astenia, pérdida de peso, fiebre, palidez secundaria a la anemia crónica, hepatomegalia y adenopatías.3

 

La prueba de elección para el diagnóstico es la colonoscopia, que además de objetivar la presencia de tumor, permitirá tomar una biopsia para el estudio histológico.6

 

El antígeno carcinoembrionario (CEA) tiene una utilidad reducida en el diagnóstico del cáncer colorrectal, pero es muy útil en el seguimiento de la evolución de los pacientes intervenidos quirúrgicamente, ya que su elevación sugiere recidiva.4

 

De cara a establecer un pronóstico es de utilidad la clasificación propuesta por Dukes.4

 

El tratamiento de elección para este tipo de tumores es la intervención quirúrgica. La resección con finalidad curativa debe incluir el segmento cólico afectado por la neoplasia con ampliación de unos 4-5 cm de intestino sano a cada uno de los extremos, así como de los ganglios linfáticos afectados.4,5

 

En los casos de laparotomía urgente por perforación u obstrucción, la resección del tumor debe acompañarse de una colostomía de descarga provisional.

 

El tratamiento complementario incluye quimioterapia y radioterapia.5

 

No existe una manera absoluta para prevenir el cáncer, pero es posible tomar ciertas medidas que pueden ayudar a reducir su riesgo:5,7

  • Prevención primaria: pretende atenuar o eliminar los factores implicados en el desarrollo de este tumor. Se recomienda la disminución del consumo de grasas, evitar el consumo excesivo de calorías y el sobrepeso, así como el aumento de aporte de fibra. En algunos estudios se ha demostrado además que la administración crónica de ácido acetilsalicílico y otros AINES puede disminuir la incidencia de adenomas y cáncer colorrectal. El tratamiento hormonal sustitutivo con estrógenos se ha vinculado con la disminución del cáncer colorrectal en las mujeres. En este ámbito se incluye también el consejo genético en las formas hereditarias.5,7
  • Prevención secundaria: consiste en el diagnóstico temprano y tratamiento precoz. Estos programas están especialmente indicados en personas con familiares de primer grado afectados por cáncer colorrectal. Se basan en la realización de un tacto rectal y en la detección de sangre oculta en heces. El tacto rectal debe formar parte de la exploración física habitual de todo adulto mayor de 40 años. La detección de sangre oculta en heces es una prueba útil, pero con muchos falsos negativos, ya que habitualmente el cáncer colorrectal presenta un patrón de hemorragias intermitentes. Se debe realizar de forma anual o bianual en las personas de riesgo. Las personas que den positivo en esta prueba deben someterse a una exploración endoscópica. Se debe someter a especial vigilancia a los individuos afectados por una enfermedad inflamatoria intestinal de larga evolución. La colonoscopia se realizará cada 5 años en personas de alto riesgo.5,7
  • Prevención terciaria: va dirigida a minimizar el impacto de las lesiones colorrectales. Se basa en medidas de vigilancia postratamiento que persiguen la detección precoz de una recidiva neoplásica. Para ello se utiliza la colonoscopia y la medición del CEA. La elevación del CEA tras una intervención hace sospechar la existencia de una recurrencia del tumor, siendo el primer signo de recidiva en la mayoría de los casos.5,7

 

CONCLUSIÓN

En conclusión, la prevalencia del cáncer colorrectal tiene una tendencia creciente en países desarrollados, entre los que se encuentra España. Es necesario insistir en la prevención para evitar o reducir complicaciones para la salud de la población: por un lado, adoptar hábitos de vida saludable para minimizar los factores de riesgo. Por otro lado, el diagnóstico temprano a través de cribados es la herramienta más eficaz. Por tanto, es preciso que se implanten métodos de cribados de la misma magnitud en todas las comunidades autónomas y sensibilizar a la población para que sea partícipe.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Organización Mundial de la Salud. Cáncer [Internet]. Ginebra:OMS;2020[citado 3 Junio 2021]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer. 
  2. Catalán V, Gómez-Ambrosi J, Rodríguez A, Ramírez B, Ortega V.A, Hernández-Lizoain JL et al. IL-32α- induced inflammation constitutes a link between obesity and colon cancer. OncoImmunology, (Internet) 2017. (acceso 12 Junio 2021). 6:7. doi: 10.1080/2162402X.2017.1328338
  3. Rodríguez N, Romero T, López ML, Cobas CA, Martínez Y. Nivel de conocimiento sobre exámenes diagnósticos para la detección precoz del cáncer colorrectal. Rev Ciencias Médicas Pinar del Río [Internet]. 2019[citado 21 Junio 2020];23(2):[aprox. 8p.]. Disponible en: https://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-31942019000200286&lng=es. 
  4. Zeng H, Lazarova D. and Bordonaro M. Mechanisms linking dietary fiber, gut microbiota and colon cancer prevention. World J. Gastrointest. Oncol., 2014; 6:41-51.
  5. Caballero AE, Fernández YE. Influencias de alimentos, sedentarismo y estrés en la prevención del cáncer colorrectal. Rev Salud Pública (Córdoba)[Internet]. 2019[citado 23 Junio 2021];23(2):[aprox. 15p.]. Disponible en: https://revistas.unc.edu.ar/index.php/RSD/article/view/21950. 
  6. Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las cifras del cáncer en España 2018. (acceso 12 Junio 2021). Disponible en: https://seom.org/seomcms/images/stories/recursos/Las_Cifras_del_cancer_en_Espana2018.pdf
  7. Binefa G, García M, Peiró R, Molina-Barceló A, Ibáñez R et al. Cómo evaluar y reducir desigualdades sociales en los programas de cribado de cáncer. Gac Sanit May–June 2016; 30(3): 232-4. (acceso 17 Junio 2021). Disponible en:https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2016.01.008