Type to search

Prevención de lesión medular en relación con los accidentes de tráfico.

Categoría: ,
5 enero 2021

AUTORES

  1. Paula Romeo Cambra. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  2. Itziar Ibañez Grima. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  3. Maria Victoria Martin Arévalo. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  4. Laura Marcos Blasco. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  5. Silvia Delgado Deza. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  6. Sandra Triguero Pasamar. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La lesión medular es el daño sufrido en la médula espinal que implica la pérdida de movilidad y/o sensibilidad del organismo. Los accidentes de tráfico son su primera causa. La enfermera desempeña un papel fundamental en el cuidado de los accidentados, teniendo también en cuenta la parte psicosocial de la persona; al igual que lo desempeña la familia. El uso de sistemas de seguridad, ya sea el cinturón de seguridad, los dispositivos de retención infantil o el uso del casco, es muy importante para la prevención y una buena educación vial disminuye el riesgo de colisiones y evita las lesiones medulares.

 

PALABRAS CLAVE

Lesión medular, accidentes de tráfico, seguridad vial, médula espinal, columna vertebral, accidentes con vehículos de motor.

 

ABSTRACT

The spinal cord injury is damage to the spinal cord that supposes the loss of mobility and / or sensitivity of the organism. Traffic accidents are the most important cause. The nurse plays a key role in the care of the injured, the psychosocial aspect as well as the family. The use of safety systems in vehicles, like seat belts, child restraint systems or helmets, is very important for the prevention and, moreover, good road education reduces the risk of collisions and avoids the spinal cord injury.

 

KEY WORDS

Spinal cord injury, traffic accidents, road safety, spinal cord, backbone, accidents with motor vehicles.

 

INTRODUCCIÓN

Ha sido considerable el aumento de lesionados medulares por accidentes de tráfico en estos últimos años, esto ha despertado un gran interés en la sociedad y debates entre especialistas y afectados. Aproximadamente en España existen alrededor de 35.000 afectados por lesión medular, la mayoría de estas lesiones están causadas por accidentes de tráfico y se estima que se producen al año una media de 800 casos de lesión medular en España por colisiones, afectando el 75% de ellas a jóvenes.1

Las fracturas en la columna vertebral se han convertido en el motivo más frecuente en los servicios de urgencias de los hospitales, destacando los accidentes de tráfico como principal causa, seguida de los accidentes laborales.2

Una lesión medular es el daño sufrido en la médula espinal que implica la pérdida de movilidad y/o sensibilidad del organismo.

Es consecuencia de un acontecimiento brusco e inesperado. Y este hecho no solo es importante para el lesionado medular, sino que también repercute a sus familiares y allegados.3

Puede haber lesiones completas o incompletas dependiendo de su gravedad, ya que influye la parte de la columna vertebral en la cual se ha producido el daño.

A nivel cervical da lugar a la tetraplejia, que es la disminución de la sensibilidad y/o movimiento del tronco y las extremidades; a nivel dorsal y lumbar se denomina paraplejia, que es la pérdida de sensibilidad y/o movilidad de las extremidades inferiores. En cuanto a su etiología las lesiones medulares afectan con mayor incidencia a varones con edad comprendida entre 18 y 35 años; y son más comunes a nivel cervical.4

Muchas de estas lesiones son irreversibles y los tratamientos se basan en la asistencia y estabilización espinal.5

Los impactos pueden provocar tanto lesiones óseas como en las partes blandas, produciendo distintas manifestaciones clínicas.6

Los afectados por la lesión pueden sufrir úlceras por presión, que son unas zonas de tejido necrosado que tienden al desarrollo cuando el tejido blando se encuentra comprimido entre la prominencia y la parte externa del hueso. Esto ocurre al estar el paciente inmovilizado durante un periodo largo de tiempo.4

Una dificultad de los afectados por lesión medular es la adaptación a su vida anterior tras la lesión. La enfermería toma un papel muy importante a la hora de afrontar este problema, teniendo en cuenta la parte psicosocial de la persona y ayudando al paciente a salir adelante y a que no se rinda. Otro papel de la enfermera debe ser el de llevar a cabo una planificación para que el paciente alcance el autocuidado.

Las enfermeras se encuentran en una posición clave para ayudar al paciente y a su familia para volver a la normalidad.3,7,8

Los principales objetivos perseguidos por la enfermería son: potenciar el estudio teórico y práctico, facilitar la relación entre los profesionales para un mejor cuidado, colaborar en la reinserción laboral y educar al cuidador principal.1

Las lesiones medulares producen incapacidad al individuo, no siendo independiente en sus actividades cotidianas durante la primera etapa, y necesitando más apoyo y rehabilitación.

El equipo de rehabilitación está formado por todo tipo de profesionales sanitarios, desde médicos, enfermeras y fisioterapeutas para su tratamiento, hasta psicólogos, terapeutas ocupacionales, y trabajadores sociales para su reinserción tanto social como laboral.

La familia desempeña también un papel fundamental en la rehabilitación del afectado medular; por tanto, esta debe ser asesorada para ayudar al enfermo a resolver sus dificultades y contribuir a la mejora de la calidad de vida de éste, creándose nuevas perspectivas y expectativas.9

En estos últimos años la esperanza de vida de los afectados por lesión medular ha aumentado, aunque no ha habido cambios en su calidad de vida. En su vida diaria, tanto su salud como su autocuidado se ven afectados. Y estas personas sufren dificultades en áreas como la sexualidad, relaciones sociales, la eliminación de desechos, etc.

 

OBJETIVO

Revisar la información existente sobre las lesiones medulares relacionadas con los accidentes de tráfico, su prevención, así como el papel que la enfermera desarrolla en este ámbito.

 

MÉTODO

Se realizó una revisión bibliográfica sobre las lesiones medulares en relación con los accidentes de tráfico.

Se llevó a cabo una búsqueda activa en las siguientes bases de datos: PubMed, Cuiden Plus, Sciencedirect, Dialnet, Scholar Google.

Las palabras clave utilizadas para la búsqueda rápida fueron: lesión medular, accidentes de tráfico, seguridad vial, médula espinal, columna vertebral, accidentes.

Criterios de inclusión: idioma español, artículos con acceso completo.

Criterios de exclusión: artículos que únicamente tenían acceso libre al resumen.

Se seleccionaron un total de 16 artículos.

 

RESULTADOS

En el último periodo, la población ha sido concienciada sobre la necesidad de tomar medidas preventivas. Con esto se ha conseguido disminuir la mortalidad en las carreteras, de la misma forma que también se ha logrado reducir el riesgo de sufrir un fuerte impacto.

Las colisiones de tráfico suponen pérdidas de salud muy importantes: la muerte, discapacidades y secuelas, como pesadillas postraumáticas tras el accidente; esto influye en las actividades de la vida diaria y en la salud de los afectados.10

Esto es un problema de actualidad en salud pública, ya que está entre las primeras diez causas de muerte y de enfermedad.11

El 40% de las discapacidades producidas en España están relacionadas con los accidentes de tráfico. Estos accidentes no son solo causados por automóviles, sino que hay que tener en cuenta, que muchas lesiones, son producidas en los motoristas. La Dirección General de Tráfico advierte que: “La prudencia y la madurez del conductor son las mejores armas para evitar posibles siniestros de los que nos podamos arrepentir durante toda la vida, ya que la discapacidad es algo que no solo afecta a quien la padece, sino que influye a todo el entorno de la persona, incluida la familia, que tiene que adaptarse a un importante cambio en su día a día”.

En este problema se ven afectados todos los grupos de edad, pero tiene mayor prevalencia en los jóvenes, en los cuales el trauma del accidente les resta años de vida, convirtiéndose así en un tema de sensibilización social.11

En contraposición, para prevenir los accidentes de tráfico y que no se produzca una lesión medular es necesaria también una educación sanitaria adecuada. Ésta es fundamental para cambiar los hábitos inadecuados en la vida diaria de los ciudadanos. El conductor debe ser capaz de tener clara la responsabilidad que tiene entre sus manos, ya que de él depende su vida, la de los integrantes del vehículo y la del resto de los conductores.1

La educación sanitaria nos aporta una serie de conocimientos para la prevención de factores de riesgo de enfermedades.

Además, una vez instaurada la enfermedad, una buena educación sanitaria permite que el enfermo pueda entender, y así seguir las recomendaciones terapéuticas dadas por los profesionales sanitarios, estimulando de esta manera que el paciente participe.

Es difícil cambiar los comportamientos inadecuados de la población si antes no se tienen suficientes conocimientos sanitarios para llegar a comprender cómo se puede evitar, detectar y curar una enfermedad.

En el caso de los niños es importante recalcar el uso del cinturón de seguridad y el uso de sistemas de retención adecuados, aunque este primero sea también trascendente en los demás grupos de edad, debido a que las lesiones medulares en esta edad temprana no son frecuentes, pero si la mortalidad y las secuelas resultantes por esta causa. Según la Diputación General de Tráfico se cobran al año 5.700 víctimas menores de catorce años.12, 13

Para evitar esta mortalidad infantil en nuestro país existen distintos dispositivos como: el cuco, arnés de seguridad para sillas, sillitas colocadas en sentido contrario y cojines elevadores, y una de las recomendaciones es no colocar al niño en el asiento delantero con el airbag funcionando.

La Diputación General de Tráfico ha promulgado una nueva ley por la cual una persona de menos de 150 centímetros debe llevar un sistema de sujeción homologado a su talla y peso.13

Adolescentes y jóvenes son el principal grupo de riesgo para los accidentes de tráfico. Esto está muy relacionado con la conducción temeraria, así como el consumo de alcohol y drogas que llevan a cabo. Un 20% de personas que sufren accidentes de tráfico en España presentan una tasa positiva de alcoholemia.14

En los centros educativos, colegios e institutos, tanto a los niños como a adolescentes se les intenta transmitir una buena educación vial, como dar charlas sobre testimonios de personas que han sufrido lesiones medulares, ver videos y mostrar malas conductas que deben evitarse.

Es importante porque ellos serán los conductores del futuro y tendrán en sus manos la oportunidad de cambiar y mejorar la situación actual.1

Dadas las secuelas a nivel físico y psicológico y el gran coste socioeconómico que conlleva que el lesionado sea un niño o un adolescente, hay que aprovechar la oportunidad de informarles sobre actividades preventivas, así como del correcto uso de todos los sistemas de seguridad localizados en el automóvil.12

Centrándonos en vehículos a motor de dos ruedas, como motocicletas y ciclomotores, España es de los países europeos con una elevada tasa de accidentes de tráfico en los que se ven involucrados este tipo de vehículos.

Las características del lesionado medular debido a un accidente sufrido en moto, son: varones de edad de aproximadamente 25 años, sin casco y con una alta tasa de alcoholemia.15

Estos accidentes se pueden prevenir con el uso de un casco, que quedó patente a partir de 1991 (Plan Nacional de Seguridad Vial). En el año 2000, su uso era del 50%. Actualmente, este hábito ha aumentado ligeramente pero desgraciadamente todavía está lejos de la totalidad de su cumplimento. Según datos, en Madrid y Barcelona este porcentaje roza el 100%. En cambio, el resto de ciudades españoles duplica el número de muertos por accidentes de dos ruedas.15

Las personas ebrias al volante pueden aparentar falsa sensación de sobriedad, y está claro que son un peligro para los ciudadanos y otros conductores, puesto que tienen alterados los reflejos y no responden a los estímulos como lo harían los conductores sin tasa de alcoholemia. A pesar de todo, a una parte de la población esto parece no suponer ningún impedimento puesto que siguen conduciendo bajo los efectos del alcohol, por lo tanto, hay que evitar que esas personas en estado de ebriedad conduzcan un vehículo. A lo largo de los años se han hecho campañas publicitarias promoviendo que los jóvenes no conduzcan cuando salgan de fiesta.16

 

CONCLUSIÓN

Es de crucial importancia que exista un aprendizaje social que no se centre sólo en transmitir los riesgos que existen a la hora de los accidentes sino también ayudar por medio de los profesionales que ven día a día lesionados medulares.

La sociedad no está suficientemente concienciada de los beneficios que conlleva tener precaución y cuidado a la hora de la conducción, y esto supone un gran problema en España y en la sociedad en general. La población corre el peligro de no poder sostener la situación que conllevan los accidentes.

Muchas veces la violencia del accidente, el sexo, la edad, etc. no tienen nada que ver con la curación, pero lo que sí que está claro es que hay ciertos grupos de riesgo que corren más peligro de sufrir un accidente. En cambio, hay algunos factores que influyen totalmente en la curación como es una rápida asistencia médica. España tiene suerte a la hora de la asistencia, ya que los países desarrollados disponen de numerosos medios, además de indemnizaciones.

Para que el paciente se sienta a gusto, debemos de ser capaces de manejar tanto su aspecto físico como emocional y ayudarle en el largo camino de la recuperación.

Sin embargo, esto no es lo más importante, ya que como ya se ha dicho anteriormente, una buena concienciación social evitaría los accidentes y por lo tanto todo lo que conllevan.

Por último, recalcar que tenemos que ser responsables de nuestros actos al volante ya que de ellos depende nuestra salud y la de los que están a nuestro alrededor.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Colegio oficial de diplomados en enfermería de Madrid. Más allá de la prestación de atención y cuidados. Tribuna Sanitaria. 2007; 204 (6): 7-11.
  2. Díaz Blázquez P, Fuster Puigdomenech A. Fracturas de columna vertebral estables. Variaciones epidemiológicas y clínicas entre los años 1993-2003. Rehabilitación (Madr). 2007; 41 (2): 61-6.
  3. De la Cuesta Benjumea C. Vivir con una lesión medular: un aprendizaje de por vida. Enferm. Clin. 2006; 16 (4): 224.
  4. Nogueira PC, Larcher Caliri MH, José Haas V. Perfil de pacientes con lesión traumática de medula espinal y ocurrencia de úlceras por decúbito en un hospital universitario. Rev. Latino-am Enfermagem. 2006; 14 (3): 372-7.
  5. Estrada Mondaca S, Correón Rodríguez A, Parra Cid MC, Ibarra Ponce de León C, Velasquillo Martínez C, Vacanti CA, Belkind Gerson J. Lesión de médula espinal y medicina regenerativa. Salud pública de México. 2007; 49 (6): 437-442.
  6. Martín Saborido C, García Lizana F, Alcázar Alcázar R, Sarría-Santamera A. Efectividad de las de las técnicas de manipulación espinal en la lesión por latigazos. Aten. Primaria. 2007; 39 (5): 241-6.
  7. Gomes de Mello Brito MA, Márcia Bachion M, Tomé de Souza J. Diagnósticos de enfermería de mayor ocurrencia en personas con lesión de médula espinal en el contexto de la atención ambulatoria por medio del abordaje basada en el modelo de Orem. Rev. Eletr. Enf. 2008; 10 (1): 13-28.
  8. Mendoça MT, Amaral P. Encontrar un nuevo sentido a la vida: un estudio explicativo de la adaptación después de una lesión medular. Rev. esc. enferm. USP. 2009; 43 (3).
  9. Aparecida Venturini D, Das Neves Decésaro M, Silva Marcon S. Alteraciones y expectativas vivenciadas por los individuos con lesión raquimedular y sus familias. Rev Esc Enferm. 2007; 41(4):589-596.
  10. Wittmann L, Zehnder D, Schredl M, Jenni OG, Landolt MA. Posttraumatic nightmares and psychopathology in children after road traffic accidents. J Trauma Stress. 2010; 23(2):232-9.
  11. Novoa AM, Peréz K, Borrell C. Efectividad de las intervenciones de seguridad vial basadas en la evidencia: una revisión de la literatura. Gac Sanit. 2009; 23 (6): 553.e1–14.
  12. Gargallo Burriel E, Palomeque Rico A, Claret Teruel G, Pons Ódena M, Cambra Lasaosa F J. Síndrome del cinturón de seguridad: lesión medular aguda por uso incorrecto del cinturón de seguridad de dos puntos. An Pedriatr (Barc). 2007; 66 (1): 70-4.
  13. Quirós Espigares N, Ortiz Tardío J, Servicio de pediatría hospital de Jerez. Accidentes de tráfico en la infancia. Vox Paediatrica. 2007; 15 (2): 42-5.
  14. Rodríguez-Martos A, Santamariña E, Torralba L, Escayola M, Martí J, Plasencia A. Efectividad a corto plazo de las intervenciones breves realizadas en pacientes lesionados por accidentes de tráfico con alcoholemia positiva. Gac. Sanit. 2005; 19 (1): 45-9.
  15. Vázquez González A, Sánchez Ballestero L, García Falcón A, Casanova García M, Navarro Navarro C., Aponte Tomillo I. Perfil del paciente accidentado de moto. Hygia de enfermería. 2007; XIV (65): 26-31.
  16. Cobo Plana JA, Loscertales Palomar B, Martín García C, Querol Nasarre P, Polo Marchador F, Andreu Nicuesa C, De Echave Sanz J, Civeira Murillo JM. Informes y estudios (Aragón, Justicia de Aragón) 6: ¿qué piensan nuestro jóvenes de las drogas?, ¿y del alcohol como una de ellas?, ¿y de su influencia en la posibilidad de conducir vehículos?; Aragón: Informes y estudios 6; 2003.