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Prevención de infecciones nosocomiales en el ámbito quirúrgico.

12 diciembre 2021

AUTORES

  1. Rubén Maestre Aguilar. Diplomado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Adrián Valdrés López. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. Mario Ezquerra Lou. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Ignacio Bruna Barranco. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  5. Laura Martínez Giménez. Graduada Universitaria en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  6. Begoña López Zapater. Diplomada Universitaria en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La importancia de la cirugía en los sistemas sanitarios es cada vez mayor. Cada vez aumentan más los procesos clínicos que precisan de un tratamiento quirúrgico y aunque el beneficio es evidente, que éstas incluyen riesgos y que en ocasiones se producen complicaciones que pueden llegar a causar incluso la muerte. Algunas de éstas están ligadas a la seguridad de los procedimientos quirúrgicos.

Uno de los principales problemas son las infecciones adquiridas en el ámbito quirúrgico, causadas por bacterias que penetran a través de la herida quirúrgica, ponen en peligro la vida de millones de pacientes cada año, y colaboran en la aparición y propagación de resistencias a antibióticos.

El objetivo de este trabajo es identificar las causas de las infecciones y los procesos desarrollados en el quirófano en los que se deben de observar unas medidas de prevención y asepsia estrictas y normalizadas para minimizar el riesgo de los pacientes de adquirir infecciones en este ámbito.

 

PALABRAS CLAVE

Bioseguridad, riesgo de infección, infecciones nosocomiales, quirófano, seguridad del paciente.

 

ABSTRACT

The importance of surgery in healthcare systems is increasing. The clinical processes that require surgical treatment are increasing more and more and although the benefit is evident, these include risks and that sometimes there are complications that can even cause death. Some of these are linked to the safety of surgical procedures.

Main problems are infections acquired in the surgical field, caused by bacteria that penetrate through the surgical wound, endanger the lives of millions of patients each year, and contribute to the emergence and spread of resistance to antibiotics.

The objective of this work is to identify the causes of infections and the processes developed in the operating room in which strict and standardized prevention and asepsis measures must be observed to minimize the risk of patients acquiring infections in this area.

 

KEY WORD

Biosafety, infection risk, nosocomial Infection, operating room, patient safety.

 

INTRODUCCIÓN

En octubre de 2004 la Organización Mundial de la Salud (OMS) creó la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente cuyo segundo reto en 2008 fue La cirugía segura salva vidas tratando de visualizar este problema y planteando iniciativas para fomentar la seguridad. La cirugía es un factor esencial de la actividad de asistencia sanitaria en todo el mundo. Debido, entre otros factores, a la creciente incidencia de enfermedades cardiovasculares, procesos cancerosos o traumatismos, la relevancia de las intervenciones quirúrgicas va aumentando. Según la OMS se calcula que en el mundo se realizan 234 millones de operaciones de cirugía mayor al año1.

Se entiende por «seguridad del paciente» la disminución del riesgo o daño innecesario hasta un punto mínimo aceptable, según los conocimientos del momento, la disponibilidad de recursos y el ámbito en el que se presta la asistencia, frente al riesgo de no aplicar un determinado tratamiento o de aplicar otro2.

Los problemas derivados de la falta de seguridad en los procesos quirúrgicos pueden producir daños de consideración y tienen gran repercusión en la salud pública. En países industrializados se han registrado complicaciones importantes en el 3-16% de los procedimientos quirúrgicos que requieren ingreso1,3. De estos datos se extrapola la importancia de incidir en la seguridad del paciente, para minimizar las posibles complicaciones que pudieran ser evitadas.

Se estima que entre el 5 y el 10% de los pacientes que se someten a una operación desarrollará una infección en el sitio quirúrgico4 producidas por la contaminación microbiana de la herida quirúrgica. Los microorganismos se encuentran en5:

  • La piel del paciente.
  • Componentes del equipo quirúrgico.
  • El aire ambiental.
  • Superficies contaminadas o instrumental quirúrgico.

 

OBJETIVO

Conocer la prevención de infecciones nosocomiales en el ámbito quirúrgico existente en la literatura científica.

 

METODOLOGÍA

Se han realizado diferentes búsquedas bibliográficas en bases de datos especializadas en ciencias de salud como son Science Direct, Cochrane, Scielo, Lilac y Elsevier. Seleccionando los artículos y los estudios más relevantes para el tema tratado publicados tanto en inglés como en español.

RESULTADOS

Los factores que influyen en la frecuencia de infección de una herida quirúrgica comprenden los siguientes4-6:

La técnica quirúrgica y el grado de contaminación según el tipo de cirugía (limpia, limpia-contaminada, contaminada o sucia-infectada).

  • La duración de la operación.
  • El estado basal del paciente.
  • El estado ambiental del quirófano.
  • Las bacterias y microorganismos introducidos por el equipo quirúrgico.

De toda la bibliografía consultada, se extraen las siguientes recomendaciones cuya utilidad está demostrada para ayudar a las unidades quirúrgicas a controlar la calidad ambiental de los quirófanos en cada uno de los aspectos que pueden afectar o provocar infecciones:

 

Circulación en el área quirúrgica7-9:

La circulación y el cumplimiento estricto del circuito de acceso como de circulación interna es imprescindible para garantizar que no se circule desde la parte sucia a la limpia evitando así las barreras y filtros de acceso. La circulación en el área quirúrgica, aunque puede presentar diferencias por el diseño propio del mismo, debe ser la siguiente:

  • Circuito de paciente hospitalizado:

Determina el circuito que realiza el paciente para llegar a la zona limpia, transferido a camilla especial, siendo un sistema barrera que impide la entrada del medio de transporte del paciente y acompañantes a la zona limpia.

  • Circuito de paciente de urgencias:

Debe cumplir las mismas condiciones que el paciente hospitalizado, aunque las especiales características de la urgencia pueden obligar a disponer de accesos directos o vías alternativas. iguales características que el del paciente hospitalizado.

  • Circuito del personal:

Se llevará a cabo a través de un vestuario donde el personal se equipará con indumentaria especial y calzado o calzas adecuadas.

  • Circuito de personal de mantenimiento y limpieza:

Tanto el personal de mantenimiento como el de limpieza se hará a través de la zona sucia. La realización de la limpieza y desinfección de los quirófanos se realizará desde las zonas con mayor grado de asepsia a las de menor.

  • Circuito de material

El material será transportado desde el exterior usando un método barrera que facilite el traspaso de material y que no permita que el medio en el que llega el material del exterior acceda a la zona limpia. Su circulación estará diferenciada de la del material estéril. Los almacenes de material estéril deberán estar en la vertical del bloque quirúrgico con accesos directos y específicos.

El tratamiento y evacuación del material contaminado será a través de las zonas sucias.

 

Temperatura y humedad:

La temperatura en el quirófano permanecerá entre 22 y 26º, con una humedad relativa entre el 45 y 55 % según UNE 100713. En quirófanos de altas prestaciones (quirófano tipo A) hay determinadas intervenciones, como algunas cirugías cardíacas o cuando se precise una hipotermia inducida, donde la temperatura podrá descender hasta 17º cuando se realice una hipotermia inducida8.

 

Indumentaria quirúrgica8:

La ropa quirúrgica y los campos colocados entre las áreas estériles protegen de forma activa contra la transmisión de bacterias de unas zonas a otras. El personal que realiza la intervención debe vestirse con guantes y batas estériles y desechables, realizando el proceso de vestido de forma correcta y aséptica. Así mismo todo el personal dentro de quirófano debe llevar gorro, preferentemente desechable y mascarilla quirúrgica o de mayor protección. La indumentaria no estéril solo debe ser usada dentro del bloque, precisando cambio cuando se circule por zonas sucias o contaminadas.

 

Ventilación:

Pretende disminuir la concentración de partículas y bacterias renovando el aire y filtrándolo. El grado de renovación y filtración regulado por la norma UNE 100713‐2005 vendrá determinado por la clase de quirófano, variando desde una renovación de los 80-40 movimientos por hora en los quirófanos de clase A, a los 25 movimientos/hora en los de clase B o los 14 en los de clase C. Para todos los tipos, el aire será únicamente del propio quirófano, tratado y pasado por el climatizador y incluirá un control microbiológico. Y únicamente de este, y por tanto habrá un sistema de tratamiento de aire único o El aire recirculado será tratado igualmente que el aire exterior por el mismo climatizador. o Debe existir un control microbiológico8-9.

 

Lavado de manos y uso de guantes estériles:

Tiene el objetivo de reducir la flora bacteriana y contaminante de las manos de los cirujanos e instrumentistas. Existen varias técnicas de lavado, pero en general se recomienda que se realice por 2 a 5 minutos según recomendación de la OMS con solución antiséptica10 incidiendo sobre dedos, pliegues y uñas.

 

Preparación del paciente:

En muchas protocolos se incluye la prescripción al paciente de la ducha con jabón antiséptico previa a la cirugía, y aunque en este sentido hay estudios que apuntan a que no hay una diferencia significativa a favor del uso esta práctica11 sin embargo, esta medida podría tener utilidad para disminuir la tasa de colonización por gérmenes resistentes para los cuales la profilaxis convencional con cefazolina no sería adecuada, lo que justificaría esta práctica, especialmente en cirugías limpias, en las que tienen mayor impacto la descolonización previa12.

Para la preparación de la piel en el momento previo a la incisión el alcohol antiséptico, es el agente más efectivo y con mayor rapidez, pero con poco efecto residual por lo que se recomienda en asociación con Gluconato de Clorhexidina al 2%11. La mayor efectividad de esta solución frente al uso de la povidona yodada se ha visto evidenciada en algunos estudios13, aunque para su elección hay que atender a diversos factores como alergias del paciente, sitio de la intervención, tipo de herida y procedimiento.

 

CONCLUSIONES

Debido al gran impacto que tienen las infecciones nosocomiales en el ámbito quirúrgico y su impacto tanto en la recuperación inmediata del paciente como en su repercusión de costes y empleo de recursos del sistema sanitario es de vital importancia ser capaces de identificar los factores que predisponen este tipo de infecciones y corregir en su caso las actuaciones que supongan un peligro potencial para la seguridad del paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Organización Mundial de la Salud. Segundo reto mundial por la seguridad del paciente: La cirugía segura salva vidas. Alianza Mundial para la seguridad del paciente. 2008. En línea. [Consultado: 30 de octubre de 2021]. Disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/70084/WHO_IER_PSP_2008.07_spa.pdf?sequence=1
  2. Marco conceptual de la clasificación internacional para la seguridad del paciente. Informe técnico definitivo, enero de 2009. (Consultado: 30 de noviembre de 2021). Disponible en: https://www.who.int/patientsafety/implementation/icps/icps_full_report_es.pdf
  3. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Estrategia Seguridad del Paciente 2015-2020 (Internet). 2016 (Consultado: 31 de octubre de 2021). Disponible en: https://www.seguridaddelpaciente.es/es/informacion/publicaciones/2015/estrategia-seguridad-del-paciente-2015-2020/
  4. Correa MSV, Rueda EYR, Maldonado JAG. Manejo de sitio quirúrgico como riesgo de infección de heridas en pacientes hospitalizados. Polo del Conocimiento: Revista científico – profesional. 2019;4(10):162–96.
  5. Ducel G, et al. (eds.) Prevention of hospital-acquired infections: a practical guide. 2nd edition. Lyon, France: WHO; 2002 (Consultado: 2 de noviembre de 2021). URL: http://apps.who.int/iris/handle/10665/67350
  6. Gómez-Romero FJ, Fernández-Prada M, Navarro-Gracia JF. Prevention of surgical site infection: Analysis and narrative review of Clinical Practice Guidelines. Cir Esp. 2017;95(9):490–502.
  7. Badani Lenz Osear. Bioseguridad en Quirófano Procedimientos. Rev. Act. Clin. Med [revista en Internet]. (Consultado: 2 de noviembre de 2021). Disponible en: http://www.revistasbolivianas.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2304-37682011001200015&lng=es
  8. Bloque quirúrgico: Estándares y recomendaciones. Ministerio de Sanidad y Política Social. 2009. (Consultado: 4 de noviembre de 2021). Disponible en: https://www.mscbs.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/BQ.pdf
  9. Guía de buenas prácticas para la seguridad y la sostenibilidad del área quirúrgica. Servicio Catalán de Salud. 2012. (Consultado: 3 de noviembre de 2021). Disponible en: http://www.siaccss.com/Downloads/Biblioteca_Virtual/Seguridad_Hospitalaria/Buenas_practicas_Seguridad_Area_Quirurgica.pdf
  10. Allegranzi B, Bischoff P, de Jonge S, Kubilay N Z, Zayed B, Gomes S M, et al. New WHO recommendations on intraoperative and postoperative measures for surgical site infection prevention: an evidence-based global perspective. Lancet Infect Dis 2016; 16: e276-303.
  11. Webster J, Osborne S. Preoperative bathing or showering with skin antiseptics to prevent surgical site infection. Cochrane Database Syst Rev. 2015; 2: CD004985.
  12. Álvarez CA, Guevara CE, Valderrama SL, Sefair CF, Cortes JA, Jiménez MF, et al. Recomendaciones prácticas para la antisepsia de la piel del paciente antes de la cirugía. Infectio. 2017;21(3):182–91.
  13. Darouiche RO, Wall MJ, Jr., Itani KM, Otterson MF, Webb AL, Carrick MM, et al. Chlorhexidine-Alcohol versus Povidone-Iodine for Surgical-Site Antisepsis. N Engl J Med. 2010; 362: 18-26