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Prevención de caídas en pacientes con esclerosis múltiple a través de la fisioterapia.

30 octubre 2020

AUTORES

  1. Juan José Vallejo Maldonado. Graduado en Fisioterapia, Fisioterapeuta en el Servicio Público de Salud de Andalucía SAS – Hospital de Almería.
  2. Eva Leticia Trujillo Maldonado. Graduada en Fisioterapia, Fisioterapeuta en el Servicio Público de Salud de Andalucía SAS – Hospital de Huelva.
  3. Rubén Velasco Redondo. Graduado en Fisioterapia, Fisioterapeuta en el Servicio Público de Salud de Castilla la Mancha – SESCAM.

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN: La Esclerosis Múltiple es una enfermedad crónica del Sistema Nervioso Central en la cual se diferencian dos partes principales: cerebro y médula espinal. Envolviendo y protegiendo las fibras nerviosas del SNC hay un material compuesto por proteínas y grasas llamado mielina que facilita la conducción de los impulsos eléctricos entre las fibras nerviosas.

En la EM la mielina se pierde en múltiples áreas dejando en ocasiones, cicatrices (esclerosis), esto produce síntomas como fatiga, falta de equilibrio, dolor, alteraciones visuales y cognitivas, dificultades del habla,etc.

Con la fisioterapia lo que buscamos es paliar esos efectos secundarios que provoca la desmielinización, mediante el ejercicio físico, para mejorar su calidad de vida. Una parte importante del tratamiento físico consiste en el aprendizaje y entrenamiento de nuevas estrategias para mejorar aquellas funciones físicas que se han visto afectadas por la enfermedad.

OBJETIVOS: Analizar los beneficios que la fisioterapia aporta en la prevención de caídas en pacientes diagnosticados de esclerosis múltiple.

METODOLOGÍA: Para ello se realizó una búsqueda bibliográfica en algunas bases de datos (PEDro, Medline, PubMed y Google Académico) Esta búsqueda arrojó 16 resultados, de los que se seleccionaron 4 artículos para la revisión.

RESULTADOS: Los resultados muestran que una buena planificación de los objetivos por parte del fisioterapeuta, el cual marcará una rutina de ejercicios físicos y determinará la intensidad de los ejercicios según la situación del paciente. Este planteamiento tendrá que ser seguido con constancia para así ayudar a mejorar los trastornos del equilibrio, reducir fatiga y como consecuencia disminuir las caídas.

CONCLUSIÓN: La esclerosis múltiple es una enfermedad degenerativa crónica, la cual necesita mucha fuerza de voluntad por parte del paciente para continuar la rutina y que esta sea efectiva.

 

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, esclerosis múltiple, efectos, prevención, caídas.

 

INTRODUCCIÓN-JUSTIFICACIÓN

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria y desmielinizante que afecta, de forma adquirida, a la mielina del sistema nervioso central (SNC). Esta desmielinización  provoca una alteración de la conducción saltatoria típica de las vías mielinizadas normales, provocando un enlentecimiento e, incluso un bloqueo de dicha conducción.1

Los estudios epidemiológicos han permitido saber que la EM es la enfermedad neurológica crónica más frecuente en adultos jóvenes en Europa y Norteamérica. En España la prevalencia se estima en 60/100.000 habitantes, lo cual sitúa a nuestro país en una zona de alta prevalencia.  La edad de comienzo es variable, siendo rara antes de los 10 y después de los 60 años. Lo más frecuente es que se presente entre los 25-30 años, afectando con mayor frecuencia a las mujeres en una proporción aproximada de 2:1.1,4

Lo más característico de la clínica de la EM es su gran variabilidad, apareciendo signos y síntomas dependiendo de la localización de las lesiones que puede ocurrir a lo largo de todo el neuroeje. Podemos diferenciar entre los signos y síntomas de comienzo y síntomas y signos en el curso de la enfermedad. El síntoma de comienzo más frecuente es la alteración de la sensibilidad (45%), con aparición de pinchazos, hormigueos o acorchamiento de uno o más miembros o del tronco. La alteración motora es también muy frecuente (40%), caracterizada por la pérdida de fuerza, torpeza, fatiga marcada tras pequeños esfuerzos.4

Las disfunciones del tronco cerebral, tales como disartria, diplopía, disfagia o vértigo, son algo menos frecuentes (25%). Las alteraciones visuales por afectación del nervio o quiasma óptico son también características, aunque menos frecuentes (20%), así como la afectación cerebelosa (10-20%), pudiendo aparecer disartria, incoordinación motora o inestabilidad en la marcha. Durante el curso de la enfermedad las alteraciones motoras (90%), sensitivas (77%) y cerebelosas (75%) son los síntomas más frecuentes5. Además de estos síntomas y signos, existen alteraciones clínicas menos conocidas, pero que se presentan con cierta frecuencia en la EM, como son la fatiga, la atrofia muscular, el dolor, el signo de Lhermitte, la demencia, los trastornos afectivos, la alteración de la conciencia y los movimientos anormales.

Un programa adecuado de fisioterapia es uno de los programas fundamentales en la EM. El “anticiparse a la discapacidad” es uno de los principios a seguir. Si los individuos con EM están activos y hacen ejercicio regularmente estarán mejor capacitados para mantener un estado funcional adecuado.

Debemos tener en cuenta los objetivos fundamentales de la fisioterapia en el tratamiento de los sujetos con EM:2,5

  • Preservar la integridad musculoesquelética, manteniendo y/o aumentando la movilidad articular.
  • Mejorar la estabilidad postural.
  • Ayudar al desarrollo de estrategias de movimiento, mejorando la calidad de los patrones de movimiento.
  • Minimizar las anomalías del tono muscular.
  • Prevenir la aparición de contracturas y otras posibles complicaciones derivadas de la falta de movilidad.
  • Mejorar la fatiga.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Estrategia de búsqueda de los estudios. Para ello se realizó una búsqueda bibliográfica en algunas bases de datos (PEDro, Medline, PubMed y Google Académico) Esta búsqueda arrojó 16 resultados, de los que se seleccionaron 6 artículos para la revisión.

 

RESULTADOS

Los síntomas típicos de la EM en combinación con la falta de confianza en uno mismo y de habilidades y capacidades para manejar los síntomas conducen a un deterioro de la capacidad funcional que da lugar a una reducción de la actividad física y deportiva, así como de la calidad de vida1. La falta de actividad física puede dar lugar a secuelas como obesidad, osteoporosis, daño cardiovascular, e incrementar complicaciones como trombosis, embolias, infecciones respiratorias o urinarias y úlceras por decúbito. Es por ello que se defiende el ejercicio físico no sólo como método para aumentar la función, sino también para mantenerla. Cualquier nuevo programa de ejercicios debe ser iniciado por un fisioterapeuta o un fisiólogo familiarizado con la enfermedad, con ejercicios sencillos y comprensibles que abarquen las deficiencias de las actividades diarias de los pacientes, sin sobrepasar sus límites2,6. Una de las claves a la hora de “enganchar” al paciente en su propio tratamiento es hacerle partícipe del mismo mediante la elaboración de un programa a medida en base a unos objetivos propuestos y unas metas a cumplir. El trabajo del fisioterapeuta está en encontrar el ajuste correcto de expectativas, altas pero realistas, y la cantidad correcta de desafío, respetando los límites físicos, psicológicos y emocionales de los pacientes. Las respuestas afectivas positivas están conectadas con la motivación intrínseca, por lo tanto, las respuestas afectivas en las sesiones de tratamiento pueden ser predictores importantes de motivación, adopción y mantenimiento del mismo. Este efecto positivo sobre la salud mental se observa sobre todo en las terapias grupales gracias al soporte social y a los tópicos educativos que se pueden tratar en ellas y a los resultados sobre la calidad de vida que comportan. Es por eso que las respuestas gracias al uso de RAGT podrían ayudar a superar los problemas durante el proceso de rehabilitación por la motivación que genera en el paciente la marcha robótica, sin necesidad de ayudas ni de un esfuerzo máximo por su parte, aunque en el estudio se aboga por un uso combinado de ambas terapias, pues el paciente tiene que enfrentarse diariamente a sus propios límites y aprender a vencerlos.2,4,6

 

CONCLUSIONES

La esclerosis múltiple es una enfermedad degenerativa crónica, la cual necesita mucha fuerza de voluntad por parte del paciente para ir adaptando su entrenamiento a la situación actual de la enfermedad en la que se encuentre.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Díaz, M. M., Gironés, C. R., & Pérez, M. H. (2011). Procedimiento fisioterapéutico en esclerosis múltiple en fase aguda. A propósito de 2 casos. Revista Iberoamericana de Fisioterapia y Kinesiología, 14(2), 94-97.
  2. Etxebeste Díez, A. (2013). Ejercicio físico en pacientes con esclerosis múltiple.
  3. Saiz, J. R. (2001). Abordaje fisioterápico de la esclerosis múltiple en atención primaria. Fisioterapia, 23(2), 53-59.
  4. Terré-Boliart, R., & Orient-López, F. (2007). Tratamiento rehabilitador en la esclerosis múltiple. Rev Neurol, 44(7), 426-431.
  5. FORMA, E. Deterioro cognitivo, ejercicio físico y Esclerosis Múltiple 4.93/5 (30).
  6. Molina-Rueda, F., & de la Cruz, S. P. (2009). Esclerosis múltiple y técnicas de relajación. Revista Iberoamericana de Fisioterapia y Kinesiología, 12(1), 28-34.