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Prevalencia de bacterias multirresistentes en las unidades de cuidados intensivos.

15 octubre 2021

AUTORES

  1. Sara Cinca Irache. Enfermera del Servicio UCI Médica en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  2. Silvia Manzanares Otal. Enfermera del Servicio Bloque B en Quirófano de Urgencias del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Lara Guerrero Sotillos. Enfermera en Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza.
  4. Delia Guiral Borruel. Enfermera del Servicio de Oncología del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Raquel Guerrero Sotillos. Enfermera del Servicio Bloque B en Quirófano de Urgencias del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Andrea Siller Chueca. Enfermera del Servicio Bloque B en quirófano de Urgencias del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

La Organización Mundial de la Salud considera las bacterias multirresistentes como un problema de salud pública. Las enterobacterias BLEE son los patógenos que aparecen en un mayor porcentaje de casos (10,5%), seguido de las Pseudomonas multirresistentes (5%), enterobacterias productoras de carbapenemasas (4,9%) y Staphylococcus Aureus Resistente a la Meticilina (SARM; 4,4%). Los principales factores de riesgo extrínsecos que pueden provocar la aparición de estos patógenos multirresistentes son: una antibioterapia previa, los catéteres vesicales, los catéteres venosos centrales y la ventilación mecánica. El aislamiento de contacto precoz de los pacientes colonizados o infectados es la mejor medida de control una vez las medidas de prevención han fracasado. La revisión realizada arroja datos de prevalencias muy elevadas y previsiblemente evitables, por su carácter nosocomial.

 

PALABRAS CLAVE

Bacterias, antibióticos, enterobacteriaceae, staphylococcus aureus resistente a meticilina, unidades de cuidados intensivos.

 

ABSTRACT

The World Health Organization considers multi-drug resistant bacteria as a public health problem. ESBL enterobacteria are the pathogens that appear in a higher percentage of cases (10.5%), followed by multiresistant Pseudomonas (5%), carbapenemase-producing enterobacteria (4.9%) and Methicillin-resistant Staphylococcus Aureus (MRSA; 4.4%). The main extrinsic risk factors that can cause the appearance of these multidrug resistant pathogens are: previous anti-Bacterial agents therapy, bladder catheters, central venous catheters and mechanical ventilation. Early contact isolation of colonized or infected patients is the best control measure once prevention measures have failed. The review carried out shows very high prevalence data that is predictably avoidable, due to its nosocomial nature.

 

KEYWORDS

Bacteria, anti-bacterial agents, enterobacteriaceae, methicillin-resistant staphylococcus aureus, intensive care units.

 

INTRODUCCIÓN

La aparición de los antibióticos supuso una revolución para la medicina del siglo XX, dando solución a muchas enfermedades infecciosas que acababan con la vida de la población. Con el paso de los años, las bacterias, en busca de su propia supervivencia, han aprendido a adaptarse y volverse resistentes hacia muchos de los actuales antibióticos.

En las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) estos patógenos tienen mayor capacidad infectiva, dada la vulnerabilidad y el frágil estado de los pacientes ingresados. Además, pueden alargar la estancia en la UCI de los pacientes, enlenteciendo su proceso de recuperación o, incluso, causarles una infección que termine con sus vidas.

La Organización Mundial de la Salud considera las bacterias multirresistentes como un problema de salud pública y, desde el Plan Nacional de Resistencia a Antibióticos, hablan de cifras alarmantes de mortalidad directa, pudiendo ser las causantes de 33.000 muertes al año en Europa1.

 

OBJETIVO

Conocer cuáles son las bacterias resistentes a antibióticos más prevalentes en las UCI.

 

METODOLOGÍA

Se realiza una revisión bibliográfica, utilizando los términos “multirresistencia”, “SARM”, “BLEE”, “cuidados intensivos” para los portales en castellano (Dialnet, IBECS) y los términos “Drug Resistance”[Mesh], “Methicillin-Resistant Staphylococcus aureus”[Mesh] e “Intensive Care Units”[Mesh] para la búsqueda en PubMed. Además, se utilizaron operadores booleanos para adecuar los resultados. Tras una primera búsqueda con cientos de resultados, se restringe a artículos de revistas publicados en los últimos diez años y con acceso libre a texto completo. Posteriormente, se ha utilizado el gestor bibliográfico Mendeley.

 

RESULTADOS

Las enterobacterias BLEE son los patógenos que aparecen en un mayor porcentaje de casos (10,5%), seguido de las Pseudomonas multirresistentes (5%), enterobacterias productoras de carbapenemasas (4,9%) y Staphylococcus Aureus Resistente a la Meticilina (SARM; 4,4%)2.

Dentro de las enterobacterias, tanto BLEE como productoras de carbapenemasas, las más comunes son la Klebsiella pneumoniae y la Escherichia Coli. La infección a la que van asociadas es, en más de la mitad de los casos, una Infección del Tracto Urinario (ITU). Además, la carbapenemasa que aparece de una forma más frecuente (53,8%) es la OXA-483. Su prevalencia puede estar subestimada por las dificultades de su detección a nivel microbiológico, aunque, sin lugar a dudas, su presencia en las Unidades de Cuidados Intensivos va en aumento1.

La Pseudomona Aeruginosa presenta resistencia intrínseca a muchas penicilinas, cefalosporinas, tetraciclinas, rifampicina y cotrimoxazol. Además, tiene una gran habilidad por desarrollar nuevas resistencias, por lo que se convierte en una bacteria realmente compleja de tratar. Puede causar infecciones graves como ITU, bacteriemias, neumonías e infecciones de piel y tejidos blandos4.

 

El Staphylococcus Aureus, en su mayor parte, es sensible a la meticilina. Sin embargo, hasta un 36,8% genera resistencia a la misma, asociada a una infección nosocomial, la administración previa de antibióticos y una edad superior a los 65 años. Su patogenicidad puede provocar desde una infección leve hasta bacteriemias, meningitis y endocarditis5.

El registro ENVIN recoge datos a nivel nacional desde 1994, creando una base de datos donde se analizan todas las variables relacionadas con las infecciones nosocomiales en las UCI incluyendo los principales factores de riesgo extrínsecos que pueden provocar la aparición de estos patógenos multirresistentes: una antibioterapia previa, los catéteres vesicales, los catéteres venosos centrales y la ventilación mecánica2.

El aislamiento de contacto precoz de los pacientes colonizados o infectados es la mejor medida de control una vez las medidas de prevención han fracasado. Sin embargo, este aislamiento puede provocar en el paciente situaciones de mayor soledad, alargar su estancia en UCI (relacionado con una mayor ocupación de la unidad) y la posibilidad de generar nuevas resistencias por el uso de antibióticos de amplio espectro de forma empírica6.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

La prevalencia de estas bacterias multirresistentes no es siempre la misma en las UCI. En un hospital de Asturias, las enterobacterias productoras de BLEE fueron las que aparecían con mayor frecuencia en el momento del ingreso en UCI. Sin embargo, cuando investigaron la colonización o infección intra UCI, el A. baumannii resistente a imipenen apareció en casi el 8% de los pacientes estudiados7.

Aunque la tasa de mortalidad entre los pacientes colonizados y los que no, no fue estadísticamente significativa en un estudio realizado en una UCI de los Estados Unidos8, una revisión bibliográfica realizada a nivel nacional, refleja que un retraso en el inicio del tratamiento específico puede llevar a duplicar la mortalidad6.

La revisión realizada arroja datos de prevalencias muy elevadas y previsiblemente evitables, por su carácter nosocomial. Los profesionales sanitarios tenemos un papel fundamental en la prevención de estas resistencias y en el control de los brotes que pueden aparecer en las UCI, llevando a cabo medidas de higiene y aislamiento estrictas y evitando contaminaciones cruzadas entre pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Jiménez B, Fuentes MD, Sabanza M, López M, Miguel AC, Ciprian G. Los distintos mecanismos de resistencia a los betalactámicos y el control en la aparición de las resistencias microbianas. Revista Sanitaria de Investigación. 2021;2(8).
  2. Catalán M, Nuvials X, Gimeno R, Gracia MP, Mas N, Lobo J, et al. Estudio Nacional de Vigilancia de Infección Nosocomial en Servicios de Medicina Intensiva (ENVIN-COVID). Informe 2020. España: Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC); 2021. Disponible en: https://hws.vhebron.net/envin-helics/Help/COVID19/ENVIN-COVID_Infome_20.pdf
  3. Pintos-Pascual I, Cantero-Caballero M, Muñez-Rubio E, Sánchez-Romero I, Asensio-Vegas A, Ramos-Martínez A. Epidemiología y clínica de las infecciones y colonizaciones causadas por enterobacterias productoras de carbapenemasas en un hospital de tercer nivel. Rev Esp Quimioter 2020;33(2): 122-129. Disponible en: https://seq.es/wp-content/uploads/2020/03/pintos09mar2020.pdf
  4. Álvarez-Otero J, Lamas-Ferreiro JL, González-González L, Rodríguez-Conde I, Fernández-Soneira MJ, Arca-Blanco A, et al. Resistencia a carbapenemas en Pseudomonas aeruginosa aisladas en urocultivos: prevalencia y factores de riesgo. Rev Esp Quimioter 2017;30(3): 183-194.
  5. Betrán A, Lapresta C, Lavilla MJ, Abad-Díez JM, Torres L. Bacteriemias por Staphylococcus Aureus: factores de riesgo asociados a la resistencia a meticilina. Rev Cient Cienc Méd 2020;23(1):44-51.
  6. López-Pueyo MJ, Barcenilla-Gaite F, Amaya-Villar R, Garnacho-Montero J. Multirresistencia antibiótica en unidades de críticos. Med Intensiva 2011;35(1):41-53.
  7. Fernández-Verdugo A, Fernández J, Escudero D, Cofiño L, Forcelledo L, Telenti M, et al. Vigilancia epidemiológica para microorganismos multirresistentes en una UCI polivalente. Rev Esp Quimioter 2017;30(3): 201-206. Disponible en: http://www.seq.es/seq/0214-3429/30/3/completo.pdf
  8. Magira EE, Islam S, Niederman NS. Multi-drug resistant organism infections in a medical ICU: Association to clinical features and impact upon outcome. Med Intensiva 2018;42(4):225-234.