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Presentación de la enfermera a sus pacientes.

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20 enero 2021

AUTORES

  1. Paula Romeo Cambra. (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España).
  2. Itziar Ibañez Grima. (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España).
  3. Maria Victoria Martin Arévalo. (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España).
  4. Laura Marcos Blasco. (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España).
  5. Silvia Delgado Deza. (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España).
  6. Sandra Triguero Pasamar. (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España).

 

COMUNICACIÓN BREVE

Desde un punto de vista didáctico conviene considerar el encuentro existencial atendiendo a unas fases que contemplan el proceso relacional entre profesional y consultante. A pesar de que las características de los sistemas de salud públicos no favorecen precisamente el tiempo destinado a atender al paciente, un aprendizaje adecuado de las fases que se proponen contribuirá a una mayor eficiencia del tiempo disponible. Precisamente porque el tiempo disponible es muy limitado, es aconsejable emplear habilidades de comunicación.

El inicio de un encuentro asistencial es especialmente importante porque genera las primeras impresiones, establece las bases de la relación y permite determinar los motivos por los cuales el paciente ha decidido acudir a la consulta. En breves instantes, un profesional avanzado puede detectar las principales dificultades y/u oportunidades que se tendrán con el consultante. Las habilidades específicas en el inicio de la consulta van más allá de unas meras consideraciones de cortesía, en realidad desempeñan un papel importante en la eficacia y en la efectividad de la entrevista clínica y contribuyen a establecer una mejor relación con el paciente.

Establecer un estilo de relación en función de las características del consultante contribuye a una adecuada comunicación profesional-paciente.

 

Objetivos:

Los objetivos por los cuales se realiza la presentación son:

-Evitar la ansiedad del paciente: El paciente tiene sus dudas acerca de su enfermedad y hospitalización y le servirá de apoyo tener a la enfermera para resolverlas, y tener alguien en quien confiar sus problemas.

-Evaluar el nivel de conciencia en los pacientes encamados de UCI: Observamos las reacciones de los pacientes desde el primer momento de la presentación, ya que nos aporta información muy importante con preguntas como: “¿Cuál es su nombre?”, “¿Cómo se desarrolla en su ámbito cotidiano?”.

-Seguridad de que conoces al profesional: En el caso de que el paciente se encontrara en una situación de incertidumbre o de emergencia, sería conveniente que supiera con seguridad que en es la persona que le cuida, y que conoce realmente su caso.

-Motivo de realización personal de la enfermera para interaccionar con el paciente porque aunque sea una técnica voluntaria y racional, la enfermera tiene que integrarse en la parte social con el paciente.

 

Procedimiento:

Debemos realizar una serie de actividades antes de la presentación al paciente:

  1. Conocer el historial médico del paciente.
  2. Asegurarse de que el paciente es el indicado.
  3. Velar por la privacidad y la seguridad del paciente, transmitiendo tranquilidad, profesionalidad, serenidad y firmeza.

Presentación al paciente:

  1. Llamar a la puerta antes de entrar.
  2. Mantener contacto visual con el paciente.
  3. Identificarse.
  4. Llamar al paciente por su nombre.
  5. Dar la mano, si es posible.
  6. Establecer un clima de tranquilidad (ruidos, interrupciones, visitas,…), siendo educado con todo momento.
  7. Entablar una conversación con un volumen adecuado, una posición corporal adecuada: de frente y hacia delante mostrando interés.

8. Recordarle que si tiene dudas puede tenerte como punto de referencia.

Ejemplo de cómo se presenta la enfermera al paciente en su turno de trabajo:

  • Hola, buenas tardes. Soy su enfermera del turno de tarde, Maria Gonzalez.
  • ¿Usted es José López? ¿Verdad?
  • Si soy yo.
  • ¿Cómo se encuentra hoy?
  • Bien, aunque estoy cansado porque no he podido dormir esta noche debido al ruido del control de enfermería y sus conversaciones del turno de noche.
  • Lo lamento, les diré a mis compañeras del turno de noche que procuren no hacer tanto ruido y respeten el tono de voz adecuado.
  • ¿Tiene alguna duda sobre su hospitalización?
  • No, la enfermera del turno anterior me explicó todo.
  • De acuerdo, me pasaré un poco antes de la prueba para explicarle el procedimiento y que no le quede ninguna duda.

Si necesita algo no dude en llamar. Adiós.

 

Habilidades que facilitan el inicio de la consulta:

  • Prepararse: “aparcar” el último encuentro y preparar el siguiente. Si es posible repasar la información que poseemos del paciente. Se trata de alcanzar una concentración óptima para atenderlo.
  • Recibimiento: mostrarse cordial, sonreír, presentarse y clarificar quiénes somos si es la primera visita, decir el nombre del paciente y dar la mano (recomendable), mantener el contacto visual, velar por la situación de comodidad (espacio, ruido, interrupciones, etc.).
  • Identificar el motivo de consulta mediante:
  • Preguntas abiertas (“¿en que le puedo ayudar?”, “dígame, ¿Qué le trae por aquí?”).
  • La escucha atenta: facilitar las respuestas con la comunicación no verbal y paralingüística (si, ya, hmm).
  • La observación: sobre todo de la comunicación no verbal del consultante, porque básicamente nos dará información sobre sus emociones. Por ejemplo, si manifiesta gestos nerviosos, si balbucea, si se sienta en el borde de la silla, etc.

Esta fase inicial nos habrá permitido demostrar interés, escuchar, observar y calibrar el estado emocional del paciente.

 

Evaluación del procedimiento:

La acción de presentarse a un paciente suele tener una evaluación positiva, debido a que cuando ésta se realiza se llevan a cabo los objetivos citados anteriormente (evitar la ansiedad; etc.) Éstos se empiezan a evaluar en el momento en el que nos presentamos al paciente, debido a que puede tener una respuesta verbal y/o no verbal.

Conforme pasa el tiempo la relación con el paciente se vuelve más íntima y esto produce que el paciente se abra más hacia el profesional, haciendo que éste pueda trabajar con él más fácilmente y cumplir sus objetivos de forma más eficaz y al mismo tiempo el paciente se siente más aliviado.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Xavier Clèries. La comunicación. Una competencia esencial para los profesionales de la salud. Barcelona. Masson;2006.
  2. José Luis Bimbela Pedrola. Cuidando al profesional de la salud. Habilidades emocionales y de comunicación. 8th ed. Granada: Escuela andaluza de salud pública; 2007.