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Plan de cuidados estandarizado de enfermería para el manejo del dolor agudo en el recién nacido.

27 noviembre 2021

AUTORES

  1. Francisca Javiera González Rivera. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Máster en Cuidados Proactivos de Enfermería.
  2. Irene Nivela Herrero. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Máster Universitario en Dirección y Gestión de Unidades de Enfermería.
  3. Shannon Amy Rogers Paniza. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  4. Elodia Armanda Fernández Pedrosa. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. Máster Universitario en Enfermería de Urgencias, Emergencias y Críticos.
  5. Laura Pilar Paterna Valenzuela. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  6. María Eugenia Rodríguez Capote. Diplomada Universitaria de Enfermería. Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

 

RESUMEN

El dolor en el paciente pediátrico no solo es un hecho, sino que su abordaje se considera paradigma en la buena práctica clínica. En este sentido, cada vez son más los profesionales que se sensibilizan y se forman de manera específica. Sin embargo, no puede estimarse una prevalencia exacta debido a la minoría de la literatura que representa. El recién nacido desde el proceso de parto y con los padecimientos de atención tras el nacimiento, sufre estrés y dolor. Esto es así, ya que el neonato prematuro y a término ya tienen desarrolladas las vías anatómicas y neuronales para sentir el dolor. Existen innumerables escalas para valorar el dolor, aunque con la diversidad de edades en la infancia, las diferentes formas de presentación, el dolor subjetivo y otras barreras, se infradiagnosticada esta constante vital en el paciente pediátrico.

 

PALABRAS CLAVE

Infancia, estrés, dolor, neonato, neonatología.

 

ABSTRACT

Pain in pediatric patients is not only a fact, but its approach is considered a paradigm in good clinical practice. In this sense, more and more professionals are being sensitized and trained in a specific way. However, an exact prevalence cannot be estimated due to the minority of the literature it represents. The newborn from the birth process and with the post-birth care rottenness, suffers stress and pain. This is so, since the premature and term neonate already have developed anatomical and neural pathways to feel pain. There are innumerable scales to assess pain, although with the diversity of ages in childhood, the different forms of presentation, subjective pain and other barriers, this vital constant is underdiagnosed in pediatric patients.

 

KEY WORDS

Childhood, stress, pain, neonate, neonatology.

 

INTRODUCCIÓN

A principios del siglo XXI la Sociedad Española del Dolor pone de manifiesto la falta de investigación y el abordaje del mismo en el paciente pediátrico. En la actualidad, el dolor en estos pacientes no solo es un hecho, sino que su abordaje se considera paradigma en la buena práctica clínica1.

Desde el nacimiento el recién nacido (RN) es sometido a diversos procedimientos rutinarios que producen estrés y dolor como son el proceso del parto, la separación de la madre para su atención inmediata en un ambiente sonoro y luminoso, la administración intramuscular de vitamina K como profiláctico de la enfermedad hemorragica en el RN o la punción del talón para cribado de enfermedades endocrinometabólicas2.

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) válida la definición de propuesta por Amanda Williams y Denneth Craig en 2016: “El dolor es una experiencia angustiosa, asociada a un daño tisular real o potencial, con componentes sensoriales, emocionales, cognitivos y sociales”. El Grupo Español para el Estudio del Dolor Pediátrico (GEEPD) de la Asociación Española de Pediatría considera esta definición como la más completa de la actualidad por ser más cercana al concepto de dolor total, incluyendo aspectos cognitivos y sociales que no se habían tenido en cuenta hasta ahora1,2.

La evidencia científica ha demostrado que el RN tanto a término como prematuro ya tiene establecidas las conexiones neuroanatómicas para la nocicepción, ya que comienza su desarrollo a partir de las semanas 20 y 22 de gestación. En la semana 24, los estímulos dolorosos ya se asocian a marcadores fisiológicos, hormonales y metabólicos. Además, las vías aferentes son completamente funcionales. Sin embargo, los sistemas neuroendocrinos y autonómicos autorreguladores que modulan la experiencia sensorial se encuentran inmaduros debido al incompleto desarrollo de las vías inhibitorias descendentes, siendo la mayor causa de vulnerabilidad ante el RN prematuro y a término1,2.

 

El dolor se puede clasificar según su duración1:

-Duración: se define dolor agudo como aquel que aparece con una duración limitada; dolor crónico al que perdura más allá de 3 meses.

-Patogenia: el dolor puede ser neuropático cuando se ve afectado el sistema nervioso central o periférico; dolor nociceptivo, que su vez se divide en somático, el cual aparece a nivel musculoesquelético y es localizado, y visceral que es un dolor referido, pudiéndose encontrar más allá de donde se originó. Por último, dolor mixto.

-Curso: el dolor puede ser continuo, intermitente, incidental o irruptivo.

-Intensidad: se encuentra el dolor como leve, moderado o intenso.

En la actualidad, es evidente la mejora en el manejo y control del dolor en la población infantil, gracias a la necesidad de los profesionales en formarse de manera específica y tener mayor sensibilización en esta área. Sin embargo, existen múltiples barreras que impiden un abordaje óptimo del dolor en el paciente pediátrico, debido a las múltiples escalas que existen para su valoración, la vivencia subjetiva del dolor, la variabilidad de rango de edades que comprende desde el recién nacido hasta la adolescencia o mitos sobre la intensidad del dolor en el paciente pediátrico en comparación con el adulto, siendo mayor en este último2.

La prevalencia del dolor en la población infantil es difícil de aproximar, no solo por sus múltiples causas y formas de presentación en la diversidad de rango de edades, la falta de literatura sobre estudios específicos que abordan el dolor en la población infantil representa una minoría1.

Para el tratamiento del dolor se encuentran medidas no farmacológicas dirigidas a promover la autorregulación y atenuar el estrés fisiológico y conductual en el dolor leve. Incluyen lactancia materna, método canguro-contacto piel con piel, contención, succión no nutritiva, técnicas de distracción con música u olores, ambiente con luz tenue y tranquilo, y administración de sacarosa. Recientemente, en la unidad de neonatos está cobrando protagonismo la presencia de los padres durante los procedimientos dolorosos3. Asimismo, las medidas farmacológicas están indicadas para el dolor moderado-grave y asociados a medidas no farmacológicas para optimizar su acción.

 

OBJETIVO

  • Unificar criterios y diagnósticos de los profesionales en el servicio de neonatología.
  • Proporcionar al paciente recién nacido una asistencia de calidad con cuidados integrales.
  • Garantizar la toma de medidas correctas para el abordaje óptimo del dolo agudo en el neonato.

 

MÉTODO

Para la elaboración del presente trabajo se ha realizado una búsqueda bibliográfica en diferentes bases de datos de ciencias de la salud: Pubmed, Science Direct, Scielo y Cochrane Library. Además, se ha consultado la página web de la Asociación Española de Pediatría.

La revisión se ha realizado a través de la selección de artículos con metodología cualitativa y cuantitativa. En este proceso, las palabras claves utilizadas son “infancia”, “neonatología”, “neonato”, “estrés” y “dolor”, y para la estrategia de búsqueda se ha utilizado el operador booleano “AND”. Además, se ha aplicado filtros para limitar la búsqueda como el idioma en español e inglés, y el año de publicación de los artículos, considerando aquellos disponibles en los últimos 10 años.

En la elaboración del plan de cuidados estandarizado de enfermería se ha utilizado la taxonomía NANDA, NIC y NOC.

 

VALORACIÓN

Para la valoración en el servicio de neonatología se utilizan las 14 necesidades de Virginia Henderson. Dado las características del paciente, los diagnósticos irán enfocados a proporcionar cuidados para la constante vital, el dolor agudo.

  • Respirar con normalidad: posibles problemas significativos.
  • Comer y beber adecuadamente: el paciente necesita ayuda.
  • Eliminar los desechos del organismo: posibles problemas significativos.
  • Moverse y mantener posturas adecuadas: el paciente necesita ayuda.
  • Dormir y descansar: el mal control del dolor puede interferir en el descanso del RN.
  • Vestirse y desvestirse: el paciente necesita ayuda.
  • Mantener la temperatura corporal: posibles problemas significativos.
  • Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel: el paciente necesita ayuda.
  • Evitar los peligros del entorno: riesgo de caídas.
  • Comunicación: sin alteraciones significativas.
  • Actuar con arreglo a la propia fe: sin alteraciones significativas.
  • Trabajar para sentirse realizado: sin alteraciones significativas.
  • Participar en formas de entretenimiento sin alteraciones significativas.
  • Aprender, descubrir, o satisfacer la curiosidad: sin alteraciones significativas.

 

DIAGNÓSTICO Y PLANIFICACIÓN

Se realiza en plan de cuidados estandarizados de enfermería mediante la taxonomía NANDA, NIC y NOC4,5,6

Dolor agudo (00132) r/c agentes lesivos biológicos, físicos o químicos m/p cambios en los parámetros fisiológicos, llanto incontrolable y autoinforme de las características del dolor usando instrumentos estandarizados (escalas)ANEXO.

RESULTADOS:

Nivel del dolor (2102):

Indicadores: 1 grave; 2 sustancial; 3 moderado; 4 leve; 5 ninguno:

  • Gemidos y gritos (210217).
  • Expresiones faciales de dolor (210206).
  • Inquietud (210208).
  • Irritabilidad (210223).
  • Muecas de dolor (210224).
  • Lágrimas (210225).
  • Diaforesis (210226).

Nivel de estrés (1212):

Indicadores: 1 grave; 2 sustancial; 3 moderado; 4 leve; 5 ninguno:

  • Aumento de la presión arterial (121201).
  • Aumento de la frecuencia del pulso radial (121202).
  • Aumento de la frecuencia respiratoria (121203).
  • Pupilas dilatadas (121204).
  • Aumento de la tensión en el cuello, hombro y espalda (121205).

INTERVENCIONES:

Manejo del dolor (1400):

Actividades:

  • Realizar una valoración exhaustiva del dolor que incluya localización, características, aparición, duración, frecuencia o severidad del dolor y factores desencadenantes.
  • Asegurarse de que el paciente reciba los cuidados analgésicos correspondientes.
  • Determinar el impacto de la experiencia del dolor sobre la calidad de vida (sueño, apetito, actividad, función cognitiva).
  • Evaluar con el equipo la eficacia de las medidas pasadas para controlar el dolor que se hayan utilizado.
  • Utilizar métodos de valoración adecuado que permita el seguimiento de los cambios en el dolor y que ayude a identificar los factores desencadenantes.
  • Controlar los factores ambientales que propicien o aumenten la experiencia del dolor.
  • Uso de técnicas no farmacológicas como el contacto piel con piel, uso de sacarosa, amamantar al RN durante procesos que pueden causar dolor.
  • Monitorizar constantes vitales.
  • Integrar a la familia en la modalidad de alivio del dolor.

 

Disconfort (00214) r/c estímulos ambientales nocivos m/p inquietud, llanto, irritabilidad, estrés.

RESULTADOS:

Estado de comodidad: entorno (2009):

Indicadores: 1 gravemente comprometido; 2 sustancialmente comprometido; 3 moderadamente comprometido; 4 levemente comprometido; 5 no comprometido:

  • Temperatura ambiental (200902).
  • Entorno favorable para el sueño (200903).
  • Iluminación de la sala (200909).
  • Entorno tranquilo (200915).
  • Control del ruido (200916).
  • Control de olores (200917).

INTERVENCIONES:

Manejo ambiental: confort (6482):

Actividades:

  • Tener en cuenta la ubicación del paciente en habitaciones de múltiples camas.
  • Evitar interrupciones innecesarias y permitir periodos de descanso.
  • Crear un ambiente tranquilo, limpio y seguro.
  • Ajustar la temperatura ambiental y evitar exposiciones innecesarias, corrientes y exceso de calefacción o frio.
  • Ajustar la iluminación del entorno.
  • Evitar exponer la piel o mucosas a factores irritantes (cambio de pañal con poca frecuencia).
  • Facilitar medidas de higiene para mantener la comodidad del RN (aplicar cemas dérmicas si hay dermatitis por el pañal, limpieza corporal, del pelo y la cavidad bucal).

 

CONCLUSIÓN

El dolor es una realidad en el periodo de la infancia y su buen manejo debe ser prioritario en los profesionales de la salud. Estos últimos, son responsables de la salud del paciente pediátrico y, por tanto, deben reconocer que el manejo del dolor infantil forma parte de su lex artis ad hoc. Cabe mencionar el importante papel de Enfermería, ya que es el primer eslabón para la detección de los primeros signos y síntomas del dolor. Por este motivo, el personal de enfermería debe formarse específicamente en las distintas áreas de la salud para aplicar cuidados de calidad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Moisés Leyva Carmona, Raquel Torres Luna, Lucia Ortiz San Román, Itziar Marsinyach Ros, Lucia Navarro Marchena, Ana Belén Mangudo Paredes, María Ceano-Vivas la Calle. Documento de posicionamiento del Grupo Español para el Estudio del Dolor Pediátrico (GEEDP) de la Asociación Española de Pediatría sobre el registro del dolor como quinta constante. Anales de Pediatría. 2019;91(1):58e1-58.e7. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2019.05.001
  2. María Gracia Espinosa Fernández, Noelia González-Pacheco, María Dolores Sánchez-Redondo, María Cernada, Ana Martín, Alejandro Pérez-Muñuzuri, Hector Boix, María L. Couce. Sedoanalgesia en las unidades neonatales. Anales de Pediatría. 2021; 95(2): 126.e1-126.e11. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2020.10.007
  3. Johnston C, Campbell-Yeo M, Disher T, Benoit B, Fernandes A, Streiner D, Inglis D, Zee RJohnston C, Campbell-Yeo M, Disher T, Benoit B, Fernandes A, Streiner D, Inglis D, Zee R. Skin-to-skin care for procedural pain in neonates. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2017; 2. Disponible en: https://doi.org//10.1002/14651858.CD008435.pub3
  4. Nanda International, Herdman TH ed, Kamitsuru S ed. Diagnósticos Enfermeros. Definiciones y Clasificación. 2015-2017. Edición Española. Barcelona: Elsevier; 2015.
  5. Moorhead S, Johnson M, Maas ML, Swanson E. Clasificación de Resultados de Enfermería (NOC). 5ª Edición. Barcelona: Elsevier; 2014.
  6. Bulecheck GM, Butcher HK, Dochterman JM, Wagner CM. Clasificación de Intervenciones de Enfermería (NIC). 6ª Edición. Barcelona: Elsevier; 2014.

 

ANEXOS EN PDF