Type to search

Perfusión de la nutrición parenteral en la población infantil.

Categoría: ,
17 marzo 2021

AUTORES

 

  1. Sarah Leal Úcar. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  2. María José Maicas Maicas. Hospital Obispo Polanco, Teruel, España.

 

RESUMEN

 

La nutrición parenteral infantil es una técnica existente desde comienzos del siglo pasado que ayuda a suplir déficits nutricionales que por otra vía el individuo es incapaz de obtener.

 

La canalización de una vía de acceso ya sea central o periférica y la manipulación de los múltiples elementos que configurarán el sistema de administración, deben cumplir una serie de requisitos que minimicen el riesgo de infección y/o complicaciones asociadas a la técnica.

 

Por ello, resulta imprescindible la continua formación profesional que asegure la mejor calidad de vida y un mayor grado de independencia a los individuos afectados y una menor preocupación en el entorno familiar.

 

PALABRAS CLAVE

 

Pediátrica, nutrición, parenteral.

 

ABSTRACT

 

Pediatric parenteral nutrition is an existing technique since the beginning of the last century. It helps to fill nutritional deficiencies that a person is not able to get in another way.

 

Taking an intravenous line, whether central or peripheral, and the correct manipulation of the multiple elements that will be part of the administration system, must satisfy some requirements that minimize the risk of infection and/or complications associated with the technique.

 

Therefore, it is essential a continuous professional training is essential to guarantee the best quality of life and a greater degree of independence for affected people and fewer concerns in the family environment.

 

KEY WORDS

 

Pediatric, nutrition, parenteral.

 

INTRODUCCIÓN

 

Debemos retroceder a los años 30 del siglo XX para observar las primeras prescripciones de nutrición parenteral para suplir diversas carencias hídricas y nutricionales; sin embargo, hasta los años 60 no se convirtió en una práctica clínica frecuente. 1

 

Resulta imprescindible la adecuada manipulación de todo el sistema de nutrición para reducir el riesgo de infección, por ello se recomienda la manipulación con un equipo estéril (guantes, gorro, mascarilla y paño). 2

 

OBJETIVOS

 

Los objetivos de este estudio son:

 

-Identificar individuos y factores de riesgo.

-Facilitar y actualizar conocimientos y estrategias que favorezcan el desempeño profesional de enfermería.

-Ayudar en la adquisición de una mayor autonomía al paciente afectado.

 

METODOLOGÍA

Este metaanálisis se basa en una revisión bibliográfica de artículos analizados en SCiELO publicados en castellano en 2017.

 

RESULTADOS

 

Existen dos tipos de vías de administración de nutrición parenteral pediátrica:

 

-Vía venosa periférica: Supone la vía principal de administración, aunque solo se recomienda usar por períodos cortos de tiempo por el riesgo de flebitis y porque solo se pueden perfundir mezclas hipocalóricas (las recomendaciones indican no sobrepasar los 850 mOsm/L). La manifestación de efectos no deseados tiene un origen multifactorial y se debe, entre otros factores, al pH y la osmolaridad de la solución, la velocidad de perfusión y la administración de otros medicamentos simultáneamente. Recientemente se ha extendido el empleo de catéteres venosos percutáneos periféricos largos, cuya principal ventaja es un menor riesgo de flebitis y extravasaciones y un empleo de hasta 30 días. No obstante, solo se emplean en niños mayores puesto que se colocan, gracias al control ecográfico, en vías periféricas profundas.

 

-Vía venosa central (CVC): A su vez, se subdividen según el tiempo de utilización:

 

  • Corto plazo (< 3 semanas):

 

Se componen de poliuretano, no están tunelizados, miden 10-30 cm y se colocan en una vía central. Únicamente deben ser empleados en pacientes ingresados durante pequeños períodos (días a semanas).

 

Pueden tener una o varias luces, aunque se prefieren los de una luz. En caso de emplear varias luces, por lo general, se reserva la distal para la perfusión de la nutrición parenteral en exclusiva.

 

  • Medio plazo (3 semanas – 3 meses):

 

Sirven para pacientes domiciliarios e ingresados, pero no suponen la mejor opción para los primeros. Tampoco están tunelizados y se subdividen en:

 

-PICC (Peripherally inserted central catheters, en inglés):

 

Son catéteres centrales de inserción periférica y cuya localización puede hallarse en el brazo, el tórax o el cuello. Pueden ser de poliuretano o de silicona y presentan mejores tasas de no contaminación.

 

-Percutáneos no tunelizados tipo Hohn:

 

Se componen de silicona, miden 10-20 cm y se insertan percutáneamente en la vena subclavia, la yugular interna o la femoral.

 

En algunas ocasiones, también se usan catéteres tunelizados.

 

  • Largo plazo (> 3 meses):

 

Recomendados principalmente para individuos con nutrición parenteral domiciliaria que precisan catéteres venosos tunelizados y fijados como, por ejemplo, los tipos Broviac o los tipo Hickman.

 

En casos puntuales, las fístulas arteriovenosas han sido empleadas para perfundir nutrición parenteral domiciliaria cuando no hay vía venosa central factible; sin embargo, los catéteres tipo Porth-a-Cath no se recomiendan.

 

Por otro lado, cabe mencionar a los catéteres umbilicales. Son un tipo de vía central de menor y definida duración que se canaliza por la vena o la arteria umbilical en los primeros momentos de vida. Es preciso quitarla cuando no funcione correctamente, esté contaminada o antes del día 5 en vía arterial y el día 14 en vía venosa, en relación al riesgo de trombosis e infección. 1

 

Los componentes del sistema de perfusión de nutrición parenteral son:

 

-Bolsa o contenedor:

 

Generalmente, las nutriciones parenterales se administran en formato bolsa. La parte interna se compone de material inerte como el etilvinilacetato (EVA) o el polipropileno. Los principales modelos usados son:

 

  • Bolsa de EVA.
  • Bolsa multicapa.
  • Sobrebolsa protectora, impide la acción de la radiación ultravioleta.

 

-Sistema de perfusión:

 

Normalmente es de cloruro de polivinilo (PVC) opaco para prevenir la oxidación y la exposición a la luz.

 

Para evitar la oclusión del catéter se debe administrar suero fisiológico al acabar la perfusión.

 

-Conexiones:

 

Si es preciso administrar un medicamento, y no hay otra vía de administración, lo primero a tener en cuenta es que exista compatibilidad con la nutrición parenteral.

 

Para ello se utilizarán llaves de tres pasos, válvulas herméticas y tapones que garanticen la correcta manipulación. También se recomienda la correcta desinfección antes y después de su manipulación, con suero fisiológico, para disminuir el riesgo de infección y los pinchazos accidentales.

 

-Filtros:

 

Impiden la entrada de partículas y aire en la circulación sanguínea y minimizan el riesgo de infección. Pueden ser de dos tipos:

 

  • 0,22 µm (micras), usadas en preparados binarios (sin lípidos con dextrosa y aminoácidos) porque impiden el paso de bacterias, partículas y precipitados.
  • 1,2 µm, utilizadas en soluciones ternarias (con lípidos) porque filtran lípidos de hasta 1,2 µm, pero no de microprecipitados (partículas de mayor tamaño) y endotoxinas.

 

Si no es posible su empleo de manera habitual, resulta imprescindible emplearlos en las siguientes situaciones:

 

  • Recién nacidos.
  • Pacientes con nutrición parenteral domiciliaria.
  • Pacientes con tratamiento de larga duración.
  • Pacientes con enfermedad pulmonar.
  • Preparados con elevado contenido en partículas.
  • Preparados con alto riesgo de precipitación de su fórmula (por tener calcio y fósforo en su composición en gran cantidad).

 

-Bombas de infusión:

 

Gracias a ellas se administra de manera precisa y constante la nutrición parenteral. Además, tienen alarmas que avisan cuándo acaba la perfusión, la presencia de oclusiones o un nivel bajo de batería. Tampoco hay que olvidar su autonomía que contribuye a una mayor independencia del paciente.

 

En neonatos suelen usarse bombas de jeringa por los pequeños volúmenes que necesitan.

 

A pesar de no haber acuerdo de cuándo empezar la nutrición parenteral, se estima que a los 3-6 meses de edad ya empieza a ser bien tolerado.

 

Existen dos formas principales de administración:

 

-Cíclica:

 

Infusión durante 8-16 horas, normalmente en pacientes con tratamientos prolongados y domiciliarios. Habitualmente se administra por la noche.

 

-Continua:

 

Perfusión durante las 24 horas, generalmente en pacientes ingresados y al administrar volúmenes grandes.

 

Al cambiar el tipo de perfusión, de cíclica a continua, se debe reducir gradualmente el tiempo de infusión durante 3-4 días. 2

 

El primer paso para una correcta monitorización de la nutrición parenteral comienza por una valoración inicial exhaustiva en la que se determinará:

 

-Prescripción de la nutrición parenteral.

-Estado nutricional del individuo.

-Vía de administración.

-Vigilancia de parámetros bioquímicos y clínicos.

-Objetivos terapéuticos.

 

Las complicaciones derivadas de la misma pueden reducirse cuando la indicación es precisa, se opta por una composición equilibrada y se controla rigurosamente la respuesta del paciente.

 

La frecuencia de realización de controles analíticos obedecerá a criterios analíticos y clínicos, excepto en recién nacidos, que se escogerá preferiblemente micrométodos que emplean poco volumen de sangre. Asimismo, a los sujetos con nutrición parenteral domiciliaria o prolongada, se les monitorizaron los niveles de elementos traza y vitaminas.

 

Al alcanzar los objetivos terapéuticos iniciales, y al comprobar que el individuo ingiere los nutrientes necesarios por vía digestiva (más de dos tercios de los requisitos determinados), se procederá a la valoración de la suspensión del tratamiento. 3

 

CONCLUSIONES

 

La administración de nutrición parenteral pediátrica supone un problema de salud de la sociedad actual por lo que resulta imprescindible realizar una correcta actualización de conocimientos a nivel profesional y así favorecer una mejor calidad de vida de los individuos afectados y la reducción de costes asociados a una inadecuada manipulación.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  1. Irastorza Terradillos I. Vías de acceso en nutrición parenteral pediátrica. Nut Hosp. 2017;34(Supl 3):9-13. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20960/nh.1375.
  2. Pérez-Portabella Maristany C, Redecillas Ferreiro SE. Administración de la nutrición parenteral pediátrica. Nut Hosp. 2017;34(Supl 3):50-52. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20960/nh.1381.
  3. Moreno Villares JM, Redecillas Ferreiro SE. Monitorización de la nutrición parenteral pediátrica. Nut Hosp. 2017;34(Supl 3):53-54. Disponible en: http://dx.doi.org/10.20960/nh.1382.