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Percepción en el consumo de azúcar en población adolescente en una zona básica de salud, estudio descriptivo.

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21 abril 2020

AUTORES

1. Ana María García López: Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Enfermera Coordinadora del Centro de Salud Andorra Teruel.
2. Susana Isabel López Sauras: Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Centro de Salud Andorra Teruel. Máster en Nutrición Humana y Dietética.
3. Raquel González Espinosa: Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Hospital de Alcañiz, Teruel. Enfermera Especialista en Enfermería del Trabajo.
4. Ana Belén Lagar González: Enfermera del Servicio Aragonés de Salud, Centro de Salud Andorra Teruel.
5. Alberto Trallero Bielsa: Enfermero del Servicio Aragonés de Salud, Centro de Salud Andorra Teruel. Experto en Enfermería Comunitaria. Diplomado en Terapia Ocupacional.

RESUMEN

Introducción: El sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes se consideran como uno de los principales problemas de Salud Pública. Los alimentos ultra-procesados y bebidas azucaradas, contribuyen también, al aumento en la prevalencia del exceso de peso. Es importante aumentar la información de la población sobre los alimentos endulzados con edulcorantes naturales o artificiales y que esta conozca los límites y riesgos de su ingesta.
Objetivo: Conocer la percepción que tienen los adolescentes de la zona básica de salud Andorra (Teruel) sobre la cantidad de azúcar libre que tienen en su composición los alimentos consumidos habitualmente por este grupo poblacional.
Método: Estudio descriptivo transversal durante los meses de enero a diciembre de 2019. Para la obtención de la muestra se utilizó un muestreo de conveniencia. La recolección de datos se realizó mediante hoja de cuestionario de elaboración propia, con imágenes de productos alimentarios mediante la página https://www.sinazucar.org/
Resultados: De los 268 participantes en el estudio se obtuvo un promedio de respuestas correctas del 8,32 sobre 39 cuestiones, lo que supone un 21’33 % de aciertos, con un rango entre 22 respuestas la mejor y 0 respuestas la peor. El producto que más aciertos recibió fue el Monster Energy (bebida energizante) con 175 aciertos de los 268 que habían contestado, lo que supone el 65,3 % de aciertos. El producto con menos aciertos fue el donuts con 20 aciertos de los 268 que han contestado, lo que supuso un 7,5% de aciertos.
Conclusión: Se observan mayores carencias de información en aquellos alimentos consumidos preferentemente en edades pediátricas y/o donde consideran que tienen menor cantidad de azúcar a la que realmente presentan. Los alimentos que consumen con más frecuencia los adolescentes son como refrescos, pizza, hamburguesas, embutidos alimentos procesados y salsa tienen alto contenido en azúcar.

PALABRAS CLAVE

Conducta alimentaria, adolescente, industria del azúcar, alimentos industrializados, alimentos preparados.

INTRODUCCIÓN

El sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes se consideran como uno de los principales problemas de Salud Pública alrededor del mundo, debido al incremento en su prevalencia y al impacto que tiene sobre la salud de quienes la padecen1. Los alimentos ultra-procesados y bebidas azucaradas contribuyen también, al aumento en la prevalencia del exceso de peso en etapas tempranas de la vida2,3.

En lo que respecta al consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultra-procesados, existe fuerte evidencia que asocia su ingesta, con la presencia de factores de riesgo cardiovascular desde la infancia4,5. Conceptualmente, las bebidas azucaradas se describen como concentrados de frutas y bebidas carbonatadas, con alto contenido energético, alto índice glucémico y bajo índice de saciedad, que induce a mayor consumo de alimentos después de su ingesta6.
La prevalencia de obesidad y de diabetes tipo 2 ha aumentado enormemente en las últimas décadas hasta convertirse en una epidemia amenazante a nivel mundial7,8.
El listado de factores de riesgo es amplio, pero lo encabeza el cambio del estilo de vida (los malos hábitos alimentarios y la poca o inactividad física) que constituye, además, la herramienta preventiva más importante. Se abre la posibilidad de que consumir bebidas con edulcorantes artificiales o zumos de frutas naturales, también pueda tener una participación en la génesis de la diabetes tipo 2 sin tener en cuenta la obesidad, aunque los sesgos determinan que no sean alternativas para prevenir la enfermedad. La alternativa de consumir bebidas edulcoradas artificialmente podría tener influencias hormonales, sobre la microbiota y sobre la preferencia del gusto. En todo caso no parecen ser ideales para sustituir a las edulcoradas con azúcares refinados9.

Aunque es clave identificar los factores de riesgo de diabetes tipo 2 para su prevención hay que tener en cuenta que, aunque exista una asociación con el consumo de bebidas azucaradas, no significa que su reducción conlleve de forma automática una disminución de la incidencia de este tipo de diabetes10. Es importante aumentar la información de la población sobre los alimentos endulzados con edulcorantes naturales o artificiales y que esta conozca los límites y riesgos de su ingesta11,12.

 

El control de la ingesta azucarada en la edad pediátrica es muy importante desde el punto de vista de la salud pública. El incremento exponencial de la obesidad infantil y el inicio precoz del síndrome metabólico obliga a que las medidas preventivas nutricionales sean urgentes. El consumo elevado de azúcares refinados, particularmente en forma de bebidas, puede llevar a superar los porcentajes calóricos máximos y reducir el consumo de otros alimentos más adecuados, con una dieta poco saludable que aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad y de diabetes tipo 2 en edades tempranas. Es necesario establecer una regulación mejor en el etiquetado y en la publicidad de estos nutrientes y sobre todo una mayor educación nutricional en todas las edades 9.

El objetivo del presente estudio es conocer la percepción que tienen los adolescentes de la zona básica de salud Andorra (Teruel) sobre la cantidad de azúcar libre que tienen en su composición muchos alimentos consumidos habitualmente por este grupo poblacional.

MÉTODO

• Diseño:
Se realizó un estudio descriptivo transversal en población adolescente de la zona básica de salud de Andorra (Teruel), durante los meses de enero a diciembre de 2019. Para la obtención de la muestra se utilizó un muestreo de conveniencia, tras el consentimiento y aceptación del centro seleccionado.

• Muestra y participantes:

El tamaño de la muestra se compuso de (n) 268 personas, se incluyeron todas aquellas personas que cumplían los criterios de inclusión establecidos y todas aquellas personas que mostraron deseo de participar.

• Criterios de selección:

Se incluyeron adolescentes pertenecientes a la zona básica de salud de Andorra (Teruel) y con aceptación del consentimiento informado a la participación del estudio.
La recolección de datos se realizó mediante hoja de cuestionario autoadministrado de elaboración propia, con imágenes de productos alimentarios mediante la página https://www.sinazucar.org/ donde cada uno de los participantes debía señalar los terrones de azúcar que contenía cada una de las 39 imágenes ofrecidas en el cuestionario

Variables del estudio:

  • Variables sociodemográficas: Sexo y edad.
  • Otros instrumentos de medida: Cuestionario de elaboración propia obteniendo 39 imágenes de productos alimentarios de la página https://www.sinazucar.org/. Cada imagen seleccionada se categorizó de la siguiente manera:

 

    • 0 puntos: no tiene azúcar
    • 1 punto: 1 terrón
    • 2 puntos: 2 o 3 terrones
    • 3 puntos: 4 o 5 terrones
    • 4 puntos: entre 6 y 9 terrones
    • 5 puntos: entre 10 y 14 terrones
    • 6 puntos: más de 15 terrones
    • 9 puntos: no contesta

 

El análisis de los datos se realizó mediante el programa Microsoft Excel 2010, realizando análisis descriptivos de los datos analizando cada una de las variables del estudio.

RESULTADOS

Las respuestas otorgadas de los productos alimentarios según la https://www.sinazucar.org fueron las siguientes respuestas:

• Los alimentos con mayor contenido en azúcar de la encuesta eran: Palomitas Dulces (33), Café de Starbucks (20), Refresco de Cola de Burguer King (20), Monster Energizante (15), Toblerone (15), Batido Nesquik (14’5), Golosinas (14), Redbull (13).

• Alimentos procesados como pizza (5), Albóndigas (2), Hamburguesa (3’5), Salchichón (2), Sándwich (1), Salas de Tomate (4) o Salsa César (6).

• Alimentos infantiles: Batido Nesquik (14’5) Potito de Frutas (6’5), Danonino (3’5), Papilla Blevit 8 Cereales (2’5), Mi Primer Danone (2).
De los 268 personas adolescentes que participaron en el estudio se obtuvo un promedio de respuestas correctas del 8,32 sobre 39 cuestiones, lo que supone un 21’33 % de aciertos, con un rango entre 22 respuestas la mejor y 0 respuestas la peor (véase en tabla 1).

El producto que más aciertos recibió fue el Monster Energy (bebida energizante) con 175 aciertos de los 268 que habían contestado, lo que supone el 65,3 % de aciertos (véase en tabla 1).

El producto con menos aciertos fue el donuts con 20 aciertos de los 268 que han contestado, lo que supuso un 7,5% de aciertos (véase en tabla 1).

Se procesaron todos los datos y analizaron los resultados de los 39 productos sobre los que se preguntaba en la encuesta, y cabe destacar que los resultados más acertados fueron: Monster Energy 65’3 %, Toblerone 40’3 %, Café de Strarbucks 38’1 %, Refresco de Cola de Burguer King 37’7%, Helado Macflurby de Mac Donald 21’3 %, Kétchup Heinz 20’1 %, Galletas Marías 20’5 %, Mi Primer Danone 22’8 %, Chocolatina Mars 20’9 %, Preparado a base de almendras 20’9 %, 7up 20’17 % y Aquarius 20% (véase en tabla 1).

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

En la evidencia científica no se han encontrado estudios en base a nuestro objetivo planteado, por ello es difícil comparar nuestros resultados con los de otros autores. Tras los datos obtenidos los profesionales sanitarios de la zona básica de salud plantean la realización de actividades de educación para la salud para este tipo poblacional fomentando las conductas alimentarias saludables además de la práctica de ejercicio físico.

Como conclusión se observan mayores carencias de información en aquellos alimentos consumidos preferentemente en edades pediátricas y/o prescolares (Blevit Cereales, Potito Hipp Ecológico, Blevit Digest y Mi Primer Danone) donde consideran que tienen menor cantidad de azúcar a la que realmente presentan.
Llama la atención que los alimentos para bebes ya tengan azúcar lo que hace que el paladar del bebe se acostumbre al consumo de azúcar desde muy temprana edad (meses).

Los alimentos que consumen con más frecuencia los adolescentes son como refrescos, pizza, hamburguesas, embutidos alimentos procesados y salsas tienen alto contenido en azúcar.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Romero Velarde E, Campollo Rivas O, Castro Hernández JF, Cruz Osorio RM, Vásquez Garibay EM. Hábitos de alimentación e ingestión de calorías en un grupo de niños y adolescentes obesos. Bol Med Hosp Infant Mex 2006;63:187-95.
2. Jacques Tiura AJ, Greenwald MK. Behavioral economic factors related to pediatric obesity. Pediatr Clin North Am 2016;63:425-46.
3. Chung A, Backholer K, Wong E, Palermo C, Keating C, Peeters A. Trends in child and adolescent obesity prevalence in economically advanced countries according to socioeconomic position: a systematic review. Obes Rev 2016;17:276-95.
4. Sonntag D, Schneider S, Mdege N, Ali S, Schmidt B. Beyond food promotion: A systematic review on the influence of the food industry on obesity-related dietary behaviour among children. Nutrients 2015;7:8565-76. 10.
5. Morgan RE. Does consumption of high-fructose corn syrup beverages cause obesity in children? Pediatr Obes 2013;8:249-54. 11.
6. Silva P, Duran S. Bebidas azucaradas, más que un simple refresco. Rev Chil Nutr 2014;41:90-7.
7. Zimmet PZ, et al. Diabetes a 21 century challenge. Lancet Diabetes Endocrinol 2014;2:56-64.
8. Soriguer F, Goday A, Bosch-Comas A, et al. Prevalence of diabetes mellitus and impaired glucose regulation in Spain: the Di@bet.es Study. Diabetologia 2012;55:88-93.
9. J. P. López Siguero Nutr Hosp. 2016; 33(2):199-200.
10. Gregg EW. BMJ 2015;351:h4087.

 

ANEXO