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Papel de enfermería en el síndrome de colon irritable, artículo monográfico.

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3 abril 2021

AUTORES

  1. Jéssica Asín Valimaña. Diplomada Universitaria en Enfermería, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Nadia Hamam Alcober. Diplomada Universitaria en Enfermería. Hospital Materno Infantil, Zaragoza.

 

RESUMEN

El síndrome de colon irritable se trata de una patología crónica que presenta una alta morbilidad y que cuyo diagnóstico se realiza a través de su clínica, por lo que los pacientes que la presentan pueden desconocer que la sufren, o incluso no ser bien diagnosticado.

 

Es por ello por lo que enfermería juega un papel importante a la hora de saber reconocer los signos de alarma, ya que son estos profesionales unos de los que más contacto verbal y físico presentan con los pacientes.

 

PALABRAS CLAVE

Síndrome del colon irritable, dolor abdominal, atención de enfermería.

 

ABSTRACT

Irritable bowel syndrome is a chronic pathology that presents a high morbidity and whose diagnosis is made through the clinic, so patients who present it, may not know that they suffer from it, or even not be well diagnosed.

 

That is why nursing has an important role to play in knowing how to recognize the warning signs, since these professionals are among those who have the most verbal and physical contact with patients.

 

KEY WORDS

Irritable bowel syndrome, abdominal pain, nursing care.

 

DESARROLLO DEL TEMA

El síndrome del intestino irritable (SII) se define por un conjunto de signos como dolor abdominal y alteraciones deposicionales, pudiendo cursar con estreñimiento, diarreas o ambos signos intercalados.

 

Se desconoce su etiología, pero se asocia a alteraciones de la motilidad intestinal, alteraciones psicológicas, factores genéticos, incluso estar asociada a otro tipo de enfermedades1.

 

Su diagnóstico se realiza mediante el cuadro clínico, aunque en su ausencia, el cumplimiento de los criterios diagnósticos de Roma IV serían suficientes para establecerlo2.

 

CRITERIOS ROMA IV A CUMPLIR:

  • Dolor abdominal presente al menos un día a la semana, de manera recurrente, asociado a: defecación, cambio de frecuencia deposicional y/o cambio en la consistencia de las deposiciones, cumpliendo al menos dos o más de éstas.
  • En cuanto a la duración, deben cumplirse durante los últimos 3 meses y que el comienzo de los síntomas hubiera empezado mínimo seis meses previos al diagnóstico3.

 

INTERVENCIÓN DE ENFERMERÍA PARA AYUDAR AL PACIENTE A MEJORAR SU CALIDAD DE VIDA:

Una intervención efectiva sólo se considera aquella que provoca un cambio duradero ante la enfermedad, en cuanto a comportamientos y medidas a llevar a cabo.

Las intervenciones de enfermería consistirán:

  • Entrevista semiestructurada, en la que el paciente pueda expresarse dentro de un orden
  • Orientación sobre la enfermedad
  • Concreción de puntos a modificar por el paciente
  • Apoyo de enfermería que aumente la confianza del paciente
  • Técnicas de autocontrol cognitivo comportamental y/o intervenciones educativas individuales o grupales4.
  • Prestar atención a signos y síntomas de alarma como:

Síntomas que comienzan a partir de los 50 años, presencia de anemia, pérdida de peso sin dieta, melenas, antecedentes familiares de celiaquía, cáncer colorrectal, Crohn, o directamente alteraciones en las exploraciones físicas5.

  • Medidas higiénico-dietéticas:
  • Control del dolor o malestar abdominal: Manejo de la dieta para evitar meteorismo, como legumbres, frutos secos, cebolla, bebidas carbonatadas, crucíferas o predisponer a la diarrea, o al estreñimiento.
  • Aprender a identificar la necesidad de aumentar o disminuir en la dieta proteínas, dependiendo de si el paciente presenta estreñimiento o diarrea, ya que las proteínas en exceso favorecen las diarreas.
  • En caso de estreñimiento, aumento de consumo de fibra en la dieta, inicio o aumento del ejercicio aeróbico y correcta hidratación vía oral. En caso de no resolverse el cuadro, se pueden utilizar laxantes osmóticos.
  • En caso de diarreas, intentar retrasar el uso de fármacos para limitar la diarrea, intentando instaurar una dieta astringente: arroz, manzana, plátano, pasta, pescados, pollo, pavo, o yogurt.
  • Evitar comidas copiosas, dividiendo las ingestas en 5-6 al día
  • Masticar despacio los alimentos y comer despacio.

 

CONCLUSIONES

Se trata de una situación que genera a los pacientes desconocimiento sobre sus propios síntomas, y sobre cómo desenvolverse. Por tanto, es un objetivo principal la educación para la salud, para dotar al paciente de herramientas ante los problemas, mejorando su autocuidado.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Riedl A, Schmidtmann M, Stengel A, Goebel M, Wisser A, Klapp BF, et al. Somatic comorbidities of irritable bowel syndrome: A systematic analysis. J Psychosom Res. 2008; 64(6):573-582.
  2. Moayyedi P, Mearin F, Azpiroz F, Andresen V, Barbara G, Corsetti M, et al. Irritable bowel syndrome diagnosis and management: A simplified algorithm for clinical practice. United European Gastroenterology J. 2017; 5(6):773-788.
  3. Lacy BE, Mearin F, Chang L, Chey WD, Lembo AJ, Simren M, et al. Bowel disorders. Gastroenterology. 2016; 150: 1393-407.
  4. Ringström G, Störsrud S, Simrén M. A comparison of a short nurse-based and a long multidisciplinary version of structured patient education in irritable bowel syndrome. Eur J Gastroenterol Hepatol. 2012; 24(8):950-957.
  5. Guía de práctica clínica. Barcelona: Asociación Española de Gastroenterología, Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y Centro Cochrane Iberoamericano; 2004.