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Nutrición parenteral en neonatología. Cuidados de enfermería.

9 diciembre 2021

AUTORES

  1. Paula Manero Montañés. Enfermera especialista en pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet.
  2. Rosa Ángela Pazos Espínola. Enfermera especialista en pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet.
  3. Jesica Calleja Bonet. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Alicia Garzón Montero. Residente de enfermería pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet.
  5. Esther Aladrén Hernando. Enfermera especialista en pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet.
  6. Sandra Tundidor Sebastián. Residente de enfermería pediátrica. Hospital Universitario Miguel Servet.

 

RESUMEN

La nutrición parenteral (NP) consiste en la administración de nutrientes por vía endovenosa, en los casos en que la nutrición enteral del recién nacido no sea posible por su edad gestacional, su patología o su bajo peso, pudiendo ser esta completa o parcial.

La administración de la nutrición parenteral en neonatología es un procedimiento que requiere especial vigilancia por parte de enfermería. Es importante mantener unas condiciones de almacenaje y protección, como una temperatura adecuada y protección del envase y equipo de infusión. Asimismo, se realizará un control estricto tanto en su cambio diario como en el cálculo de su infusión, velocidad y en su posterior registro. Además, es imprescindible el manejo del acceso venoso con técnica estéril.

 

PALABRAS CLAVE

Nutrición parenteral, pediatría, enfermeras pediátricas, recién nacido.

 

ABSTRACT

Parenteral nutrition is defined as the administration of nutrients as an intravenous therapy. It is used in order to nourish newborns when they could not do that using mouth feeding due to low weight, their illnesses or their prematurity.

The administration of parenteral nutrition in neonate units is a procedure which needs special watchfulness. It is a must to maintain a certain degree of protection and security such an appropriate temperature and protection. Furthermore, nurses should realize an exact control in diary changes, the infusion rate and registration. In addition, it is a paramount to use sterile equipment.

 

KEY WORDS

Parenteral nutrition, pediatrics, newborn, pediatric nurses.

 

INTRODUCCIÓN

La nutrición parenteral (NP) se define como la administración de nutrientes por vía endovenosa a través de catéteres específicos, en los casos en que la nutrición enteral del recién nacido no sea posible, o los nutrientes no sean suficientes, debido a su edad gestacional, su patología o su bajo peso. Esta se puede dividir en NP total, cuando se administran mediante ella todos los requerimientos nutricionales diarios; o parcial, cuando se utiliza como complemento de la nutrición oral1.

Las indicaciones de la NP en neonatología son múltiples, desde patología digestiva como que no permiten temporalmente la nutrición enteral (síndromes de malabsorción, atresias esofágicas o ileales, enfermedad de Hirschsprung…) o patología extradigestiva (cardiaca, respiratoria, renal, hepática…) que curse con riesgo de desnutrición. Sin embargo, cobra especial relevancia el uso de la NP precoz en el recién nacido pretérmino, fundamentalmente en el prematuro de extremado bajo peso, es decir, menor de 1000 gramos al nacer, ya que debido a su inmadurez tanto anatómica como funcional no pueden cubrir sus requerimientos energéticos exclusivamente por vía enteral2,3.

 

CONSERVACIÓN DE LA NUTRICIÓN PARENTERAL:

En España, mayoritariamente, la preparación de la NP se encuentra centralizada en los servicios de farmacia de cada hospital, garantizando así las condiciones adecuadas de asepsia. Una vez llegan a las unidades de neonatología, el personal de enfermería debe comprobar que llegan todas las unidades solicitadas. Comúnmente, en estas unidades, la emulsión lipídica puede infundirse de forma separada a la mezcla del resto de nutrientes de la NP, por lo que se comprobarán ambas soluciones1,2.

Las mezclas de NP deben ser almacenadas refrigeradas en nevera entre 2 y 8 º y protegidas de la luz hasta su administración. Temperaturas superiores desestabilizan la emulsión y podrían hacer que precipite, por el contrario, temperaturas más bajas podrían congelar la mezcla y ocasionar ruptura lipídica. Media hora antes de su administración se deben sacar de la nevera. La bolsa de la NP no debe permanecer más de 24 horas a temperatura ambiente por lo que se recomienda que el periodo no supere ese tiempo. Por ello, si la NP es recibida horas antes de su administración, se deberían conservar en nevera hasta media hora antes de su infusión1,3.

En la NP se emplean bolsas fotoprotectoras, y los sistemas de infusión vienen protegidos de la luz por sistemas opacos, ya que el oxígeno y la luz son los principales causantes de la degradación de los componentes de la NP, mayoritariamente de vitaminas y lípidos. Para su administración, se deben usar sistemas con filtros de 1,2 micras(µ) en la solución de lípidos y de 0,22 micras (µ) en la de aminoácidos y dextrosas1,4.

En niños menores de dos años, los filtros de NP y lípidos deben ser opacos en su totalidad ya que la exposición a la luz de las NP que contienen aminoácidos y/o lípidos, produce la formación de peróxidos y otros productos de degradación, que pueden dar lugar a reacciones adversas, siendo este riesgo mayor en prematuros debido a sus requerimientos nutricionales más elevados y unas velocidades de administración mucho más lentas5.

 

VÍA DE ADMINISTRACIÓN

Podrán ser de elección vías periféricas o centrales, en dependencia de la solución empleada, los accesos vasculares disponibles, los requerimientos energéticos o la patología a tratar3,6.

Las vías periféricas serán de elección cuando la NP vaya a ser de corta duración, la osmolaridad del preparado no supere los 800-900 mOsm/L y los requerimientos nutricionales sean bajos4,6.

Las vías centrales se emplearán cuando se vaya a administrar la NP durante largos periodos de tiempo y/o su osmolaridad sea mayor. En neonatología estos pueden ser:

  • Catéter umbilical: a través de la vena umbilical en las primeras horas de vida, que deberá retirarse antes de los 14 días y recomendablemente no superar los 7 días, con el fin de evitar complicaciones.
  • Catéter epicutáneo: catéter central de inserción periférica, insertado por el personal de enfermería. Su uso estará indicado cuando la NP va a mantenerse durante un tiempo inferior a 3-4 semanas. Las venas periféricas más utilizadas para este fin son la basílica, la cefálica, la axilar, la safena externa y cualquier vena de la cabeza4,6.

 

CUIDADO DE LOS CATÉTERES DE NUTRICIÓN PARENTERAL:

Sería recomendable, y siempre que sea posible, que se destinará una vía de acceso exclusivamente para la administración de la NP, sin embargo, en neonatología esto puede ser difícil, por ello, si no fuera posible, se destinará una luz a este fin. En el caso de no ser posible, se comprobará la compatibilidad del fármaco con la NP. Esta estará debidamente identificada y no se desconectará ni para extracción de analíticas, ni administración de medicación, aseos o traslados. Además, se utilizarán preferiblemente alargaderas bifurcadas y conectores de seguridad, para disminuir el riesgo de infección1,4,8.

El equipo de infusión, así como los filtros deben cambiarse cada 24 horas. Los conectores de seguridad y alargaderas deben reemplazarse con una frecuencia de 72 horas8.

 

CAMBIO DE LA NUTRICIÓN PARENTERAL:

Previo al cambio de los preparados de NP y/o soluciones lipídicas se realizarán una serie de comprobaciones previas. El contenedor del preparado está identificado con los datos del paciente, la composición de la NP, la fecha de caducidad y la velocidad de infusión, por ello se comprobará la identidad correcta del paciente, la vía de administración (central o periférica), la velocidad de infusión y la caducidad. Si es preciso, se sacará la solución de la bolsa externa protectora con el fin de comprobar estos datos, además, se observarán las características de la solución: color, que no haya posos ni precipitados, antes y durante la infusión, así como al inicio de cada turno2-4.

Antes de iniciar la infusión, se comprobará el acceso venoso, en busca de posibles signos de extravasación, flebitis, inflamación o dolor.

Debido a las bajas velocidades de infusión, pequeños volúmenes y a la necesidad de un control estricto en la infusión, se utilizarán bombas de infusión volumétricas. Se calculará de forma exhaustiva la velocidad de infusión, revisándose regularmente por los profesionales de enfermería3,4.

El profesional que realiza el procedimiento deberá llevar mascarilla quirúrgica de un solo uso, gorro que cubra el cabello totalmente, bata y guantes estériles. El personal que va a colaborar en la administración deberá llevar mascarilla quirúrgica y gorro de un solo uso8 (Ver imagen 1).

  1. Higiene de manos.
  2. Preparación del campo con kit estéril: paño, gasas y guantes estériles.
  3. Desinfección del puerto. Con toallitas impregnadas o gasa mojadas en clorhexidina alcohólica al 2%. Se friccionará 10 veces el conector de seguridad con movimientos circulares, limpiando el conector y la válvula de silicona como si lo exprimiéramos. Se dejará actuar el antiséptico 30-60 segundos.
  4. Lavar previamente la luz con suero fisiológico.
  5. Conectar los equipos con los filtros correspondientes a los conectores de seguridad.
  6. Asegurarse de desclampar los clips. Y, si hay, dejar abiertas las llaves de 3 vías al paso de la solución.
  7. Programar y/o revisar los parámetros de la bomba de infusión.
  8. Iniciar la infusión.

Es importante tener en cuenta que no está recomendado aumentar la velocidad de la infusión de la NP en respuesta a necesidades de líquidos, o debido a problemas de cálculo con la infusión4.

Una vez finalizado el proceso, deberá quedar todo debidamente registrado.

 

CONCLUSIÓN

La administración de la nutrición parenteral en neonatología es un procedimiento que requiere especial vigilancia por parte de enfermería, con el fin de evitar errores de administración, por lo que en las unidades es aconsejable que existan protocolos y guías estandarizadas. Sin embargo, a pesar de la publicación periódica de consensos o protocolos continúa existiendo variabilidad en su pauta, administración y mantenimiento en las diferentes unidades2.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Guía de práctica clínica SENPE/SEGHNP/SEFH sobre nutrición parenteral pediátrica; Nutr Hosp. 2017; 34(3):745-758
  2. Tripiana Rallo M, Montañés Pauls B, Bosó Ribelles V, Ferrando Piqueres R. Formulación de nutrición parenteral neonatal: ¿dónde estamos?. Nutr. Hosp. [Internet]. 2021 Feb [citado 2021 Nov 07] ; 38( 1 ): 11-15. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112021000100011&lng=es. https://dx.doi.org/10.20960/nh.02903.
  3. Segarra O, Redecillas S, Clemente S. Pediátrica Hospitalaria [Internet]. Nutrición pediátrica hospitalaria. 2016. 71–79 p. Available from: https://www.seghnp.org/ sites/default/files/2017-11/guianutricionhosp.pdf
  4. Pérez-Portabella Maristany C, Redecillas Ferreiro SE. Administración de la nutrición parenteral pediátrica. Nutr Hosp. 2017;34:50–52.
  5. Nutrición parenteral en neonatos: proteger de la luz para reducir el riesgo de efectos adversos graves. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Disponible en: https://www.aemps.gob.es/informa/notasinformativas/medicamentosusohumano-3/seguridad-1/nutricion-parenteral-neonatos/
  6. Kolaček S, Puntis JWL, Hojsak I, Braegger C, Bronsky J, Cai W, et al. ESPGHAN/ ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition: Venous access. Clin Nutr. 2018;37(6):2379–91
  7. Uberos Fernández J, Narbona López E, Gormaz Moreno M, Linés Palazón M, Rodríguez Martínez G, Sáenz de Pipaón Marcos M, Couce Pico M.L. Grupo de Nutrición y Metabolismo Neonatal de la SENeo. Nutrición parenteral en el recién nacido prematuro de muy bajo peso. 2017
  8. Catéteres vasculares: Mantenimiento. INBERBAC-Neo

 

ANEXOS

IMAGEN 1: Autoría: Catéteres vasculares: Mantenimiento. INBERBAC-Neo. Imágenes de elaboración propia.