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Mononucleosis infecciosa en paciente pediátrico. Caso clínico.

26 noviembre 2021

AUTORES

  1. Rocío Bravo Adán. Máster en Cuidados Intensivos por la Universidad Católica de Valencia. Máster en urgencias, emergencias y catástrofes por la Universidad CEU de Valencia. Enfermera en el Hospital Obispo Polanco de Teruel.
  2. Eva Negredo Rojo. Máster en Análisis Clínicos por la Universidad de Valencia. Enfermera en el Hospital Obispo Polanco de Teruel.
  3. Miriam Bellés Aranda. Máster Universitario en Deterioro de la Integridad Cutánea, Úlceras y Heridas. Máster en Integración en cuidados y resolución de problemas clínicos en enfermería. Enfermera en Centro Asistencial el Pinar de Teruel.
  4. Ana María Sangüesa Lacruz. Experto Universitario en el embarazo, parto y puerperio para enfermería. Experto Universitario en cuidados pediátricos para enfermería por la Universidad Antonio de Nebrija. Enfermera en el Hospital San José de Teruel.

 

RESUMEN

La mononucleosis infecciosa (MI) es una enfermedad sistémica producida en el 90% de ocasiones por el virus de Epstein-Barr (VEB) y que infecta al 95% de la población. Se caracteriza por: fiebre, adenomegalias, faringoamigdalitis y, ocasionalmente, esplenomegalia y exantema, especialmente tras la toma de ampicilina. Otros gérmenes (citomegalovirus, toxoplasma, rubéola y VIH) también pueden ocasionar sintomatología similar, son los llamados “síndromes mononucleósicos”1. Si bien la mononucleosis infecciosa puede afectar a cualquier individuo con independencia de su edad, la mayoría de los casos se observan en adolescentes y adultos jóvenes. Los niños se hacen susceptibles de padecer esta infección tan pronto como desaparecen los anticuerpos maternos. En general, se admite que la mononucleosis infecciosa es una enfermedad propia de personas jóvenes. Por el contrario, en ciudades con altos grados de higiene, así como en los países desarrollados, la infección se retrasa y las mayores prevalencias se registran en el grupo poblacional correspondiente a adultos jóvenes2. Clínicamente hay que destacar la existencia de un período de incubación que oscila entre tres y siete semanas, período que puede prolongarse hasta los 50 días. La duración de la fase sintomática oscila entre dos y cuatro semanas. En niños de menos de cinco años la infección suele ser asintomática, aunque cuando la enfermedad afecta a niños de más edad y a adolescentes, es posible la aparición de síntomas. La tríada clásica: fiebre, que puede ser persistente, con una duración de 10 a 14 días, faringitis (faringe eritematosa con exudado puntáceo, gris) muy dolorosa y adenopatías cervicales posteriores, occipitales, retroauriculares, etc. de carácter inflamatorio. Otros síntomas y signos que también pueden aparecer son los siguientes: malestar general, cefalea, dolor abdominal, náuseas y vómitos, esplenomegalia, hepatomegalia, exantema e ictericia. Cuando la mononucleosis infecciosa aparece en la edad adulta, presenta unas características propias, entre las que destaca la presencia de fiebre como síntoma más habitual; la linfadenopatía y la faringitis aparecen sólo en el 50% de los casos. La ictericia, al igual que la hepatomegalia, aparece con mayor frecuencia en pacientes adultos. En lo que respecta al comienzo del proceso, éste puede iniciarse de forma abrupta, aunque lo más usual es que aparezcan síntomas prodrómicos que incluyen febrícula, escalofríos, diaforesis, anorexia y malestar. La sintomatología característica, que aparece tras el período prodrómico, habitualmente empeora durante las 2-3 semanas que siguen a la aparición de los primeros síntomas; durante este período la infección es también más contagiosa3.

 

PALABRAS CLAVE

Mononucleosis infecciosa, infección.

 

ABSTRACT

Infectious mononucleosis (IM) is a systemic disease caused in 90% of cases by the Ebstein-Barr virus (EBV) and infecting 95% of the population. It is characterized by fever, adenomegaly, pharyngotonsillitis and occasionally splenomegaly and exanthema, especially after taking ampicillin. Other germs (cytomegalovirus, toxoplasma, rubella and HIV) can also cause similar symptoms, the so-called “mononucleosis syndromes”1. Although infectious mononucleosis can affect any individual regardless of age, most cases are seen in adolescents and young adults. Children become susceptible to this infection as soon as maternal antibodies disappear. It is generally accepted that infectious mononucleosis is a disease of young people. On the contrary, in cities with high levels of hygiene, as well as in developed countries, infection is delayed and the highest prevalence are recorded in the population group corresponding to young adults2. Clinically, there is an incubation period of between three and seven weeks, which can last up to 50 days. The duration of the symptomatic phase ranges from two to four weeks. In children under five years of age the infection is usually asymptomatic, although when the disease affects older children and adolescents, symptoms are possible. The classic triad: fever, which may be persistent, lasting 10 to 14 days, very painful pharyngitis (erythematous pharynx with punctate, gray exudate) and inflammatory posterior cervical, occipital, retroauricular, etc. lymphadenopathy. Other symptoms and signs that may also appear are the following: general malaise, headache, abdominal pain, nausea and vomiting, splenomegaly, hepatomegaly, exanthema and jaundice. When infectious mononucleosis appears in adulthood, it presents its own characteristics, among which fever is the most common symptom; lymphadenopathy and pharyngitis appear in only 50% of cases. Jaundice and hepatomegaly occur more frequently in adult patients. The onset of the process can be abrupt, although prodromal symptoms including fever, chills, diaphoresis, anorexia and malaise are more common. The characteristic symptomatology, which appears after the prodromal period, usually worsens during the 2-3 weeks following the appearance of the first symptoms; during this period the infection is also more contagious3.

 

KEY WORDS

Infectious mononucleosis, infections.

 

DESCRIPCIÓN DEL CASO

Niña de 14 años que acude a urgencias hospitalarias por clínica en domicilio de fiebre, odinofagia, astenia y cefalea. Previamente ha acudido a su centro de salud hace 5 días por fiebre y odinofagia y pautar tratamiento antibiótico, antipiréticos y antiinflamatorios, pero no nota mejoría. No presenta náuseas, ni vómitos, pero la madre comenta que no ha comido prácticamente nada en las últimas 24 horas a causa del dolor de garganta al tragar y ha empezado dolor abdominal que antes no tenía.

Antecedentes personales: no refiere.

Antecedentes quirúrgicos: IQ apendicitis con 8 años.

Alergias medicamentosas: No conocidas.

Tratamiento habitual: No.

Tratamiento actual que está tomando en domicilio desde hace 5 días: Ibuprofeno 400mg c/8horas, amoxicilina 500 mg c/8h. Enjuague bucal tras las comidas.

Exploración general:

  • Paciente consciente, orientada, colaboradora y algo nerviosa.
  • TA: 110/60, FC: 115x´, Sat.O2: 95% (basal), Temp:38,5ºC, peso: 55 kg.
  • Auscultación cardiaca: normal.
  • Auscultación pulmonar: Normoventilación.
  • Abdomen: blando, depresible. Peristaltismo conservado. Doloroso a la palpación en hipocondrio izquierdo con bazo palpable inflamado.
  • Garganta muy inflamada, enrojecida y con placas blancas en ambas amígdalas.
  • Otoscopia normal.
  • Signos meníngeos negativos.
  • Inflamación de ganglios linfáticos en la palpación del cuello.

Pruebas complementarias:

  • ECG: Ritmo sinusal normal.
  • PCR COVID: negativo.
  • Analítica sanguínea: leucocitos: 13, linfocitos: 69.6, neutrófilos: 37.4, plaquetas: 160, transaminasas: 43, hemoglobina: 13, hematocrito: 39.
  • Serología: Citomegalovirus IgM, IgG negativo, Anti-VIH negativo, Anti-VHC negativo, Anti-HBc negativo, Anti-HBs 30.27, Rubeola IgG positivo, Epstein-Barr IgM positivo.
  • Ecografía abdominal: Hígado de estructura y morfología normal. Se identifican adenopatías de tamaño no patológico. Se aprecia esplenomegalia con diámetro longitudinal aproximado de 13,5 cm. Resto tamaño y forma normal. No hay masas, colecciones o líquido libre en cavidad abdominopélvica.

Se decide ingreso en planta.

 

PLAN DE ACTUACIÓN DE ENFERMERÍA:

  • 00002. Desequilibrio nutricional por defecto r/c estomatitis u otras afecciones bucales m/p observación de incapacidad para ingerir alimentos. NOC: Estado nutricional. Ingestión alimentaria y de líquidos. NIC: Monitorización de líquidos. Monitorización nutricional.
  • 00004. Riesgo de infección r/c alteración de las defensas. NOC: estado infeccioso. NIC: Control de las infecciones. Análisis de la situación de salud.
  • 00007. Hipertermia r/c enfermedades m/p elevación de la temperatura corporal por encima de los límites normales. NOC: Termorregulación. NIC: Monitorización de los signos vitales. Regulación de la temperatura. Tratamiento de la fiebre.
  • 00132. Dolor agudo r/c agentes lesivos biológicos m/p cambio en el apetito y en la ingesta y respuesta positiva a la palpación. NOC: Control del dolor. NIC: Manejo del dolor. Apoyo emocional. Administración de analgésicos. Manejo de la medicación.
  • 00146. Ansiedad r/c amenaza de cambio en el estado de salud m/p dolor y aumento de la frecuencia del pulso. NOC: Autocontrol de la ansiedad. NIC: Disminución de la ansiedad. Escucha activa. Asesoramiento. Potenciación de la seguridad.

 

CONCLUSIONES

La paciente es atendida en urgencias hospitalarias del centro de salud. Tras 5 días sin notar mejoría con el tratamiento pautado acuden a urgencias hospitalarias, donde se le realizan diferentes pruebas y se decide su ingreso hospitalario para recibir rehidratación y tratamiento por vía intravenosa y ver su evolución. Se le cambia el tratamiento y se le pautan analgésicos, antitérmicos, corticoides, sueroterapia y antibiótico.

Es importante valorar el estado de la paciente a lo largo del día, comprobar que el dolor va disminuyendo y así consiga tener aumento de la ingesta, comprobar que la fiebre vaya bajando a lo largo de su estancia en el hospital y valorar que el tratamiento aplicado está haciendo efecto.

Es importante hablar con la paciente, explicarle el proceso de su enfermedad y el tratamiento que va a recibir y por qué tiene que permanecer unos días en reposo para así disminuir su ansiedad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Martín J, Lázaro J. Mononucleosis infecciosa en la infancia. Pediatr. Integral. 2014; XVIII(3): 141-152.
  2. López M, Fuentes MD, Sabanza M, Ciprián G, Jiménez B, Miguel AC. La enfermedad del beso: mononucleosis infecciosa. Revista Sanitaria de Investigación. 2021; 2(9).
  3. Gómez AM. Mononucleosis infecciosa. Revisión y actualización. Farmacia profesional. 2009; 23(1): 48- 51.