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Matutinidad y vespertinidad entre hombres y mujeres de entre 40 y 60 años.

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21 abril 2021

AUTORES

  1. José Antonio Ortín Clavería. Grado de Fisioterapia, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza
  2. Lorena Cartiel Marina. Grado en Fisioterapia, Hospital Royo Villanova, Zaragoza.
  3. María Onieva Martín. Grado de Trabajo Social, C.S. Sagasta, Zaragoza.
  4. Estela Meléndez Sánchez. Grado en Enfermería, Hospital Clínico Universitario, Lozano Blesa, Zaragoza.
  5. Ainhoa Bartumeus Bartolomé. Licenciada en Psicología, C.S. San José Norte, Zaragoza.
  6. Francisco Javier Monserrat Cantera. Grado de Fisioterapia, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN: La matutinidad se caracteriza porque las personas encuentran su “mejor momento” por la mañana, les gusta levantarse temprano y son más activos durante las primeras horas de la jornada. A medida que avanza el día tienden a encontrarse cada vez más cansados por lo que necesitan acostarse temprano.

 

La vespertinidad se caracteriza porque las personas encuentran su “mejor momento” por la tarde, les resulta muy difícil madrugar y se encuentran más cansadas por la mañana. Su activación aumenta a medida que avanza el día, encontrándose en su mejor momento hacia el final de la tarde, por lo que suelen trasnochar.

 

OBJETIVOS: Evaluar la relación que se establece entre las personas vespertinas y matutinas según el sexo, la variación de temperatura entre primera hora de la mañana y última hora del día y la diferencia de horas de sueño entre personas de diferente edad (40-49 años y 50-60 años).

 

METODOLOGÍA: Se trata de un diseño experimental en el que se seleccionan 30 sujetos. Se miden distintas variables: cualitativas nominales, cuantitativas continuas y cuantitativa discreta.

 

RESULTADOS: La mayoría de hombres (68,8%) y mujeres (71,4%) son matutinos, siendo similares (sólo 2,6% de diferencia) el porcentaje de mujeres matutinas que el de hombres (y por consiguiente similar el porcentaje de hombres vespertinos y mujeres).

 

CONCLUSIONES. El número de horas de sueño que duermen los de la década de los 40 y 50 es significativamente diferente; los de entre 40-49 años duermen menos horas que los de entre 50 y 60 años. El porcentaje de mujeres y hombres matutinos no difiere significativamente; el porcentaje de mujeres matutinas es similar al de hombres.

 

PALABRAS CLAVE

Ritmo circadiano, higiene del sueño, envejecimiento saludable.

 

ABSTRACT

INTRODUCTION: The morning is characterized by the fact that people find their “best moment” in the morning, they like to get up early and are more active during the first hours of the day. As the day progresses they tend to get more and more tired so they need to go to bed early.

 

Evening is characterized by the fact that people find their “best moment” in the afternoon, it is very difficult for them to get up early and they are more tired in the morning. Their activation increases as the day progresses, being at their best towards the end of the afternoon, so they tend to stay up late.

 

OBJECTIVES: To assess the relationship established between people in the evening and in the morning according to sex, the variation in temperature between the first hour of the morning and the last hour of the day, and the difference in sleep hours between people of different ages (40-49 years and 50 -60 years).

 

METHODOLOGY: It is an experimental design in which 30 subjects are selected. Different variables are measured: nominal qualitative, continuous quantitative and discrete quantitative

 

RESULTS: The majority of men (68.8%) and women (71.4%) are in the morning, the percentage of morning women being similar (only 2.6% difference) to that of men (and therefore similar the percentage of men evenings and women)

 

CONCLUSIONS: The number of hours of sleep that people in their 40s and 50s get is significantly different; those between 40-49 years old sleep fewer hours than those between 50 and 60 years old. The percentage of morning women and men does not differ significantly; the percentage of morning women is similar to that of men.

 

KEY WORDS

Circadian rhythm, sleep hygiene, healthy aging.

 

INTRODUCCIÓN

La matutinidad1 se caracteriza porque las personas encuentran su “mejor momento” por la mañana, les gusta levantarse temprano y son más activos durante las primeras horas de la jornada. A medida que avanza el día tienden a encontrarse cada vez más cansados por lo que necesitan acostarse temprano2.

 

La vespertinidad1 se caracteriza porque las personas encuentran su “mejor momento” por la tarde, les resulta muy difícil madrugar y se encuentran más cansadas por la mañana2. Su activación aumenta a medida que avanza el día, encontrándose en su mejor momento hacia el final de la tarde, por lo que suelen trasnochar2.

 

Además, existen personas intermedias que son aquellas que no muestran una preferencia específica ni por la mañana ni por la tarde y en este grupo puede encuadrarse la mayor parte de la población.

 

En la última década son muchos los estudios que relacionan estos cronotipos en la edad infantil o adolescente con variables como el rendimiento académico o la salud, pero escasos en lo referente a edad adulta. En una sociedad matutina que parece valorar a los grandes madrugadores ya que los horarios laborales suelen comenzar temprano por la mañana, se pretende llenar un vacío metodológico en este aspecto, relacionando un aspecto tan importante como la matutinidad/vespertinidad con variables como el sexo, el número de horas de sueño o la variación de temperatura a lo largo del día3,4,5.

 

Hay muchos estudios que valoran muchos más factores que pueden actuar sobre una mayor prevalencia a un cronotipo u otro que varían desde la “hipótesis ambiental”6 con el tipo de clima, temperatura del lugar, horario de salida / puesta del sol y latitud o tipo de dieta como la mediterránea y cómo actúa el aceite de oliva propio de la misa como moduladores de los genes del reloj circadiano7.

 

OBJETIVOS

Evaluar la relación que se establece entre las personas vespertinas y matutinas según el sexo (masculino o femenino), la variación de temperatura entre primera hora de la mañana y última hora del día y la diferencia de horas de sueño entre personas de diferente edad (40-49 años y 50-60 años).

 

Para ello establecemos las siguientes hipótesis científicas:

  • El número de horas de sueño que se duerme en la década de los 40 años es mayor que en la década de los 50.
  • El porcentaje de mujeres matutinas es mayor que el de hombres.
  • La temperatura corporal a primera hora de la mañana es menor que a última hora de la tarde.

 

METODOLOGÍA

Diseño experimental: Se seleccionan 30 sujetos, entre los que se encuentran 14 mujeres y 16 hombres de edad comprendida entre 40 y 60 años. En la primera quincena de mayo se les pasa un cuestionario durante una semana para valorar la vespertinidad y matutinidad, midiendo variables cualitativas nominales a escala nominal (sexo y matutinidad/vespertinidad) y variables cuantitativas, dos continuas a nivel de razón (temperatura axilar a primera y última hora del día y horas de sueño excluyendo la siesta) y una tercera discreta a nivel de razón (edad). También se deben rellenar datos genéricos como el peso, la estatura, tipo de alimentación y si es fumador o no.

 

El cuestionario se centra en 19 preguntas1 relacionadas con la matutinidad y la vespertinidad en las que se valora aspectos tales como la preferencia a levantarse más temprano o más tarde, cuándo se realiza la mayor actividad laboral, el nivel de cansancio en relación a la mañana y la tarde o el momento de bienestar a lo largo del día. Con los datos se realiza un análisis descriptivo de cada variable. Se procesa en SPSS para poder decidir qué hipótesis se rechazaba y cuál era la verdadera y realizar gráficos.

 

El software utilizado fue SPSS Statistics versión 21.

 

Tratamiento estadístico: Se realiza la prueba T para dos muestras independientes (previa prueba de normalidad Shapiro-Wilk) para valorar el primer objetivo, la prueba Chi-cuadrado inferencial (previa tabla de contingencias) para el segundo y la prueba T para dos muestras relacionadas (previa prueba de normalidad Shapiro-Wilk) para el tercero de los objetivos. En todas ellas se utiliza un nivel de confianza del 95% (α=0,05).

 

RESULTADOS

Adjuntamos la tabla de resultados sobre los que se desarrolla este apartado en el anexo I.

 

El perfil típico del grupo seleccionado es varón de 49,37años (±6,66 años), con una temperatura a primera hora de la mañana de 35,99° (±0,33°) y de 36,23° (±0,32°) a última hora de la tarde, un descanso de 6,62 (±0,78) horas de sueño y cronotipo matutino.

 

Se observa poca variabilidad en el número de horas de sueño de ambos grupos, siendo ligeramente superior (0,66 horas) lo que duermen los pacientes en la década de los 40 (6,93 ± 0,63 horas) frente a los de la década de los 50 (6,27 ± 0,81 horas). Realizada la prueba T el valor del estadístico es de 2,498 (p=0,019). Como p<0,05 se rechaza H0.

 

Al analizar la diferencia de sueño entre 40-49 años y 50-60 años, ejecutamos la prueba de normalidad previamente a la prueba T para dos muestras independientes, tomando el valor estadístico y la significación de Shapiro-Wilk al tratarse de una muestra pequeña.

 

Así mismo, la mayoría de hombres (68,8%) y mujeres (71,4%) son matutinos, siendo similares (sólo 2,6% de diferencia) el porcentaje de mujeres matutinas que el de hombres (y por consiguiente similar el porcentaje de hombres vespertinos y mujeres). Al realizar la prueba Chi cuadrado se obtiene un valor estadístico de 0,026 (p=1). Como p>0,05 no se rechaza H0.

 

Se comprueba si la diferencia entre matutinidad y vespertinidad entre hombres y mujeres es significativa. Al tratarse de una variable cualitativa se realiza la prueba de normalidad y al cumplir los requisitos se ejecuta la prueba Chi-cuadrado. En ella se cumple que el porcentaje de carillas con frecuencias esperadas menores que 5 no supera el 20% y que la frecuencia esperada mínima es mayor que uno.

 

Además, se observa que la temperatura media a primera hora de la mañana (35’9°) es menor que a última hora de la tarde (36’2°). También se observa que hay muy poca variabilidad en ambos grupos (CV 1ª hora= 0’93 % y CV última hora=0’89%). Como p= 0,000 (< 0’05) se rechaza H0. Se comprueba si hay diferencia de temperatura a primera hora de la mañana y última hora del día. Al ser una variable cuantitativa se realiza la prueba de normalidad previamente a la prueba T para dos muestras relacionadas.

 

CONCLUSIONES

Los resultados aprueban la primera y última de las hipótesis científicas sujetas a estudio y rechazan la segunda. El número de horas de sueño que duermen los de la década de los 40 y 50 es significativamente diferente; los de entre 40-49 años duermen menos horas que los de entre 50 y 60 años. El porcentaje de mujeres y hombres matutinos no difiere significativamente; el porcentaje de mujeres matutinas es similar al de hombres. La temperatura corporal a primera hora de la mañana y última hora del día es significativamente diferente. La temperatura a última hora es mayor que la primera. Sin embargo, realizado dicho estudio y debido al tamaño reducido de la muestra no se pueden establecer resultados estadísticos concluyentes que podamos extrapolar a poblaciones mayores.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Psychology Today. 2021. Morning Person or Evening Person? It’s Time to Find Out. [online] Available at: <https://www.psychologytoday.com/us/blog/fulfillment-any-age/201209/morning-person-or-evening-person-its-time-find-out> [Accessed 28 February 2021].
  2. Díaz Morales JF, Aparicio García M. RELACIONES ENTRE MATUTINIDAD-VESPERTINIDAD Y ESTILOS DE PERSONALIDAD. An. psicol. [Internet]. 1 de julio de 2003 [citado 28 de febrero de 2021];19(2):247-56. Disponible en: https://revistas.um.es/analesps/article/view/27751
  3. Evans DS, Snitker S, Wu SH, Mody A, Njajou OT, Perlis ML, Gehrman PR, Shuldiner AR, Hsueh WC. Habitual sleep/wake patterns in the Old Order Amish: heritability and association with non-genetic factors. Sleep. 2011 May 1;34(5):661-9. doi: 10.1093/sleep/34.5.661. PMID: 21532960; PMCID: PMC3079946.
  4. Curtis, J., Burkley, E. and Burkley, M., 2014. The Rhythm Is Gonna Get You: The Influence of Circadian Rhythm Synchrony on Self-Control Outcomes. Social and Personality Psychology Compass, 8(11), pp.609-625.
  5. Koukkari W, Sothern R. Introducing Biological Rhythms. Dordrecht: Springer Science+Business Media, Inc.; 2006.
  6. Randler, Christoph y Arash Rahafar. “La latitud afecta la mañana-tarde: evidencia de la hipótesis del medio ambiente basada en una revisión sistemática”. Informes científicos vol. 7 39976. 3 de enero de 2017, doi: 10.1038 / srep39976
  7. Herrera-Marcos LV, Lou-Bonafonte JM, Arnal C, Navarro MA, Osada J. Transcriptomics and the Mediterranean Diet: A Systematic Review. Nutrients. 2017 May 9;9(5):472. doi: 10.3390/nu9050472. PMID: 28486416; PMCID: PMC5452202.

 

ANEXO

ANEXO I: Datos recogidos en el estudio: