Type to search

Lesión del quiste de Baker. Diagnóstico y tratamiento.

14 noviembre 2021

AUTORES

  1. María Sanmartín Xifré. Fisioterapeuta Diputación General de Aragón.
  2. Mónica Ferrer Gracia. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.
  3. Alaitz Saiz Ferrer. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.
  4. Raúl Fernández Peñarroya. Fisioterapeuta Globalitè fisioterapia.
  5. Laura María Cuadra Giménez. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud.
  6. María de las Mercedes Díez Angulo. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.

 

RESUMEN 

El quiste de Baker o quiste poplíteo es una afectación que se localiza en la zona posterior de la rodilla (hueco poplíteo), producida por una acumulación de líquido sinovial, esa acumulación se produce al debilitarse la membrana sinovial.

Puede producirse por diversas patologías asociadas a la rodilla, con o sin existencia de dolor, además de bloqueos de rodilla en rangos articulares.

Existen diferentes variantes de tratamientos, terapia médica, terapia farmacológica y fisioterapia. Por lo que, en la actualidad, el tratamiento es una combinación de todos ellos.

 

PALABRAS CLAVE

Quiste de Beker, fisioterapia, tratamiento.

 

ABSTRACT

Baker’s cyst or popliteal cyst, is an affectation that is located in the posterior area of the knee (popliteal fossa), produced by an accumulation of synovial fluid; this accumulation occurs when the synovial membrane is weakened.

It can be caused by various pathologies associated with the knee, with or without the existence of pain, in addition to knee locks in joint ranges.

There are different variants of treatments, medical therapy, drug therapy and physical therapy. So, at present, treatment is a combination of all of them.

 

KEY WORDS

Beker´s cyst, physiotherapy, treatment.

 

INTRODUCCIÓN

La articulación de la rodilla1 es la articulación más grande del cuerpo, y una de las más complejas. Soporta la mayor parte del peso del cuerpo en bipedestación.

Esta articulación dispone de más de doce bolsas serosas que amortiguan las fricciones. Las principales son: Bolsas serosa prerrotuliana, bolsa serosa de la pata de ganso y bolsa serosa poplítea, es de esta de la cual vamos a tratar.

El quiste de Baker, es una acumulación de líquido sinovial, procedente de la cápsula articular, al debilitarse la membrana sinovial, localizándose en la bursa gastrocnemio- semitendinoso2, detrás de la rodilla con un fácil acceso del líquido extravasándose desde el espacio intra-articular a la zona posterior de la misma.

La gran mayoría de los casos de estos quistes se producen por patología en la articulación de la rodilla, la cápsula articular reacciona defendiéndose produciendo mayor cantidad de líquido.

Alguna de las causas de la aparición de estos quistes, son: debidos a procesos inflamatorios o degenerativos como: artrosis y artritis de rodilla, lesión o rotura de menisco, rotura del ligamento cruzado anterior, desgaste del cartílago articular y enfermedades reumáticas. Estas pueden aparecer a cualquier edad.

 

Las manifestaciones clínicas, pueden ser diversas:

Lo más frecuente en un quiste de Baker, es que no se produzca dolor (el quiste por si no duele) y solo se note un bulto detrás de la rodilla. El tamaño puede ir variando durante el día, si aumenta extremadamente es cuando puede ser doloroso. Cuando la presión se acumula, el líquido protruye hacia la parte posterior de la rodilla y puede ocasionar dolor, inflamación, o incluso la imposibilidad de extender por completo la rodilla (rango de movimiento limitado) o hasta incluso rigidez.

Algunas veces el quiste puede romperse y causar dolor, inflamación y hematoma en la parte posterior de la rodilla y el gemelo. Hay que saber diferenciar si el dolor o la inflamación es producida por el quiste o por un coágulo de sangre (trombosis venosa profunda3) podría dar clínicas similares. Por eso es importante realizar una correcta exploración y un estudio diagnóstico con pruebas complementarias: ecografía de la zona o RM4 de la rodilla.

El tratamiento con métodos conservadores ha resultado ser la técnica más correcta, aunque en casos difíciles de tratar, puede practicarse la intervención quirúrgica, pero con un alto número de complicaciones. Por lo que, en la actualidad, el tratamiento casi siempre es conservador4, mediante la actuación de la fisioterapia.

 

Utilizaremos diferentes técnicas que engloban:

  • Terapia manual en toda la musculatura posterior de la rodilla (isquiotibiales, gemelos, soleo y poplíteo, para reducir la tensión, disminuir dolor y drenaje).
  • Estiramientos pasivos y suaves de dicha musculatura.
  • Electroanalgesia: T.E.N.S 20 minutos.
  • Crioterapia 10 minutos para elevar el umbral del dolor.
  • Vendaje kinesiotaping para drenar.

En otras ocasiones, cuando la fisioterapia no resuelve la sintomatología, es necesario extirpar el Quiste de Baker, se pueden realizar diferentes intervenciones quirúrgicas5 practicadas por médicos traumatólogos; extirpación por cirugía, en la que se analizara o la realización de una infiltración local de metotrexanato6,7.

 

OBJETIVO

El objetivo del presente artículo es profundizar respecto a la patología del Quiste de Baker y en las líneas de tratamiento de este.

 

MÉTODO

Se ha realizado una búsqueda bibliográfica en las siguientes bases de datos: Pubmed y Google Scholar, introduciendo los siguientes términos: “Baker´s cyst” y “treatment”.

Se establecieron como criterios de inclusión la disponibilidad del texto completo y gratuito; y que estuvieran escritos en inglés o castellano.

 

RESULTADOS

En estos pacientes el tratamiento es bastante complejo, hay que valorar la complejidad de la lesión y por qué se ha producido. El tratamiento está determinado por la evolución del proceso con diferentes métodos conservadores, quirúrgicos como antiinflamatorios.

Lo más importante es saber si el dolor o la hinchazón son causados por un quiste de Baker, por un coágulo de sangre o TVP (Trombosis venosa profunda), aneurisma o tumor ya que todos pueden tener una similitud clínica. Esto se debe tener muy en cuenta ya que puede llevar a un diagnóstico erróneo.

Dentro de los riesgos que siempre conlleva una intervención quirúrgica, primero tendremos que realizar un tratamiento conservador y si con este no se produce una mejoría de la lesión, se realizaría una infiltración local con metotrexanato6,7, y por último la intervención quirúrgica con resección del quiste.

 

CONCLUSIÓN

El quiste de Baker es una patología molesta y dolorosa si no se trata adecuadamente. La lesión capsular es la principal causa, está provocada por múltiples y diversas patologías.

El tratamiento con métodos conservadores ha resultado ser la técnica más correcta, aunque en casos difíciles de tratar, puede practicarse la intervención quirúrgica8 pero con un alto número de complicaciones. Por lo que, en la actualidad, el tratamiento casi siempre es conservador, mediante la actuación de la fisioterapia.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sobotta. Atlas anatomía humana.Tomo 2, sección 4, Miembro inferior, 21ªEd. Panamericana, R. Putz, R. Pabst.
  2. Baker’s Cyst: Diagnostic and Surgical Considerations. Todd J Frush Frank R Noyes , 2015 Jul;7(4):359-65. https://doi.org/10.1177/1941738113520130
  3. Popliteal aneurysm simulating a Baker’s cyst in a patient with rheumatoid arthritis: a case presentation.Concepción Chalmeta Verdejo Juan José Alegre SanchoJosé Andrés Román IvorraJosé Ivorra Cortes. Revista Reumatología Clínica. DOI: 10.1016/S2173-5743(11)70026-0.
  4. Popliteal Cysts, Herman AM, Marzo JM.: A Current Review. Orthopedics. 2014;37(8):e678-84.
  5. Zhou X, Li B, Wang J, Bai L. Surgical treatment of popliteal cyst: a systematic review and meta-analysis. J Orthop Surg Res. 2016;1–9.
  6. Hofmann-González F, Hernández-Díaz C, Solano-Ávila C, López-Reyes AG, Peña-Ayala A, Pineda-Villaseñor. Giant Baker’s cyst treated with intralessional methotrexate. C.Cir Cir. 2013 Jan-Feb;81(1):64-8.
  7. Diagnostic accuracy of physical examination of the knee in rheumatoid arthritis: clinical and ultrasonographic study of joint effusion and BakerÕs cyst.
  8. Alfredo Chávez-López M, Naredo E, Carlos Acebes-Cachafeiro J, de Miguel E, Cabero F, Sánchez-Pernaute O, Jiménez-Palop M, Javier Aceves-Ávila F.Reumatol Clin. 2007 May;3(3):98-100. doi: 10.1016/S1699-258X(07)73675-6. Epub 2008 Dec 29.
  9. Smith BJ, Beatty TM, Freedman KB. Popliteal Cysts. JBJS Reviews. 2020;8(3):1–10.

 

 

 

.