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La suplementación de Omega-3 en la Esclerosis múltiple.

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14 mayo 2021

AUTORES

  1. Bárbara Ruiz Ondiviela. Enfermera. Planta de Neurología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Julia Gargallo Cuartielles. Enfermera. Urgencias. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Sara Mallén García. Enfermera. Atención continuada. Sector Alcañiz.
  4. Teresa Delgado Carcavilla. Enfermera. Planta de Neurología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Natalia Hernández Rodríguez. Enfermera. Planta de Neurología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Sheila Martínez Fernández. Enfermera. Planta de Medicina Interna. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Introducción. La Esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune que afecta al sistema nervioso, degradando las vainas de mielina. La calidad de la dieta en estos pacientes es un factor a tener en cuenta para prevenir las recaídas. Los ácidos grasos omega-3 desempeñan un papel crucial en la función normal del cerebro y el sistema nervioso central.

Objetivo. Realizar una búsqueda bibliográfica sobre la suplementación de ácidos grasos poliinsaturados omega en la esclerosis múltiple.

Material y método. Se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos, internacionales, como PubMed y Cochrane, entre los años 2005-2020 y en ensayos clínicos.

Resultados. Se observó una disminución en las recaídas y mejora de la calidad de vida.

Discusión. Hasta el momento, no existe una indicación clínica eficaz para aplicar la suplementación dietética como tratamiento complementario frente a la sintomatología de la EM.

Conclusión. Se concluye que varios suplementos dietéticos pueden disminuir la inflamación y la fatiga, aumentando también la tolerancia a la autoinmunidad en pacientes con EM y mejorando así la calidad de vida y la esperanza de vida.

 

PALABRAS CAVE

Esclerosis múltiple, dieta, omega-3, calidad.

 

ABSTRACT

Introduction. Multiple Sclerosis (MS) is an autoimmune disease that affects the nervous system, degrading the myelin sheaths. The quality of the diet in these patients is a factor to take into account to prevent relapses. Omega-3 fatty acids play a crucial role in normal brain and central nervous system function.

Objective. Carry out a literature search on omega polyunsaturated fatty acid supplementation in multiple sclerosis.

Material and method. A bibliographic search was carried out in international databases, such as PubMed and Cochrane, between the years 2005-2020 and in clinical trials.

Results. A decrease in relapses and an improvement in quality of life were observed.

Discussion. To date, there is no effective clinical indication for applying dietary supplementation as a complementary treatment for the symptoms of MS.

Conclusion. It is concluded that various dietary supplements can reduce inflammation and fatigue, also increasing tolerance to autoimmunity in MS patients and thus improving quality of life and life expectancy.

 

KEY WORDS

Multiple sclerosis, diet, omega-3, quality.

 

INTRODUCCIÓN

La Esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune que afecta al sistema nervioso, degradando las vainas de mielina1. Afecta más a mujeres que a hombres. Se inicia entre los 20 y 40 años, aunque puede aparecer a cualquier edad2. La enfermedad puede manifestarse mediante fatiga, problemas de visión por daños en el nervio óptico o en los músculos oculares, hormigueo en las extremidades o dolor. Existen factores que predisponen a la aparición de la EM como son el tabaquismo3, la obesidad infatil4, infecciones víricas5, baja calidad de la dieta6 o aporte insuficiente de vitamina D6.

La prevención o la corrección del estilo de vida, hábitos higiénico-dietéticos y la vitamina D, son factores modificables que tienen como resultado el retaso de la progresión de los síntomas de la enfermedad7.

La calidad de la dieta en estos pacientes es un factor a tener en cuenta para prevenir las recaídas, así como existe un tratamiento farmacológico para la EM, que consiste en minimizar las recaídas y prevenir la fatiga. Y, a su vez, la fisioterapia ayuda con los problemas motores propios de la enfermedad8.

Los ácidos grasos omega-3 son ácidos grasos esenciales, es decir, no se pueden sintetizar y son componentes esenciales de la dieta humana para la salud. Estos ácidos se encuentran en grandes cantidades en el pescado y el marisco, especialmente en el pescado azul, y en algunas plantas, sobre todo en la linaza. Los ácidos grasos omega-3 desempeñan un papel crucial en la función normal del cerebro y el sistema nervioso central. Además, se ha considerado que la deficiencia de ω-3 aumenta la susceptibilidad al daño de la mielina7.

El ácido docosahexaenoico está presente en alta concentración en el cerebro, pero sus niveles disminuyen en pacientes con esclerosis múltiple. Tanto el ácido eicosapentanoico como el ácido docosahexaenoico tienen propiedades antiinflamatorias, antitrombóticas e inmunomoduladoras. También ejercen una serie de efectos neuroprotectores y tienen un valor terapéutico en varias enfermedades neurológica9.

Recientemente, ha sido de interés el tratamiento dietético después del diagnóstico de EM, ya que mejora el estado psicológico, la sintomatología y la esperanza de vida.

 

OBJETIVO

Realizar una búsqueda bibliográfica sobre la suplementación de ácidos grasos poliinsaturados omega en la esclerosis múltiple.

 

METODOLOGÍA

Para llevar a cabo este estudio se realizó una búsqueda bibliográfica en bases de datos, internacionales, como PubMed y Cochrane, entre los años 2005-2020 y en ensayos clínicos. Mediante la búsqueda:

(“multiple sclerosis”[MeSH Terms] OR (“multiple”[All Fields] AND “sclerosis”[All Fields]) OR “multiple sclerosis”[All Fields]) AND (“fatty acids, omega-3″[MeSH Terms] OR (“fatty”[All Fields] AND “acids”[All Fields] AND “omega-3″[All Fields]) OR “omega-3 fatty acids”[All Fields] OR “omega 3″[All Fields]) AND ((“diet”[MeSH Terms] OR “diet”[All Fields]) AND quality[All Fields])

 

RESULTADOS

En la búsqueda realizada se encontraron 4 estudios que solo trataban de la suplementación de omega 3.

En el estudio de Jelinek et al. (2013) se llevó a cabo un ensayo clínico en el cual el objetivo fue determinar si había una asociación entre el consumo de pescado y la suplementación con omega 3 y la calidad de vida, la discapacidad y la actividad de la enfermedad para las personas con EM. Se observó que las personas que consumían pescado con más frecuencia y aquellos que tomaban suplementos de omega 3 tenían una calidad de vida significativamente mejor, en todos los dominios, y menos discapacidad. Para el consumo de pescado, hubo una clara relación dosis-respuesta para estas asociaciones. También hubo tendencias hacia menores tasas de recaída y menor actividad de la enfermedad10.

Weinstock-Guttmana et al. (2005) investigó si una dieta baja en grasas con ω-3 puede mejorar la calidad de vida en pacientes con EM. En este estudio clínico doble ciego de 1 año, los pacientes con EM fueron asignados aleatoriamente a 2 grupos de intervención dietética: un grupo recibió una dieta baja en grasas (con 15% de grasa) con suplementos de ω-3, y el segundo grupo recibió el AHA (con 30% de grasa). En este estudio, se inscribieron 31 pacientes con EM recurrente y se observó un beneficio clínico para el grupo que recibió el AHA a los 6 meses. Además, se observó una disminución de la fatiga en el grupo dieta baja en grasas a los 6 meses. Ambos grupos tuvieron tasas de recaída reducidas en comparación con las tasas durante el año anterior al estudio. Este estudio apoyó la evidencia de que una dieta baja en grasas mejorada con ω-3 PUFA puede ejercer beneficios moderados en pacientes con EM complementados con la terapia farmacológica11.

Al igual que los estudios de Pantzaris et al. y Rezapour-Firouzi et al. (2013) que apreciaron una disminución de la tasa anual de recaídas y progresión de la discapacidad; y una disminución de proinflamatorios y aumento de citocinas antiinflamatorias, tras seis meses de tratamiento, respectivamente12,13.

Varios artículos encontrados combinan los suplementos de omega 3 y vitamina D viendo mejoras significativas.

 

DISCUSIÓN

Las dietas o las terapias alternativas no pueden reemplazar el tratamiento convencional en pacientes con EM, pero una intervención nutricional saludable es bien aceptada por los pacientes con EM y puede mejorar su estado físico e inflamatorio14.

Aunque la evidencia del consumo de pescado y la ingesta de omega 3 en la patogénesis y expresión de la EM. Swank ya sugirió una incidencia considerablemente menor de la enfermedad en las zonas costeras de Noruega, donde el consumo de pescado era mayor que en las zonas más centrales, donde el consumo de carne y lácteos15. Varios estudios han documentado el déficit de vitamina A, B12 y D3 entre los pacientes con EM. En la actualidad, los datos clínicos sugieren que la mayoría de los suplementos dietéticos en estudio pueden ejercer propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, mejorando la sintomatología de la depresión y la calidad de vida16.

En general, varios suplementos dietéticos pueden disminuir la inflamación y la fatiga, al tiempo que aumentan la tolerancia a la autoinmunidad en pacientes con EM, mejorando la calidad de vida y la esperanza de vida. Sin embargo, cabe destacar que, hasta el momento, no existe una indicación clínica eficaz para aplicar la suplementación dietética como tratamiento complementario frente a la sintomatología de la EM16.

 

CONCLUSIÓN

Se concluye que varios suplementos dietéticos pueden disminuir la inflamación y la fatiga, aumentando también la tolerancia a la autoinmunidad en pacientes con EM y mejorando así la calidad de vida y la esperanza de vida. También debe estudiarse la relación entre la EM y la vitamina A, el ácido fólico y la vitamina B-12 en la formación de mielina.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Welayah Ali AlAmmar, Fatima Hassan Albeesh, Layla Makki Ibrahim, Yasmin Yussuf Algindan, Lamya Zohair Yamani y Rabie Yousif Khattab (2019) Effect of omega-3 fatty acids and fish oil supplementation on multiple sclerosis: a systematic review. Neurociencia nutricional,
  2. Constantinescu CS, Gran B. Multiple sclerosis: autoimmune associations in multiple sclerosis. Nat Rev Neurol 2010;6:591–2
  3. Belbasis L, Bellou V, Evangelou E, Ioannidis JP, Tzoulaki I. Environmental risk factors and multiple sclerosis: an umbrella review of systematic reviews and meta-analyses. Lancet Neurol 2015;14:263–73
  4. Munger KL. Childhood obesity is a risk factor for multiple sclerosis. Mult Scler 2013;19:1800
  5. Ascherio A, Munger KL, Lu¨nemann JD. The initiation and prevention of multiple sclerosis. Nat Rev Neurol 2012;8:602–12
  6. Orton SM, Wald L, Confavreux C, Vukusic S, Krohn JP, Ramagopalan SV, Herrera BM, Sadovnick AD, Ebers G.C. Association of UV radiation with multiple sclerosis prevalence and sex ratio in France. Neurology. 2011;76:425–431.
  7. Bates D, Cartlidge NE, French JM, Jackson M.J., Nightingale S., Shaw D.A., Smith S., Woo E., Hawkins S.A., Millar J.H. A double-blind controlled trial of long chain n-3 polyunsaturated fatty acids in the treatment of multiple sclerosis. J. Neurol. Neurosurg. Psychiatry. 1989;52:18–22. doi: 10.1136/jnnp.52.1.18.
  8. Dorman E., Kansal A.R., Sarda S. The budget impact of introducing delayed-release dimethyl fumarate for treatment of relapse-remitting multiple sclerosis in Canada. J. Med. Econ. 2015;12:1085–1091. doi: 10.3111/13696998.2015.1076826
  9. Lukiw WJ, Cui JG, Marcheselli VL, Bodker M, Botkjaer A, Gotlinger K, et al. A role for docosahexaenoic acid-derived neuroprotectin D1 in neural cell survival and Alzheimer disease. J Clin Invest. 2005 Oct;115(10):2774-83.
  10. Jelinek GA, Hadgkiss EJ, Weiland TJ, Pereira NG, Marck CH, van der Meer DM. Association of fish consumption and Ω 3 supplementation with quality of life, disability and disease activity in an international cohort of people with multiple sclerosis. Int J Neurosci. 2013;123(11):792-800. doi:10.3109/00207454.2013.803104
  11. Weinstock-Guttman B, Baier M, Park Y, Feichter J, Lee-Kwen P, Gallagher E, Venkatraman J, Meksawan K, Deinehert S, Pendergast D, et al. Low fat dietary intervention with ω-3 fatty acid supplementation in multiple sclerosis patients. Prostaglandins Leukot. Essent. Fatty Acids. 2005;73:397–404. doi: 10.1016/j.plefa.2005.05.024.
  12. Pantzaris MC, Loukaides GN, Ntzani EE, Patrikios IS. A novel oral nutraceutical formula of omega-3 and omega-6 fatty acids with vitamins (PLP10) in relapsing remitting multiple sclerosis: a randomised, double-blind, placebo-controlled proof-of-concept clinical trial. BMJ Open 2013;3:e002170.
  13. Rezapour-Firouzi S, Arefhosseini SR, Ebrahimi-Mamaghani M, Farhoudi M, Baradaran B, Ali TM, Zamani F. Erythrocyte membrane fatty acids in multiple sclerosis patients and hot-nature dietary intervention with co-supplemented hemp-seed and evening-primrose oils. Afr J Tradit Complement Altern Med 2013;10:519–27.
  14. Bagur MJ, Murcia MA, Jiménez-Monreal AM, et al. Influence of Diet in Multiple Sclerosis: A Systematic Review. Adv Nutr. 2017;8(3):463-472.
  15. Swank RL. Multiple sclerosis: a correlation of its incidence with dietary fat. Am J Med Sci. 1950;220:421–30.
  16. Tryfonos C, Mantzorou M, Fotiou D, et al. Dietary Supplements on Controlling Multiple Sclerosis Symptoms and Relapses: Current Clinical Evidence and Future Perspectives. Medicines (Basel). 2019;6(3):95.