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La importancia de la nutrición en las úlceras por presión.

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17 octubre 2021

AUTORES

  1. Patricia Leal Campillo. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Cristina Benito López. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Paula Constante Pérez. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Vanesa Gómez Barranco. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Elisa Felipe Carreras. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Joaquín Cristóbal Sangüesa. Enfermero. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

Las úlceras por presión (UPP) son lesiones de la piel debido a una necrosis de la misma y del tejido subcutáneo en una zona sometida a presión entre dos planos duros ( los huesos del paciente y el soporte, cama, sillón…). Esta presión provoca una disminución del aporte de oxígeno y nutrientes en esa zona, por el aplastamiento de los vasos de la zona que se produce. Las úlceras por presión constituyen un importante problema de salud pública, dadas las repercusiones que ocasionan en la calidad de vida de los pacientes, la prolongación de la estancia hospitalaria y el aumento del gasto de material y de los cuidados por parte del personal de enfermería. La malnutrición es uno de los factores de riesgo más importantes en la aparición de úlceras por presión junto con la edad, la inmovilidad, el uso de drogas vasoactivas y el tiempo de hospitalización y las fuerzas de fricción y cizallamiento.

 

PALABRAS CLAVE

Úlceras por presión, nutrición.

 

ABSTRACT

Pressure ulcers are skin wounds caused by skin and subcutaneous tissue necrosis that appear in an area that is subjected to pressure between two hard planes ( the patient´s bones and the bracket, bed, chair…). This pressure causes a decrease in the supply of oxygen and nutrients in this area, because of the crushing of blood vessels. Pressure ulcers are a major public health problem because this alters the quality of life in patients, prolongation of hospital admissions and increase in healthcare spending and nursing care. Malnutrition is one of the most important risk factors in pressure ulcers along with age, immobility, medical treatment with vasoactive drugs and hospitalization time and friction and shear forces.

 

KEY WORDS

Pressure ulcers, nutrition.

 

INTRODUCCIÓN

Las úlceras por presión son lesiones localizadas en la piel y/o tejidos provocadas por presión o cizallamiento, de manera general, sobre prominencias óseas, produciendo un proceso de isquemia el cual puede afectar y necrosar zonas de la epidermis, dermis, tejido subcutáneo y músculo, incluso pudiendo afectar a articulación y hueso.3,4

La principal causa de su formación es la presión ejercida y mantenida entre dos planos duros y la tolerancia de los tejidos a ésta. Por un lado tenemos el plano duro esquelético y prominencias óseas fisiológicas o deformantes del paciente y el otro plano duro generalmente externos a él, representado por la cama, silla u otros objetos.4

La presión capilar normal oscila entre 16 y 33 mmHg, lo que significa que presiones por encima de 16 mmHg producen un colapso de la red capilar. La isquemia local aumenta la permeabilidad capilar con la consiguiente vasodilatación, extravasación de líquidos e infiltración celular, produciéndose un proceso inflamatorio que origina una hiperemia reactiva, manifestada por un eritema cutáneo.4

Éste es reversible si al retirar la presión desaparece en treinta minutos, estableciéndose la perfusión de los tejidos. Si no desaparece la presión se produce isquemia local, trombosis venosa y alteraciones degenerativas que desembocan en necrosis y ulceración. La presión no es el único mecanismo implicado, si no que actúa junto a otras fuerzas mecánicas externas como son la fricción o rozamiento y el cizallamiento.4

 

Las úlceras por presión constituyen un importante problema de salud pública dadas las repercusiones que ocasiona en la calidad de vida de los pacientes que las sufren , la prolongación de su estancia hospitalaria y el aumento de gasto de material y de los cuidados del personal de enfermería. Estas lesiones elevan la mortalidad y la morbilidad, con un importante aumento de los costes sanitarios, repercutiendo en la atención primaria y sociosanitaria, y produciendo una incidencia negativa en la calidad asistencial.1,5

Podemos clasificar las úlceras por presión en distintos grados según el nivel de afectación cutánea:

  • Categoría I: eritema no blanqueable. Alteración observable en la piel íntegra, relacionada con la presión, que se manifiesta por una zona eritematosa que no es capaz de recuperar su coloración habitual treinta minutos después del cese de la presión. La epidermis y la dermis están afectadas pero no destruidas. El área puede ser dolorosa, firme, suave, más caliente o más fría en comparación con los tejidos adyacentes, pudiendo presentar edema o induración. El eritema no blanqueable puede ser difícil de detectar en personas con tonos de piel oscura, puede presentar tonos rojos, azules o morados.4,6
  • Categoría II: úlcera de espesor parcial. Pérdida de espesor parcial de la epidermis y dermis que se presenta como una úlcera abierta poco profunda de lecho rojo-rosado y sin presencia de esfacelos. Pueden presentarse ampollas.4,6
  • Categoría III: pérdida total del grosor de la piel. Pérdida completa del tejido dérmico. La grasa subcutánea suele ser visible, pero los huesos, tendones y músculos no están expuestos. Puede presentar esfacelos y/o tejido necrótico y puede incluir tunelizaciones o cavitaciones. La profundidad de la úlcera por presión de estadío III varía en función del área anatómica afectada.6
  • Categoría IV: pérdida total del espesor de los tejidos. Pérdida total del espesor del tejido con hueso, músculo o tendón expuesto. Al igual que las úlceras por presión de grado III pueden presentar esfacelos y tejido necrótico y tunelizaciones y cavitaciones. Este tipo de úlceras pueden extenderse a músculo y/o estructuras de soporte pudiendo darse con bastante frecuencia una osteomielitis u osteítis. El hueso o músculo expuesto es visible o directamente palpable.6

 

OBJETIVOS

Los objetivos de esta revisión sistemática son:

  • Describir la patología de las úlceras por presión y su impacto en la actualidad.
  • Conocer la importancia de un buen estado nutricional para la prevención y buena evolución de las úlceras por presión.

 

METODOLOGÍA

Para realizar esta revisión se ha procedido a la búsqueda de literatura científica referente al tema publicada en diferentes bases de datos. La búsqueda se ha realizado durante los meses de mayo, junio y julio de 2021. Las bases de datos consultadas fueron Dialnet, Scielo y Google académico. Los criterios de exclusión fueron:

  • Artículos en los que no estaba disponible el texto completo.
  • Artículos de pago.

Los criterios de inclusión fueron:

  • Artículos con acceso al texto completo.
  • Artículos en español e inglés.
  • Artículos de acceso gratuito.

 

RESULTADOS

Las úlceras por presión son un problema de salud multicausal y multifactorial. Implicados en la aparición de estas lesiones podemos diferenciar factores extrínsecos y factores intrínsecos. Por factores extrínsecos nos referimos a las fuerzas de cizallamiento, fricción y presión sobre la piel, además de otros factores como la humedad a la que está sometida la zona, la temperatura, etc. Cuando hablamos de los factores intrínsecos cabe destacar algunos como la edad avanzada, la inmovilidad del paciente, la pérdida de sensibilidad, la pérdida de función motora, la anemia, las patologías asociadas y la toma de algunos fármacos, y por último, y no por ello menos importante, la nutrición inadecuada o desnutrición y la pérdida de peso involuntaria.3,4

La nutrición e hidratación juegan un papel importantísimo en la conservación de la integridad de la piel y la viabilidad del tejido, favorece además al proceso de de reparación para la curación de las úlceras por presión. Habitualmente los pacientes que desarrollan estas lesiones reúnen una serie de condiciones que dificultan una correcta nutrición, como pacientes de edad avanzada con problemas de inapetencia, carencia de piezas dentales, o bien pacientes con problemas neurológicos o bajo nivel de consciencia.1,2,3

Son varios los autores que cuando hablan del paciente crítico hablan de que en ellos se produce una respuesta inflamatoria aguda con un efecto catabólico rápido. Éste efecto tiene un impacto negativo sobre el estado nutricional, ya que se elevan las necesidades de energía en reposo, lo que da lugar a un aumento de las necesidades energéticas y proteicas. Esta presencia de inflamaciones reduce la efectividad de la nutrición y contribuye a la malnutrición del paciente.2

 

La desnutrición y/o las deficiencias nutricionales de un paciente impiden el normal proceso de cicatrización de una herida y actúan a su vez como factor de predisposición a desarrollar una úlcera. La escala de Braden mide el riesgo de desarrollar úlceras por presión, incluyendo como factor la nutrición.3

Si la dieta habitual del paciente no cubre sus necesidades hay que recurrir a suplementos nutricionales formulados especialmente para pacientes con heridas crónicas, muchas veces estos suplementos orales enriquecidos en proteínas juegan un papel fisiológico en la cicatrización de heridas. Un buen indicador del estado nutricional de un paciente con úlceras por presión es el nivel de albúmina sérica. Una baja concentración de albúmina (<3,1g/dl) favorece la aparición de lesiones y retrasa su cicatrización.1,3

 

CONCLUSIÓN

Las úlceras por presión son una patología muy prevalente en la actualidad y con un gran impacto socioeconómico, en la calidad de vida de los pacientes que las sufren y en el sistema sanitario.

Hay muchos factores relacionados en la aparición de estas lesiones, pero la nutrición juega un papel fundamental tanto en la prevención como en la curación de las úlceras por presión. Un buen estado nutricional en el paciente vulnerable de sufrir esta patología puede evitar la aparición de lesiones y si éstas aparecen, un aporte nutricional adecuado hace que el proceso de cicatrización tenga una evolución más favorable.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Bosch, A. Úlceras por presión. Prevención, tratamiento y consejos desde la farmacia. OFFARM. 2004;23(3):130-4.
  2. Jara Sagñay, MA, García Silva, DA, Loja Muzha, FD, Vasconez Chusino, A I. Prevención de las úlceras por presión (UPP). Recimund. 2019;3(3):47-67.
  3. Raga-Morales, M, Casanova-Vila, C, Fenollosa-García, E, Pérez-Folgado, M, Pérez-Bermejo, M. Relación entre nutrición y desarrollo de úlceras por presión. Enferm Dermatol. 2020;14(39):29-35.
  4. Blanco López, JL. Definición y clasificación de las úlceras por presión. El Peu. 2003;23(4):194-8.
  5. Gálvez Romero, C, Mayorga Ramos, E, Gornemann Schafer, MA, Gónzalez Valentín, JL, Corbacho del Real, M, Jiménez Berbel, M. Prevalencia y factores de riesgo de úlceras por presión. Aten Primaria.2002;30(6):357-362.
  6. García-Fernández, FP; Soldevilla-Ágreda, JJ; Pancorbo-Hidalgo, PL; Verdú Soriano, J;López- Casanova, P; Rodríguez-Palma, M. Clasificación-categorización de las lesiones
    relacionadas con la dependencia. Serie Documentos Técnicos GNEAUPP nº II. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas. 2 edición.
    Logroño: GENEAUPP;2014.