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Inmovilización cervical selectiva.

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9 octubre 2021

AUTORES

  1. Cristina Benito López. Enfermera en Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  2. Paula Constante Pérez. Enfermera en Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  3. Vanesa Gómez Barranco. Enfermera en Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  4. Elisa Felipe Carreras. Enfermera en Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  5. Joaquín Cristóbal Sangüesa. Enfermero Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  6. Patricia Leal Campillo. Enfermera en Urgencias Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

Las lesiones de columna cervical representan el 3,5% de los casos de traumatismos atendidos en los servicios de urgencias del mundo. Hasta el 25% de estas lesiones se deben a una incorrecta inmovilización. Esta inmovilización presenta una serie de efectos secundarios, por lo que no debe realizarse de forma indiscriminada.

Objetivo: Identificar los criterios para la inmovilización cervical en pacientes politraumatizados.

Metodología: Se realizó una revisión bibliográfica a través de diversas bases de datos.

Conclusiones: Las normas más utilizadas para la toma de decisiones para la inmovilización cervical son el NEXUS y la CCR.

 

PALABRAS CLAVE

Médula cervical, inmovilización, lesión medular.

 

ABSTRACT

Cervical spine injuries account for 3.5% of trauma cases seen in emergency departments worldwide. Up to 25% of these injuries are due to incorrect immobilisation. This immobilisation has a number of side effects and should not be performed indiscriminately.

Objective: To identify the criteria for cervical immobilisation in polytrauma patients.

Methodology: A literature review was carried out using various databases.

Conclusions: The most commonly used standards for decision making for cervical immobilisation are NEXUS and CCR.

 

KEY WORDS

Cervical cord, immobilization, spinal cord injuries.

 

INTRODUCCIÓN

Las lesiones de columna cervical representan aproximadamente el 3,5% de los casos de traumatismos que se presenta en los servicios de urgencias en todo el mundo1.

Las lesiones medulares después de un traumatismo son lesiones potencialmente mortales, aunque poco frecuentes. Hasta el 25% de estas lesiones se deben a una incorrecta movilización2,3. La inmovilización de la columna vertebral presenta efectos secundarios, por lo que no debe realizarse de forma indiscriminada. La práctica clásica de usar el mecanismo lesional como único criterio para colocar un collarín cervical está superada por la actual evidencia científica y debe abandonarse. La publicación de ciertos estudios como NEXUS, CCR nos proporcionan una serie de herramientas de decisión que, desarrolladas junto a los algoritmos correspondientes, nos permiten realizar con garantías una inmovilización cervical selectiva de los pacientes afectados por traumatismo3.

Se ha demostrado que la inmovilización vertebral no es un procedimiento inocuo. La simple colocación de un collarín cervical provoca efectos secundarios como el aumento de la presión intracraneal, aumento del riesgo de aspiración y dolor en la región cervical en pacientes sin lesiones. Para intentar evitar la iatrogenia secundaria a la inmovilización, conviene conocer las herramientas de las que se dispone para determinar que pacientes deben ser inmovilizados tras presentar un traumatismo y cuáles no 2,6.

 

OBJETIVO

Conocer los criterios para la inmovilización cervical en pacientes que politraumatizados.

 

METODOLOGÍA

Para la realización de este artículo se llevó a cabo una revisión bibliográfica de documentos, resumiendo la información encontrada. Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos como Cuiden, Scielo, PubMed o Cochrane.

 

RESULTADOS

La inmovilización con collarín cervical en pacientes politraumatizados ha motivado el desarrollo de diferentes reglas de actuación pasando de la actitud de inmovilizar casi todo a la inmovilización selectiva. No hay un consenso en la utilización de una regla universal, aquí se desarrollan las más utilizadas:

  • NATIONAL Emergency X-radiography utilization study (NEXUS)2,5,7.

Está indicado la realización de un estudio radiológico de la columna cervical a todos los pacientes que hayan presentado un traumatismo, excepto a los que cumplan con todos los siguientes criterios:

    • Ausencia de dolor en la columna cervical.
    • Ausencia de evidencia de hallarse bajo la influencia de tóxicos.
    • Nivel de conciencia normal. Se considera que está alterado cuando el paciente tiene un Glasgow de 14 o menos.
    • Ausencia de déficit neurológico focal, ni motor ni sensitivo, en la exploración física.
    • Ausencia de otras lesiones dolorosas que desvíen su atención y enmascaren un posible dolor en la región cervical.

 

  • The Canadian C-Spine Rule (CCR)1,2,5,7.

Por su parte el CCR considera como mecanismos lesionales peligrosos: la caída desde una altura superior a un metro o cinco escalones; un traumatismo axial sobre la cabeza (zambullida); los accidentes de vehículos a motor a gran velocidad (más de 100 km/h); aquellos en los que hay vuelco del vehículo y aquellos en los que el paciente sale despedido del vehículo; los accidentes de autocaravana, y las colisiones en bicicleta. Incluye la recomendación de proceder a la inmovilización en caso de duda. También consta de cinco criterios de bajo riesgo, que permiten retirar el collarín y evaluar la rotación de la columna cervical: colisión automovilística simple por detrás, posición sentada en el servicio de urgencias, deambulación en cualquier momento, inicio tardío del dolor de cuello o ausencia de sensibilidad en la línea media de la columna cervical.

  • PTHLS4,8.
    • Hipersensibilidad y/o dolor raquídeo en la línea media. Incluye el dolor subjetivo o con el movimiento, la hipersensibilidad puntual o de defensa de las estructuras en la zona vertebral.
    • Alteración del grado de conciencia o intoxicación.
    • Parálisis y/o síntomas o signos neurológicos focales. Incluyen parálisis bilateral, parálisis parcial, paresia, entumecimiento, punzadas o escozor, shock medular o neurogénico por debajo del nivel de la lesión. En los hombres, una erección continua del pene(priapismo) puede ser indicio de una lesión medular.
    • Deformidad anatómica de la columna vertebral. Incluye cualquier alteración estructural de la columna vertebral detectada en la exploración física.
    • Presencia de una lesión distractora.
    • Incapacidad para comunicarse.

Para disminuir el uso innecesario de la restricción de movimientos vertebrales, también se indica que no se requiere inmovilización si el paciente cumple los siguientes criterios:

  • Nivel normal de conciencia (Glasgow 15).
  • Sin hipersensibilidad o anomalía anatómica de la columna vertebral.
  • Sin lesión distractora.
  • Sin intoxicación.
  • Sin datos o hallazgos neurológicos.

Los pacientes con una lesión penetrante, por arma de fuego o punzante, en cabeza, cuello o tronco sin datos de lesión medular con signos o síntomas neurológicos, no deben inmovilizarse.

  • Maine EMS spinal Assessment Protocol2.

Es el pionero en la práctica de la inmovilización espinal selectiva en el ámbito extrahospitalario en Estados Unidos. Su algoritmo es aplicable a todos los pacientes, excepto a los que tienen síndrome de Down, que presentan más riesgo de presentar inestabilidad atlanto-axial; los pacientes pediátricos, que presentan una incidencia menor de lesiones en la columna cervical que la población adulta; los pacientes con afectaciones que puedan causar fracturas patológicas (metástasis óseas…); y los pacientes mayores de 60 años, por riesgo de presentar artritis degenerativa de la columna cervical.

A partir de estas premisas, y teniendo siempre en cuenta que en caso de duda se debe proceder a la inmovilización espinal del paciente, se aplica el protocolo de decisión.

 

CONCLUSIONES

La inmovilización sistemática y el traslado con collarín cervical de todos los pacientes politraumatizados es una practica que no se sustenta según la evidencia científica, ya que el uso del collarín cervical no es un procedimiento inocuo.

No se debe inmovilizar a los pacientes si estos están conscientes, alerta, no presentan signos de intoxicación, no tienen dolor en el cuello, no presentan alteraciones neurológicas, motoras o sensitivas, y no tienen otras lesiones distractoras.

Las normas más utilizadas para la toma de decisiones respecto al riesgo de lesión medular cervical son el NEXUS y el CCR.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Saragiotto BT, Maher CG, Lin C, Verhagen AP, Goergen S, Michaleff ZA. Canadian C-spine rule and the National Emergency X-Radiography Utilization Study (NEXUS) for detecting clinically important cervical spine injury following blunt trauma. Cochrane Database of Systematic Reviews 2018, Issue 4. Art. No.: CD012989. DOI: 10.1002/14651858.CD012989
  2. García García JJ. Inmovilización cervical selectiva basada en la evidencia. Zona Tes. 2014;3(1). Disponible en: http://www.zonates.com/es/pagina-inicial.aspx
  3. Tortosa Gallardo M. Atención al paciente politraumatizado: inmovilización cervical selectiva. Disponible en: http://ciberabril2020.enfermeriadeurgencias.com/images/13.pdf
  4. Trauma vertebral. En: Ludwig SC, Brown L, Bussey I, Nash A, editor. PHTLS. 9ªEDICIÓN. Burlington. Jones & Bartlett learning.2020. p 293-344.
  5. Galeiras Vázquez R, Ferreiro Velasco ME, Mourelo Fariña M, Montoro Marqués A, Salvador de la Barrera S. Actualización en la lesión medular aguda postraumática. Parte 1. Med Intensiva. 2017; 41(4): 237-247.
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  8. Hontoria Hernández MI, Gordillo Martín R, Serrano Martínez FJ, Alonso Ibáñez L, et al. Comparación biomecánica de la autoextracción con y sin collarín cervical: estudio de simulación. Emergencias. 2019; 31:36-38.