Type to search

Influencia de la proactividad y envejecimiento saludable en el adulto mayor.

Categoría: ,
9 octubre 2021

AUTORES

  1. Joaquín Cristóbal Sangüesa. Enfermero en Hospital Universitario Miguel Servet.
  2. Patricia Leal Campillo. Enfermera Urgencias en Hospital Universitario Miguel Servet.
  3. Cristina Benito López. Enfermera Urgencias en Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Paula Constante Pérez. Enfermera Urgencias en Hospital Universitario Miguel Servet.
  5. Vanesa Gómez Barranco. Enfermera Urgencias en Hospital Universitario Miguel Servet.
  6. Elisa Felipe Carreras. Enfermera Urgencias en Hospital Universitario Miguel Servet.

 

RESUMEN

Los adultos mayores son un grupo poblacional que está en incremento. Su estado de salud depende de múltiples factores como el físico, el cognoscitivo y el sociofamiliar entre otros. Debido al aumento de la expectativa de vida de la población adulta mayor, son necesarias estrategias para mejorar su calidad de vida, ofreciéndoles mayor número de medios y consejos para ejercer un mejor control sobre su salud y mejorarla.

La principal intervención del envejecimiento activo es el ejercicio, que, por otra parte, también es el principal factor preventivo de las caídas. No obstante, hay otros ámbitos que también influyen en el envejecimiento activo y que aportan múltiples beneficios para los adultos mayores.

El envejecimiento activo podría ser una solución para brindar de calidad la vida de los adultos mayores, ya que es la forma de mejorar las oportunidades de participación, seguridad y salud para enriquecer la calidad de vida a medida que las personas envejecen, logrando así un envejecimiento saludable y exitoso.

 

PALABRAS CLAVE

Proactividad, envejecimiento activo, envejecimiento saludable, anciano, adulto mayor.

 

ABSTRACT

Older adults are an increasing population group. Their state of health depends on multiple factors such as physical, cognitive and socio-familial among others. Due to the increase in life expectancy of the older adult population, strategies are needed to improve their quality of life, offering them a greater number of means and advice to exercise better control over their health and improve it.

The main intervention of active aging is exercise, which is also the main factor in preventing falls. However, there are other areas that also influence active aging and provide multiple benefits for older adults.

Active aging could be a solution to provide quality of life for older adults, as it is the way to improve opportunities for participation, safety and health to enrich the quality of life as people age, thus achieving healthy and successful aging.

 

KEY WORDS

Proactivity, active aging, healthy aging, elderly, older adults.

 

INTRODUCCIÓN

Los adultos mayores de hoy, tienen una expectativa de vida de casi 10 años más. Según el informe “Perspectivas de la población mundial 2019” de las Naciones Unidas, en el año 2019, el 9% de la población mundial tenía más de 65 años, esperando que sean un 16% de la población total en el año 2050. Además, en 2018 por primera vez en la historia, la población total mayor de 65 años superó a la de niños menores de 5 años 1,2.

En relación con datos nacionales, en España tenemos una población más envejecida en comparación con las cifras mundiales, según el INE, solo el 19 ‘58% de la población española en el año 2020 tenía 65 años o más, siendo esta cifra del 16,80% en el año 2010 3.

Junto con el aumento en el número de personas mayores, también hay un aumento en el interés social, económico y sanitario de la sociedad para mantener a la población mayor sana y activa durante el mayor tiempo posible 4.

Muchos de estos adultos mayores requerirán actividades de promoción y prevención de salud que sean ofrecidas por el sistema de salud al que consultan 1,2.

Para adaptarnos a estos cambios poblacionales debemos dirigir la educación para la salud en la tercera edad a conseguir un envejecimiento saludable, el cual la OMS define como “el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez”. Este envejecimiento saludable depende de tres términos principales:

  • En primer lugar, tenemos la capacidad funcional que se refiere a la capacidad de las personas para ser y hacer aquello que es importante para ellas, puede verse influida por factores ambientales.
  • Por otro lado, tiene en cuenta también la capacidad intrínseca, es decir, las capacidades tanto físicas como mentales de la persona, las cuales pueden verse afectadas por enfermedades, traumatismos y/o los cambios relacionados con la edad.
  • Por último, encontramos el entorno, el cual incluye el hogar, la comunidad y la sociedad en general 5.

Una de las maneras de conseguir este envejecimiento saludable es la proactividad o envejecimiento activo. Havighurst ha sido reconocido como el primer autor en utilizar este término, ya en 1961. El autor nos habla del envejecimiento activo como la “adhesión continua a las actividades y a las actitudes de las personas de mediana edad, como alternativa a la sustitución de los roles que se han perdido debido a la edad, con el fin de mantener un sentido positivo de uno mismo” 6.

La OMS tomó también el término de “envejecimiento activo” como un paso más al envejecimiento saludable, definiéndolo en la II Asamblea del Envejecimiento celebrada en Madrid en el año 2002 como: “el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad, con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. Más concretamente indica que es el proceso que permite a las personas realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras que les proporciona: protección, seguridad y cuidados adecuados cuando necesitan asistencia” 7.

Teniendo en cuenta los datos expuestos anteriormente sobre el envejecimiento poblacional y cómo este afecta a nuestra sociedad debemos trabajar en una educación para la salud que fomente la proactividad en el envejecimiento, y así de esta manera poder reducir las consecuencias económicas y sociosanitarias que estos cambios están provocando actualmente.

 

OBJETIVOS

Objetivo general:

  • Conocer la influencia de la proactividad y envejecimiento activo en adultos mayores.

Objetivos específicos:

  • Promocionar la salud y prevención de enfermedades en los adultos mayores.
  • Enumerar las consejerías de salud sobre las que se puede influir para conseguir un envejecimiento activo y saludable.
  • Dar a conocer estrategias de prevención de fragilidad y de caídas.
  • Evidenciar los beneficios que conlleva el envejecimiento activo y saludable y proactividad en los adultos mayores.

 

METODOLOGÍA

Se ha llevado a cabo una revisión sistemática del tema mediante una búsqueda bibliográfica.

Para ello, se han consultado diferentes bases de datos tales como: Pubmed, Cuiden, Sciencedirect, Dialnet y Enfispo. Como buscadores bibliográficos se han utilizado Google Académico y Alcorze.

Como criterios de inclusión, los artículos debían estar en español o inglés y con texto completo y que estuvieran relacionados con la proactividad y envejecimiento activo y saludable en ancianos o adultos mayores. Otro criterio ha sido el periodo de publicación que ha sido de los 10 últimos años (desde el año 2011 hasta el año 2021).

Se han excluido aquellos documentos que no tratan los objetivos del estudio, los artículos duplicados y documentos con acceso limitado.

 

RESULTADOS

La promoción de salud puede ser abordada desde diferentes escenarios:

  • Escenario macrosocial: debe ser abordado desde políticas públicas que disminuyan la inequidad en esta etapa de la vida, donde suele haber mayor vulnerabilidad.
  • Escenario microambiental: relacionado con escenarios donde los adultos mayores se desenvuelven como casas, barrios, municipios. Se puede influir a través de la concertación de gobiernos locales.
  • Escenario interpersonal: la familia es la principal fuente de apoyo social y de promoción de estilos de vida saludable.
  • Escenario individual: se puede influir a través de la motivación hacia estilos de vida saludables desde los encuentros con los prestadores de salud 1.

Consejerías recomendadas:

  • Dieta: se debe consumir alimentos variados en las tres comidas principales y dos adicionales para mantenerse saludable. Se debe consumir una porción diaria de alimentos de origen animal, tres porciones de lácteos hasta alcanzar un equivalente entre 1000 a 1500 mg de calcio al día, tres porciones de verduras crudas o cocidas, limitar la ingesta de sodio, consumir de 6 a 8 vasos de agua al día para mantenerse hidratado.
  • Ejercicio: beneficia a personas de todas las edades. Puede disminuir todas las causas de morbilidad e incrementar la expectativa de vida. Las recomendaciones incluyen de 20 a 30 minutos de actividad aeróbica como caminatas y trotes, entre 3 a 5 días por semana, ejercicios para mantener o incrementar la masa muscular, que deben incluir entrenamiento con pesas, ejercicios de calistenia con pesas o ejercicios de resistencia, y actividades que ejercitan el equilibrio y ejercicios de balance dinámico.
  • Consejería sobre enfermedades de transmisión sexual: los adultos mayores sexualmente activos deben recibir consejerías sobre sexo seguro y uso de preservativos con nuevos compañeros sexuales.
  • Tabaquismo: a cualquier edad en que se cese el tabaquismo se obtiene beneficio para la salud. Se han detectado diversas técnicas para suspender el uso de tabaco, como la recomendación del médico, la consejería formal y la farmacoterapia.
  • Uso de alcohol: aproximadamente el 15% de los adultos mayores por encima de los 65 años experimentan problemas de salud relacionados con las complicaciones del consumo de alcohol. El uso de alcohol en el adulto mayor puede impactar negativamente en la función y cognición, así como en la salud en general. Se recomienda el tamizaje e intervención conductual en adultos en el entorno de la atención primaria para reducir el consumo de alcohol 1,4.

Prevención de la fragilidad:

Otros aspectos que considerar para procurar la mejor condición de salud en la población que envejece, es abordar tempranamente la condición de fragilidad, entendida como el síndrome biológico de vulnerabilidad al cual se llega por el declive acumulado de los mecanismos fisiológicos, con pérdida progresiva de la capacidad homeostática, originando que el paciente no pueda enfrentar condiciones estresantes como infecciones, traumatismos, hospitalizaciones, entre otras. Como medidas de intervención preventiva a la fragilidad nos encontramos:

  • Mantenimiento de la actividad y promoción del ejercicio físico: útiles los programas de entrenamiento de fuerza con resistencia progresiva, que están demostrando tener un importante papel en prevenir fragilidad y revertir prefragilidad.
  • Evaluación y promoción de un adecuado estado nutricional: para garantizar un estado nutricional adecuado que garantice la reserva proteica, calórica y de oligoelementos en niveles apropiados, promoviendo la ingesta de una dieta balanceada con buen aporte proteico.
  • Correcto abordaje de enfermedades crónicas y condiciones fragilizantes: oportuna identificación y correcto tratamiento individualizado de estas. Se debe tener como objetivo la recuperación y, si es posible, evitar exacerbaciones y complicaciones, prevenir hospitalizaciones y, sobre todo, priorizar el mantenimiento de la funcionalidad, evitando la polifarmacia y prescripciones inadecuadas.
  • Coordinación entre agentes sanitarios y sociales: es necesario estructurar una red que trabaje coordinadamente, mantenga comunicación fluida y esté conformada por profesionales capacitados,experimentados en problemas de salud del adulto mayor, con visión integral y experiencia de trabajo en equipo. Se deben coordinar geriatras, rehabilitadores, fisioterapeutas, nutricionistas y equipo de enfermería entre otros 1,8,9.

Prevención de caídas:

Para evitar las caídas se debe explicar al adulto mayor estrategias y la naturaleza prevenible de un episodio de caída así como los beneficios físicos y psicológicos de modificar el riesgo de caídas. Es decir, se debe brindar información de cómo actuar ante un episodio de caída y la importancia de evitar la permanencia por largo tiempo en el suelo.

El pilar fundamental para la prevención de caídas es el ejercicio físico, no obstante, hay otras intervenciones como la evaluación médica, ajuste de medicación y modificación del entorno:

  • Ejercicio físico: es la intervención más beneficiosa y la más probada. Existen diversos tipos de entrenamiento como el de fuerza, resistencia, aeróbico, equilibrio y multicomponente. La duración y frecuencia del entrenamiento es de 3 sesiones semanales, que deberían sumar dos horas a la semana durante un periodo de 3 a 6 meses.
  • Medicación: se debe disminuir la polimedicación y valorar el retiro progresivo de fármacos que aumenten el riesgo de caídas.
  • Modificación del entorno: disminuir las circunstancias y los objetos que favorecen las caídas fuera y dentro del domicilio, como alfombras, calzado, iluminación, etc 1.

Beneficios de un envejecimiento activo y saludable:

  • Mejorar el acondicionamiento.
  • Reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Reducir el riesgo de enfermedades cerebrovasculares.
  • Evitar o disminuir la hipertensión.
  • Evitar o disminuir diabetes mellitus tipo II.
  • Evitar o disminuir osteoporosis.
  • Evitar o disminuir la obesidad.
  • Reducir riesgo de cáncer de mama.
  • Reducir riesgo de cáncer de colon.
  • Evitar o disminuir ansiedad y depresión.
  • Evitar o disminuir el deterioro cognitivo.
  • Aumento de la confianza en sí mismo.
  • Aumento de estabilidad física, psicológica y social.
  • Mejorar el ánimo.
  • Mejorar las relaciones sociales 1,4,8,9.

 

DISCUSIÓN

Todos los artículos utilizados en la revisión coinciden en que es necesario la búsqueda de estrategias de promoción de envejecimiento saludable y proactividad en el adulto mayor dado el mayor número de personas mayores que hoy en día hay mundialmente y la longevidad de la población 1,4,9.

Para la mayoría de los artículos, el pilar fundamental de un envejecimiento activo y saludable es el ejercicio físico, aunque son muchos los factores e intervenciones que interfieren. También todos los artículos dan especial importancia a los beneficios psicológicos y sociales que se obtienen al llevar a cabo un envejecimiento saludable, destacando el aumento de relaciones y apoyo social 1,4,8,9.

Algunos autores han comparado la salud percibida por los adultos mayores que llevan a cabo un envejecimiento activo con los que llevan un envejecimiento pasivo. Tras ello afirman que los adultos mayores examinados que llevan a cabo un envejecimiento activo obtienen puntuaciones más altas que indican mejor salud y funcionamiento, sobre todo en el ámbito social 4,9.

 

CONCLUSIONES

El envejecimiento de la población se está convirtiendo en uno de los principales hitos del s. XXI, provocando cambios en el mercado laboral, financiero, la demanda de servicios e incluso las estructuras familiares. Por lo que se debe considerar a las personas mayores como elementos que contribuyen al desarrollo teniendo en cuenta sus habilidades para mejorarse a sí mismos e incluyéndose en las políticas y programas a nivel general 2,4.

Los cambios demográficos desafían a las sociedades y a los países a crear programas, políticas y prácticas que promuevan el envejecimiento activo teniendo en cuenta el crecimiento y/o el mantenimiento de las personas. Además, se destaca la importancia de la actuación de los profesionales de enfermería y otros profesionales de la salud para el diseño de estrategias sensibles y eficaces en el contexto del envejecimiento activo 8.

Las actividades de promoción de la salud y prevención de enfermedades en el adulto mayor buscan lograr un envejecimiento exitoso. Es importante dar al adulto mayor las pautas necesarias para ejercer un mejor control sobre su salud y mejorarla, intentando mantener en todo momento su autonomía, su calidad de vida y sobre todo, respetando siempre sus valores y preferencias 1.

El envejecimiento activo podría ser una solución para brindar de calidad la vida de los adultos mayores, ya que es la forma de mejorar las oportunidades de participación, seguridad y salud para enriquecer la calidad de vida a medida que las personas envejecen 9.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Aliaga Diaz E, Cuba Fuentes S, Mar Meza M. Promoción de la salud y prevención de las enfermedades para un envejecimiento activo y con calidad de vida. Rev Peru Med Exp Salud Publica [Internet]. 2016 [citado 10 junio 2021]; 33(2). Disponible en: https://rpmesp.ins.gob.pe/index.php/rpmesp/article/view/2143/2243
  2. UN.org [Internet]. EEUU: Naciones Unidas; [citado 10 junio 2021]. Disponible en: https://www.un.org/es/global-issues/ageing
  3. INE.es [Internet]. España: INE; [citado 10 junio 2021]. Disponible en: https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=1451
  4. Dajak L, Mastilica M, Oreskovic S, Vuletic G. Health-related Quality of Life and Mental Health in the Process of Active and Passive Ageing. Psychiatria Danubina [Internet]. 2016 [citado 10 junio 2021]; 33: 311-320. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27855432/
  5. Officer A, Manandhar M. Década del envejecimiento saludable 2020-2030. Primer informe de progreso, marzo del 2019. OMS [Internet]. 2019 [citado 10 junio 2021]. Disponible en: https://www.who.int/docs/default-source/documents/decade-of-health-ageing/decade-healthy-ageing-update1-es.pdf?sfvrsn=d9c40733_0
  6. Rita Petretto D, Pili R, Gaviano L, Matos Lopez C, Zuddas C. Envejecimiento activo y de éxito o saludable: una breve historia de modelos conceptuales. Rev Esp Geriatr Gerontol [Internet]. 2016 [citado 10 junio 2021]; 51(4): 229-241. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-geriatria-gerontologia-124-articulo-envejecimiento-activo-exito-o-saludable-S0211139X1500205X
  7. Limón MR, Ortega MC. Envejecimiento activo y mejora de la calidad de vida en adultos mayores. Rev de Psicología y Educación [Internet]. 2011. [citado 10 junio 2021]; 6: 225-238. Disponible en: http://www.revistadepsicologiayeducacion.es/pdf/68.pdf
  8. Mendonça Reis M, Casas-Novas M, Serra I, Domingues Cabral Magalhães M, Mota Sousa L. The importance of a training program on active aging from the perspective of elderly individuals. Revista Brasileira de Enfermagem [Internet]. 2021 [citado 10 junio 2021];(74). Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33566930/
  9. Ponce de León L, Lévy Mangin J, Ballesteros S. Psychosocial Determinants of Quality of Life and Active Aging. A Structural Equation Model. International Journal of Environmental Research and Public Health [Internet]. 2020 [citado 10 junio 2021];(17). Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32824975/