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Importancia del papel de enfermería en cuanto al trato del paciente en los servicios de radiodiagnóstico.

18 noviembre 2021

AUTORES

  1. Marta Pérez Andrés. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Víctor Antón Izquierdo. Enfermero, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Lucía García Miguel. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Pablo Fernández Hernando. Enfermero, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Bárbara Gómez de Segura García. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Raquel Guerra Baquero. Enfermera, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.

 

RESUMEN

El servicio de radiodiagnóstico es uno de los que más pacientes recibe a lo largo del día. En él se realizan diferentes pruebas y pasan distintos pacientes por multitud de razones para ser atendidos por un equipo multidisciplinar en él cada uno tiene unas tareas asignadas. Es muy importante conocer las razones por las que se realiza cada estudio para poder comprender la situación del paciente y así poder acompañarle en el proceso de la forma más adecuada posible. Por todo esto la intervención de enfermería es indispensable ya que se encarga de un cuidado integral del paciente favoreciendo su colaboración y tranquilidad durante la realización de las diferentes pruebas.

 

PALABRAS CLAVE

Programas de detección diagnóstica, atención de enfermería, consentimiento informado, ansiedad.

 

ABSTRACT

Radiodiagnosis is one of the services that receives the most patients throughout the day. There, a multidisciplinary team, in which each member has assigned tasks, carries out different tests. So, patients attend for a multitude of reasons. It is very important to know the reasons why each study is developed in order to understand the patient’s situation and therefore, be able to accompany him throughout the process in the most appropriate possible way. For all this, nursing intervention is essential since it is in charge of the comprehensive patient care which favours their collaboration and calmness during testing.

 

KEY WORDS

Diagnostic screening programs, nursing care, informed consent, anxiety.

 

INTRODUCCIÓN

El servicio de radiodiagnóstico es uno de los que más ha evolucionado a lo largo de los últimos años debido a los avances tecnológicos que se han ido produciendo e incorporando en las pruebas que se llevan a cabo, cambios observables tanto en el modo de realizarlas como en las técnicas que se utilizan.

Junto con estos avances tecnológicos también se han tenido que producir cambios en las competencias de los distintos profesionales que trabajan en este servicio, ya sean técnicos de rayos, auxiliares de enfermería, médicos y enfermeros/as, ya que cuando el paciente entra en este servicio es atendido por un equipo multidisciplinar de muy variadas características.

Cada profesional tiene unas tareas asignadas, aunque en algunos casos la línea que divide las distintas funciones es muy estrecha. A pesar de esto son muchas las competencias de los enfermeros/as en este servicio, aunque el personal suela ser más bien escaso.

 

OBJETIVO

El principal objetivo de esta revisión es conocer una de las funciones más subjetivas del personal de enfermería en el servicio de radiodiagnóstico. Por muchos es conocida su responsabilidad en la realización de técnicas asistenciales como el sondaje o la canalización de vías, pero es mucho más difícil observar y demostrar el trabajo que conlleva ofrecer a los pacientes un cuidado integral y un acompañamiento a lo largo de su estancia en el servicio.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una revisión bibliográfica sobre el servicio de radiodiagnóstico y los cuidados enfermeros que se llevan a cabo en dicho servicio utilizando las siguientes bases de datos: Scielo, Medline, Pubmed Y Cuiden. Los descriptores con los que se buscaron los artículos son los siguientes: “Programas de detección diagnóstica, atención de enfermería, consentimiento informado, ansiedad”. He utilizado como criterio de exclusión el idioma que no fuera inglés o español. Los artículos revisados comprenden principalmente desde 2003 hasta 2020.

 

RESULTADOS

Uno de los mayores problemas que tienen los pacientes cuando llegan a radiodiagnóstico es el nivel de ansiedad que padecen antes de realizarse la prueba y en la espera de los resultados, esto es debido a que en este servicio el paciente acude para que el médico pueda averiguar si tiene alguna patología y, si existiera, para saber si ésta es más o menos grave, lo que causa ese elevado estado de angustia por no saber qué pasará cuando les den los resultados de las pruebas y a veces se ve incrementado por la falta de información al llegar a las salas y no saber exactamente qué se les va a hacer, si les dolerá o si tardará mucho el transcurso de la prueba. En los casos de patologías con dolor crónico este incremento del nivel de ansiedad puede dar lugar a la aparición de psicopatologías e incluso estrés y pueden afectar negativamente a la vida del paciente y a la realización de la prueba por lo que es muy importante intentar evitarlas1.

Centrándonos en el personal de enfermería, cabe destacar que tiene competencias muy variadas como pueden ser la información a pacientes y familiares, la valoración del estado físico y psíquico del paciente, el control del paciente mientras permanece en la sala donde se le realiza la prueba, la administración de medicación, el control y actuación ante posibles reacciones adversas y la realización de técnicas como la toma de constantes, canalización de vías, curas, preparación de campo estéril o sondajes cuando sea necesario. Todas estas competencias son bien conocidas por profesionales de otras disciplinas y a grandes rasgos también por los pacientes, pero la competencia de mayor importancia es cuidar, el trato humano con el paciente, la comunicación que debe existir desde que el paciente entra en el servicio hasta que se va.

Como ya se ha indicado, cuidar es una de las competencias más importantes ya que si en algo destaca la enfermería es en el cuidado integral del paciente y además de la parte física en este servicio es muy importante la parte psicosocial por la ansiedad nombrada anteriormente. Por todo esto, el papel de enfermería es imprescindible desde el primer momento ya que una adecuada información, en la medida que lo requiera el paciente, sobre la prueba que se le va a realizar es el primer paso para disminuir ese nivel de ansiedad que padecen al no saber a lo que se van a enfrentar. Este nivel de ansiedad varía mucho dependiendo de la forma de ser de cada persona, pero también cambia de unas pruebas a otras y por ello dependiendo cuál se vaya a realizar será importante recalcar una información y no otra2.

 

En primer lugar, debemos tener en cuenta que cuando se realiza la petición de una prueba diagnóstica es por la sospecha de una patología o por la aparición de una sintomatología que a simple vista no se podría explicar. En muchos casos se hace un uso excesivo de estas pruebas, pero también es verdad que los pacientes cuando ven que se les realizan pruebas de este tipo disminuye esa ansiedad producida por la posible enfermedad que padecen al ver que realmente el sistema sanitario está invirtiendo en pruebas que ayuden a su diagnóstico o tratamiento. No debemos olvidar tampoco que es importante saber qué prueba se van a realizar y saber por qué se le ha mandado esa y no otra, saber cuáles son los antecedentes que tiene ese paciente para que a los profesionales no nos falte información a la hora de hablar con el paciente sobre la prueba que se le va a realizar3.

Por otra parte, también es muy importante valorar el estado del paciente a su llegada a nuestro servicio. Siguiendo el proceso enfermero deberemos hacer una valoración rápida de las necesidades básicas de cada persona a un nivel general, sin tener que especificar en exceso. Es importante que observemos la respiración del paciente y su nivel de agitación, ya que son señales básicas para medir su nivel de ansiedad y saber si nuestra intervención va a necesitar más tiempo del requerido habitualmente con pacientes que llegan tranquilos. También es imprescindible que diferenciemos si la aparente tranquilidad es real o solo es un mecanismo de defensa, podemos observar pacientes que parecen tranquilos y no tienen dudas, pero en realidad pueden tener un elevado nivel de ansiedad por estar pensando en la prueba una y otra vez aunque no lo exteriorizan. Este tipo de pacientes deberán ser atendidos con mayor cuidado explicándoles el proceso de manera detallada para evitar esos pensamientos negativos que pudieran tener y así tengan una información real que no los lleve a entrar asustados a la realización de la prueba2.

Una vez que hemos hecho una valoración inicial del paciente debemos ampliarla de manera que conozcamos más información acerca de sus experiencias anteriores con otras pruebas y sobre su historia médica. Es importante que nos diga si tiene alguna alergia medicamentosa, si ha sufrido alguna reacción adversa en la administración del contraste en anteriores ocasiones, si es diabético o si ha permanecido en ayunas dependiendo de la prueba que se le vaya a realizar. Será también de utilidad conocer la experiencia personal del paciente acerca de otras pruebas anteriores, saber si ha tenido alguna mala experiencia, si se ha sometido a esa prueba con anterioridad, si le asusta por alguna razón en concreto y si sabe qué es lo que se le va a hacer realmente.

 

Una vez realizada esa entrevista para la recogida de datos es importante acompañar al paciente hasta que se le realice la prueba, mostrándole nuestra disponibilidad para la aclaración de dudas, para cubrir sus necesidades básicas en el caso de que lo necesitaran, tranquilizarlos en la medida de lo posible y explicar el procedimiento que se va a realizar centrándonos en cómo se va a hacer la prueba, lo que puede sentir o lo que va a ir escuchando el paciente. A la hora de entregar el consentimiento informado, es muy importante explicar al paciente lo que se le va a hacer y dejarle tiempo para que lea todas aquellas complicaciones que le puedan surgir y resolver todas las dudas que pueda tener tras su lectura. También es importante hacerles saber que aunque lo firmen pueden revocar el consentimiento hasta el momento en el que se vaya a realizar la prueba, pero debemos tener en cuenta que si deciden no firmarlo tendremos que explicarles todo aquello que les preocupa acerca de la realización de la prueba porque éstas suelen ser decisivas para un buen diagnóstico del paciente, por lo que es importante que lo firme para poder realizar la prueba asegurándonos siempre de que están correctamente informados.

Durante la realización de la prueba también es necesario el apoyo de la enfermera para que todo salga bien ya que todos los profesionales trabajan en equipo para conseguir unas imágenes de calidad que favorezcan todo lo posible en la obtención de un diagnóstico claro y preciso. Además, también es importante el papel tranquilizador del profesional de enfermería durante el proceso ya que el estado del paciente influye en esa buena obtención de imágenes y cuanto mejor esté más llevadera será la prueba4.

Tras la finalización de la prueba debemos comprobar que el paciente se encuentra bien y si ha tenido algún problema durante la misma. Debemos ayudarle a incorporarse o a levantarse con cuidado, prestarle ayuda para calzarse o para vestirse si la necesita y dar las recomendaciones necesarias después de cada prueba.

 

Las pruebas de este servicio son muy variadas y por lo tanto también cambia lo que debemos hacer en cada una de ellas. Aquellas pruebas en las que está presente un enfermero/a son: TAC, Resonancia Magnética, histerosalpingografias, urografías y punciones de mama.

El TAC es una prueba en la que normalmente se utiliza contraste yodado por vía intravenosa, por lo que cuando entra el paciente le debemos preguntar si ya le han administrado este tipo de contraste con anterioridad, si ha tenido reacciones adversas anteriores tras su administración o si es alérgico a algún medicamento o al yodo, también debemos saber si es diabético, ya que la medicación oral para esta patología puede influir en la eliminación del contraste. Anteriormente deberemos comprobar los niveles de creatinina y filtrado glomerular del paciente para ver si están dentro de los aceptables y si no es así prescribir medicación específica de protección nefrológica para facilitar la eliminación del contraste. Además, si ha sufrido alguna reacción adversa al contraste en anteriores ocasiones también debemos asegurarnos de que haya tomado la premedicación para evitar una nueva reacción tras su administración. Una vez conocida esta información se le explica de una manera que no sea muy alarmante los efectos que puede tener el contraste, puede dar calor por la zona del cuello y la cabeza, ganas de orinar o un ligero sabor a metal en la boca entre otros, pero solo debemos decir aquellas reacciones que sean normales y no nos indiquen una reacción alérgica. Al finalizar la prueba comprobamos el estado del paciente y le damos las recomendaciones tras la administración del contraste ya que es necesario que tengan una buena hidratación durante todo el día para ayudar a eliminar todo el contraste en el menor tiempo posible.

En la resonancia magnética, igual que en el TAC, el papel de la enfermera está relacionado con la tranquilidad del paciente, ofreciéndole información y seguridad, ya que en esta prueba el estado de angustia suele ser mayor por sus características, ya que se les introduce en un tubo de dimensiones pequeñas y al estar en un espacio tan reducido el nivel de ansiedad suele ser más elevado, por lo que es muy importante dar confianza al paciente para que sepa que estaremos allí en todo momento durante la realización de la prueba y que si en algún momento no puede aguantar o necesita algo va a haber alguien que le saque. También tendremos en cuenta todo lo explicado anteriormente en el apartado del TAC respecto al contraste, aunque en esta prueba se utiliza en menos ocasiones.

 

Las histerosalpingografías son pruebas a las que las pacientes vienen nerviosas y ansiosas por conocer el resultado, ya que son realizadas para comprobar la permeabilidad de las Trompas de Falopio, lo que generalmente les indica si las mujeres pueden o no quedarse embarazadas. Por esto es importante animarlas para que no se encuentren decaídas y tranquilizarlas respecto a la prueba, ya que tiene el problema añadido de que es una prueba ginecológica realizada en el servicio de radiodiagnóstico, lo que hace que la comodidad de la paciente no sea el punto fuerte de la prueba, aunque se intenta hacer lo más fácil posible para ella. Dependiendo del estado de cada paciente se debe actuar de una forma o de otra, es decir, si vemos a la paciente con una actitud abierta podemos hablar con ella de temas que le interesen mientras el radiólogo realiza la introducción de la sonda y el contraste para que la mujer no se centre por completo en lo que se está haciendo y se encuentre más tranquila, pero si tiene una actitud cerrada es posible que sea mejor no intentar forzar la conversación ya que hay personas que prefieren tener la mente ocupada en otros temas que le interesen. Tanto al comenzar como al terminar es importante advertirles de que no es una prueba que se caracterice por ser dolorosa pero si puede causar molestias parecidas a las que causa la menstruación y en algunas ocasiones puede producir un ligero sangrado tras realizar la prueba.

En las urografías el papel de enfermería es básicamente tranquilizador y de acompañamiento al paciente como en los casos anteriores además de la administración del contraste intravenoso. Como se ha descrito anteriormente, deberemos explicar los efectos que el paciente puede notar cuando comience a entrar el contraste y que una vez que acabe la prueba debe beber mucho líquido durante todo el día para favorecer su eliminación.

Por último, en las punciones de mama la enfermera juega un papel fundamental ya que es una prueba a la que las mujeres llegan con mucha tensión y preocupación por el posible resultado que pueden obtener del análisis de la masa que se les ha encontrado, por lo que es fundamental ganarse la confianza de la paciente desde el primer momento para que esté lo más relajada posible y que la prueba sea llevadera para ellas. Es importante explicar cómo se va a llevar a cabo la prueba, que no sentirán dolor porque se utiliza anestesia local, el ruido que se escucha cada vez que se coge una muestra para que no se asusten y sobre todo las recomendaciones al terminar la prueba, ya que es una zona muy sensible y es importante ejercer una leve presión en las horas posteriores para evitar que se produzca hematoma, aplicar hielo y en caso de dolor aconsejar la administración de algún analgésico, pero nunca aspirina u otra medicación que disminuya la coagulación sanguínea ya que favorece a la formación de un hematoma en la mama.

 

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

Una correcta información al paciente acompañada de la entrega del consentimiento informado antes de llegar al lugar de la prueba podría mejorar notablemente su estado de ánimo ante estos procesos y así aumentar su autonomía a la hora de tomar decisiones en un momento determinado si la prueba lo requiriere5. Por otro lado, es importante saber que a pesar de que el radiólogo es el que va a informar cuál es el resultado de la prueba casi nunca tiene contacto directo con el paciente lo que no le permite obtener información que podría ser relevante durante la realización del informe final de la prueba6. Y, por último, decir que los cuidados de enfermería influyen en gran medida en el confort del paciente por lo que no los podemos dejar de lado ya que de ello depende la correcta realización de las distintas pruebas7.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Garnier Lacueva C, et al. Dolor crónico y enfermedades psiquiátricas. Rev Psiquiatr Salud Ment. [revista en internet] 2009. [acceso el 15 de agosto de 2019], 2(Especial congreso 2009):33. Disponible en: www.sepsiq.org/descargas/2/8
  2. Jiménez López FR. El proceso de enfermería en radiología. En: Fernández Sola C. Enfermería radiológica. Almería: Sistemas de oficina de Almería; 2005. p.19-24
  3. Ministerio de Sanidad y Consumo. Plan de uso adecuado de tecnologías de diagnóstico por imagen en el ámbito de la atención primaria y especializada: radiología convencional, tomografía computerizada, resonancia magnética y ecografía. Madrid: Agencia Laín Entralgo; 2008.
  4. Sastre Hernández M. Enfermería radiológica. Alicante: Gráficas Estilo; 2006.
  5. Helmes Herrera AK, Motta-Ramírez AG, Solís Vargas MC. Los estudios radiológicos y su consentimiento informado: consecuencias de la comunicación inadecuada. Anales de Radiología México [revista en internet] 2010 [acceso el 20 de agosto de 20219]; 2: 97-103. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/anaradmex/arm-2010/arm102h.pdf
  6. César García M, Dulio Ortega T. Comunicación en el departamento de Radiología: radiólogos y pacientes. Rev Chilena de Radiología. [revista en internet] 2003 [acceso el 1 de agosto de 2019]; 9(3): 151-156. Disponible en: http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-93082003000300007
  7. Palom Muñoz J et al. Cuidados estándar de enfermería en las pruebas complementarias de diagnóstico clínico. Enfermería Integral [revista en internet] 2007 [acceso el 13 de agosto de 2019]: 13-16. Disponible en: http://www.enfervalencia.org/ei/79/articulos-cientificos/3.pdf