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Impacto del uso de pantallas en edades tempranas.

25 octubre 2021

AUTORES

  1. Rebeca Navarro Calvo. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  2. Gwendolyne Valdovín Guerrero. Enfermera Especialista en Pediatría. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  3. Sonia Rivera de la Torre. Enfermera Especialista en Pediatría. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  4. Patricia Álvarez Pérez. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  5. Jessica Gajón Flores. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  6. Carla Mª Morte Cabistany. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

El uso de la tecnología se ha integrado en las rutinas domésticas de forma significativa en la última década y el tiempo frente a pantallas cada vez es mayor en la vida de las familias. Esto incluye a los integrantes más pequeños de la casa, que se incorporan al manejo y visionado de dispositivos a una edad cada vez más temprana. Esto implica consecuencias negativas para su desarrollo a diferentes niveles por el uso excesivo que se hace de ellas.

Por ello parece importante concienciar tanto a personal sanitario como a los padres de las implicaciones, para que con la información necesaria se pueda conjugar un uso adecuado a través de recursos educativos y contrarrestarlo con actividades que potencien el uso del lenguaje, la comunicación y las habilidades motoras.

 

PALABRAS CLAVE

Tiempo de pantalla, uso de pantalla, rendimiento, desarrollo, menores, bebés.

 

ABSTRACT

The use of technology has been integrated into domestic routines significantly in the last decade and screen time is increasing in the lives of families. This includes the smallest members of the household, who enter the operation and viewing of devices at an increasingly young age. This implies negative consequences for their development at different levels due to the excessive use that is made of them.

For this reason, it seems important to educate both health personnel and parents of the implications, so that with the necessary information an appropriate use can be combined through educational resources and counteract it with activities that enhance the use of language, communication and skills motorcycles.

 

KEY WORDS

Screen time, screen usage, performance, development, minors, babies.

 

INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas el uso de la tecnología ha invadido todas las áreas de nuestra sociedad, que se ha convertido en una sociedad hipermedia, transformando la vida de las personas.

El uso indiscriminado de las pantallas ha invadido también los hogares, haciendo que los niños empiecen a usar medios digitales a edades cada vez más tempranas, entre los 12 y 24 meses de edad.

Ha aumentado de forma drástica la cantidad de niños que utilizan estos recursos a diario, modificando la interacción de éstos con su entorno y alterando elementos de su estilo de vida como las horas y la calidad del sueño, la actividad física y la alimentación, provocando efectos negativos a corto y largo plazo1.

Hay a nuestro alcance multitud de medios digitales, y al hablar de tiempo de pantalla se refiere al uso prolongado de varios tipos, como móviles, televisores, tabletas, ordenadores o videojuegos; aunque varias revisiones mencionan la preferencia de las televisiones entre los menores de cinco años2.

Hay que tener en cuenta que durante los primeros 5 años de vida el desarrollo se realiza de forma exponencial siendo un periodo crítico en el cual el visionado de pantallas puede hacer perder oportunidades de desarrollar habilidades interpersonales, motoras y de comunicación3.

 

OBJETIVO

Nuestro objetivo principal con esta revisión bibliográfica es valorar el impacto que conlleva el uso abusivo de las pantallas tecnológicas en los bebés y niños, así como conocer algunas recomendaciones para reducir su uso y dichas consecuencias negativas que se producen en el desarrollo infantil.

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado una búsqueda bibliográfica en Dialnet y PubMed usando los descriptores: “tiempo de pantalla”, ”uso de pantalla”, “rendimiento”, “desarrollo”, “menores”, “bebés”, así como sus combinaciones.

Se han elegido los artículos con la información más actualizada, tanto en inglés como en español, priorizando aquellos en los que el objeto de estudio fueran los infantes más pequeños.

 

RESULTADOS

En esta era hipermedia, la convivencia de los niños con medios y pantallas es incuestionable. Así se recoge en varias publicaciones donde se refleja que la edad de inicio y acceso a estas tecnologías es cada vez a una edad más temprana4.

Teniendo en consideración los datos aportados en el trabajo de Kabali et al. (2015) en Estados Unidos, ha habido un aumento significativo en el acceso a las tecnologías por parte de los más pequeños, ya que en el año 2013 el 72% de los niños de 0 a 8 años utilizaban un dispositivo móvil frente al 38% en 2011. Además hay un incremento especialmente llamativo entre los niños menores de dos años, donde el uso de estos dispositivos se ha disparado hasta el 38% en el año 2013. Los datos en el contexto nacional constatan esta tendencia internacional pues, los niños de 2-3 años utilizan habitualmente el móvil de sus padres para manejar aplicaciones como videos o juegos5.

En España el uso de los dispositivos también es cada vez más temprano, así lo refleja el informe Faros del Observatorio de Salud de la Infancia y la Adolescencia, dependiente del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues, donde se especifica que un 40% de la población menor de dos años utiliza tablets y móviles6.

 

En un estudio realizado en Canadá se cuantificó que el tiempo que pasaban los niños de 24, 36 y 60 meses frente al televisor y otros dispositivos era entre 1.6 y 3.6 horas al día. Se llevó a cabo un seguimiento del desarrollo con la realización del cuestionario por edades y etapas ASQ-3, que identifica el desarrollo en 5 campos: comunicación, motricidad gruesa, motricidad fina, resolución de problemas y personal-social.

Se observó que aquellos niños que a los 24 meses pasaban más tiempo frente a pantallas obtenían un rendimiento más bajo en las pruebas de detección del desarrollo a los 36 meses; y los que a los 36 meses también visionaban pantallas les ocurría lo mismo a los 60 meses3.

Se ha demostrado que los niños menores de 2 años necesitan exploración práctica e interacción social con cuidadores de confianza para desarrollar sus habilidades cognitivas, lingüísticas, motoras y socioemocionales. Debido a sus inmaduras habilidades simbólicas, de memoria y de atención, los bebés y niños pequeños no pueden aprender de los medios digitales tradicionales como lo hacen de las interacciones con los cuidadores. Por ello no se recomiendan dispositivos para el aprendizaje, ya que no resultan eficaces y la evidencia de beneficios es muy limitada7.

 

Además se relaciona con otros problemas de salud como obesidad o alteraciones del sueño y se asocia con menos curiosidad, autocontrol y estabilidad emocional, así como con deficiencias en el desarrollo del lenguaje y el bienestar conductual, psicosocial, académico y físico.

Se hacen más sedentarios retrasando la motricidad gruesa, se pierden oportunidades de interactuar con los cuidadores limitando los intercambios verbales y no verbales y se acotan los intercambios sociales.

El aumento del sedentarismo puede influir negativamente en el desarrollo físico, emocional o social, además de asociarse a un empeoramiento en los perfiles lipídicos, resistencia a la insulina y diabetes tipo 2, aumento de la tensión arterial y obesidad. Es importante crear hábitos de actividad física en la infancia ya que éstos se mantienen en la adolescencia y en la vida adulta.

 

La permanencia frente a las pantallas ha demostrado un aumento en la ingesta de comida que habitualmente no se considera saludable, grasas, azúcares y bebidas azucaradas, con lo que se empeora los efectos negativos antes mencionados1. Se recomienda evitar las pantallas durante las comidas y así fomentar la comunicación y las relaciones interpersonales.

También se relaciona con una disminución en la duración y la calidad del sueño, lo que implica mayor cansancio durante el día. Esto se puede revertir apagando las pantallas entre 30 a 60 minutos antes de acostarse, así aumentan las horas de sueño y la calidad de éste8. Se recomienda evitar cualquier tipo de pantallas en los dormitorios, no dormir con el teléfono móvil en la mesilla por lo que es conveniente dejarlo en una cajita en el salón.

Otra consecuencia asociada en la hiperactividad de los niños y la falta de atención en aquéllos que visionan medios digitales en comparación con los que no lo hacen9.

 

CONCLUSIÓN

El uso de la tecnología ha aumentado de manera importante en la última década y el tiempo excesivo de visionado de pantallas se ha relacionado con efectos negativos en los bebés y niños, con rendimientos más deficientes en las pruebas de detección de desarrollo e incluso con retrasos cognitivos.

Según diferentes estudios tanto los pediatras como los profesionales de la salud deben enfatizar el uso con moderación de los dispositivos electrónicos para que las interacciones entre los cuidadores y los niños sean de alta calidad sin las interrupciones que suponen las pantallas, para que las habilidades de los niños se desarrollen de la manera más óptima posible.

Se recomienda aconsejar a los padres que se involucren y participen cuando sus hijos vean pantallas, favoreciendo así actividades con recursos educativos, activos y sociales en vez de ser actividades pasivas y solitarias.

También es importante concienciar a la población general de las consecuencias negativas del tiempo excesivo frente a las pantallas para que puedan actuar como modelo a seguir y que promueva un estilo de vida activo y saludable para los niños.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Fung Fallas MP, Rojas Mora EJ, Delgado Castro LG. Impacto del tiempo de pantalla en la salud de niños y adolescentes. Rev.méd.sinerg. 2020;5(6):e370. Disponible en: https://revistamedicasinergia.com/index.php/rms/article/view/370
  2. Emond JA, Tantum LK, Gilbert-Diamond D, Kim SJ, Lansigan RK, Neelon SB. Household chaos and screen media use among preschool-aged children: a cross-sectional study. BMC Public Health. 2018;18(1):1–8. https://doi.org/10.1186/s12889-018-6113-2
  3. Madigan S, Browne D, Racine N, Mori C, Tough S. Association Between Screen Time and Children’s Performance on a Developmental Screening Test. JAMA Pediatr. 2019;173(3):244–250. doi:10.1001/jamapediatrics.2018.5056
  4. Pedreira MC, Castro Zubizarreta A, Havránková T. Móviles y pantallas en edades tempranas:convivencia digital, derechos de la infancia y responsabilidad adulta. Research in Education and Learning Innovation Archives.2021; 26:1-17. 10.7203/realia.26.15936
  5. Kabali HK, Irigoyen MM, Nunez-Davis R, Budacki JG, Mohanty SH, Leister KP, Bonner RL Jr. Exposure and Use of Mobile Media Devices by Young Children. Pediatrics. 2015;136(6):1044-50. doi: 10.1542/peds.2015-2151. Epub 2015 Nov 2. PMID: 26527548.
  6. Roca G. Las nuevas tecnologías en niños y adolescentes: guía para educar saludablemente en una sociedad digital. Barcelona: FAROS Sant Joan de Déu;2015. ISBN 978-84-606-8337-7.
  7. AAP Council on communications and media. Media and Young Minds. Pediatrics. 2016;138(5):e20162591. http://doi.org/10.1542/peds.2016-2591
  8. Hale L, Kirschen GW, LeBourgeois MK, Gradisar M, Garrison MM, Montgomery-Downs H, et al. Youth Screen Media Habits and Sleep: Sleep-Friendly Screen Behavior Recommendations for Clinicians, Educators, and Parents. Child Adolesc Psychiatr Clin N Am. 2018;27(2):229–45. https://doi.org/10.1016/j.chc.2017.11.014
  9. Emond JA, Tantum LK, Gilbert-Diamond D, Kim SJ, Lansigan RK, Neelon SB. Household chaos and screen media use among preschool-aged children: a cross-sectional study. BMC Public Health. 2018;18(1):1–8. https://doi.org/10.1186/s12889-018-6113-2