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Higiene de manos en el ámbito quirúrgico.

3 diciembre 2021

AUTORES

  1. Maria Lueza Valle. Graduada de Enfermería. Hospital de Barbastro.
  2. Andrea Pérez García. Graduada de Enfermería. Hospital de Barbastro.
  3. Clara Riazuelo Rapun. Graduada en Enfermería. Centro de Atención Primaria Barbastro.
  4. Beatriz Vistue Tornil. Graduada en Enfermería. Centro de Atención Primaria Barbastro.
  5. Lucia Alamán Gallego. Graduada en Enfermería. Centro de Atención Primaria Barbastro.
  6. Ana Lisa Elvira. Graduada en Enfermería. Centro de Atención Primaria Barbastro.

 

RESUMEN

Desde hace años, la asepsia se ha considerado una de las actividades más importantes en el ámbito quirúrgico para prevenir posibles complicaciones en las intervenciones como es el caso de las infecciones. Para ello se hacen una serie de rituales para conseguir una mejor asepsia, como la higiene de manos. Cabe decir, pero, que hay dos tipos de productos o antisépticos que más se utilizan para la higiene, el alcohol o la clorhexidina.

El trabajo consta del análisis de la literatura existente sobre la asepsia en el ámbito quirúrgico dando importancia a la higiene de manos de los profesionales sanitarios.

El trabajo da la importancia a la asepsia en el ámbito quirúrgico para prevenir las infecciones postquirúrgicas de los pacientes intervenidos quirúrgicamente; como también la correcta realización de la higiene de manos utilizando el mejor antiséptico en el momento del lavado quirúrgico para así sacar el mayor número de microorganismos que se encuentran en la piel.

 

PALABRAS CLAVE

Quirófano, enfermería quirúrgica, asepsia, flora en la piel, infección nosocomial, higiene de manos, antisépticos.

 

ABSTRACT

For years, cleanliness was considered one of the most important in preventing surgical interventions and possible complications such as infections field activities. For this purpose, a series of rituals is done to get a better asepsis, such as hand hygiene. Is true, but there are two types of products or antiseptics most used for hygiene, alcohol or chlorhexidine.

The work consists of the analysis of the existing literature on the aseptic surgical field giving importance to hand hygiene of healthcare workers.

This work shows the importance of asepsis in the surgical field to prevent postoperative infections in patients undergoing surgery; as well as the successful implementation of hand hygiene using the best antiseptic at the time of surgical rent so as to make the greatest number of microorganisms found in the skin.

 

KEY WORDS

Operating room, surgical nursing, asepsis; skin flora, nosocomial infection, hand hygiene, antiseptics.

 

INTRODUCCIÓN

La enfermería de quirófano es la parte profesional que tiene como labor cuidar al enfermo o paciente durante el proceso perioperatorio, teniendo varias funciones muy distintas a las de una enfermera de cuidados generales. Entre sus competencias más importantes se debe mencionar la de mantener la esterilidad en todo momento de la intervención quirúrgica1,2.

Teniendo en cuenta que la incidencia de efectos adversos con la atención hospitalaria del bloque quirúrgico es de un 40% del total, es capital importancia realizar las medidas necesarias para prevenir los efectos adversos y mejorarlas si es necesario. Uno de los efectos adversos habituales y generales de las intervenciones quirúrgicas son las infecciones, por lo que se debe dar especial importancia a mantener la asepsia. Con ese fin en este documento se desea conocer el mejor método de lavado de manos quirúrgico, teniendo en cuenta el que se realiza con jabones antisépticos y el que se hace con soluciones alcohólicas, y saber su efectividad, duración y matices de ambos métodos1,2.

A nivel personal se ha de decir que para la enfermería de quirófano la asepsia y su preservación durante toda la intervención quirúrgica es de las principales funciones como profesional sanitario del bloque quirúrgico. Por ese motivo se debe conocer con exactitud cómo realizar una asepsia lo más perfecta posible y una forma de hacerlo es conociendo el lavado quirúrgico. Por lo tanto, el tener conocimiento de los diferentes métodos de lavado quirúrgico que nos ofrece en estos momentos el mercado y la efectividad y limitaciones de cada uno de estos productos pasa a ser una necesidad indiscutible para los componentes del grupo de investigación como enfermeros de quirófano y profesionales sanitarios.

 

Asepsia

Según la WHO3, cada año el tratamiento y la atención de cientos de millones de pacientes en todo el mundo se complica a causa de infecciones contraídas durante la asistencia sanitaria, llegándose a estimar más de 1’4 millones de personas con infecciones contraídas en el mundo, siendo entre un 5% y un 10% de los pacientes que ingresan en hospitales modernos en los países desarrollados. Las infecciones generan un aumento del gasto. Por lo tanto en los pacientes sometidos a cirugía, la infección de la herida quirúrgica es una complicación importante de morbilidad e incluso de mortalidad2.

En el año 2004 la WHO pone en marcha la Alianza Mundial por la Seguridad del Paciente, una colaboración internacional para la mejora de la asistencia sanitaria. Promueve formación, investigación y aplicación de las recomendaciones de expertos en la materia de seguridad del paciente. Para mejorar los hábitos de higiene de manos del personal sanitario se inició la campaña “Una atención limpia es una atención más segura” o denominada “Salve vidas: límpiese las manos”, (SaveLives: Cleanyourhands, en inglés)3,4.

Cada año se opera a nivel mundial uno de cada 25 ciudadanos. En España, el número global de cirugías mayores ascendió a algo más de tres millones de procedimientos, equivalente a una tasa de 7.027 intervenciones quirúrgicas por cada 100.000 ciudadanos. Hasta un 16% de estos procedimientos quirúrgicos deriva en una complicación relacionada con la morbilidad de los pacientes o de eventos adversos, con consecuencias graves en cerca del 1%1.

En este sentido, una revisión sistemática sobre la incidencia de eventos adversos relacionados con la atención hospitalaria mostró que cerca del 40% de eventos adversos recogidos en los diferentes estudios sobre el tema estaban directamente relacionados con procedimientos quirúrgicos. Estos datos mostraron que cada año hasta siete millones de pacientes sufren una complicación grave durante o inmediatamente después de la cirugía1.

 

Objetivo de la asepsia:

El objetivo de los procedimientos de asepsia en los centros sanitarios es evitar la infección entre pacientes, personal sanitario y viceversa. En el quirófano es todas sus actividades van encaminadas a evitar la infección. Algunas de estas actividades incluyen la valoración del riesgo del paciente, limpieza ambiental, desinfección y esterilización de los instrumentos, profilaxis antibiótica y el uso de precauciones estándares5,6.

Los procedimientos que se utilizan actualmente pueden ser muy sencillos o complejos, y van desde las precauciones diarias en relación con los uniformes del personal sanitario, pasando por el lavado de manos o las medidas a tomar al examinar un paciente con una herida, hasta el aislamiento protector de un enfermo con el sistema inmunitario comprometido6.

 

Higiene de manos:

La higiene de manos es la herramienta más importante para evitar la transmisión de microorganismos en el entorno sanitario. Para que sea eficaz dicha técnica debe realizarse con la fricción adecuada, durante un tiempo apropiado y con un agente efectivo. En el ambiente sanitario se usa el jabón líquido, este es eficaz para eliminar la suciedad y los deshechos, sin embargo, no tiene ninguna actividad antimicrobiana (2, 7, 8).

La antisepsia de manos es la aplicación de un antiséptico aprobado a todas las superficies de las manos y dedos. Cuando se los usa correctamente, estos productos destruyen tanto las bacterias gram- y gram+ a todos los niveles2.

La higiene de manos es reconocida como la medida más importante para prevenir las infecciones asociadas a los cuidados de salud, pero su importancia de este sencillo procedimiento no ha sido suficientemente reconocida por los profesionales sanitarios y su bajo grado de cumplimiento se ha puesto de manifiesto en numerosos estudios7.

Algunos estudios dicen que, aunque los profesionales saben de la importancia de lavarse las manos y dicen realizarla con frecuencia, para llevar a cabo efectivamente su trabajo, se muestran con una baja adhesión, indicando la necesidad de una mayor participación en la formación y actualización sobre el tema9.

En la literatura médica, las únicas medidas que han demostrado su eficacia para mejorar el cumplimiento de la higiene de manos en el medio hospitalario han sido la introducción de las soluciones alcohólicas para su realización y la puesta en marcha de programas de formación e información continuos7.

 

Lavado quirúrgico:

El objetivo del lavado quirúrgico es reducir el número de microorganismos residentes y transitorios sobre la piel hasta un mínimo absoluto. El lavado quirúrgico no esteriliza la piel, el tejido vivo no puede esterilizarse, pero el uso de ciertos antisépticos junto con la técnica de lavado sistematizada reduce el número de microbios en la piel y puede generar una acción antimicrobiana continua. Esto es importante porque las bacterias se reproducen rápidamente en el ambiente húmedo que existe entre la piel y el guante10.

Existen múltiples evidencias científicas de la necesidad de reducir la flora cutánea superficial, así como la suciedad y residuos de manos y antebrazos para lograr un efecto antimicrobiano durante la cirugía. Este acto para evitar las infecciones postquirúrgicas es tan relevante como la práctica de una técnica idónea en la preparación del área cutánea quirúrgica del paciente11.

 

Antisépticos:

Los antisépticos son soluciones químicas que se utilizan sobre las superficies corporales, como la piel o las mucosas, con la finalidad de reducir la flora normal o los microorganismos patógenos (12).

La utilización de estos antisépticos para prevenir las infecciones y reducir sus complicaciones se remonta a la época de Hipócrates. Actualmente, las principales utilizaciones de los antisépticos en las instituciones de la salud son utilizados en: la higienización de las manos, en la preparación quirúrgica de la piel del paciente, la eliminación de gérmenes de las manos y antebrazo del equipo de cirugía, y en algunos procedimientos como punciones venosas centrales y arteriales, cateterismos vasculares y vesicales y otros donde ocurre el rompimiento de las barreras normales de defensa del individuo (13).

El lavado prequirúrgico de manos y antebrazos hasta el pliegue del codo es una norma obligada de antisepsia, sin embargo, el advenimiento de nuevos productos antimicrobianos genera la controversia acerca de cuáles son los más apropiados. Para seleccionar al mejor antiséptico conviene tomar en cuenta que su espectro bactericida sea amplio, que no irrite ni sea absorbido por la piel, que tenga un efecto rápido, que su tiempo de efectividad sea prolongado y su costo adecuado2.

Entre las diferentes soluciones antisépticas cabe destacar12,14,15:

  • Soluciones de clorhexidina (CH): Son bactericidas y fungicidas a partir de una concentración que es difícil de determinar por la dificultad que supone la neutralización del principio activo. Las bacterias Gram positivas son más sensibles que las Gram negativas; algunas cepas de Proteusspp y Pseudomonaspp son menos susceptibles. No es esporicida, aunque inhibe el crecimiento de las esporas, y su acción sobre Micobacterias es bacteriostática, si bien se muestran, en general, altamente resistentes. No actúa sobre los virus sin cubierta, como Rotavirus y Poliovirus, aunque sí inactiva los virus con cubiertas lipídicas, como VIH y Herpesvirus. Tiene un efecto residual de 6-8 horas.
  • Alcohol etílico: Es bactericida, fungicida y virucida de potencia intermedia. Tiene buena actividad frente a bacterias gram positivas y gram negativas, Mycobacterium tuberculosis y Mycobacterium Chelonae, y virus con cubierta. Es un antiséptico de acción rápida. No tiene actividad residual.
  • Isopropanol: Tiene el mismo espectro de acción que el etanol. El poseer un átomo más de carbono que el etanol presenta una mayor lipofilia y por lo tanto le proporciona una mayor actividad frente a los virus con cubierta lipídica pero una actividad insuficiente frente a los virus no lipídicos.
  • Povidona yodada: Es un antiséptico de uso tópico de amplio espectro, de actividad microbicida del iodo elemento, activa frente a bacterias gram +, gram-, protozoos, virus, hongos y esporas. En las concentraciones habituales de uso no es esporicida. Usado en la preparación de la piel de forma prequirúrgica y lavado de manos quirúrgico. Como reacciones adversas es importante nombrar las reacciones cutáneas locales.

 

OBJETIVO

Analizar que existe publicado en cuanto a la higiene de manos en el ámbito quirúrgico.

 

METODOLOGÍA

Se ha obtenido información mediante una revisión bibliográfica basada en la evidencia, utilizando diferentes bases de datos como Pubmed (Medline), Scielo, Cochrane Plus, Cuiden y Google Académico.

 

RESULTADOS

La adición del alcohol con otros antisépticos/desinfectantes se utilizan para antisepsia de piel en urgencias, desinfección del campo quirúrgico del enfermo y de las manos del equipo quirúrgico, con acción residual mayor que povidona yodada y similar o mayor que clorhexidina. También se han aplicado como sustitución o complemento del lavado de manos en clínica entre pacientes16.

No todos los antisépticos que se unen a los alcoholes tienen similar eficacia. Así, los más efectivos son: alcohol-Nduopropenida, alcohol-clorhexidina y alcohol-etilsulfato, que han superado a los lavados con CH y povidona yodada. Sin embargo, esta última es la más usada en el lavado quirúrgico del enfermo y del equipo quirúrgico, aunque es la que menos reduce el número de microorganismos sobre la piel, no deja apenas acción residual y al terminar la intervención, se pueden encontrar más microorganismos sobre las manos (al retirar el guante) que antes del lavado. Además, estas asociaciones de alcohol-antiséptico pueden utilizarse como complemento del lavado quirúrgico clásico, ya que se ha demostrado que la clorhexidina durante 2 minutos seguida de una aplicación de alcohol-clorhexidina durante 30 segundos, es más eficaz y altera menos la piel que el lavado con clorhexidina durante 5 minutos16,17.

La asociación de CH y alcohol mejora la eficacia dado que se complementa la rapidez de acción del alcohol con la acción residual del CH. Parece que además potencia la capacidad de la CH para penetrar hasta el estrato córneo de la piel y lograr el efecto remanente18.

En algunos estudios con povidona yodada y gluconato de CH, éste último consiguió mayores reducciones de la microflora de la piel que la povidona yodada y también presentó una mayor actividad residual después de una única aplicación15.

Existen pruebas limitadas con respecto a los efectos sobre el número de Unidades formadoras de colonias(UFC) de diferentes duraciones del lavado acuoso19.

Un estudio ,en el cual 30 sujeto se lavaron las manos con cloruro de benzalconio, povidona yodada y clorhexidina/alcohol con un intervalo de siete dias entre cada maniobra, se obtuvieron muestras para cultivos de la palma de la mano, se demostró que10:

  • El poder bactericida de la CH/alcohol fue mejor que el del cloruro de benzalconio y similar al de la yodopovidona.
  • La CH/alcohol tuvo menor costo que la yodopovidona y el cloruro de benzalconio.
  • La CH/alcohol requiere menor tiempo para su aplicación que la yodopovidona y el cloruro de benzalconio.

Por lo que la CH/alcohol resultó ser el mejor antiseptico costo-efectivo en relación con la povidona y el benzalconio10.

La desinfección quirúrgica de manos con una solución de base alcohólica en lugar del uso de jabón no medicado o jabón antiséptico está recomendado teniendo en cuenta diversos estudios que han demostrado una mayor adhesión y tolerancia dérmica20.

 

El uso de jabón antiséptico es la técnica tradicional en la desinfección quirúrgica de manos. Las recomendaciones europeas para la desinfección quirúrgica de manos concluyen que no hay criterios para decidir cuándo se prefiere la desinfección tradicional a la desinfección con soluciones alcohólicas20.

Un estudio que compara la eficacia de la desinfección de manos con solución alcohólica vs la desinfección de manos por enjabonamiento demostró que la eficacia bactericida de la desinfección con solución alcohólica es inmediata y similar al enjabonado tradicional, pero tiene un efecto más duradero y que la desinfección por frotación reduce los costes un 67% y ahorra tiempo (entre 1-2min) frente al tradicional20.

Un ensayo clínico controlado, aleatorio, se compara la reducción en la contaminación de las manos de los profesionales sanitarios tras el uso de jabón antiséptico y solución de base alcohólica. Se formaron dos grupos en el estudio, uno para el lavado de manos con una base alcohólica y el otro con jabón antiséptico; la asignación de los sujetos fue aleatoria. Se obtuvieron muestras antes y después de cada procedimiento. La reducción en el recuento bacteriológico fue más elevada en el grupo del frotado con alcohol (reducción de 83%), mientras que el grupo de lavado con jabón antiséptico fue del 58%. Se concluye que el lavado con solución alcohólica es más efectivo que el jabón antiséptico para reducir la contaminación bacteriana de las manos de los trabajadores sanitarios21.

Pero cabe decir, que no existen pruebas que indiquen que algún lavado alcohólico particular sea mejor que otro. Las pruebas a partir de cuatro estudios indican que los lavados acuosos con CH son más efectivos que los lavados acuosos con povidona iodada en cuanto al número de unidades formadoras de colonias (UFC) en las manos19.

 

Si bien el lavado y cepillado prequirúrgico a través del tiempo ha demostrado su eficacia como procedimiento antiséptico, investigaciones recientes mencionan el aumento de las cuentas bacterianas en las manos, secundario a un mayor desprendimiento epitelial resultante del trauma del cepillado, con salida de flora bacteriana, de folículos pilosos y glándulas sebáceas dado que los microorganismos proliferan en las manos, dentro del ambiente húmedo de los guantes quirúrgicos, problema mayor si los guantes se perforan10.

Durante el lavado hay que evitar cepillarse con demasiada fuerza. La irritación continua de la piel aumenta la posibilidad de colonización tanto de la flora residente como de la flora transitoria2.

Un artículo que compara el lavado prequirúrgico con y sin cepillo, a partir de ensayos clínicos controlados en dos posibles unidades de asignación al azar para realizar los lavados. Se concluye que ningún ensayo determinó el efecto de utilizar un cepillo durante el lavado quirúrgico22.

El lavado con cepillo ha demostrado no estar exento de consecuencias directas tanto para el bienestar del sujeto intervenido quirúrgicamente, como del personal que toma parte en la cirugía. Este lavado provoca un trauma mecánico que libera y dispersa patógenos que pueden producir infecciones en el sitio quirúrgico e incita a la producción de afecciones dermatológicas en el personal de salud10.

Por otro lado, se ha documentado que las repercusiones derivadas del cepillado se minimizan o desaparecen cuando se prescinde del lavado con cepillo10.

 

Corella, Tarragón, Mas y Corella, señalan que no se han encontrado diferencias en relación con el uso de cepillos durante el lavado de manos quirúrgico o prescindiendo de ellos para prevenir infecciones exógenas de las heridas o evidenciar eficacia en eliminar gérmenes. Sin embargo, el uso prolongado o fricción intensa pueden ocasionar microabrasiones en la piel que pueden ser un refugio para los organismos. De igual manera Villa y Margalejo (2011) señalan que el lavado de manos quirúrgico es una práctica que requiere de fricción y por lo tanto puede dañar la piel y aumentar la dispersión de las bacterias23,24.

En ciertos estudios al respecto, aproximadamente el 25% del personal de enfermería reportó signos y síntomas de dermatitis en sus manos. Se quejan de tener una sensación de sequedad o quemazón, la piel se ve enrojecida y aparece eritema, descamación y fisuras10,25.

Investigaciones señalan que los enfermeros están experimentando enfermedades cutáneas en las manos, este problema se agudiza con el lavado de manos con los cepillos quirúrgicos produciendo escoriaciones en la piel tanto en su estrato superficial como profundo. Este trauma mecánico libera y dispersa patógenos que pueden producir infecciones en el sitio quirúrgico e incita a la producción de afecciones dermatológicas en el personal. Las repercusiones derivadas del cepillado se minimizan o desaparecen cuando se prescinde del lavado con cepillo25.

 

CONCLUSIONES

La técnica del lavado de manos es uno de los pilares esenciales de la asepsia en el quirófano y evitar las infecciones postoperatorias.

Hemos observado que, en nuestro hospital, se realiza un lavado de manos usando jabones antisépticos, siendo el método más utilizado la povidona yodada y el cepillado.

Revisando la bibliografía se ha visto que las soluciones alcohólicas son más efectivas en cuanto a la higiene de manos que las soluciones jabonosas. Las soluciones alcohólicas tendrán una efectividad más duradera en el tiempo que los jabones antisépticos, manteniendo la reducción de microorganismos en la piel.

La asociación de CH con alcohol aumenta la eficacia, es el mejor antiséptico costo-efectivo en relación con la povidona

La CH en relación con la povidona yodada es la que más reduce el número de microorganismo sobre la piel y deja más acción residual.

En cuanto al cepillado, no se han encontrado diferencias significativas en relación con su uso.

Se concluye que la clorhexidina alcohólica es un antiséptico muy eficaz que junto con una correcta técnica del lavado de manos puede ayudar a prevenir las infecciones quirúrgicas.

 

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