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Estudio epidemiológico fractura de cadera: tratamiento y complicaciones.

26 noviembre 2021

AUTORES

  1. Maria Loraque Alonso. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  2. Carlota Barreu Fau. Máster en Gerontología Social por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  3. Isabel de la Osa Callejero. Máster en Urgencias y Emergencias por la Universidad San Jorge. Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  4. Laura González Cabeza. Grado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.
  5. María Pinilla Conil. Grado en Enfermería por la Universidad de Soria. Enfermera en el Hospital Royo Villanova de Zaragoza.
  6. Sara Barrena López. Grado en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Enfermera en el Hospital General de la Defensa de Zaragoza.

 

RESUMEN

La fractura de cadera tiene una gran incidencia entre la población mayor y supone un problema sanitario importante. El tratamiento quirúrgico es el tratamiento de elección para esta patología y donde una pronta intervención quirúrgica ayuda a la mejoría y recuperación de este tipo de pacientes. Las complicaciones derivadas de la intervención quirúrgica son factores a tener en cuenta y que son importantes de conocer a la hora de poder mejorar la calidad asistencial.

Objetivo principal: el objetivo principal del estudio fue conocer y evaluar el perfil epidemiológico de las personas que son diagnosticadas de fractura de cadera e intervenidas quirúrgicamente como tratamiento para esta patología.

Material y métodos: es un estudio descriptivo transversal retrospectivo donde se analizan variables sociodemográficas (edad, sexo, procedencia) y variables clínicas de las personas diagnosticadas de fractura de cadera e intervenidas quirúrgicamente.

El análisis estadístico se realizó mediante el programa SPSS.

Resultados: el 95% de los pacientes con fractura de cadera fueron intervenidos quirúrgicamente y donde la demora quirúrgica fue de 3 días. El 26% de los pacientes intervenidos necesitaron transfusión sanguínea. La mortalidad fue del 3% de todos los pacientes intervenidos quirúrgicamente.

Conclusión: el tratamiento quirúrgico es el tratamiento de elección para las fracturas de cadera donde una rápida intervención ayuda a la mejora de la recuperación de los pacientes.

Todo ello puede ayudar a la mejora de la asistencia sanitaria y la optimización de los recursos para tratar este tipo de patología.

 

PALABRAS CLAVE

Epidemiología, fracturas de cadera, anciano, hospitalización, transfusión sanguínea, mortalidad hospitalaria.

 

ABSTRACT

Hip fracture has a high incidence among the elderly population and is a major health problem. Surgical treatment is the treatment of choice for this pathology and early surgical intervention helps the improvement and early recovery of this type of patient. Complications arising from surgery are factors to be taken into account and are important to be aware of in order to improve the quality of care.

Main objective: the main objective of the study was to know and evaluate the epidemiological profile of people who are diagnosed with hip fracture and undergo surgery as a treatment for this pathology.

Material and methods: this is a retrospective cross-sectional descriptive study in which socio-demographic variables (age, sex, origin) and clinical variables of the people diagnosed with hip fracture and operated on were analysed.

The statistical analysis was carried out using the SPSS programme.

Results: 95% of the hip fracture patients underwent surgery with a surgical delay of 3 days. Blood transfusion was required in 26% of the operated patients. Mortality was 3% of all operated patients.

Conclusion: Surgical treatment is the treatment of choice for hip fractures where rapid intervention helps to improve patient recovery.

All this can help to improve healthcare and optimise resources to treat this type of pathology.

 

KEY WORDS

Epidemiology, hip fractures, elderly, hospital admission, blood transfusión, hospital mortality.

 

INTRODUCCIÓN

La fractura de cadera tiene una gran incidencia mundial. La OMS ha estimado que, en 1990, hubo 1,7 millones de fracturas en el mundo y que la cifra aumentará a más de 6 millones para 2050. Este aumento de casos de fractura de cadera comporta un incremento de morbilidad, mortalidad, deterioro funcional, costes y aumenta el grado de dependencia y de institucionalización de estos pacientes1.

El aumento de la esperanza de vida en nuestra sociedad hace que las personas mayores sean las principales afectadas ante esta patología2.

 

TRATAMIENTO DE LA FRACTURA DE CADERA:

Para la mayoría de este tipo de fracturas, el tratamiento quirúrgico es el tratamiento de elección, cuya finalidad es intentar recuperar la función y la calidad de vida previa a la fractura. Ello permite una movilización precoz del paciente y un aumento de su autonomía.

Escasamente el tratamiento conservador es el utilizado para tratar una fractura de cadera ya que este método está desaconsejado en personas de edad avanzada debido a que por su fragilidad física y una inmovilización prolongada conlleva una pérdida de movilidad y aparición de complicaciones como infecciones respiratorias, infecciones urinarias, úlceras por presión, trombosis venosa etc.3.

Previo al tratamiento quirúrgico es necesario conocer el tipo de fractura y las características de cada paciente para la elección quirúrgica más adecuada en cada caso. En general, la cirugía debe realizarse entre las primeras 24-48 horas desde el ingreso ya que los intervalos prolongados hasta la realización de la cirugía incrementa el riesgo de complicaciones y de mortalidad postoperatoria4.

Podemos clasificar la cirugía de fractura de cadera según su finalidad en osteosíntesis y reemplazo protésico (artroplastia).

La osteosíntesis es un tipo de tratamiento quirúrgico en el que las fracturas de cadera son reducidas y fijadas de forma estable, donde se utiliza la implantación de dispositivos como clavos y placas (clavo endomedular tipo GAMMA, tipo TFM). En las fracturas extracapsulares la osteosíntesis es el tratamiento quirúrgico más utilizado.

La artroplastia es la técnica quirúrgica a través de la cual se realiza un reemplazo parcial o total de un hueso o articulación de la cadera. La mayoría de las fracturas intracapsulares serán tratadas por esta técnica que permite una movilización del paciente de forma precoz4.

Podemos decir entonces que el tratamiento quirúrgico en las fracturas de la extremidad proximal del fémur permite una movilización precoz con una rápida recuperación de la función5.

 

MORTALIDAD COMO COMPLICACIÓN DE LA FRACTURA DE CADERA:

La aparición de complicaciones médicas durante el ingreso hospitalario, tras sufrir una fractura de cadera, es muy elevada. Durante el periodo de hospitalización y tras la intervención quirúrgica pueden aparecer complicaciones como infección urinaria, infección respiratoria, infección de la herida quirúrgica, enfermedades cardiovasculares, alteraciones cognitivas que, junto con la realización del propio proceso quirúrgico, aumentan el riesgo de mortalidad entre estos pacientes6-8.

La mortalidad en este tipo de pacientes se encuentra entre el 2% y el 7% durante la fase hospitalaria aguda y que puede aumentar hasta un 33% al año de sufrir la fractura de cadera. Entre los factores que se relacionan con la mortalidad, en este tipo de fracturas, se encuentra la edad avanzada, el sexo masculino, presentación de comorbilidades previas, alteraciones psiquiátricas o cognitivas, institucionalización y baja capacidad funcional7-9.

Según diferentes estudios, aunque durante décadas se ha producido una mejora en las técnicas quirúrgicas y en el control de las infecciones tras la cirugía, la tasa de mortalidad de este tipo de fractura apenas se ha modificado7-12.

 

OBJETIVOS

Debido al número de personas mayores que sufren fracturas de cadera y a la gran demanda sanitaria que esto supone podemos decir que existe una gran necesidad de conocer el tratamiento adecuado para la fractura de cadera y las complicaciones intrahospitalarias y extrahospitalarias que garanticen una adecuación de los recursos sanitarios frente a esta patología

OBJETIVO PRINCIPAL:

Conocer el perfil epidemiológico y las características de los pacientes que son diagnosticados de fractura de cadera y a los que se les realizará una intervención quirúrgica como tratamiento a esta patología.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  • Determinar la influencia del sexo, edad, tipo de fractura, tipo de intervención quirúrgica, pluripatología y demora quirúrgica como posibles indicadores de la necesidad de transfusión sanguínea.
  • Identificar el perfil de personas que precisan ser trasladadas a un centro sociosanitario para continuar con su recuperación.
  • Describir la posible influencia del sexo, edad, tipo de fractura, tipo de intervención y pluripatología con la mortalidad.

 

METODOLOGÍA

TIPO DE ESTUDIO:

Se realizó un “estudio descriptivo transversal retrospectivo” que incluye a los pacientes atendidos por fractura de cadera y que precisaron intervención quirúrgica para su tratamiento en el Hospital San Jorge de Huesca.

Los datos fueron recogidos durante un periodo de 12 meses.

Los criterios de inclusión fueron pacientes mayores de 65 años que fueron atendidos en el Hospital San Jorge de Huesca y diagnosticados de fractura de cadera como diagnóstico principal, según la codificación de Clasificación Internacional de Enfermedades.

Fueron excluidos del estudio pacientes diagnosticados de fractura de cadera secundaria a lesión tumoral ósea o lesión metastásica, pacientes con edad inferior a 65 años y pacientes politraumatizados.

Los pacientes que cumplían los criterios de inclusión para el estudio se obtuvieron a través del listado cedido por el Servicio de Archivos y Documentación del Hospital General San Jorge. Una vez obtenida la muestra de nuestra población a estudio se comenzó con la obtención de las variables requeridas a través del programa de codificación de Clasificación Internacional de Enfermedades36. La muestra incluyó un total de 153 pacientes.

 

RESULTADOS

Referente al tratamiento realizado en el hospital, el 95% (145 personas) fueron intervenidos quirúrgicamente. Al resto, no se les realizó ningún tipo de intervención quirúrgica, bien por considerarse inapropiado debido al estado de salud del paciente o por solicitud de la propia persona para ser trasladado a otro centro sanitario para la realización de dicha cirugía.

Del total de pacientes intervenidos quirúrgicamente, al 41% la artrodesis fue el tratamiento quirúrgico elegido mientras que al resto (59%) la osteosíntesis fue la intervención quirúrgica realizada.

Con respecto a la demora quirúrgica, el tiempo medio desde el ingreso hasta la intervención quirúrgica fue de 3,18 días, donde el mínimo de días hasta la intervención fue de 0 días, debido a la realización de tratamiento quirúrgico de carácter urgente, y un máximo de 13 días.

En el 52% de los casos el tratamiento quirúrgico se realizó a partir del tercer día de ingreso mientras que el 48% el tratamiento quirúrgico se produjo en los dos primeros días tras el ingreso.

En lo que se refiere a la estancia media de hospitalización, esta fue de 10,89 días con una desviación de 7,04 días.

En cuanto a la necesidad de transfusión por parte de la muestra total de pacientes que engloban nuestro estudio se observa que el 26% de los pacientes tuvieron que ser transfundidos frente al 74% que no lo precisaron.

Con respecto al destino de los pacientes tras el alta hospitalaria podemos comprobar que el 45% de los pacientes fueron trasladados a su domicilio o residencia habitual, el 50% de ellos se trasladaron a un centro sociosanitario para seguir con su recuperación mientras que el 5% restante fueron incluidos en el apartado de “otros” donde se englobó a los pacientes fallecidos y a aquellos que no constaba su destino al alta.

En lo que se refiere a mortalidad, un total de 5 pacientes (3,3%) fallecieron durante la estancia hospitalaria y una vez habían sido intervenidos quirúrgicamente.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE FACTORES DE RIESGO ASOCIADOS A LA NECESIDAD DE TRANSFUSIÓN:

Tras el análisis de la necesidad de transfusión con respecto al sexo y la edad comprobamos que no existen diferencias significativas. Sin embargo, podemos observar que la población masculina tuvo mayor necesidad de transfusión (el 32% de los hombres frente al 24% de mujeres).

En el caso de los pacientes que tenían más de tres patologías previas se evidenció de igual forma que no existía relación significativa con respecto a la necesidad de transfusión, aunque observamos que el porcentaje de personas con más de tres patologías y que precisó ser transfundido (28,7%) fue mayor que el porcentaje de pacientes con tres o menos de tres patologías que también precisaron transfusión sanguínea (22,7%).

Se encontró una relación significativa entre tipo de fractura de cadera y necesidad de transfusión. Los pacientes que presentaron fractura extracapsular, tuvieron mayor necesidad de ser transfundidos que los pacientes con fractura intracapsular.

Además, del total de las personas intervenidas quirúrgicamente, se observó relación significativa entre la necesidad de transfusión y el tipo de intervención quirúrgica realizada. Así, a los pacientes que se les realizó una osteosíntesis tuvieron mayor necesidad de transfusión que a los que se realizó una artrodesis.

Sin embargo no se encontró relación estadísticamente significativa entre la necesidad de transfusión y la demora quirúrgica. Se observó que, del total de personas que precisaron transfusión, el 60% habían sido intervenidos en los tres primeros días tras la fractura, mientras que el 40% fueron intervenidos a partir del cuarto día. Así, la realización de una intervención quirúrgica precoz no estaría relacionado con una menor necesidad de transfusión.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LOS FACTORES DE RIESGO ASOCIADOS A LA NECESIDAD DE TRASLADO A UN CENTRO SOCIOSANITARIO:

Observamos diferencias estadísticamente significativas al estudiar la variable de destino al alta en función del sexo y la edad. Así, entre los hombres, el porcentaje de los que ingresaron en un centro sociosanitario (51%) fue mayor que el porcentaje de los ingresos entre las mujeres (49%). Mientras que el destino a domicilio fue mayor entre las mujeres (48%) que entre los hombres (36%). Luego la probabilidad de traslado a un centro sociosanitario es mayor en los hombres que en las mujeres.

Además, entre los pacientes con una edad comprendida entre 65 y 75 años ninguno fue trasladado al centro sociosanitario, mientras que los grupos de 76 a 85 años y más de 85 tuvieron una mayor incidencia de traslados a este tipo de centro. Por lo que podemos decir que a partir de los 76 años la probabilidad de ingreso en el centro sociosanitario tras el alta hospitalaria aumenta de manera significativa.

En cuanto al destino al alta y la procedencia previa de los pacientes (ámbito rural/ ámbito urbano y domicilio/residencia) no se han encontrado diferencias significativas ya que el número de altas domiciliarias y traslado a centro sociosanitario fue similar en ambos grupos.

Tampoco se encontraron diferencias significativas entre el destino al alta y padecer más de tres enfermedades. Así el tener más de tres patologías previas no estaría relacionado con la mayor necesidad de traslado a un centro de convalecencia.

 

ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE FACTORES DE RIESGO ASOCIADOS A LA MORTALIDAD HOSPITALARIA:

La mortalidad durante el periodo hospitalario en nuestra población fue de 5 pacientes.

Entre los factores de riesgo relacionados con la mortalidad sólo se dio relación significativa con el sexo ya que el 100% de los fallecidos eran hombres.

No encontramos diferencias significativas en la mortalidad en función del intervalo de edad, aunque es de destacar que entre los pacientes con menor edad (65-75 años) no hubo ningún caso de defunción.

En cuanto a la relación entre mortalidad y pluripatología presentada por los pacientes tampoco se encontraron diferencias significativas.

En relación a la mortalidad y su asociación con tipo de fractura y tipo de intervención quirúrgica, no se observaron diferencias significativas. Un dato a tener en cuenta es que a todos los fallecidos se les había realizado intervención quirúrgica previamente.

 

CONCLUSIÓN

La cirugía es el tratamiento de elección para la fractura de cadera y donde se pone de manifiesto que se trata de la intervención más apropiada para una pronta recuperación funcional y la solución a un problema tan importante como es la fractura de cadera entre la población de edad avanzada.

En nuestro estudio la artrodesis se realizó en el 41% de los casos y Osteosíntesis en el 59%. Es de destacar que sólo dos pacientes de nuestro estudio no fueron intervenidos quirúrgicamente debido a su estado de salud y donde la cirugía suponía un mayor riesgo de mortalidad.

La demora quirúrgica fue de 3,18 días ± 2,16 y la media de días de hospitalización fue de 10,89 días ± 7,04.

La mayor necesidad de transfusión se produjo en los pacientes que presentaron una fractura extracapsular y se les realizó, como práctica quirúrgica, una osteosíntesis. Sin embargo, no se observó relación con respecto al sexo, edad, pluripatología y demora quirúrgica.

El mayor porcentaje de personas que precisaron traslado a un centro sociosanitario una vez finalizado el periodo hospitalario fue en los varones mayores de 76 años.

La mortalidad intrahospitalaria fue de 3% y los hombres fueron el único sexo afectado. No se observaron diferencias significativas con respecto a la edad, pluripatología, tipo de fractura y tipo de intervención presentada por los pacientes.

Según los datos obtenidos podemos afirmar que el estudio de estos pacientes puede ayudar para la mejora de la planificación de los recursos sanitarios. De este modo podrían realizarse programas para mejorar la calidad asistencial, la gestión hospitalaria e intentar disminuir de esta forma la carga socioeconómica que produce este tipo de intervenciones sanitarias.

 

BIBLIOGRAFÍA

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