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Enfermedades raras: osteogénesis imperfecta, una revisión bibliográfica.

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14 mayo 2021

AUTORES

  1. Teresa Delgado Carcavilla. Enfermera planta Neurología, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Natalia Hernández Rodríguez. Enfermera planta Neurología, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  3. Sheila Martínez Fernández. Enfermera planta Medicina Interna, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Bárbara Ruiz Ondiviela. Enfermera planta Neurología, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Julia Gargallo Cuartielles. Enfermera Urgencias, Hospital Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Sara Mallén García. Enfermera Atención Continuada, Sector Alcañiz.

 

RESUMEN

Las enfermedades raras (ER) son aquellas que afectan a menos de 5 de cada 10.000 habitantes. Datos de la OMS dicen que existen unas 7000 ER que afectan a un total del 7% de la población mundial. En España, este tipo de patologías quedan reguladas por El Real Decreto 1091/2015, del 4 de diciembre. Una de estas enfermedades es la osteogénesis imperfecta, donde se produce una alteración relacionada con el colágeno, clasificándose en varios tipos según su clínica y severidad. La sintomatología es clave para su diagnóstico, pero también lo es el realizar un estudio genético. El tratamiento médico principal se realiza con la administración de bifosfonatos, pero actualmente hay otros medicamentos en estudio. Es muy importante el inicio precoz de fisioterapia para conseguir la máxima autonomía, y, por tanto, favorecer la calidad de vida en estos pacientes.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermedad rara, Osteogénesis imperfecta.

 

ABSTRACT

Rare diseases (RD) are those that affect less than 5 out of every 10,000 inhabitants. Data from the WHO say that there are about 7000 RD affecting a total of 7% of the world’s population. In Spain, this type of pathologies are regulated by Royal Decree 1091/2015, of December 4. One of these diseases is osteogenesis imperfecta, where an alteration related to collagen occurs, being classified into various types according to their clinical features and severity. Symptoms are key to diagnosis, but so is conducting a genetic study. The main medical treatment is with the administration of bisphosphonates, but there are currently other drugs under study. The early start of physiotherapy is very important to achieve maximum autonomy, and, therefore, favor the quality of life in these patients.

 

KEY WORDS

Rare disease, Osteogenesis imperfecta.

 

INTRODUCCIÓN

Las enfermedades poco frecuentes o enfermedades raras (ER)son aquellas que tienen una baja prevalencia en la población, concretamente cuando afectan a menos de 5 de cada 10.000 habitantes. Sin embargo, estas patologías afectan a un gran número de personas, según la OMS existen unas 7000 ER que afectan a un 7% de la población mundial. Se estima que en España aproximadamente 3 millones de personas conviven con una de estas patologías.1

Gracias a los avances médicos, se avanza en sus diagnósticos, terapias y pronóstico, sin embargo, la cantidad de datos disponibles acerca de cada una de estas enfermedades, sigue siendo escasa.

El BOE del 24 de diciembre del 2015 publicó el Real Decreto 1091/2015, del 4 de diciembre, por el que se crea y regula el registro de ER, con el objetivo de proporcionar información epidemiológica, facilitar información para orientar la planificación, gestión sanitaria, así como las actividades preventivas, y, crear unos indicadores básicos de estas enfermedades, que permitan comparaciones entre las diferentes comunidades y países. 2

Una de estas enfermedades raras, y en la que nos vamos a centrar, es la Osteogénesis Imperfecta (OI) o también conocida coloquialmente como la enfermedad de los huesos de cristal. Es una enfermedad hereditaria rara, en la que se producen mutaciones que afectan al colágeno, dando lugar a una fragilidad ósea de diferente gravedad. 3

 

OBJETIVO

El objetivo de este trabajo es realizar una revisión bibliográfica, para proporcionar información sobre la Osteogénesis Imperfecta, resaltando su clasificación, etiología, sintomatología, diagnóstico y tratamiento.

 

METODOLOGÍA

Para la realización de este trabajo, se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica para la obtención de la información necesaria para desarrollar los contenidos. Para ello se han utilizado las bases de datos de Scielo, Cuiden, Pubmed y Google Académico, se ha consultado el Boletín Oficial de Estado, y también las páginas webs oficiales de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) y la de la Asociación Nacional de Huesos de Cristal (AHUCE).

 

RESULTADOS

Como se ha comentado anteriormente, la OI se produce por un defecto congénito en la producción del colágeno, pudiéndose producir dos situaciones:

 

  • El gen dominante mutado provoca alteraciones en la proteína colágeno, produciendo cambios en la calidad de dicho colágeno. Son las que producen el tipo II, III y IV.
  • El problema se produce porque hay una disminución en la cantidad de colágeno. Tipo I.4

 

Los síntomas clínicos principales son el aumento de la fragilidad ósea en situaciones poco traumáticas, y la deformación de los huesos tubulares largos. Hay otros síntomas que también pueden ocurrir: dentinogénesis imperfecta (dientes quebradizos), baja estatura, discapacidad auditiva, escleróticas azules, ligamentos laxos, vértebras “codfish”, huesos wormianos, protrusio acetabuli, osteopenia o/y osteoporosis. 3, 5

 

En base a características clínicas, radiológicas y a su severidad, Sillence realizó una clasificación de esta enfermedad, dividiéndola en cuatro subtipos:

 

  • Tipo I: leve no deformante. Fragilidad ósea, sordera presenil y esclerótica azul.
  • Tipo II: forma letal perinatal.
  • Tipo III: severamente deformante. Deformidad progresiva grave relacionada con la edad, con esclerótica normal.
  • Tipo IV: moderadamente deformante. Con esclerótica normal 6

 

Posteriormente se ha descrito un tipo V, caracterizado por una estatura leve a moderada, esclerótica blanda y no presenta alteración en la dentadura. Se han observado también otros tipos que genéticamente son diferentes (tipos VI y VII), pero clínicamente muy similares a los tipos II y IV. 7

La enfermedad suele evolucionar hacia una invalidez, sobre todo en aquellas formas más severas. En los adultos suele aparecer osteoporosis por diferentes motivos (no conseguir una masa ósea adecuada durante la infancia, periodos de inmovilización tras fracturas y/o la vida sedentaria). En los niños debido a la administración del tratamiento farmacológico (que se comentará posteriormente), puede haber una mayor masa ósea, y, por tanto, disminuir el número de fracturas.3

El diagnóstico de esta enfermedad, obviando las fracturas recurrentes, se caracteriza por la presencia de los signos y síntomas nombrados anteriormente, más la realización de un estudio genético, ya que un 85-90% de los casos se producen por una mutación autosómica dominante en los genes COL1A1 o COL1A2. La edad de diagnóstico varía en función de la gravedad de la enfermedad. Sin embargo, cada año se van descubriendo nuevas mutaciones genéticas que desencadenan en esta enfermedad. 3

El manejo de la OI requiere un equipo multidisciplinar, incluyendo especialistas en: medicina, ortopedia, rehabilitación y fisioterapia.

El tratamiento médico-farmacológico de elección es el uso de bifosfonatos. Estas sustancias mejoran la densidad ósea, corrigen la osteopenia y disminuyen el número de fracturas, conllevando una mejora en la calidad de vida del paciente. Este tratamiento ha de ser indicado por un especialista. En el caso de los niños, se administrará de forma intravenosa, y en adultos de forma oral o intravenosa.

Otro tratamiento farmacológico es el uso del Denosumab, un anticuerpo monoclonal, que se utilizaba en adultos con osteoporosis y actualmente se usa en adultos con OI. Al igual que los bifosfonatos, ha de ser indicado por un especialista. El uso de este medicamento en niños actualmente está en estudio.8

Es importante la prevención de déficit de vitamina D y de calcio durante toda la vida. Para tratar las fracturas y deformidades graves de las extremidades, será necesario las intervenciones quirúrgicas y ortopédicas.

Tanto el tratamiento farmacológico, como el quirúrgico debe de ir acompañado de medidas fisioterapéuticas y rehabilitadoras, iniciándose de la forma más precoz posible, para evaluar cualquier discapacidad motora, fortalecer los músculos y huesos, contribuyendo así, a la reducción del número de fracturas, y garantizando, en los afectados, una independencia a largo plazo, y por lo tanto una buena calidad de vida.5,7

Los retos para la vida diaria que deben superar las personas que presentan OI varían de una persona a otra, sobretodo según el tipo y la severidad de la enfermedad, y la edad. Un uso adecuado de los tratamientos, puede ayudar a que la persona tenga una vida lo más normal posible. 4

El pronóstico vital, depende en gran medida de la gravedad que presenten las complicaciones respiratorias asociadas a las malformaciones espinales. 7

Según la Federación Española de Enfermedades Raras, la prevalencia se estima en 1-9/100.000 habitantes. 7

 

CONCLUSIONES

Debido a su escasa prevalencia, la OI es considerada como una enfermedad rara, aunque se tiene información acerca de esta enfermedad, sigue siendo de vital importancia el estudiarla y el conseguir más datos.

Es una enfermedad que puede presentarse de manera muy heterogénea, ya que puede ir desde unas manifestaciones leves-moderadas, hasta grandes incapacitaciones, incluyendo la tipo II (forma letal perinatal).

Un diagnóstico precoz, y por lo tanto un inicio temprano del tratamiento, sobre todo de la fisioterapia, va a ayudar a que la persona que padece la enfermedad fortalezca sus músculos y huesos y reduzca el nivel de fracturas, pudiendo presentar la mayor autonomía posible.

Hay tratamientos médicos que pueden llegar a resultar efectivos, pero aún hay otros en vías de estudio.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Federación Española de Enfermedades Raras [Internet]. Madrid:FEDER; [citado 5 de abril 2021]. Disponible en: https://enfermedades-raras.org/index.php/enfermedades-raras
  2. Real Decreto-Ley 1091/2015, de 4 de diciembre, por el que se crea y regula el Registro Estatal de Enfermedades Raras (Boletín Oficial del Estado número 307 del 24 de Diciembre de 2015). Disponible en: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2015-14083
  3. Gimeno S, Pérez C, Guardiola S, Cavero C. Epidemiología de la Osteogénesis Imperfecta: una enfermedad rara en la Comunitat Valenciana. Rev. Esp. de Salud Pública [Internet]. 2017 [citado 7 de abril de 2021]; 91: e201711045. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57272017000100421
  4. Heredia J, Villanueva M, Hormigó L, Lantigua MA. Osteogénesis imperfecta. Tratamiento de rehabilitación. Presentación de un caso. Revista Cubana de Medicina Física y Rehabilitación. 2014; 6(2):208-216
  5. Hoyer-Kuhn H, Netzer C, Semler O. Osteogenesis imperfecta: pathophysiology and treatment. Wien Med Wochenschr. [Internet] 2015 [citado 7 de abril]; 165: 278-84. Disponible en: https://link.springer.com/article/10.1007/s10354-015-0361-x
  6. Liu HY, Huang J, Wu D, Li T, Guo LJ, Guo QN, Wang HD, Wang RL, Wang Y. Collagen Type I Alpha 1 Mutation Causes Osteogenesis Imperfecta from Mild to Perinatal Death in a Chinese Family. Chin Med J.[Internet] 2016 [citado 6 de abril de 2021]; 129: 88-91.  Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4797549/
  7. Federación Española de Enfermedades Raras [Internet]. Madrid:FEDER; [citado 5 de abril 2021]. Federación Española de Enfermedades Raras [aprox. 2 pantallas]. Disponible en: https://marte.enfermedades-raras.org/recursos/cuestionario/patologias/editar/421/
  8. Asociación Nacional de Huesos de Cristal [Internet]. Madrid:AHUCE; 2007 [citado 6 de abril 2021]. Disponible en: http://www.ahuce.org/Osteogenesis_imperfecta/Tratamientos_en_Osteogenesis_imperfecta.aspx