Type to search

Enfermedad por reflujo gastroesofágico: manifestaciones y medidas de prevención de aspiración.

13 noviembre 2020

AUTORES

  1. Laura Martínez Giménez. Graduada Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  2. Adrián Valdrés López. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  3. María Marín Zarza. Graduada Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
  4. Ignacio Bruna Barranco. Graduado Universitario en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.

 

RESUMEN

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es el paso del contenido del estómago hacia el esófago, siendo más común en niños con enfermedades del sistema nervioso central o en lactantes, sufriendo más de la mitad de ellos en su primer trimestre de vida. En los niños hasta 11 años podemos encontrar esófago de Barret que puede llegar a derivar en cáncer. Entre las principales manifestaciones halladas en la búsqueda bibliográfica del reflujo gastroesofágico (RGE) encontramos vómitos, tos o quemazón en el estómago, esofagitis que puede llevar a úlceras, o signos respiratorios, en los que pueden aparecer una de las mayores complicaciones como es la aspiración. Entre las medidas para evitar la aspiración por esta enfermedad afectan la alimentación del niño y de la madre, la eliminación de gases, la colocación del niño tras la toma, la utilización de espesantes o la lactancia materna.

 

PALABRAS CLAVE

Aspiración respiratoria de contenidos gástricos, enfermería, reflujo gastroesofágico, signos y síntomas.

 

INTRODUCCIÓN

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) se puede describir como el paso del contenido estomacal hacia el esófago, el cual puede producirse junto a vómitos o regurgitación, ocurriendo especialmente en lactantes, ya que más de la mitad de ellos entre el primer y el tercer mes lo sufren varias veces durante el día. 1, 2 En niños puede ocurrir con mayor probabilidad en aquellos con anomalías del sistema nervioso central, sobrepeso, enfermedades de los genes, defectos en la estructura del esófago o niños prematuros. 1, 3

El reflujo gastroesofágico (RGE) puede dividirse según sus manifestaciones en leve, el cual ocurre en la mayoría de ocasiones, pudiéndose restablecer entre los cinco meses y el año y medio de edad del niño; moderado: en el que se pueden producir náuseas, signos de hemorragia digestiva, derivar en el síndrome de Sandifer o infecciones de oído, garganta y senos nasales; y, en último lugar, en severo, que lleva a disminución del peso corporal y deficiencia de hierro, relacionándolo también con el asma intrínseco. Este último, en niños de entre 3 y 11 años puede llevar a un estrechamiento del esófago de forma repentina, o a esófago de Barret, que derive incluso en cáncer del mismo.4,5

Por lo que en los casos más graves puede llevar a una perturbación grave en la vida del niño y de sus padres.4

 

OBJETIVO

Enumerar los principales signos y manifestaciones del RGE en niños, así como describir medidas de prevención para la aspiración por reflujo.

 

METODOLOGÍA

Se llevó a cabo una revisión bibliográfica con el fin de sintetizar la información de la investigación existente y conseguir el propósito del estudio a través de las siguientes fuentes de datos de carácter científico: Cuiden, Lilacs, PubMed y Scielo, utilizando para ello artículos tanto en castellano como en inglés, seleccionando finalmente los más relevantes.

 

RESULTADOS-DISCUSIÓN

A través de la búsqueda bibliográfica realizada se determinó que los principales signos y manifestaciones del RGE son:

  • Vómitos: Podemos encontrar este signo en un niño de manera frecuente que nos haga estar en alerta por posibilidad de padecer ERGE, tales como: que dichos vómitos se produzcan a partir de los 7 meses de edad, que encontremos sangre en el vómito o en las heces, crecimiento del hígado y bazo, convulsiones o vómitos amarillos o verdosos procedentes de la bilis, entre otros. 3, 6
  • Tos: Podemos encontrar signos tales como sensación de quemazón en el estómago, malestar abdominal, mal aliento o náuseas. 7
  • Esofagitis: Podemos encontrarlo hasta los dos años de edad con retraso del crecimiento debido a la falta de apetito o la negativa a comer. Esto puede llevar a heridas o úlceras en la pared del esófago o a un estrechamiento del esófago. 1
  • Signos respiratorios: Como bronquitis repetitivas, inflamación de los bronquios o infecciones pulmonares. 1

Esta enfermedad puede llevar a complicaciones respiratorias tales como la aspiración: más común tras las comidas, en decúbito dorsal o en períodos nocturnos, encontrando de forma habitual en estos niños la tos, que puede llevar a una aspiración. Aquí se puede llegar al Síndrome de Mendelson, pasando contenido del estómago hacia los pulmones, produciendo tos, sonidos respiratorios por obstrucción de las vías, temperatura alta, dificultad respiratoria, pudiendo llegar a neumonía química e incluso el fallecimiento del paciente. 7

  • Apnea: Se han encontrado casos en niños con ERGE durante el sueño, tras una reciente ingesta y en decúbito dorsal, produciéndose generalmente en los 3 primeros meses de edad. 1, 3
  • En los casos más comprometidos o que pueden llevar a mayor gravedad podemos encontrar disminución del desarrollo, vómitos de sangre o incluso que el niño se niegue a comer. 2

Por otro lado, encontramos las siguientes medidas de prevención para evitar la aspiración por ERGE:

  • Alimentación y eliminación de aire: Dar la leche más veces al día en cantidades menores o la expulsión de flatulencias o gases después de comer ayuda a mejorar esta enfermedad. 8, 9
  • Colocación del niño: Tras las tomas de leche y eliminación de gases, la posición decúbito lateral derecho mejora la eliminación del contenido estomacal y el desplazamiento de éste al ano. Así como el posterior cambio de posición a izquierda mejora el ERGE. Sin embargo, la posición que mejora más el reflujo es decúbito ventral o lateral, pero en lactantes hasta los doce meses no debe hacerse debido a su vinculación con la muerte súbita, escogiendo el decúbito dorsal como primera opción. 8, 10

También se recomienda la utilización de un colchón que sea más ancho en la cabeza que en la parte de las piernas, que además les ayudan a eliminar aires. 8

  • Utilización de espesantes: Los de cereales de arroz han demostrado disminuir la repetición del reflujo, así como la cantidad, sin embargo, no mejora el número de veces que se produce. Pero con los de fórmula sí se evidencia una menor cantidad de éste, pudiendo añadir también harina de algarroba o almidón de arroz o maíz. 8, 11
  • Lactancia materna: Muy recomendada en muchos aspectos, también lo encontramos para el ERGE, en especial los primeros meses de vida. Por otro lado, la limitación de determinados alimentos en la dieta materna ayuda, tales como leche y derivados, huevo o soja.8,12
  • Pañales: Cambiarlos previos a la alimentación y colocarlos anchos disminuyendo la opresión también mejora el reflujo en estos niños. 13

 

CONCLUSIONES

Los signos y manifestaciones más importantes producidos por ERGE son vómitos, en especial a partir de los 7 meses, con sangre en ellos o en las heces, la tos con náuseas o mal aliento, esofagitis hasta los dos años o apnea en decúbito dorsal tras la ingesta y en los primeros meses. En los casos más graves, signos respiratorios como bronquitis o infecciones pulmonares, preocupando especialmente la aspiración, pudiendo llegar al Síndrome de Mendelson.

Para prevenir la aspiración por reflujo se describen medidas que ayudan a través de cambios en la posición del niño, tanto tras la ingesta como posterior, siendo el decúbito dorsal la primera opción hasta los doce meses. Utilizar colchones antireflujo con la cabecera más amplia o colocar pañales más anchos en los niños que los precisen también son medidas de prevención. En cuanto a la alimentación, la lactancia materna tiene una alta recomendación, pudiendo cambiar aspectos en la alimentación de la madre que ayuden, o la utilización de espesantes como cereales de arroz. Los profesionales de enfermería debemos tener conocimientos para ayudar a estos niños y a sus padres, y dar pautas para detectar signos y prevenir la aspiración por ERGE.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Valenzuela D. Actualización en RGE en pediatría. Rev. Ped. Elec. 2011; (8): 25-27.
  2. Moreno JM. Gastroenterología. Dolores abdominales recurrentes: orientación diagnóstica y tratamiento. Trastornos gastrointestinales funcionales. Estreñimiento: orientación diagnóstica, prevención y tratamiento. Reflujo gastroesofágico y su manejo en Atención Primaria, ¿qué hacer? Rev Pediatr Aten Primaria. 2011; (20): 149-161.
  3. Guevara PG, Toledo CM. Reflujo gastroesofágico en pediatría. Rev Chil Pediatr. 2011; 82 (2): 142-149.
  4. Beltrán F, Villegas, F. ¿La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) en el niño, es la misma que la del adulto? Acta Pediatr Mex 2005;(4):196-200.
  5. Kearns GL, Anderson T, James LP, Gaedigk A. Omeprazole disposítion in children. J Clin Pharmacol. 2003; (5): 25-40.
  6. Garza JM, MD, Kaul A, MD: Gastroesophageal Reflux, Eosinophilic Esophagitis, and Foreign Body Pediatr Clin N Am. 2010; (57): 1331-1345.
  7. Osona B, Peña JA, Figuerola J. Complicaciones respiratorias en el niño con trastorno de deglución y/o reflujo gastroesofágico. Protoc diagn ter pediatr. 2017;(1): 343-356.
  8. González JA, Dávila J, González JJ, Zaldívar JA, Ruiz RA, Broid DA et al. Intervenciones de enfermería para el cuidado del paciente pediátrico con enfermedad del reflujo gastroesofágico. Evidencias y recomendaciones. Instituto Mexicano del Seguro Social. Dirección de prestaciones médicas. Unidad de Atención Médica. Coordinación de Unidaders Médicas de alta especialidad. Coordinación Técnica de excelencia clínica; 2014. http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/732GER.pdf
  9. Godoy LJ. Reflujo gastroesofágico en el niño: diagnóstico y tratamiento. Rev. Med. Clin. CONDES 2009; (6): 787- 796.
  10. Pérez MJ; Martínez C; Tolín HM; Álvarez C. Diagnóstico y tratamiento del reflujo gastroesofágico. Rev An Pediatr Contin. 2013; (11): 1-10.
  11. Lighdale R, Gremse AD. Gastroesophageal reflux: management guidance for the pediatrician. Pediatrics 2013; (5): 1684-1694.
  12. García RC, Jaramillo FC, Velasco BC. Caracterización del estado nutricional de niños con enfermedad por reflujo gastroesofágico. Hospital Infantil CIUB Noel. Cali, Colombia. Revista Gastrohnup 2010, (3): 100-102.
  13. Valenzuela D. Actualización en RGE en pediatria. Rev. Pèd. Elec. 2011; (3): 25-27.