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Enfermedad por el virus ébola.

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2 enero 2022

AUTORES

  1. Aida Pérez Bona. Técnico Superior en laboratorio de diagnóstico clínico.
  2. Carla del Amo Arregui. Técnico Superior en laboratorio de diagnóstico clínico.
  3. Maria Clara Ormazabal Cundin. Técnico Superior en laboratorio de diagnóstico clínico.
  4. Macarena Hidalgo de la Cruz. Técnico Superior en laboratorio de diagnóstico clínico.
  5. Marta Salas Ostale. Técnico Superior en laboratorio de diagnóstico clínico.
  6. Sheila Maria Benito Galindo. Técnico Superior en laboratorio de diagnóstico clínico.

 

RESUMEN

La enfermedad por el virus del Ébola es una infección zoonótica grave con una alta tasa de letalidad (entre el 60%y el 90%) para humanos y primates no humanos, endémica del África ecuatorial.

Se propaga por el contacto con líquidos biológicos de pacientes enfermos o alimentos contaminados por heces de animales infectados al entrar en contacto con una herida abierta o mucosa. Al entrar en el huésped, esté se propaga infectando primeramente macrófagos, células dendríticas y monocitos asegurando su migración y replicación por todo el cuerpo del huésped.

Tiene un periodo de incubación de aproximadamente entre 4 y 10 días, no siendo infectocontagioso hasta mostrar signos y síntomas tales como la fiebre o dolor generalizado.

 

PALABRAS CLAVE

Enfermedad del virus Ébola, virus del ébola, síntomas, prevención, vacuna, diagnóstico

 

ABSTRACT

Ebola virus disease is a serious zoonotic infection with a high fatality rate (60-90%) for humans and non-human primates, endemic to equatorial Africa.

It is spread by contact with biological fluids from sick patients or food contaminated by the feces of infected animals when it comes into contact with an open wound or mucosa. Upon entering the host, it spreads, first infecting macrophages, dendritic cells, and monocytes, ensuring their migration and replication throughout the host’s body.

It has an incubation period of approximately between 4 and 10 days, being non-infectious until it shows signs and symptoms such as fever or generalized pain.

 

KEYWORDS

Ebola virus disease, ebola virus, symptoms, prevention, vaccine, diagnosis.

 

INTRODUCCIÓN

La enfermedad del virus del Ébola, antes denominada fiebre hemorrágica del Ébola, es un virus perteneciente a la familia Filoviridae de la orden Mononegavirales. Los filovirus se encuentran entre las familias de patógenos más virulentos y letales para humanos y primates 4. Descubierto por primera vez en 1976 en la República Democrática del Congo y en Sudán por dos brotes simultáneos de diferentes especies de ebolavirus.

Este virus es endémico de la zona subsahariana de África 1. Dentro de este género ebolavirus hay seis subespecies diferentes reconocidas:

  • Ebolavirus del Zaire (con la tasa de mortalidad más alta 60-90%) 5.
  • Ebolavirus de Sudán.
  • Ebolavirus del bosque de taï (en Costa de Marfil).
  • Ebolavirus de Bundibugyo (en Uganda).
  • Ebolavirus de Reston (en Filipinas).
  • Ebolavirus de Bombali.

De estas diferentes especies el virus del Zaire, de Sudán, Taï forest y Bundibugyo han causado la enfermedad en seres humanos. El virus de Reston apareció en Filipinas afectando en su mayoría a primates y cerdos, se considera que no es patógeno para el ser humano aunque sí se ha demostrado que se puede contraer. El ebolavirus de Bombali se identificó por primera vez en murciélagos en 2018 y aun no se conoce demasiada información de él 1,3.

El virus del Ébola es un ARN virus con cadena en sentido negativo, no segmentados y con envoltura pleomórfica. Tiene un diámetro de 80 nm y una longitud variable de hasta 14.000 nm. El genoma del virus consta de una única hebra de 19 kb de ARN monocatenario lineal con polaridad negativa con siete genes virales envueltos por la nucleocápside, recubierta a su vez por una envoltura viral con forma filamentosa 2,3.

El virus se propaga de forma directa a través de la exposición de mucosas o piel lesionada con sangre o fluidos infectados de virus de personas enfermas, muertos u otros animales infectados. Los científicos creen que las personas que se infectan inicialmente con el virus del Ébola se produce por el contacto con un animal infectado, como murciélagos, roedores o primates no humano durante la caza, la ingesta del animal reservorio o alimentos contaminados con heces de animales infectados 1,2. La hipótesis más avalada por los científicos es que el reservorio animal para este virus son murciélagos frugívoros que contaminan los alimentos con sus desechos y fluidos 5. Tras este primer contagio se propaga de persona a persona por el contacto directo con los fluidos corporales de pacientes enfermos (orina, heces, semen, saliva, etc.), y no solo de pacientes enfermos sino incluso de pacientes ya recuperados. Se ha demostrado que tras pasar la enfermedad, el virus permanece en ciertos líquidos biológicos durante más tiempo, como en el semen o el líquido cefalorraquídeo y en otros lugares corporales como la placenta o el interior del ojo entre otros 1,4.

 

OBJETIVO

El objetivo de este artículo es dar a conocer, explorar e informar sobre la enfermedad del virus Ébola.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para el desarrollo de este artículo se ha llevado a cabo una búsqueda, investigación y comparación de información y datos que se ha considerado relevante. Se ha usado como buscador Google Académico y se ha comparado en bases de datos como son Scielo o Sciendirect; en revistas de carácter docente y científico como las publicaciones de Elsevier; y en otras webs de información cómo Centers for disease control and prevention.

 

RESULTADOS

Una persona no es contagiosa hasta que empieza a mostrar signos y síntomas del virus, y estos no aparecen de inmediato. Tiene un periodo de incubación estándar de entre 4 y 10 días, con un rango de días de incubación que oscilan entre períodos de 2 y 20 días 2,3. El comienzo de la invasión del virus empieza cuando entra en contacto con una mucosa o una herida abierta en el huésped. El virus al entrar, tiene preferencia por los macrófagos, monocitos y células dendríticas como primeras células diana para su replicación y así asegurar la migración del virus por el cuerpo del huésped. Estas células infectadas por el virus, viajaran a los ganglios linfáticos, bazo, timo y otros tejidos. Aquí el virus se replicará con facilidad e infectara células parenquimatosas circundantes para así ampliar su zona de acción 2,4.

La enfermedad aparece por la suma de los efectos de la replicación del virus y la acción de las defensas del huésped ante la invasión. La replicación del virus conduce a la lisis de las células que invade, creando zonas necróticas en tejidos y órganos, y generando en el huésped múltiples lesiones orgánicas 4, 5,7.

El virus Ébola activa tanto el sistema inmunitario innato como el adaptativo. Aunque la interacción virus-huésped reduce la respuesta inmune innata a través de la interacción de las proteínas del virus, facilitando que las células sean infectadas 2, 5,7.

La respuesta inmune del huésped es muy importante ya que dictará en muchos casos el resultado de la infección. Se considera una progresión grave de la enfermedad con mal pronóstico cuando el virus desencadena la expresión de una serie de citocinas proinflamatorias, incluidos los interferones, interleucinas, proteína inducible por interferón, factor de necrosis tumoral y liberación de factor tisular. Todo esto causa reducción de la integridad vascular, coagulopatías e hipotensión asociada; además de complicaciones hemorrágicas derivadas de una trombocitopenia y la coagulación intravascular diseminada 2. Las múltiples lesiones orgánicas junto con la coagulación intravascular diseminada podrían concluir en un fallo multiorgánico 2,7.

 

Síntomas:

Tras los días de incubación, la enfermedad se puede dividir en 3 fases 3,6:

Fase 1: Comienza con signos inespecíficos: fiebre, malestar general, astenia y mialgias.

Fase 2: Los signos y síntomas posteriores indican afectación multisistémica y pueden ser 3,6:

  • Sistémicos: postración.
  • Gastrointestinales: náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea.
  • Respiratorios: dolor de pecho, dificultad para respirar, tos, secreción nasal.
  • Vasculares: inyección conjuntival, hipotensión, edema, erupción cutánea, petequias, epistaxis, hematemesis, melena, hematuria.
  • Neurológicos: cefalea, trastornos del comportamiento (confusión, delirios), coma.

Las manifestaciones hemorrágicas surgen durante el pico de la enfermedad al igual que las manifestaciones cutáneas entre el 4º y 5º día de enfermedad. El exantema maculopapular asociado con eritema de diversa gravedad y descamación es una valiosa característica para el diagnóstico diferencial de la enfermedad. Puede durar hasta 15 días y se puede observar principalmente en palmas, plantas de los pies y extremidades 3,6. Los defectos en la coagulación sanguínea y la fibrinólisis se manifiestan como petequias, equimosis, hemorragias mucosas, congestión y sangrado incontrolado en los sitios donde ha habido punción venosa. Aunque la pérdida de sangre de forma descontrolada es poco frecuente, cuando está presente lo hace por el sistema gastrointestinal 3.

– Fase 3: En la que el paciente se dirige a la recuperación o la muerte. En estos supuestos el paciente puede mejorar, experimentando un largo período de convalecencia dolorosa; o empeorar comenzando por el deterioro progresivo de la conciencia que puede acabar en coma, además de oliguria, anuria, taquipnea, hemorragias internas y meningoencefalitis que acabaría en la muerte del enfermo 5,6.

Los pacientes cuya enfermedad progresa fatalmente, desarrollan manifestaciones clínicas severas y numerosas complicaciones médicas y mueren por shock hipovolémico y fallo multiorgánico. La supervivencia y recuperación depende de una buena atención clínica de apoyo y de la respuesta inmunitaria del paciente. Los enfermos que sobreviven, se enfrentan a un largo tiempo de recuperación y numerosas secuelas 3,6.

 

Hallazgos de laboratorio y diagnóstico:

Para determinar si es un posible contagio del virus del Ébola, debe haber una combinación de signos y síntomas que sugieran ébola además de la posible exposición al virus en los 21 días anteriores al inicio de los síntomas. Se debe de considerar exposición siempre que haya habido contacto físico con un paciente infectado, con fluidos y desechos de una persona enferma, objetos contaminados o que haya copulado con un hombre recuperado recientemente 1,2.

Las pruebas de laboratorio que se realizan son: hemogramas, pruebas de concentración de electrolitos séricos, pruebas de funcionalidad hepática, pruebas de coagulación y hemocultivos; además de una PCR para confirmar el contagio.

Los hallazgos de laboratorio más significativos son 5,6:

  • Anemia.
  • Leucopenia y linfocitosis con un recuento de neutrófilos elevado, granulocitos inmaduros y linfocitos anormales.
  • Trombocitopenia y anomalías de la coagulación (prolongación del INR y PTT).
  • Aumento de la creatinina, de la urea plasmática, de las transaminasas, fosfatasa alcalina y amilasa.
  • Aumento de la CPK (creatina-fosfocinasa).
  • Hipoalbuminemia, hiperlactacidemia.
  • Alteraciones hidroelectrolíticas, como hipopotasemia, hiponatremia, hipomagnesemia o hipocalcemia.

Las etapas iniciales de la infección son inespecíficas, lo que hace que el diagnóstico diferencial sea complicado. Los primeros síntomas del virus del Ébola, como fiebre, dolor de cabeza y debilidad, no son específicos de la infección y, a menudo, se observan en pacientes con otras enfermedades propias de esas mismas zonas y que son más comunes. Además, el diagnóstico precoz adelanta el aislamiento efectivo del paciente, lo que permite una menor transmisión de la infección y evitar una nueva epidemia 1,2.

Para el diagnóstico del virus del Ébola se pueden realizar los siguientes exámenes: técnicas moleculares, pruebas de detección de antígenos, prueba de seroneutralización y aislamiento del virus mediante cultivo celular.

  1. Técnicas moleculares: La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es uno de los métodos de diagnóstico más utilizados debido a su capacidad para detectar niveles bajos del virus del Ébola. Esta prueba debe solicitarse en todos los pacientes con sospecha de infección por Ébola mientras el paciente está aislado. El ensayo puede ser negativo en las primeras etapas del curso de la enfermedad al tener una carga viral baja, por lo que se recomienda realizar una segunda PCR 48-72 horas después para descartar el virus del Ébola 2, 5,7.
  2. Pruebas de detección de antígenos: Son pruebas de diagnóstico más rápidas. Recientemente se ha desarrollado un test antigénico rápido que detecta la proteína del virus (VP40) en una muestra de sangre capilar. Tiene la ventaja de que al usar sangre capilar se disminuye el riesgo a la exposición del virus por los sanitarios, y como desventaja que no es tan fiable en los primeros días de la infección 5.
  3. Pruebas serológicas: no es tan útil en fase aguda, pero sí para confirmar la infección avanzada la enfermedad 1,5.
  4. Aislamiento por cultivo celular: tiene poca utilidad diagnóstica ya que tarda varios días en dar resultado. Es más usada para investigación 5.

El diagnóstico diferencial se realizará con la comparativa de signos y síntomas, los resultados de las pruebas del laboratorio y una PCR positiva del virus Ébola, de esta manera podremos confirmar el contagio 5,6.

 

Tratamiento:

Actualmente están aprobados dos fármacos por FDA contra el virus ébola del Zaire (no se ha probado su eficacia con otras cepas): Inmazab aprobado en Octubre del 2020 y Ebanga aprobado en Diciembre del 2020. Independientemente haya o no fármaco contra el virus se ha demostrado que sí marca la diferencia que haya tratamiento de soporte basado en la reposición de líquidos y electrolitos y en prevenir las complicaciones del shock, manteniendo la presión arterial, controlando la fiebre y el dolor 1,5.

Prevención:

Las medidas de prevención deben ir encaminadas a evitar el contacto directo con los fluidos de una persona infectada 2,8.

  • Mantener una distancia de seguridad evitando el contacto físico con una persona infectada o muerta, mínimo un metro de distancia.
  • Si no se puede mantener la distancia de seguridad se debe hacer uso de EPI´s adecuados que cubran por completo piel y mucosas (doble guante, mascarilla, gafas, bata). teniendo siempre cuidado de no tocarse la cara o cuello durante el cuidado del paciente.
  • Lavado de manos frecuente con agua y jabón.
  • Limpiar el local y las superficies manchadas con agua y lejía u otro desinfectante.
  • Limpiar o esterilizar (también incinerar) el material que se use con el paciente (cubiertos, ropa, material médico, etc.).

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

Está demostrado que la supervivencia de los pacientes es muy baja, no solo porque el virus es letal sino porque en las zonas donde esta enfermedad es endémica no tienen recursos, medios materiales, buenos hospitales y medicinas suficientes para cuidar adecuadamente de los pacientes con estas afecciones. La tasa de mortalidad de enfermos en países desarrollados es del 22%, muy por debajo del porcentaje de África 5. Los últimos grandes brotes han hecho que haya más investigaciones sobre medicamentos y vacunas para prevenir de manera eficaz este espeluznante virus. La aprobación el pasado año 2019 de una nueva vacuna frente al virus del ébola del Zaire, rVSV-ZEBOV (llamado Ervebo ®) 1 ha dado nuevas esperanzas de controlar el virus y proteger a la gente.

Aun así se debería destinar más recursos a mejorar los conocimientos de esta enfermedades, así como de todas sus subespecies, para mejorar la supervivencia de la gente de estas poblaciones; y no solo invertir en investigación sino también en ayudas para poder dar una mejor calidad asistencial en estos países, pues esto marcaría la diferencia para muchas personas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Center for Disease Control and Prevention/Ébola. [Acceso el 22 de noviembre de 2021] https://www.cdc.gov/vhf/ebola/
  2. Beeching N J, Fenech M , Houlihan C F. Enfermedad por el virus del Ébola. 10 de diciembre de 2014 BMJ 2014; 349 : g7348 Disponible en: https://doi.org/10.1136/bmj.g7348
  3. Heinz Feldmann, Thomas W Geisbert. Ebola hemorrhagic fever. The Lancet. 11 de marzo de 2011; 377(9768):849-862. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S0140-6736(10)60667-8
  4. Siddhartha Mahanty, Mike Bray. Pathogenesis of filoviral haemorrhagic fever. The Lancet. Agosto de 2004; 4(8): 487-498. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S1473-3099(04)01103-X
  5. Fernando de la Calle-Prieto, Marta Arsuaga-Vicente, Marta Mora-Rillo, Francisco Arnalich-Fernández, José Ramon Arribas. Enfermedad por virus ébola: actualización. Elsevier. Agosto-septiembre del 2016. 34 (7):142-160. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-enfermedad-por-virus-ebola-actualizacion-S0213005X15004498
  6. Marianne Kolbach, Juan Eduardo Carrasco-Zubera, Verónica Vial-Letelier. Ébola: caracterización, historia y manifestaciones cutáneas; lo que debemos saber. Rev. Méd. Chile [Internet]. 2015 nov [citado 2021 Dic 01]; 143 (11): 1444-1448. ISSN 0034-9887. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872015001100010
  7. Heinz Feldmann, Armand Sprecher y Thomas W. Geisbert. Ébola. N Engl J Med 2020; 382: 1832-1842. DOI: 10.1056 / NEJMra1901594). Disponible en: https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMra1901594
  8. Juan Cascante Burgos. Ébola. Instituto de medicina preventiva militar de España. Rev. Sanid. Militar. 70(4). Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/sm/v70n4/editorial.pdf