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Enfermedad de transmisión sexual: Clamidia.

Categoría: ,
2 octubre 2021

AUTORES

  1. Nuria Martín Pérez. Técnico superior en Laboratorio de diagnóstico clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  2. Susana Domínguez Berdejo. Técnico superior en Laboratorio de diagnóstico clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  3. Eva María Soro Arroyo. Técnico superior en Laboratorio de diagnóstico clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  4. Esmeralda Álvarez Navarro. Técnico superior en Laboratorio de diagnóstico clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  5. Victor Miramón Monforte. Técnico superior en Laboratorio de diagnóstico clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  6. Marta Martínez Martínez. Técnico Superior en Laboratorio de diagnóstico clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).

 

RESUMEN

La infección por clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) común que puede infectar tanto a los hombres como a las mujeres causando daños graves y permanentes en el aparato reproductor de una mujer y hacer más difícil o imposible que quede embarazada en el futuro.

Son bacterias intracelulares obligadas inmóviles y patógenas para el hombre.

La mayoría de infecciones genitales en adultos pueden tratarse con doxiciclina o con azitromicina, ambas por vía oral.

 

PALABRAS CLAVE

Chlamydia trachomatis, clamidia.

 

ABSTRACT

Chlamydia infection is a common sexually transmitted disease (STD) that can infect both men and women, causing serious and permanent damage to a woman’s reproductive system and making it more difficult or impossible for her to become pregnant in the future.

They are obligate intracellular bacteria that are immobile and pathogenic for man.

Most genital infections in adults can be treated with doxycycline or azithromycin, both taken by mouth.

 

KEY WORDS

Chlamydia trachomatis, Chlamydia.

 

INTRODUCCIÓN

Las clamidias son bacterias intracelulares obligadas inmóviles. Contienen DNA, RNA y ribosomas y sintetizan sus propias proteínas y ácidos nucleicos. Sin embargo, dependen de la célula huésped para obtener 3 de sus 4 nucleósidos trifosfato, y usan la adenosina trifosfato (ATP) del huésped para sintetizar las proteínas propias.1

La infección por clamidia es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) común que puede infectar tanto a los hombres como a las mujeres causando daños graves y permanentes en el aparato reproductor de una mujer y hacer más difícil o imposible que quede embarazada en el futuro. También puede provocar un embarazo ectópico que puede ser mortal.2

En el año 2016 se notificaron 7.162 casos de infección por Chlamydia trachomatis. Las tasas más altas se notificaron en Cataluña (46,4), Navarra (29,6), País Vasco (27,1) y la Comunidad de Madrid (18,4). La mayoría de los casos se produjeron entre los 25-34 años (36,6%) y 20-24 años (26,0%).3

 

OBJETIVO

Dar a conocer los signos y síntomas de la enfermedad y la importancia de la prevención y control periódico

 

METODOLOGÍA

Para la elaboración de este trabajo, se ha llevado a cabo una búsqueda e investigación en diferentes publicaciones en artículos de interés científico relacionados con el tema seleccionado. También se han buscado las hojas informativas publicadas por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

 

RESULTADOS

Las clamidias son un grupo especial de bacterias. Poseen ADN y ARN, ribosomas similares a los de las bacterias Gram negativas y pared celular, pero tienen un ciclo vital peculiar, que transcurre en buena parte en el interior de las células.4

Su forma contagiosa, denominada cuerpo elemental, está adaptada a la vida extracelular. Una vez alcanza a un huésped adecuado se adhiere a la superficie de determinados tejidos, generalmente epiteliales columnares o transicionales, y penetra en las células de los mismos por medio de un fagosoma. Cuando lleva unas cuantas horas en el interior de las células se transforma en el denominado cuerpo reticulado, que está adaptado a la vida intracelular. En dicho lugar experimenta repetidas divisiones binarias hasta ocupar la mayor parte de la célula y adoptar el conjunto de microorganismos una morfología peculiar conocida con el nombre de inclusión, la cual es resistente a la acción de los lisosomas. Varias horas más tarde los cuerpos reticulados, todavía en el interior de las inclusiones, se transforman en cuerpos elementales. Finalmente las inclusiones se rompen y liberan al exterior de la célula nuevos cuerpos elementales, que pueden contagiar a otras células y a otros huéspedes, e inician de ese modo un nuevo ciclo vital.4

El género Chlamydia contiene 12 especies; 3 de ellas causan enfermedad en los seres humanos:

  • Chlamydia trachomatis: es patógena sólo para el hombre. Hace más de 50 años se identificó como el agente causante del tracoma, y posteriormente se comprobó también su papel en diversas enfermedades de transmisión sexual (ETS) y algunas infecciones perinatales.4
  • Chlamydia pneumoniae: conocida también con el nombre de agente “Taiwan Acute Respiratory” (TWAR), es un microorganismo difícil de cultivar, que produce infecciones respiratorias altas y neumonías, especialmente en niños y adultos jóvenes. Parece patógeno únicamente para el hombre, y se transmite por vía respiratoria, entre personas que están en estrecho contacto.4
  • Chlamydia psittaci: está ampliamente distribuida en la naturaleza, y afecta principalmente a los animales. Para el hombre únicamente son patógenas las especies que afectan a las aves. Produce un cuadro febril acompañado en muchos casos de una neumonía.4

EPIDEMIOLOGÍA:4

C. trachomatis es la principal causante de ETS de etiología bacteriana en los países desarrollados. La incidencia de estas infecciones varía sustancialmente de unos grupos de población a otros, pero en general son más frecuentes alrededor de los 20 años de edad. Son algo más comunes en las mujeres que en los varones. Las infecciones recurrentes son habituales.

PATOGENIA:4

Infecta preferentemente el epitelio columnar de las mucosas de los ojos, vías respiratorias y los genitales. Esta infección induce inmunidad, pero a menudo persiste durante meses o años, si el paciente no recibe tratamiento.

Las infecciones asintomáticas u oligosintomáticas de las trompas de Falopio provocan inflamación crónica y desestructuración de las mismas que puede acabar ocasionando infertilidad.

DIAGNÓSTICO:1,4

Existen cuatro modalidades de diagnóstico microbiológico para las infecciones por C. trachomatis:

  • Examen microscópico directo: detección de las inclusiones típicas de la infección en el raspado de los tejidos afectados, mediante la tinción de Giemsa.
  • Cultivo celular: solo en algunos laboratorios, por su alto coste.
  • Serología: tienen un valor limitado, salvo para el diagnóstico de linfogranuloma venéreo y psitacosis.
  • Detección de antígenos, como la de la inmunofluorescencia directa ligada a anticuerpos monoclonales específicos frente a antígenos de C. trachomatis, y la detección de ácidos nucleicos, por ejemplo mediante sondas de ARN o ADN acopladas a un proceso de amplificación basado en la reacción de la polimerasa en cadena. Este tipo de pruebas puede emplearse en cualquier muestra biológica, y posee una gran sensibilidad y especificidad, por lo que su empleo está generalizando cada vez más.

TRATAMIENTO:4

La mayoría de infecciones genitales por C. trachomatis en adultos pueden tratarse con doxiciclina o con azitromicina, ambas por vía oral. En las modalidades más intensas de infección puede emplearse doxiciclina a la misma dosis, pero durante dos semanas o bien eritromicina durante dos semanas, ambas por vía oral.

En mujeres embarazadas el antibiótico de elección es eritromicina, aunque también se ha empleado con éxito azitromicina, e incluso amoxicilina, dependiendo de la modalidad concreta de infección. Las tetraciclinas, como doxiciclina, y las fluoroquinolonas están contraindicadas en las mujeres gestantes.

En recién nacidos suele emplearse eritromicina.

Dada la contagiosidad de C. trachomatis y la frecuente existencia de infecciones oligosintomáticas e incluso completamente asintomáticas, es conveniente que sean evaluados y tratados contra la infección tanto los compañeros sexuales de los pacientes afectados, como los padres de los recién nacidos con infecciones por dicho germen, incluso si están asintomáticos.

 

CONCLUSIONES

Con la información recogida podemos concluir que la infección por Chlamydia trachomatis es una enfermedad de transmisión sexual que es fácilmente evitable siempre y cuando se tomen las medidas adecuadas para ello (uso de preservativo durante las relaciones sexuales).

También es de vital importancia la educación sexual de la población, ya que si la población está informada de los riesgos de contraer este tipo de enfermedades y cómo se puede evitar, será más fácil controlar estos problemas de salud a largo plazo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Chlamydia [Internet]. Msdmanuals.com. [citado el 27 de agosto de 2021]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/enfermedades-infecciosas/clamidia-y-micoplasmas/chlamydia?query=Clamidias%20y%20otras%20infecciones%20no%20gonoc%C3%B3cicas
  2. Clamidia – Enfermedades de transmisión sexual [Internet]. Cdc.gov. 2021 [citado el 27 de agosto de 2021]. Disponible en: https://www.cdc.gov/std/spanish/clamidia/stdfact-chlamydia-s.htm
  3. de Salud Pública DG, Innovación CE. VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA DE LAS INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL [Internet]. Gob.es. [citado el 27 de agosto de 2021]. Disponible en: https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/Vigilancia_ITS_2016.pdf
  4. Roca B. Infecciones por clamidias. An Med Interna. 2007;24(6):292–9.