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El virus del papiloma humano y la importancia de su prevención.

28 noviembre 2021

AUTORES

  1. Ángeles Reyes López. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  2. Pilar Martínez Sampedro. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza
  3. Nora Miranda Cebrián. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  4. Aránzazu Salas García. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  5. Gema Gasca Tizne. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
  6. Belén Pes Rey. Enfermera del Hospital de Jaca, Huesca.

 

RESUMEN

La infección por el virus del papiloma humano ha incrementado de manera intensiva en la última década, siendo la prevalencia más alta en la adolescencia y en mujeres jóvenes menores de 30 años. Se ha demostrado una modificación de la conducta sexual, siendo el inicio de la actividad sexual a una edad cada vez más temprana, lo que conlleva un riesgo aumentado de sufrir lesiones precursoras de cáncer de distintos tipos, siendo el más prevalente y conocido, el cáncer de cuello uterino en mujeres. Por ello, el establecimiento de medidas preventivas y diagnósticas precoces, junto a la promoción de educación sexual de “no riesgo”, constituyen los elementos claves como motor de conversión y extensión de dicho virus.

 

PALABRAS CLAVE

VPH, prevención, vacunación, cribado.

 

ABSTRACT

Human papillomavirus infection has increased intensively in the last decade, with the highest prevalence in adolescence and in Young women under 30 years of age. A modification of sexual behavior has been demonstrated, with the onset of sexual activity at an increasingly early age, which carries an increased risk of suffering precursor lesión of different types of cancer, the most prevalent and known being cancer cervix in women. For this reason, the establishment of preventive measures and early diagnoses, together with the promotion of “ no risk” sexual education, constitute the key elements as a motor for the conversión and spread of said virus.

 

KEY WORDS

VPH, prevención, vaccination, screening.

 

INTRODUCCIÓN1-4

Las infecciones de transmisión sexual (ITS), constituyen un fenómeno que afecta a la población en general. Se trata de un grupo heterogéneo de enfermedades de extrema importancia para la salud por su magnitud, trascendencia y como no, por su repercusión global en todos las esferas del paciente. En términos globales, diariamente, casi un millón de personas, contraen una infección de transmisión sexual cuyas consecuencias pueden oscilar desde síntomas agudos, hasta infecciones crónicas y graves a lo largo del tiempo.

El Virus del Papiloma Humano de acuerdo a la OMS, “constituye la infección viral más frecuente del aparato reproductor, siendo la causa de diversos trastornos, tanto en hombres como mujeres, incluidas ciertas lesiones precancerosas, que puede progresar a un cáncer, y las verrugas genitales”.

Existen más de 150 tipos de VPH, de los cuales, al menos 14 son de tipo oncogénico, conocidos como de alto riesgo. Su transmisión es principalmente a través del contacto sexual y en la mayoría de las ocasiones, la infección se produce poco tiempo después de iniciar su vida sexual. No es necesario, que haya una relación sexual con penetración para que se produzca la transmisión. La existencia de un contacto directo con la piel de la zona genital supone un modo de transmisión bien reconocido.

Los factores predisponentes para desarrollar esta enfermedad son múltiples: relaciones sexuales tempranas, múltiples embarazos, promiscuidad, parto en edades tempranas, tabaquismo, depresión, estado inmunitario, uso prologando de anticonceptivos, entre otras.

La importancia de la infección por VPH, radica en ser el principal factor etiológico del cáncer cuello de útero en mujeres que, sumado al desconocimiento de esta asociación por un gran porcentaje de la población, en concreto, la población de riesgo, transforma a la infección en un problema de salud pública.

 

OBJETIVO

  • Concienciar sobre la importancia de la prevención y diagnóstico precoz de la infección por el Virus del Papiloma Humano.

 

METODOLOGÍA

Revisión bibliográfica de artículos, a través de la búsqueda en las distintas bases de datos: PubMed, CINAHL, CUIDEN y la Biblioteca Cochrane, así como en los metabuscadores Dialnet Plus y Google Académico. Se realiza una selección y revisión de artículos en base al objetivo previamente planteado, con una proximidad en el tiempo de no más de 20 años de antigüedad, de acceso completo y gratuito. Se emplean artículos en inglés y español. Para un mayor refuerzo de nuestra búsqueda, y actualización de los datos, se indaga en las páginas web de la OMS y Ministerio Sanidad Consumo y Bienestar Social del Gobierno de España.

 

RESULTADOS2,5

A nivel mundial, el virus del papiloma humano es responsable de un 5,2% de todos los tumores humanos, correspondiendo un 2,2% a los países desarrollados, y un 7,7% a los países en vías de desarrollo. El 70-80% de las mujeres y los hombres sexualmente activos, han estado expuestos al virus en algún momento de su vida.

Se estima la existencia de 310 millones de portadoras de VPH, de las cuales 27 millones corresponden a condilomas acuminados y 68.400 casos de cáncer de vulva, vagina, ano, pene y cavidad orofaríngea.

La prevalencia de VPH en la población femenina es inferior al 10% en países desarrollados y ligeramente superior al 15% en países en vías de desarrollo.

La frecuencia de la infección por VPH en mujeres en España es del 14,3%, siendo del 29% en las mujeres jóvenes de 18-25 años.

La familia de los VPHs cuenta con más de 150 tipos virales que de acuerdo a su patogenia oncológica, se clasifican en tipos de alto y de bajo riesgo oncológico. Aquellos de alto carácter oncogénico, lo constituyen tipo 16 y 18 y el de los segundos los VPHs de tipo 6 y 11. Las infecciones por tipos de alto riesgo siguen de manera mayoritaria un curso silente, tienden a establecer infecciones persistentes y generan alteraciones citológicas características, englobadas en neoplasias cervicales de grado 1 (CIN 1) o lesiones escamosas intraepiteliales de bajo grado (LSIL).Por su parte, en una proporción menor, las lesiones escamosas intraepiteliales de alto grado (CIN 2/3, HSIL) y a cáncer de cuello uterino.

La mayor parte de los métodos de identificación directa de infección por VPH están basados en la detección del ADN del virus, aunque también se han desarrollado sistemas basados en la detección del ARN.

 

Existe gran variabilidad en las recomendaciones sobre los grupos de edad en que la mujer debe ser cribada mediante citología. Siguiendo las directrices de la Unión Europea, incluyen mujeres de 25 a 69 años de edad, mientras que otros se centran en el grupo de 25 a 59 años de edad. La edad de inicio recomendada es a los 3 años después del primer coito vaginal, o a la edad de 25 años. La frecuencia más aceptada para la repetición de la prueba es cada 3-5 años tras 2 exámenes anuales con resultados normales. Realizar la citología más frecuentemente, aporta escasos beneficios e incrementa notablemente los costes.

Las lesiones asociadas a la infección por virus del papiloma humano (VPH) suponen una morbilidad considerable en España. Se estima que hay 18 millones de mujeres sexualmente activas, de las cuales unos 2 millones son portadoras del virus y aproximadamente, 400.000 presentan alteraciones en la citología. Realizando un promedio total de 7,6 millones de citologías anuales, se diagnostican cada año 40.530, 26.243 y 28.423 casos de CIN 1, CIN 2 y CIN 3, respectivamente. En España, se diagnostican unos 1972 cánceres de cuello de útero y debido a esta causa, fallecen unas 658 mujeres.

Dado que no existe cura para el virus del papiloma humano, la prevención representa una oportunidad en el caso del cáncer cervicouterino, como una de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres. Debido al periodo de evolución que existe entre lesión primaria y la etapa invasiva, es factible tomar medidas para prevenirlo detectarlo y tratarlo de manera oportuna y específica, y que además permitan proporcionar una mejor calidad de vida en este grupo poblacional.

 

Como cribado precoz, tanto la citología como la prueba de detección de ADN de VPH se emplean en los programas de prevención del cáncer de cuello uterino. De reciente incorporación, la prueba VPH, es más sensible que la citología (con un valor promedio de sensibilidad de 61,3 %), lo que resalta la elevada subjetividad de este método y justifica la necesidad de repetición frecuente (cada 3 años), frente a la prueba VPH que permite alargar con seguridad el intervalo entre pruebas hasta 5 años.

El primer eslabón en la prevención, es determinado por la educación para la salud, como un intercambio de información con el propósito de aumentar la conciencia y el conocimiento acerca de cómo mantener conductas sexuales saludables, junto con la disposición de recursos disponibles y el acceso a los servicios de salud.

El otro factor de protección, consiste en la inmunización. Actualmente en España se comercializan 3 vacunas preventivas frente a la infección de los tipos 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58 de VPH, los cuales producen con mayor probabilidad lesiones precancerosas o cáncer. Dichas vacunas, no tienen ningún efecto en individuos que ya tienen una infección persistente o enfermedad asociada a cualquiera de los tipos del VPH de la vacuna. Sin embargo, en individuos que ya están infectados con uno o más de los tipos del VPH de la vacuna, ésta los puede proteger frente a las enfermedades asociadas a los otros tipos del VPH de la vacuna. Según las recomendaciones actuales acordadas al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, la vacunación se procederá en niñas a partir de los 12 años. En la población de riesgo, tanto en hombres como mujeres, la edad aconsejada de vacunación es hasta los 26 años. Desde 2007 se recomienda la vacunación en mujeres adolescentes y, desde 2018, también para población con condiciones de riesgo de ambos sexos.

 

La vacunación debe ser introducida como un método estrategia global coordinado, sin que ello suponga la desviación de fondos destinados al desarrollo o mantenimiento de programas de detección eficaces para el cáncer de cuello uterino, y aquellas otras enfermedades derivadas de dicha infección.

Es importante destacar que la lucha contra el cáncer de cérvix constituye uno de los objetivos prioritarios de salud pública de la OMS. En 2019, 100 países del mundo habían introducido la vacunación en sus esquemas nacionales, si bien estos 100 países tan sólo cubrirán el 30% de la población diana global. Las tasas de introducción en países en vías de desarrollo, es mucho menor que la de los países desarrollados, lo cual se refleja en las tasas de incidencia y mortalidad del cáncer. Aun así, la tasa de vacunación en países desarrollados no alcanza las cotas esperables en muchas ocasiones. De hecho, en España, el grado de implantación es muy diferente entre las distintas Comunidades Autónomas.

Cabe señalar la adecuación de ampliar la vacunación a la población masculina, ya que se ha demostrado que la vacunación cuadrivalente está indicada en ambos sexos, con el fin de disminuir el número de episodios de contagio por VPH.

Junto a ello, la OMS a nivel internacional, recomienda el establecimiento de programas nacionales para la prevención y control del cáncer cervicouterino, con el objetivo principal de reducir la carga de la enfermedad por medio de la prevención y detección de la infección mediante educación sexual, vacunación y estilos de vida saludables y cribados ( prevención primaria) , tratamiento de las lesiones premalignas ( prevención secundaria) y provisión de cuidados paliativos a las pacientes afectadas (prevención terciaria).

 

CONCLUSIONES

El Virus del Papiloma humano, supone un problema de salud pública de primer orden no controlado. Tanto la mujer como el hombre pueden ser portadores asintomáticos y vehículos de la infección genital por VPH. La transmisión se produce por contacto sexual, siendo los órganos más susceptibles de infección por su potencial de transformación neoplásica. Las infecciones por VPH son frecuentemente en sábana, en cuyos casos el ADN viral, puede recuperarse del cuello uterino, vulva, vagina, canal anal, pene y escroto.

Actualmente no existe tratamiento médico específico para la infección VPH. La infección deberá ser eliminada por el sistema inmune de cada mujer, desapareciendo la mayoría de ellas sin causar ningún problema.

 

Debido al grado de complejidad y la importancia que tiene esta enfermedad, es necesario fomentar el conocimiento acerca de ella, en aquellos grupos vulnerables tanto con la promoción de conductas sexuales de “no riesgo”, como en la prevención a través de programas de vacunación y cribados masivos.

El diagnóstico oportuno y precoz de las lesiones ocasionadas por este virus en adolescentes, es un reto a escala mundial, que requiere de un mayor esfuerzo del personal e instituciones de salud.

Existen diversos factores que condicionan la efectividad y eficiencia de los programas de cribado poblacional, dado el curso silente de la mayoría de los procesos, y el intervalo de edad poblacional afectado. Los programas organizados de cribado poblacional mediante la citología de Papanicolaou han demostrado su eficacia al disminuir la incidencia y mortalidad por cáncer de cuello uterino en los países donde se han aplicado de forma masiva (por encima del 70-80% de la población), sistemática y continuada durante muchos años.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. PAZ CABRERA, Blanca. Virus de Papiloma Humano. Revisión de la evidencia. Datos para España y Galicia.
  2. TEJEDA, Diestro; SERRANO VELASCO, M.; GÓMEZ-PASTRANA NIETO, F. Cáncer de cuello uterino: Estado actual de las vacunas frente al virus del papiloma humano (VPH). Oncología (Barcelona), 2007, vol. 30, no 2, 14-31.
  3. Organización Mundial de la Salud [sede web] [ citado en mayo de 2020] Disponible en: https://www3.paho.org/hq/index.php?option=com_content&view=article&id=14718:about-hpv-vaccine&Itemid=72405&lang=es
  4. SIJVARGER, C. C., et al. Epidemiología de la infección cervical por el virus Papiloma humano en Ushuaia: Argentina. Revista argentina de microbiología, 2006, vol. 38, no 1,19-24.
  5. CONCHA R, Marcela. Diagnóstico y terapia del virus papiloma humano. Rev. chil. infectol. [online]. 2007, vol.24, n.3 [citado 2021-10-28], 209-214.