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El papel de la fisioterapia en niños con trastorno del espectro autista (TEA), artículo monográfico.

25 octubre 2021

AUTORES

  1. Ana María Corbacho de Jesús. Graduada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza (UZ). Máster en Gerontología Social (UZ). Diploma de especialización en Mindfulness (UZ).
  2. Ana Ricón Bona. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Experto Universitario en Cuidados Avanzados en Enfermería Aplicada por la Universidad de León. Cirugía General. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.

 

RESUMEN

Las personas con trastornos del espectro autista (TEA) se caracterizan por presentar dificultad para comunicarse e interactuar con otras personas, tener intereses limitados y comportamientos repetitivos, síntomas que afectan la capacidad de esa persona para desempeñarse en la escuela, y posteriormente en el trabajo o en otras áreas de su vida.

En relación a las características frecuentes en los niños con TEA, encontramos aspectos referentes al ámbito motor, susceptibles de intervención desde el ámbito de la fisioterapia. Dentro de este contexto, la intervención del fisioterapeuta es muy importante para una atención precoz en el niño con TEA. Aprovechando la plasticidad cerebral, se puede incidir de forma positiva en el desarrollo, así como en la calidad de vida e intervenir en su correcta integración social.

La intervención óptima de la figura del fisioterapeuta es a través de un equipo interdisciplinar, personalizado y permanente a lo largo de la vida de la persona, en constante revisión, para favorecer el máximo desarrollo del potencial de las personas con TEA, su integración social y su calidad de vida. Además el papel del fisioterapeuta no termina en la sala de fisioterapia, sino que se extrapola al resto de espacios, tanto en el centro educativo como fuera de él.

Es importante destacar que al igual que el profesional debe saber para qué plantea una determinada actividad, el paciente también debe encontrarle un fin a su trabajo.

 

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, autismo infantil, ejercicio físico.

 

ABSTRACT

People with autism spectrum disorders are characterized by having difficulty communicating and interacting with other people, having limited interests and repetitive behaviors, symptoms that affect the patient’s ability to perform at school, later at work or in other areas of life.

Regarding the frequent characteristics in children with ASD (Autism Spectrum Disorder), aspects were found related to the motor field, susceptible to intervention from the view of physiotherapy. Within this context, the physiotherapy intervention is very important for early care in the child with ASD. Taking advantage of brain plasticity and using it, a positive influence in the development is possible, as well as in the quality of life and in the intervention of a correct social integration.

The optimal intervention of the physiotherapist will be done through an interdisciplinary, personalized and permanent team throughout the life of the person, in constant review, to favour the maximal development of the potential of the patients suffering from ASD, their social integration and their quality of life. In addition, the role of the physiotherapist does not end in the physiotherapy room, but is extrapolated to other spaces, both in the educational center and outside of it.

It is important to note that just as the professional must know what the purpose of a certain activity is, the patient must also find a reason to work for.

 

KEY WORDS

Physical therapy, autistic disorder, exercise, education.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Los trastornos del espectro autista (TEA) son un grupo de trastornos que afectan a la comunicación y el comportamiento. Aunque se pueden diagnosticar a cualquier edad, generalmente aparecen durante los primeros años de vida, por lo que se engloban dentro de los “trastornos del desarrollo”.

Las personas con trastornos del espectro autista se caracterizan por prestar dificultad para comunicarse e interactuar con otras personas, tener intereses limitados y comportamientos repetitivos, síntomas que afectan la capacidad de esa persona para desempeñarse en la escuela, y posteriormente en el trabajo o en otras áreas de su vida.

Es utilizado el término “espectro” porque el autismo tiene una gran variación en la tipología y gravedad de los síntomas1.

Aproximadamente 1 de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista. Según los estudios epidemiológicos que se han llevado a cabo en los últimos 50 años, la prevalencia de estos trastornos a nivel mundial parece ir en aumento. Entre las posibles explicaciones a dicho aumento podría estar la mayor concienciación, la ampliación de los criterios diagnósticos, las mejores herramientas diagnósticas y mejor comunicación2,3.

Aunque algunas personas con TEA pueden vivir de manera prácticamente independiente, hay otras que presentan discapacidades graves que necesitan una atención constante y apoyo durante toda su vida2.

 

CARACTERÍSTICAS DE LOS NIÑOS CON TEA SUSCEPTIBLES DE INTERVENCIÓN DESDE FISIOTERAPIA:

En relación a las características frecuentes en los niños con TEA, encontramos aspectos referentes al ámbito motor, susceptibles de intervención desde el ámbito de la fisioterapia:

  • Podemos encontrar niños con actividad más reducida, posturas de reposo de difícil modificación, dificultad para comenzar a realizar una actividad. Por otro lado, encontraremos niños que mantienen un elevado nivel de actividad durante muchas horas, sin fatiga aparente, pero con escaso interés en los objetos y en las personas. Ambos caracteres pueden cambiar a lo largo de la vida de estos niños: un niño que presenta en principio un comportamiento más apático puede volverse en un momento determinado hiperactivo y viceversa4,5.
  • Otros aspectos en el ámbito motor que podrían estar presentes en niños con TEA : alteraciones del tono muscular, alteraciones de la marcha, apraxia, alteraciones en la motricidad fina y gruesa, alteraciones posturales, dificultades en la adquisición del esquema corporal, equilibrio, organización espacial y temporal, estereotipias, alteraciones de la sensibilidad, entre otros6,7.

 

INTERVENCIÓN DESDE LA FISIOTERAPIA:

Las necesidades de atención sanitaria de las personas con TEA son complejas y requieren de servicios integrados de atención, promoción de la salud y rehabilitación, combinados con la colaboración de otros sectores como la educación, asistencia social y, más adelante, el empleo. Por tanto, las intervenciones dirigidas a estas personas deben ir acompañadas de medidas más generales que hagan que sus entornos físicos, sociales y actitudinales sean más accesibles, inclusivos y compasivos2.

Dentro de este contexto, la intervención del fisioterapeuta es muy importante para una atención precoz en el niño con TEA. Aprovechando la plasticidad cerebral, se puede incidir de forma positiva en el desarrollo, así como en la calidad de vida e intervenir en su correcta integración social.

La intervención del fisioterapeuta pediátrico se considera una intervención especializada, que pretende favorecer el desarrollo neuromotor y global del niño en la medida de lo posible.

Los fisioterapeutas pediátricos atienden los factores ambientales, las necesidades motrices físicas y sensoriales, así como las actividades de apoyo a la participación y el acceso a los planes de estudio del alumno dentro de la escuela5.,8.

 

OBJETIVOS PRINCIPALES:

El objetivo principal desde la fisioterapia es mejorar la calidad de vida del alumno. Cumplir este objetivo implica favorecer la autonomía, promover la evolución y control motor con el aprendizaje, favorecer la alineación musculoesquelética, diseñar adaptaciones y trabajar de forma coordinada y conjunta con el equipo del centro, equipos externos y familia.

Los objetivos generales a destacar dentro del ámbito de la fisioterapia son los siguientes5:

  • Recuperar y mantener el tono muscular.
  • Mejorar la coordinación y equilibrio.
  • Disminuir la torpeza motora.
  • Mejorar el patrón postural.
  • Disminuir las estereotipos.
  • Disminuir la conducta hiperactiva o apática.
  • Mejorar el contacto visual y focalizar la atención.
  • Mejorar el patrón de marcha.
  • Trabajar la propiocepción.
  • Mejorar el esquema corporal.

El papel del fisioterapeuta no termina en la sala de fisioterapia, sino que se extrapola al resto de espacios, tanto en el centro educativo como fuera de él. Así, resulta beneficiosa la intervención del fisioterapeuta en las aulas, espacios comunes, recreo, espacios externos al centro escolar como en salidas exteriores, espacio de comedor (donde se trabaja en colaboración y se puede asesorar al equipo pedagógico y personal de comedor, siempre en coordinación con otros profesionales como el servicio de enfermería, terapia ocupacional o logopedia), actividades de educación física, etc.8.

 

ALGUNAS TERAPIAS Y HERRAMIENTAS DE TRABAJO:

Existen distintas formas de trabajar los diferentes aspectos presentes en el ámbito motor de los niños con TEA. A continuación, se presentan algunos de ellos, teniendo en cuenta que deberán ser individualizados, atendiendo a las necesidades de cada niño9:

  • Ejercicios para mejorar tono muscular: realizar movilizaciones, masaje, estiramientos, trabajo con métodos como Bobath o Kabat, ejercicio físico dirigido por el fisioterapeuta
  • Ejercicios para mejorar la amplitud articular: movilizaciones articulares, estiramientos musculares, ejercicios funcionales, etc.
  • Trabajo de la alineación corporal: ejercicios de flexibilización o potenciación de los diferentes grupos musculares, adaptaciones en el mobiliario, trabajo frente al espejo, etc.
  • Trabajo en las alteraciones del patrón respiratorio: mediante ejercicios de conciencia respiratoria
  • Ejercicios para perfeccionar la marcha: mediante el trabajo en diferentes superficies, terrenos irregulares, superficies inestables, obstáculos, transferencias, escaleras, marcha en piscina, caminar descalzo sobre diferentes texturas, superficies o materiales, etc.
  • Prevención de lesiones mediante el trabajo de la ergonomía, enfatizar en la importancia del ejercicio físico, supervisar y adaptar materiales, etc.
  • Trabajo del esquema corporal: por medio de ejercicios de identificación de las diferentes partes del cuerpo, trabajo frente al espejo, en parejas, ejercicios de propiocepción, etc.
  • Trabajo de nociones espaciotemporales: ejercicios en los que se tenga que identificar la posición con respecto a otras personas u objetos, trabajar la ubicación a través de la propiocepción y ojos cerrados, localización de los materiales en el aula, etc.
  • Trabajo de la lateralidad: se puede trabajar de forma específica o mediante actividades como lanzar, chutar, de la forma más funcional posible

La intervención terapéutica en estos niños debe ser4:

  • Individualizada: se debe ajustar a las necesidades, intereses y motivaciones de cada niño
  • Estructurada: con objetivos y actividades para conseguirlos detallados de forma clara
  • Intensiva y extensiva a todas las dimensiones del niño, de forma que los familiares y los demás profesionales aprovechen todas las oportunidades para aplicar el plan individualizado
  • Con participación de las familias y cuidadores: esta aportación es esencial para mejorar la calidad de vida de los niños con TEA, dentro de un marco de colaboración con los profesionales.

Entre las terapias a aplicar en los niños con TEA con colaboración de la figura del fisioterapeuta encontramos10:

  • La hidroterapia: aplicación del agua como agente físico terapéutico. Entre los múltiples beneficios del trabajo en este medio encontramos una disminución de la ansiedad, el estrés, mejora de la propiocepción, equilibrio, coordinación, etc.
  • Hipoterapia o equinoterapia: el movimiento del caballo es tridimensional, ayuda a corregir posturas, mejorar el tono muscular, mejorar la coordinación, el equilibrio, aliviar el estrés, fortalecer los vínculos afectivos, aumentar la plasticidad cerebral
  • Ludoterapia: por medio del juego podemos hacer que el niño colabore con una mejor actitud, más relajado, más en confianza. Se logra captar el interés del niño con actividades que son de su agrado ayudando a que el niño se comunique, promueve el desarrollo cognitivo, resolución de problemas, y facilita al fisioterapeuta lograr los objetivos planteados. El niño con TEA es ante todo un niño, y como tal le encanta jugar.

Además desde la fisioterapia, resulta interesante la promoción de la actividad física, con sus múltiples beneficios en la población general, y más concretamente en los niños con TEA. Numerosos estudios muestran que la actividad física como estrategia de intervención para los déficits motores comunes en niños con TEA no sólo demuestra mejora en este ámbito sino también en otros aspectos como mejora de los niveles de atención, concentración y disminución de conductas agresivas y estereotipadas11,12, así como disminución de momentos de desconexión con el entorno, favorecer las relaciones sociales, aumento de la autonomía personal, y en definitiva, mejorar su estado de salud y calidad de vida13.

 

PAUTAS DE TRABAJO CON PERSONAS CON TEA:

Es importante destacar que al igual que el profesional debe saber para qué plantea una determinada actividad, el paciente también debe encontrarle un fin a su trabajo. Para ello, es recomendable explicar la actividad a trabajar de forma adaptada y utilizar refuerzos como recompensa al trabajo bien hecho.

Algunas de las pautas principales son las siguientes9:

  • Elaborar ejercicios y actividades que sean lo más funcionales posibles.
  • Nos debemos adaptar a las necesidades diarias y de cada momento del paciente, siendo flexibles. Hay momentos en los que quizás necesite una sesión más relajada, mientras que en otros momentos necesite una sesión más activa, por razones de conducta, estados de salud, momentos del día, etc.
  • Deberemos utilizar un lenguaje claro, con instrucciones sencillas y un tono de voz adecuado al momento. Adaptado a las necesidades de la persona, utilizando signos o herramientas de comunicación específicas.
  • Crear un ambiente adecuado y tranquilo.
  • Creación de unos hábitos y rutinas que permitan seguir mejor la sesión.
  • Constancia de elementos de referencia.
  • Uso de materiales adecuados, abiertos y de múltiples usos.
  • Organizar el tiempo y el espacio.
  • Procurar anticipar de diferentes maneras lo que se va a trabajar.
  • Proporcionar, en la medida de lo posible seguridad física, afectiva y emocional.

 

TRABAJO DEL FISIOTERAPEUTA DENTRO DEL EQUIPO INTERDISCIPLINAR:

Es importante destacar que el fisioterapeuta no actúa de forma aislada, sino en colaboración con los demás profesionales en el ámbito educativo (enfermeros, maestros, logopedas, terapeutas ocupacionales…) así como en continua comunicación con los profesionales externos al centro educativo y las familias. En resumen, lo que se pretende es trabajar juntos en beneficio del niño4.

El tratamiento, por tanto, debe ser interdisciplinar, personalizado y permanente a lo largo de la vida de la persona, en constante revisión, para favorecer el máximo desarrollo del potencial de las personas con TEA, su integración social y su calidad de vida.

En definitiva, aunque existen tareas específicas de cada profesional, se hace necesaria la integración de éstas en el día a día del niño, en los diferentes ámbitos de actuación.

 

CONCLUSIONES

En las características frecuentes de los niños con TEA encontramos elementos en el ámbito motor y sensorial susceptibles de tratamiento fisioterápico.

La intervención del fisioterapeuta es muy importante para una atención precoz en el niño con TEA ya que, aprovechando la plasticidad cerebral, se puede incidir de forma positiva en el desarrollo, así como en la calidad de vida e intervenir en su correcta integración social.

La actuación del fisioterapeuta se llevará a cabo dentro del equipo interdisciplinar y en continua comunicación y colaboración con familia y cuidadores del niño.

La intervención del fisioterapeuta no termina en la sala de rehabilitación, sino que se extrapola al resto de contextos, actividades y espacios frecuentados por el niño en su día a día.

El fisioterapeuta que trabaje con niños con TEA deberá ser conocedor del autismo y las alteraciones motoras y sensoriales que puede conllevar, pero siempre teniendo en cuenta la personalidad, preferencias y necesidades del niño en todo momento, trabajando de forma individualizada y adecuando los objetivos fisioterápicos a las circunstancias.

Se hace necesaria una mayor integración de la figura del fisioterapeuta dentro de los equipos de trabajo con personas con TEA y se anima a realizar más investigaciones científicas que puedan demostrar los importantes beneficios que podría tener la intervención de dicho profesional en este colectivo.

 

BIBLIOGRAFÍA

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