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El Alzheimer

Categoría: ,
21 noviembre 2021

AUTORES

  1. Naiara Gamadiel Peniche. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).
  2. Beatriz Gilaberte Angós. Técnico Superior en Laboratorio de Diagnóstico Clínico. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza).

 

RESUMEN

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa, su etiología es desconocida y se caracteriza por la presencia del deterioro de la capacidad cognitiva y conductual. Suele diagnosticarse en la vejez, aunque puede darse a cualquier edad, siendo más frecuente a partir de los 65 años. La pérdida de memoria es un síntoma clave de la enfermedad, ligado a otros como desorientación, cambios de humor, dificultad para planificar o resolver problemas, estos signos pueden ser distintos en cada persona. El diagnóstico se fundamenta en una evaluación clínica, neuropsicológica y familiar acompañado de analíticas y datos de imagen, principalmente la tomografía cerebral.

 

PALABRAS CLAVE

Alzheimer, enfermedad neurodegenerativa, biomarcadores, diagnóstico.

 

ABSTRACT

Alzheimer is a neurodegenerative disease; its etiology is unknown, and it’s characterized by the presence of impaired cognitive and behavioral ability. It’s usually diagnosed in old age, although it can occur at any age, being more frequent from the age of 65. Memory loss is a key symptom of the disease, linked to others such as disorientation, mood swings, difficulty planning or solving problems, these signs may be different in each person. The diagnosis is based on a clinical, neuropsychological, and family evaluation accompanied by analytics and imaging data, mainly brain tomography.

 

KEY WORDS

Alzheimer, neurodegenerative disease, biomarkers, diagnosis.

 

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de la Salud define la demencia como: “un síndrome causado por una enfermedad del cerebro -usualmente de naturaleza crónica o progresiva- en la cual hay una alteración de múltiples funciones corticales superiores, incluyendo la memoria”.

El Alzheimer es una demencia progresiva que tiene el déficit de memoria como uno de sus síntomas más tempranos y pronunciados. Por lo general, el paciente empeora progresivamente, mostrando problemas perceptivos, del lenguaje y emocionales a medida que la enfermedad va avanzando.1

Este trastorno neurológico suele tener una duración media aproximada de unos 10/12 años dependiendo de cada paciente esto puede variar.

La enfermedad de Alzheimer lleva el nombre del Dr. Alois Alzheimer. En 1906, el Dr. Alzheimer notó cambios en el tejido cerebral de una mujer que había muerto de una enfermedad mental extraña. Sus síntomas incluían pérdida de memoria, problemas de lenguaje y comportamiento impredecible.

Después de que ella murió, él examinó su cerebro y encontró muchas agrupaciones anormales (ahora llamadas placas amiloides) y conjuntos de fibras enredadas (ahora llamadas ovillos neurofibrilares u ovillos de tau).

Las tasas de prevalencia del Alzheimer son preocupantes y el número de casos nuevos aumenta cada año que pasa. Cuanto mayor es una persona, mayores probabilidades hay de que padezca la enfermedad. Por tanto, el incremento de la esperanza de vida va a traer consigo más casos de Alzheimer. Se estima que en 2050 existirán en el mundo unos 100 millones de personas con la enfermedad, es decir 1 de cada 85 habitantes.2

El avance de la enfermedad se ha dividido en etapa inicial, etapa moderada y etapa severa.

-En la etapa inicial el paciente puede tener dificultades con el lenguaje, pérdida significativa de memoria, en especial la reciente, estar desorientado en el tiempo, perderse en lugares conocidos, tener dificultad en tomar decisiones, tener falta de iniciativa y motivación, manifestar señales de depresión y agresión, perder el interés en actividades, tener alteraciones en el sueño (inversión de horarios) y descuido en su higiene entre otros.

-A medida que la enfermedad avanza la sintomatología es más evidente, en la fase moderada la persona puede necesitar ayuda para su higiene personal, no puede cocinar, limpiar o salir de compras, es muy olvidadiza, especialmente de episodios recientes y nombres de personas, puede tener dificultades para hablar, comienza a vagabundear, puede tener alucinaciones, se vuelve extremadamente dependiente, requiere vigilancia y supervisión las 24 horas.

-En la etapa severa el paciente es totalmente dependiente, los síntomas pueden ser dificultad al comer, no reconoce a familiares, amigos y objetos conocidos, dificultad para entender e interpretar situaciones, se pierde dentro de su propia casa, problemas para caminar, incontinencia urinaria y fecal, comportamiento inapropiado entre muchos otros.

Las alteraciones neuropsicológicas en la enfermedad de Alzheimer son: Memoria: deterioro en la memoria reciente, remota, inmediata, verbal, visual, episódica y semántica.

-Afasia: deterioro en funciones de comprensión, denominación, fluencia y lectoescritura. -Apraxia: tipo constructiva, apraxia del vestirse, apraxia ideomotora e ideacional.

-Agnosia: alteración perceptiva y espacial. Este perfil neuropsicológico recibe el nombre de Triple A o Triada afasia-apraxia agnosia. No todos los síntomas se dan desde el principio, sino que van apareciendo conforme avanza la enfermedad.4

En cuanto al tratamiento no existe cura para la enfermedad, pero si hay varios medicamentos que pueden ayudar a controlar algunos síntomas además de estrategias de afrontamiento para controlar síntomas conductuales.

El enfoque terapéutico racional de la enfermedad de Alzheimer, puede dividirse en:

-Aumentar la disponibilidad de neurotransmisores.

-Acción neuroprotectora.

-Acciones preventivas.

-Acciones sobre los mecanismos patogénicos.

-Tratamiento de los estadios de agitación y otras manifestaciones psiquiátricas.

-Tratamiento de enfermedades asociadas y sus descompensaciones.

Los inhibidores de la acetilcolinesterasa de primera generación como la fisostigmina y la tacrina, y los de segunda generación y de uso más actual, como el donepezilo, la rivastigmina y el reminyl, incrementan la concentración local y la duración de la acetilcolina en la hendidura sináptica.

La vitamina E, al igual que el Ginkgo Biloba, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y la ozonoterapia actuarían oponiéndose a este proceso por sus efectos antioxidantes y barredor de radicales libres.36,37 Diversos estudios publicados han aportado mayor credibilidad a la teoría de que una dieta saludable a base de frutas, vegetales, granos integrales y rica en antioxidantes, puede ayudar a proteger contra la enfermedad de Alzheimer.

La propentofilina incrementa los niveles de adenosina y AMPc, por lo que se ha señalado su utilidad tanto en la EA como en las demencias vasculares. Igualmente, estudios relativamente recientes han propuesto tratamientos dirigidos a detener la patología subyacente, entre ellos, la administración de factor de crecimiento nervioso (NGF) u otros factores de modificadores de la proteolisis, el trasplante neural o la actuación sobre los genes responsables.3

Para el tratamiento de las manifestaciones psiquiátricas los más utilizados son la risperidona, la clozapina, la olanzapina y la tioridazina. El propranolol, la carbamazepina y el valproato de sodio han sido utilizados también para el control de la agitación y la conducta agresiva.

Algunos de los nuevos tratamientos de la enfermedad de Alzheimer en desarrollo están dirigidos a aglomeraciones microscópicas de la proteína beta amiloide (placas). En junio de 2021, la Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó el aducanumab para el tratamiento de algunos casos de la enfermedad de Alzheimer.

Otra línea bastante alentadora es la que han iniciado investigadores de la universidad de Queensland (Australia) empleando ultrasonidos. El mecanismo de acción consiste en aumentar la actividad de la microglía cerebral para que destruya la proteína beta-amiloide. Ya se ha probado en ratones y se ha observado una desaparición del 75% de las placas amiloides además de una considerable mejora en tareas de memoria.2

 

OBJETIVO

El objetivo de este artículo es exponer información y poner en conocimiento esta enfermedad que a lo largo del tiempo está siendo cada vez más frecuente en la población. Con todos los datos obtenidos se ha reflejado el estado de dicha enfermedad, sus diferentes afectaciones y como se lleva a cabo su diagnóstico en el laboratorio.

 

METODOLOGÍA

Para la realización de este artículo se realiza una revisión bibliográfica buscando información significativa en lo que se refiere al tema en libros específicos de medicina, distintos artículos científico-sanitarios, como Scielo, Elsevier, PubMed. Como buscador para la recopilación de todos los datos se sirve de páginas web relacionadas con el tema a investigar, Google Académico y documentación de páginas web de organismos oficiales.

 

RESULTADOS

Marcadores genéticos:

Hasta el momento se han reportado 5 cromosomas implicados en su patogenia: 1,12,14,19 y 21. La primera mutación se describió en el gen de la proteína precursora de amiloide en el cromosoma 21 (los pacientes con síndrome de Down de más de 40 años desarrollan cambios similares que los enfermos de Alzheimer).19 Una mutación en el cromosoma 14, y específicamente en el gen de la presenilina 1 (ps-1), se caracteriza por el comienzo de los síntomas alrededor de los 54 años con una duración promedio de 6-7 años. A nivel del cromosoma 1, el gen de la presenilina 2 (ps-2) codifica una proteína STM2 del citoplasma de las neuronas, cuyos enfermos comienzan alrededor de los 53 años con una duración promedio de 11 años. Se han reportado alteraciones en el cromosoma 12, así como también, la más frecuente de todas, en el cromosoma 19, donde se encuentra el gen de la apolipoproteína E (Apo E), implicado tanto en las formas familiares de comienzo tardío, como en el Alzheimer esporádico.

La apolipoproteína E es una proteína plasmática implicada en el transporte del colesterol y otros lípidos en los diferentes tejidos. Es sintetizada primariamente por el hígado y el cerebro, y constituye la principal apolipoproteína expresada en el tejido cerebral, preferentemente en la glía.3

Marcadores bioquímicos.

Proteína tau (fosforilada y no fosforilada) y otras proteínas derivadas de neurofilamentos o sinapsis en LCR.

Proteína b-amiloide en LCR o suero o en músculo.

Proteína precursora de amiloide (APP) y sus derivados inmediatos en diversas células periféricas.

Factores neurotróficos en LCR y tejidos periféricos.

Apolipoproteínas (A, E) en suero y LCR, solas o en correlación con HDL.

24S-hidroxicolesterol (cerebrosterol) en plasma.

Hemooxigenasa 1 en linfocitos.

Los niveles de proteína Aβ1-42 y la proteína tau en el LCR se han convertido en marcadores biológicos potentes de la patología relacionada con la EA [22]. De forma temprana, la EA comienza con el procesamiento anormal de la proteína precursora del amiloide (APP). Mediante varios mecanismos, pero posiblemente como resultado de los efectos tóxicos de los oligómeros Aβ, una o más formas de Aβ conducen a la cascada de agregación anormal de tau, disfunción sináptica, muerte celular y atrofia cerebral. Por lo tanto, la EA se relaciona inicialmente con un procesamiento anormal del péptido Aβ, que lleva finalmente a la formación de placas de Aβ en el cerebro. En ese sentido, uno de los marcadores biológicos del cerebro de β-amiloidosis es la reducción de Aβ1-42 en el LCR.5

 

CONCLUSIÓN

Actualmente el Alzheimer es una enfermedad que cada vez es más frecuente entre la población. El seguimiento del paciente mediante pruebas cognitivas, de laboratorio y de imagen son de vital importancia tanto para un diagnóstico precoz de la enfermedad como para mejorar la calidad de vida de este tipo de pacientes.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Lopera F. Enfermedad de Alzheimer. Perspect Nut Hum [Internet]. 29 de enero de 2019 [citado 18 de noviembre de 2021];29-32. Disponible en: https://revistas.udea.edu.co/index.php/nutricion/article/view/337155
  2. La cura del Alzheimer, ¿por qué cada vez estamos más cerca? Por Jose Antonio Villen 5 02 2016 disponible en https://www.elsevier.com/es-es/connect/ciencia/la-cura-del-alzheimer,-por-que-cada-vez-estamos-mas-cerca
  3. Llibre Rodríguez Juan de J., Guerra Hernández Milagros. Actualización sobre la enfermedad de Alzheimer. Rev Cubana Med Gen Integr [Internet]. 2002 Ago [citado 2021 Oct 24]; 18(4): 264-269. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21252002000400007&lng=es
  4. ROMANO, M., et al. Enfermedad de alzheimer. Revista de posgrado de la vía cátedra de medicina, 2007, vol. 75, p. 9-12. disponible en https://med.unne.edu.ar/revistas/revista175/3_175.pdf
  5. VALLS-PEDRET, Cinta; MOLINUEVO, José Luis; RAMI, Lorena. Diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer: fase prodrómica y preclínica. Rev Neurol, 2010, vol. 51, no 8, p. 471-480.dispomible en http://fundalzheimer.com/wp-content/uploads/2019/01/AC-Diagnostico-precoz-de-la-enfermedad-de-Alzheimer.pdf