Type to search

Eficacia de la formación en reanimación cardiopulmonar en el aula

Categoría: ,
3 junio 2020

AUTORES

  1. Elías Gracia Carrasco (Autor principal) – Graduado en Enfermería / Master oficial en Enfermería de urgencias, emergencias y transporte sanitario.
  2. Manuel Sinués Júdez – Graduado en Enfermería.

 

RESUMEN Y PALABRAS CLAVE

Material y métodos: Se realiza estudio descriptivo cualitativo. El estudio está compuesto por 79 alumnos de 4º ESO de un colegio de la ciudad de Zaragoza. Se les realiza un primer pre-test de conocimientos sobre reanimación cardiopulmonar (RCP) a continuación se les da una formación teórico-práctica y seguidamente se les vuelve a realizar un post-test y encuesta de satisfacción. Para el estudio de los datos se utiliza el paquete estadístico SPSS.

Resultados: El pre-test es aprobado por el 68,8% de los alumnos, el post-test es aprobado por el 97,5% de los alumnos. La media del pre-test es de 5,17 puntos y la del post-test es de 7,01 puntos sobre 10. Son analizadas teniendo en cuenta otras variables identificando que la intervención es igual de efectiva para unos grupos que para otros. La valoración del curso por el alumnado es de 8,98 puntos sobre 10.

Discusión: Según diferentes autores concluyen que este tipo de formación es efectiva, que se debería de realizar reciclajes de manera anual o bianual, y marcar la diferencia de la importancia de la realización de la parte práctica con simulador.

Conclusiones: La formación en soporte vital básico (SVB) en alumnos de 4º de la ESO puede ser efectiva y ser incluida de manera obligatoria dentro de las horas lectivas del alumnado. De esta manera aumentar los conocimientos en soporte vital básico (SVB) en la población en general.

Palabras Clave: Parada Cardiorrespiratoria, educación para la salud.

 

INTRODUCCIÓN

Más de 350.000 personas sufren un paro cardiaco cada año en Europa según datos de la European Resucitacion Council (ERC) consejo Interdisciplinario de Reanimación y atención médica de emergencia a nivel europeo. Según la Guía de la American Heart Association (AHA) y diferentes estudios realizados hasta la fecha, es vital disminuir en todo lo posible el intervalo desde que se produce la parada cardiorrespiratoria, hasta que un primer interviniente comienza la reanimación cardiopulmonar. La rapidez a la hora de identificar una parada cardiorrespiratoria es importante, ya que existe una relación directa con la supervivencia y daño neurológico que se le pueda producir a la víctima.

El tiempo de respuesta desde que se produce la llamada a un centro coordinador de emergencias, hasta que la unidad de soporte vital avanzado compuesta por personal médico y enfermero llega a la zona, puede ser muy variable; en función a la zona geográfica donde se encuentre la emergencia. Según un estudio realizado por Corral et al, en la ciudad de Madrid el tiempo medio de repuesta de SAMUR (Servicio de Asistencia Municipal de Urgencia y Rescate) está por debajo de los 9 minutos 1.

Para poder dar una asistencia lo más precoz posible a una víctima que ha sufrido una parada cardiorrespiratoria, es necesario que la población en general conozca las técnicas de un soporte vital básico (SVB); que es definido como conjunto de maniobras que permiten identificar a las víctimas de una parada cardiorrespiratoria, alertar los sistemas de emergencias y sustituir las funciones respiratorias y circulatorias hasta poder recibir un tratamiento más cualificado 2.

En los diferentes países de Europa existen planes de formación relacionados con estas técnicas; en los que algunos están incluidos a nivel curricular dentro de la etapa formativa obligatoria del alumno; y en otros países donde está contemplada como una formación voluntaria. En países como Noruega donde este tipo de formación está dentro del programa curricular de todos los alumnos. En las aulas las tasas de conocimiento sobre soporte vital básico (SVB) alcanza el 70%, si se pudiera extrapolar estos niveles de formación a nivel de Europa y Estados Unidos estaríamos hablando de 200.000 vidas que podrían salvarse con este tipo de técnicas cada año 3.

Según López et al, uno de los aspectos importantes que se deberían de tener en cuenta es la formación al personal sanitario en España tanto durante la formación pre-grado como durante la formación continuada post-grado de los profesionales de la medicina y enfermería, ya que en muchas ocasiones serán los encargados de impartir este tipo de formación de soporte vital básico (SVB) a la población en general 4.

En cuanto a la tipología de formación que se puede establecer para formar a la población en general y alumnado de educación secundaria obligatoria, se podría hablar de las siguientes opciones: la autoformación por medio de material didáctico sin práctica con maniquí, formación combinada por medio de profesorado y personal sanitario o solo con personal sanitario.

Según Raemdonck et al, que realizó un estudio sobre la autoformación en Reanimación Cardiopulmonar Básica (RCPB) mediante el uso de material didáctico sin maniquí de simulación en un grupo de alumnos, concluyó que la formación del alumnado no era suficientemente eficaz para desarrollar las habilidades de masaje y ventilación en las técnicas de soporte vital básico (SVB), pero sí ayudaba como fase preparatoria a la formación a entender mejor el proceso formativo 5. En la actualidad existen programas de formación 100% “online” donde se enseñan a nivel teórico conocimientos en técnicas de soporte vital básico (SVB), pero que solo ayudan a la iniciación de este tipo de conocimientos y no son válidos para desarrollar destrezas prácticas 6.

La formación combinada impartida por profesorado previamente formado por personal sanitario puede ser una buena alternativa como indica Toner et al, en un estudio realizado en Irlanda del Norte donde los propios estudiantes de medicina impartían formación al profesorado que luego serían los encargados de impartir la formación a sus alumnos. El profesorado que se formó con este método es capaz de formar a sus alumnos de manera eficaz en este tipo de disciplinas 7. Como última opción la formación impartida solo por personal sanitario seria otro tipo de metodología a seguir para la formación del alumnado. Lopez et al, realizaron diferentes encuestas a personal de un centro educativo donde el 82,1% de los participantes preferirían que este tipo de formación sea impartido por personal sanitario, pareciéndoles a la mayoría del profesorado un tipo de formación importante, que incluirían en los itinerarios de formación del alumnado de educación secundaria obligatoria (ESO) 4.

La evidencia demuestra en los diferentes estudios realizados hasta la fecha que la formación en soporte vital básico (SVB) en alumnos de ESO son eficaces, ya sea impartida por personal sanitario o por profesorado previamente instruido en este tipo de conocimientos. Miro et al, realizó un programa de Reanimación Cardiopulmonar orientado a centros de enseñanza secundaria, denominado como “PROCES”, en el que participaron más de 250 alumnos a los que se les impartió una formación en 7 sesiones sobre conocimientos en reanimación cardiopulmonar (RCP); indicando que la metodología formativa de “PROCES” incrementa los conocimientos en reanimación cardiopulmonar (RCP) en la población en general independientemente de las características del alumno 8. Thovar et al, en su estudio sobre “La efectividad de una intervención educativa en el conocimiento de la población escolar sobre reanimación cardiopulmonar básica”, analiza la formación de 181 alumnos con un pre-test inicial a la formación y un post-test posterior a la formación, e indica que este tipo de formaciones son realmente efectivas dentro de la población escolar 9. La visión del alumnado hacia este tipo de formación suele ser bastante satisfactoria según la autora Escayola; después de realizar una encuesta de valoración posterior a una formación teórico-práctica a 316 alumnos cuyos resultados fueron: el 80% formación muy interesante; 73% muy útil y el 85% desearía participar en otros talleres sobre salud 10.

En cuanto a la edad recomendada para realizar de manera correcta las compresiones según Jones et al en su estudio, donde analizan a más de 157 escolares para identificar cual es la mejor edad para realizar las compresiones, se detectó que a los 13 años de edad un niño puede ser capaz de poder realizar de manera correcta las compresiones a una persona adulta. Sin embargo, los alumnos menores de 13 años podrían aprender nociones teórico-prácticas de iniciación a la reanimación cardiopulmonar, que ayudaría a la larga a una mejor técnica y asimilación de conocimientos en formaciones posteriores tal y como indica Jones et al, en su artículo 11.

La frecuencia de la formación en técnicas de soporte vital básico (SVB) no está claramente definida en la mayoría de los estudios, pero sí se conoce que las habilidades que se adquieren en las diferentes formaciones disminuyen considerablemente entre los 3-6 meses posteriores al curso formativo. Parece razonable que se pudieran realizar cursos de reciclaje de manera anual o bianual en cursos posteriores para reforzar los conocimientos 12. Es por todo ello que nuestro principal objetivo con este estudio, es valorar la efectividad de la formación en las aulas analizando los conocimientos iniciales y posteriores a la formación.

 

OBJETIVOS

Comprobar la efectividad de la formación en soporte vital básico (SVB) en alumnos de 4º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Conocer la satisfacción en la formación de soporte vital básico (SVB) en los alumnos de 4º ESO.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Es un estudio descriptivo cualitativo. El estudio se realizó en un colegio de la ciudad de Zaragoza. La población de estudio fueron 3 clases de 4º de educación secundaria obligatoria, compuesta en total por 79 alumnos en un rango de 14 a 16 años de edad. Todos los alumnos tenían la autorización por parte de sus representantes legales para realizar el estudio. El estudio se realizó en 3 fases inicialmente. Se les realizo un cuestionario inicial (anexo 1) compuesto por 10 preguntas con 4 opciones de respuesta alternativa. Los alumnos realizaron la prueba de conocimientos previos en la sala de informática del centro por medio de una encuesta “online”, supervisados por 3 instructores y con la separación adecuada entre ellos para controlar que el ejercicio lo hacían de manera individual.

En la segunda fase se les realizaba la formación teórico-práctica. A nivel teórico se les enseñaba a conocer el concepto de cadena de supervivencia, aprender a reconocer una parada cardiorrespiratoria, a la realización de una reanimación cardiorrespiratoria de forma efectiva y a ser capaces de actuar ante una obstrucción de la vía aérea. A nivel práctico se les instruía a desarrollar el algoritmo de reanimación cardiopulmonar, reconocido por la ERC, haciendo especial hincapié en el procedimiento del masaje cardiaco. El tiempo de formación era de 2 horas y 30 minutos, en el que la primera hora estaba destinada a la parte teórica; y 1 hora y 30 minutos a la realización de la parte práctica.

En la tercera fase una vez finalizado el proceso de formación, se les dirigía de nuevo a la sala de informática del centro, donde realizaban de nuevo un post-test compuesto por las mismas preguntas iniciales, para posteriormente poder hacer una comparativa de resultados pre-test y post-test. Después de realizar el post-test se le pasaba una encuesta de valoración “online” (anexo 2) para medir la satisfacción del alumnado respecto a este tipo de formación. Una vez finalizado el test de satisfacción se les hacía entrega a cada alumno de un pentadíptico editado por el plan nacional de reanimación cardiopulmonar (RCP) y la Sociedad Española de Medicina intensiva, Critica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) donde aparece un resumen de todo lo que se había impartido durante el curso y un llavero con un filtro para poder llevarlo en caso necesario como medida de protección en la práctica de las insuflaciones.

 

RESULTADOS

Los resultados obtenidos en el estudio son los siguientes:

Contamos con una muestra de 79 sujetos, compuesta por 32 (41%) mujeres y 47 (59,5%) hombres.

La edad de la muestra se encuentra entre 14 y 16 años de edad con una media de edad de 14,99 y una desviación típica de 0,408. El mayor porcentaje de edad se encuentra en los 15 años (83,5% que supone un total de 66 adolescentes), mientras que el resto se reparte entre 14 y 16 años.

Antes de comprobar la hipótesis que concierne a este estudio, se hace un análisis descriptivo de la muestra, en referencia a los cuestionarios administrados.

Los resultados a la pregunta al alumno si tiene o no conocimientos previos al curso sobre reanimación cardiopulmonar o primeros auxilios. Se observa que solamente, 11 adolescentes (13,9%) de la muestra tenían conocimientos previos sobre primeros auxilios.

Se identificó también, por medio de la pregunta si algún alumno de la muestra tenía asignaturas pendientes respondiendo de manera afirmativa 6 de los adolescentes de la muestra que representa un 7,6% de la muestra total.

En cuanto a las preferencias académicas para el futuro, la muestra está dividida, mostrando que un 59,5% de los alumnos que no estarían interesados en formarse en el ámbito sanitario, mientras que el 40,5% si lo haría.

Por último, resaltar que solamente 16 (20,3%) de los participantes habrían presenciado alguna vez una parada cardiorrespiratoria o un atragantamiento.

En cuanto al estudio de los resultados del pre-test y post-test se realizan las siguientes comparaciones.

Podemos observar que en el pre-test sacaron la puntuación de 5 o superior 52 alumnos que corresponde al 65,8% de la muestra que se consideraron como aptos y 27 de los alumnos que corresponde al 34,2% de la muestra obtuvieron puntuaciones por debajo de 5.

Los aprobados en el post-test que se hizo después de realizar la formación teórico-práctica, aprobando 77 alumnos que representan al 97,5% de la muestra y 2 alumnos suspendieron el post-test que representan el 2,5% de la muestra.

Una vez analizado este punto, se pasa a comprobar la hipótesis de nuestro estudio. Para ello, se realizó una comparación de medias para muestras relacionadas, usando el estadístico TStudent.

La diferencia de medias entre el pre-test y post-test nos muestra como la media de puntuación ha aumentado en comparación con el test inicial.

Los resultados nos muestran que las diferencias de medias son estadísticamente significativas(p inferior a 0.05) con un IC [-2,272 -1,449] siendo la media del cuestionario pre-intervención 1,861 puntos menor que la del cuestionario post-intervención. Estos resultados nos muestran que la intervención sí que tiene efectos directos sobre el cuestionario administrado.

Se analizaron a los alumnos que indicaban en la encuesta que decían tener conocimientos previos al curso sobre reanimación cardiopulmonar o primeros auxilios de manera más exhaustiva. La diferencia de medias de la puntuación del test; con el fin de ver si alguna de las variables está influenciando en la diferencia de medias del grupo en general. Para ello se ha dividido el grupo de quienes tenían conocimientos previos y quienes no. De esta manera ver si la diferencia de medias entre un grupo u otro difiere.

Los resultados nos muestran que las diferencias de medias son estadísticamente significativas

(p inferior a0.05) con un IC para los que respondieron no tener conocimientos de [-2,361 -1,4333] siendo la media del cuestionario pre-intervención 1,897 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. Para los alumnos que indicaron tener conocimientos previos obtuvieron un IC de [-2,501 -0,772] siendo la media del cuestionario pre-intervención 1,636 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. El resultado demuestra que la intervención es prácticamente igual de efectiva para un grupo que para el otro.

Se comparó la diferencia de medias del pre-test y post-test, dividendo al grupo de alumnos entre aquellos que en el futuro querían formarse en el ámbito sanitario y quiénes no. Los resultados muestran que aquellos que no están interesados en formarse en el ámbito sanitario parten de una media de puntuación en el test, de un punto por debajo de aquellos que sí quieren formarse en esta área. Lo mismo ocurre en puntuación final, que difiere de un punto.

Los resultados nos muestran que las diferencias de medias son estadísticamente significativas (p inferior a 0.05), con un IC para los que respondieron que no les gustaría estudiar en el futuro una titulación relacionada con el ámbito sanitario de [-2,734 -1,649], siendo la media del cuestionario pre-intervención 2,191 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. Para los alumnos que indicaron que sí les gustaría estudiar en el futuro una titulación relacionada con el ámbito sanitario obtuvieron un IC de [-2,001 -0,749]; siendo la media del cuestionario pre-intervención 1,375 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. El resultado demuestra que la intervención es prácticamente igual de efectiva para un grupo que para el otro.

Se realizó la división por la variable sexo; y se comprobó que los conocimientos previos a la formación eran similares en ambos sexos.

Los resultados nos muestran que las diferencias de medias son estadísticamente significativas

(p inferior a 0.05) con un IC para las mujeres de [-2,498 -1,189], siendo la media del cuestionario pre-intervención 1,884 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. Para los hombres obtuvieron un IC de [-2,422 -1,323] siendo la media del cuestionario preintervención 1,872 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. El resultado demuestra que la intervención es prácticamente igual de efectiva para un grupo que para el otro.

Se clasificó el grupo entre alumnos con y sin asignaturas pendientes de cursos anteriores; ya que es algo que puede influir en cuanto a motivación y conocimientos generales y se quiso comprobar si había diferencia en los resultados en base a tener asignaturas pendientes de cursos anteriores o no.

Los resultados nos muestran que las diferencias de medias son estadísticamente significativas

(p inferior a 0.05) con un IC para los que decían tener asignaturas pendientes de [-4,394 -1,940] siendo la media del cuestionario pre-intervención 3,167 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. Para los que indicaban no tener asignaturas pendientes obtuvieron un IC de [-2,184 -1,323] siendo la media del cuestionario pre-intervención 1,753 puntos menos que la del cuestionario post-intervención. El resultado demuestra que la intervención es prácticamente igual de efectiva para un grupo que para el otro.

Encontramos que aquellos que no tenían asignaturas pendientes partían de una puntuación media más alta que aquellos que sí tenían. No obstante, la puntuación pos-test de estos dos grupos es igualmente significativa. Pero al observar la puntuación media post-test de ambos grupos se beneficiarían de igual manera con esta intervención.

Una vez analizada la hipótesis de partida, se realizó un análisis de la información cualitativa, recogida durante la intervención, con el fin de poder mejorar los aspectos pertinentes en la aplicación futura del curso.

Los resultados obtenidos se muestran a continuación.

Respondieron a la encuesta de valoración 77 alumnos y se observó que el 79,75% indican que les ha resultado fácil la práctica del curso, mientras que el 7,59% y el 10,13% señalan que se les ha parecido muy fácil y solo el 2,53% muy difícil.

En el grafico 2 se representa la valoración teórica del docente con una media de 8,89, siendo el 27,27% quien puntúa de 8 a los docentes, el 23,38% les puntúa con un 9 y el 38,96% un 10. El resto se divide entre una puntuación es de 6 y 7 puntos.

En el grafico 3 se refleja la valoración práctica del docente. La media se encuentra un poco más alta, en un 9,19; el 49,35% puntúan con un 10 y el 32,47% con un 9; repartiéndose el resto entre el 8 con un 14,29%, el 6 con un 2,60% y un 1,30% con una puntuación de 3.

En el grafico 4 representa la valoración de la duración del curso que todas las respuestas se divide entre suficiente (59,5% de los alumnos) y algo escasa (38%). En general, por tanto, parece que el curso se ajusta adecuadamente en el tiempo, pero es cierto, que no es un porcentaje pequeño el que indica que requeriría de algo más de tiempo.

Cabe destacar que a todos los alumnos les ha parecido interesante el curso y les ha servido para tener más clara su actuación ante situaciones de emergencia.

EL 94,9% de los alumnos repetirían el curso más adelante, no obstante, el 2,5%, es decir, 2 alumnos, no lo volverían a repetir.

La puntuación media del curso en general es de 8,98; suponiendo un 44,16% los alumnos que han puntuado el curso con un 9, seguido de un 29,87% con un 10 el resto, entre 8 y 7 puntos.

DISCUSIÓN

Este estudio demuestra que realizando una formación teórico-práctica al alumnado de 2 horas y 30 minutos pudiera ser suficiente para poder identificar una parada cardiorrespiratoria, alertar a los servicios de emergencias y actuar realizando unas compresiones y ventilación adecuada en alumnos entre 14 y 16 años de edad. Analizando los datos de los resultados a nivel general  el p-valor es inferior a 0,05 pudiendo rechazar la hipótesis nula y podríamos decir que si existen diferencias significativas entre el test inicial y test posterior a la formación. Por lo tanto, la intervención formativa si tendría una repercusión positiva en el alumnado de los grupos estudiados. Las variables que se han estudiado como tener conocimientos previos en reanimación cardiopulmonar, el interés de estudiar una carrera sanitaria o la variable de sexo, parecen no tener relación en el rendimiento de la formación. En la variable de tener o no asignaturas pendientes de cursos anteriores no parece ser significativa posiblemente por ser la muestra demasiado pequeña.

En este estudio se realizan diferentes comparativas de variables que pueden llamar la atención. Se realiza una comparativa de las variables tener conocimientos previos al curso sobre reanimación cardiopulmonar (RCP), los alumnos que referían tener conocimientos sobre primeros auxilios parece no diferir de quienes no tenían, pero además, la puntuación obtenida tras la intervención aumento menos que la de aquellos que decían no tener conocimientos previos. En la comparación de medias se observa que ambos grupos obtienen diferencias estadísticamente significativas, por lo que la variable “tener conocimientos previos” parece no influir pudiéndose entender como una percepción subjetiva. Se estudia la variable “alumnos que les gustaría formarse en el ámbito sanitario y alumnos que no” los resultados indican que, aunque partan inicialmente de puntuaciones diferentes los dos grupos se benefician de igual manera de la intervención.

Bohn et al, en su estudio con 433 alumnos identificó que no hay diferencias significativas en el tipo de formación anual o bianual, aunque las recomendaciones de otros autores aconsejan formaciones de reciclaje entre los 6 meses y un año sobre todo en el ámbito práctico 17.

Son muchos los estudios realizados hasta la fecha donde indican que este tipo de formación es realmente efectiva. Fernandes et al, realizaron un estudio de similares características al que se plantea en este trabajo concluyendo que al inicio de la formación los estudiantes tenían un conocimiento insuficiente sobre el soporte vital básico (SVB), pero que después de la formación mejoraba considerablemente sobre todo en escuelas de tipo privado

En la actualidad la autoformación por medio de videos formativos “online” sin la práctica con simuladores parece no ser efectiva según Raemdonck et al, aunque reconoce que esa autoformación podría ser eficaz si además del material audiovisual se complementara con un maniquí para poder realizar la parte práctica y facilitaría la realización de formaciones masivas 5.

La formación del profesorado por parte de personal sanitario puede ser una buena metodología de formación según Toner.

La percepción de la encuesta por parte del alumnado es muy satisfactoria, con una puntuación media del curso global de casi 9 puntos sobre 10. Los diferentes autores que han realizado encuestas de valoración a alumnos a los que se les ha impartido este tipo de formación, han valorado las sesiones de manera muy positiva 10.

 CONCLUSIONES

La atención inicial a la parada cardiorrespiratoria debe identificarse y asistirse lo más rápido posible por cualquier persona cercana al suceso con unos mínimos conocimientos sobre soporte vital básico (SVB).

Para aumentar la cantidad de personas capacitadas y poder asistir a una persona que se encuentre en PCR es necesaria una formación específica prestando especial atención a la parte práctica con la ayuda de simuladores.

La formación teórico-práctica de 2 horas y 30 minutos en reanimación cardiopulmonar impartida por enfermeros debidamente formados a alumnos de 4º de educación secundaria obligatoria podría ser eficaz.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Corral E, Casado I, Suarez RM. Gestión de calidad del Servicio de Emergencias SAMUR-Protección Civil. Anales Sis San Navarra. 2010. 33(1): 107-121.
  2. Carrillo A, lopez-Herce J. Conceptos y prevención de la parada cardiorrespiratoria en niños. Sección de Cuidados Intensivos Pediátricos. Hospital General. Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España.
  3. Ecker H, Schroeder D, Bottiger B. “Kids save lives” e School resuscitation programs worldwide and WHO initiative for this. Current Anaesthesia & Critical Care 2015;5 (6): 163-166.
  4. López C, Garrote A, Freire M, Perez E, Rodríguez A, Mosquera M, Encuesta a profesores de Institutos de Secundaria sobre la enseñanza de la reanimación cardiopulmonar básica en sus centros. Emergencias. 2008; 20(4): 251-255.
  5. Raemdonck V, Monsieurs K, Martelaer K. Implementation of CPR in Flemish secondary schools: Results of a self-training strategy without practice on a manikin. Resuscitation 2014; 85 (1): 37-38.
  6. López-Messaa J, Martín-Hernándezb H, Pérez-Velac JL, Molina-Latorred R HerreroAnsolae P. Novedades en métodos formativos en resucitación. Med Intesiva. 2011;35(7): 433-441.
  7. Toner P, Connolly M, Laverty L, McGrath P, Connolly D, McCluskey DR. Teaching basic life support to school children using medical students and teachers in a ‘peer-training’ model–results of the ‘ABC for life’ programme. Resuscitation. 2007;75(1): 169-175.
  8. Miro O, Jiménez-Fabrega X, Díaz N, Coll-Vinent, Bragulat E, Jimenez S, Espinosa G,
  9. Hernandez-Rodriguez J. Programa de Reanimación cardiopulmonar Orientado a Centros de Enseñanza Secundaria (PROCES): análisis de los resultados del estudio piloto Med Clin (Barc). 2005;124(1):4-9.
  10. Thovar J, Castañeda J, Benazco J. Efectividad de una intervención educativa en el conocimiento de la población escolar sobre reanimación cardiopulmonar básica. Metas de enfermería. 2015; 8.
  11. Escayola A. Talleres prácticos de reanimación cardiopulmonar básica en Institutos de Enseñanza Secundaria. Metas de enfermería. 2002; 5 (51): 20.
  12. Jones I, Whitfield R, Colquhoun M, Chamberlain D, Vetter N, Newcombe R, At what age can schoolchildren provide effective chest compressions? An observational study from the Heartstart UK schools training programme, BMJ Clinical Research Ed 2007; 334 (7605): 120.
  13. Kerschaver E, DeLooz H. Moens The effectiveness of repeated cardiopulmonary resuscitation training in a school population. Resuscitation 1989;17(3):211-222.
  14. Abelairas C, Rodriguez-Nunez A, Casillas-Cabana M, Romo-Perez V, Barcala-Furelos R. Schoolchildren as life savers: at what age do they become strong enough? Resuscitation; 2014 85(6).
  15. Sherif C , Erdös J, Sohm M, Schönbauer R , Rabitsch W , Schuster E ,Frass M. Effectiveness of mouth- to- mouth resuscitation performed by young adolescents on a mannequin. Am J Emerg Med. 2005;23 (1): 51-54.
  16. Fernandes JM. Lira A, Sa Duarte B, Gama E, Romero I, Alayde M. Teaching Basic Life Support to Students of Public and Private High Schools. Arq Bras Cardiol 2014;102(6): 593-601.
  17. Isbye DL, Meyhoff CS, Lippert FK, Rasmussen LS. Skill retention in adults and in children 3 months after basic life support training using a simple personal resuscitation manikin. Resuscitation. 2007;74(2): 296-302.
  18. Bohn A, Van HK, Mollhoff T, Wienzek H, Kimmever P, Wild E, Dopker S, Lukas RP, Weber TP. Teaching resuscitation in schools: annual tuition by trained teachers is effective starting at age 10. A four-year prospective cohort study.Resucitation. 2012. 83 (5): 619-625.