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Efectos terapéuticos de la miel en pacientes con heridas crónicas.

31 diciembre 2021

AUTORES

  1. Paola Álamo Urgelles, Enfermera, Hospital Clínico “Lozano Blesa”, Zaragoza.
  2. Mariola Sánchez Garín, Enfermera, C. S. Picarral, Zaragoza.

 

RESUMEN

El uso de apósitos y tratamientos terapéuticos avanzados para la cicatrización y curación de úlceras o heridas crónicas es un tema de interés en la literatura científica actual. Este interés se centra en buscar una menor inversión económica en tratamientos y una reducción de los tiempos de cicatrización, por lo que el uso de terapias rentables y efectivas es necesario. Este artículo realizará una revisión bibliográfica acerca del uso de la miel en dichos tratamientos debido a sus beneficiosas propiedades y su bajo coste, demostrándo su eficacia en el tratamiento de las úlceras en todas sus categorías.

 

PALABRAS CLAVE

Miel, úlcera por presión, cicatrización de heridas.

 

ABSTRACT

The use of dressings and advanced therapeutic treatments for the scarring and healing of ulcers or chronic wounds is a subject of interest in current scientific literature. This interest is focused on seeking less economic investment in treatments and a reduction in scarring times, so the use of profitable and effective therapies is necessary. This article will carry out a bibliographic review on the use of honey in these treatments due to its beneficial properties and its low cost, demonstrating its efficacy in the treatment of ulcers in all its categories.

 

KEYWORDS

Honey, pressure ulcer, wound healing.

 

INTRODUCCIÓN

En la actualidad, una gran parte de la población sufre heridas crónicas de diversos tipos y por ello, debemos ser conscientes de todas las dificultades y complicaciones que pueden desarrollar con lo cual, debemos de ser conocedores de las diversas técnicas y tratamientos alternativos para una mayor recuperación en la mayor brevedad posible.

Las heridas crónicas afectan a un 5,89% de las personas que reciben atención domiciliaria, a un 7,2% de las personas ingresadas en hospitales agudos y a un 6,39% de las personas ingresadas en centros sociosanitarios. Son más frecuentes en las Unidades de Cuidados Intensivos donde su incidencia varía entre el 20-56% debido a los factores que aumentan el riesgo de ulceración. 1,2

Se cree que entre el 5 y el 8% de la población mundial sufren insuficiencia venosa crónica tanto superficial como profunda, y que aproximadamente un 1% desarrolla úlceras venosas. Éstas tienen una recurrencia en torno al 54% – 78%. El pico donde aparecen más úlceras suele ser entre los 60 y 80 años, siendo previo a los 60 años cuando suele aparecer una úlcera por primera vez.

La prevalencia de las heridas crónicas va aumentando conforme avanza la edad de la persona, siendo más vulnerable este grupo de la población. 1,2,3

 

Debido a los posibles efectos adversos que parece que están ocasionando los antisépticos y la resistencia a los antibióticos por un uso desmesurado de estos, la miel, está resurgiendo en el mercado por su efecto antimicrobiano, desbridante, disminuye el olor y la carga bacteriana. Aunque hace miles de años que este producto ya era utilizado de manera empírica por los antepasados y se le atribuye propiedades antisépticas, edulcorantes, calmantes, tonificantes, dietéticas, diuréticas y laxantes.4,5,6

Antiguamente, se utilizó por chinos, griegos, romanos y egipcios con intenciones curativas. Las tablas que se encontraron en Mesopotamia, muestran que la miel se utilizaba como ingrediente común en las prescripciones. En el antiguo Egipto se enumeró en los papiros de Ebert y Edwin Simth como un ingrediente externo e interno. Se utilizaba para la piel seca como ungüento, para dolor de estómago y para la retención urinaria. El profeta musulmán Mahoma la recomendó para la diarrea, Aristóteles para irritación ocular y heridas. Hipócrates de Cos (460 – 357 a.C), padre de la medicina indicó que la miel curaba las llagas, mitigaba las úlceras de los labios y sanaba los forúnculos. La usó para afecciones de úlceras y dolores en general. Aurelio Cornelio Celso recomendaba el empleo de la miel en bruto como laxante, y que debía ser hervida para curar la diarrea.7,8,9,10

La acidez de la miel y su contenido en azúcar y otros nutrientes son muy importantes para que se estimule el proceso de cicatrización.11,12,13,14,15

Los investigadores aseguran que la miel de Manuka tiene hasta 30 veces más actividad antibacteriana que otros tipos de miel. Sus propiedades antiinflamatorias la convierten en un producto natural ideal para personas que padecen sensibilidad en la piel. Por ósmosis, atrae las impurezas de los poros de la piel, así como la humedad de microorganismos no deseados, lo que los obliga a marchitarse y morir.16,17,18,19,20

 

JUSTIFICACIÓN

La elevada incidencia y la prevalencia hacen que vaya en aumento el problema de las heridas crónicas. Es por eso que se debe realizar una intervención que tenga un efecto terapéutico eficaz en el proceso de la curación de las heridas, así como la capacidad de eliminar a los microorganismos.

 

OBJETIVO

Nuestro objetivo fundamental es determinar una revisión bibliográfica acerca de la eficacia del uso terapéutico de la miel en todos los tipos de heridas crónicas que puedan presentar la población adulta.

Como objetivo secundario, pretendemos visibilizar el uso de la miel como tratamiento de las heridas crónicas.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una búsqueda bibliográfica en la Base de Datos PubMed/MEDLINE utilizando los términos MeSH (Medical Subjects Headings), Cuiden Plus y Cochrane.

Para realizar la búsqueda se han elegido los siguientes criterios de inclusión:

  1. Artículos originales y de revisión.
  2. Que relacionen tasa de cicatrización, manejo de carga bacteriana y efectos secundarios con miel sobre heridas crónicas.
  3. El estudio se base en pacientes humanos de cualquier edad o sexo y presenten heridas crónicas (úlceras por presión y otras lesiones relacionadas con la dependencia, pie diabético, heridas venosas, etc.).
  4. Artículos que estuviesen publicados en inglés y español.

Entre los criterios de exclusión se encuentran:

  1. Estudios realizados en animales.
  2. Estudios in vitro para evaluar la efectividad de la miel en las heridas.
  3. Literatura gris (congresos, tesis doctorales y otros documentos que no estén publicados).

 

RESULTADOS

Dado que con esta combinación de booleanos obtuvimos un total de 27 artículos entre las diferentes bases de datos, no procedimos a restringir más la búsqueda. Nos encontramos con la duplicidad de 7 artículos en diferentes bases, por lo que finalmente la cantidad total de artículos es de 20, siendo estos interesantes para iniciar la investigación.

Se observó que la miel cicatriza antes y deja menos cicatriz hipertrófica, reduce el edema, el dolor y las secreciones purulentas, produce una mayor esterilidad en menos tiempo y con menos efectos adversos además de ser más costo-efectiva.

Prácticamente la totalidad de los artículos que estudian el efecto cicatrizante de la miel sobre las heridas, nos muestran que no se ha obstruido el proceso de la cicatrización y respecto a la carga bacteriana presente en las heridas, cabe destacar que en la mayoría de los casos (90%) fue eliminada en el periodo de una semana.

 

CONCLUSIÓN

Al tratarse de un producto natural y singular al variar su composición y propiedades según la zona geográfica, polen utilizado, tipos de abeja, procesado y medio de conservación, ser de bajo coste y estar presente en la mayor parte del mundo, se plantea como un posible eficaz tratamiento para la cura de úlceras por presión. La miel cuenta con gran cantidad de propiedades beneficiosas siendo un tratamiento único, versátil y polivalente, no necesitando de otros agentes que potencien sus efectos ni siendo necesario su tratamiento en concomitancia con otros productos para que ésta sea efectiva en la curación de las heridas, por lo que puede ser utilizada en heridas de diversa índole sin encontrarse limitada al actuar desde diversos frentes, a diferencia del resto de los apósitos y métodos actuales donde se produce la necesidad de usar múltiples tratamientos durante el proceso de cicatrización de las heridas. Además, ésta disminuye el dolor producido por las heridas y el dolor producido en los cambios de apósito, por lo que con su uso se evita la administración de medicación para paliar el dolor, aumentando así la calidad de vida de los pacientes.

Se evidencia claramente que existen multirresistencias a la antibioterapia actual sin vistas a la aparición de antibióticos de nueva generación que los sustituyan y ejerzan de nuevo su función, por lo que dadas las evidencias encontradas y las propiedades de la miel, podrían plantearse el uso de ésta como un tratamiento de elección a considerar a la hora de realizar la curación de una úlcera por presión, teniendo en cuenta que la mayor parte de los estudios analizados evidencian que la miel es efectiva en el tratamiento de úlceras por presión entre otras heridas. Además, cabe tener en cuenta la consideración de los apósitos de miel por la FDA dada su importancia y relevancia como responsable de la regulación de medicamentos en EEUU, sin olvidar que la Guía de Prevención y tratamiento de las úlceras por presión de la NPUAP también la incluye como tratamiento de elección en úlceras contaminadas o infectadas. A día de hoy, sólo la miel de Manuka se encuentra comercializada y aceptada para su uso terapéutico dadas sus superiores propiedades antibacterianas respecto a otras mieles de diferente origen y concentración en su composición, no estando disponible como opción de tratamiento en todo el mundo. Actualmente en España, el Sistema sanitario no contempla el uso de la miel como opción disponible en el tratamiento de las úlceras por presión en ninguno de sus formatos, por lo que, al no existir disponibilidad ni recomendación, su uso se ve mermado. Si bien es cierto que hay un manual de prevención y cuidados locales de heridas crónicas del Servicio Cántabro de salud avalado por la GNEAUPP que incluye los apósitos con miel como opción para el tratamiento de heridas crónicas basados en la cura húmeda, este grupo referente en nuestro país tampoco la incluye dentro de su listado de productos y materiales para el tratamiento de úlceras por presión y heridas crónicas, por lo que se evidencia que su uso no se encuentra muy extendido entre los profesionales sanitarios españoles.

La mayoría de los estudios concluyen que el uso del azúcar puede ser eficaz en la tasa de cicatrización, pero no se compara con otros productos de cura en ambiente húmeda.

La mayoría de estas evidencias provienen de estudios poco sólidos metodológicamente como series de casos. Los apósitos de miel pueden ser eficaces en el manejo de la carga bacteriana y en la cicatrización de las lesiones.

En cuanto a la comparación de la efectividad de la tasa de cicatrización, carga bacteriana y efectos secundarios, entre la miel o el azúcar hay una inclinación a que la miel es más efectiva.

Estos métodos de cura alternativa, son muy usados en los países en vías de desarrollo, ya que los recursos son limitados, pero su uso no se justifica en nuestro contexto sanitario.

 

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