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Efectividad del ejercicio terapéutico en la prevención de lumbalgia en profesionales sanitarios del ámbito geriátrico.

12 noviembre 2021

AUTORES

  1. Alaitz Saiz Ferrer. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  2. Nuria Blasco Pérez. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  3. Beatriz Comet Cepero. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  4. Sara Coronas Turmo. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.
  5. Noelia Espeso Ambroj. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de la Salud.

 

RESUMEN

La lumbalgia o dolor lumbar es una de las afecciones músculo esqueléticas más frecuentes entre los profesionales sanitarios que desempeñan su función en el ámbito geriátrico, siendo causa de limitación funcional, baja laboral y demanda asistencial.

Las posturas forzadas, grandes esfuerzos y tareas repetitivas, sumadas a desequilibrios entre cadenas musculares con alteraciones del tono, pueden propiciar su recurrencia.

El objetivo de este estudio es valorar la efectividad del ejercicio terapéutico para obtener un buen tono de la musculatura abdominal y lumbar y así, prevenir dicha dolencia

 

PALABRAS CLAVE

Lumbalgia, prevención, ejercicio terapéutico.

 

ABSTRACT

Low back pain is one of the most frequent musculosketal conditions among health professionals who perform their role in the geriatric setting, being the cause of functional limitation, sick leave and demand for care.

Forced postures, great efforts and repetitive tasks, added to imbalances between muscle chains with alterations in tone, can lead to their recurrence.

The objetive of this study is to assess the effectiveness of therapeutic exercise to obtain a Good tone of the abdominal and lumbar muscles and thus prevent said ailment.

 

KEY WORDS

Low back pain, prevention, therapeutic exercise.

 

INTRODUCCIÓN

La lumbalgia o dolor lumbar es una de las afecciones músculo esqueléticas más frecuentes entre la población general, siendo causa de limitación funcional, baja laboral y demanda asistencial1,2.

Existe gran prevalencia y recurrencia en determinadas profesiones y sectores asistenciales, como es el caso de los TCAE que desempeñan su función en el ámbito geriátrico. Entre los factores que pueden desencadenarlo encontramos un déficit de higiene postural en el cuidado y movilización de personas dependientes, llevando a cabo tareas repetitivas, grandes esfuerzos, posturas forzadas con continuas torsiones de tronco, flexiones e inclinaciones. Todo ello sumado a una baja forma física del profesional, con alteraciones de estructuras del tronco y desequilibrios entre cadenas musculares3,4.

Recuerdo anatómico de la musculatura del tronco5.

  • Musculatura de la pared abdominal, con acción flexora.

Los dos rectos abdominales, constituyen la parte más anterior del abdomen, con dos bandas musculares verticales a un lado y otro de la línea media entre cintura pélvica y orificio inferior del tórax.

Músculo transverso, que constituye la capa más profunda de los músculos anchos de la pared abdominal, con dirección transversal en sus fibras

Oblicuo menor, que constituye la capa intermedia con una dirección oblicua hacia arriba y hacia dentro.

Oblicuo mayor, que constituye la capa superficial de los músculos anchos de la pared abdominal con dirección oblicua hacia abajo y hacia dentro.

  • Músculos laterales:

Cuadrado lumbar y psoas, que inclinan el tronco hacia el lado de la contracción. El psoas a su vez crea una rotación hacia el lado opuesto y determina una hiperlordosis.

  • Músculos posteriores del tronco, esencialmente extensores del raquis lumbar con sus tres planos:

Plano profundo, formado por los músculos espinales, transversos, espinosos, interespinosos, dorsal largo e iliocostal.

Plano medio, con el serrato menor.

Plano superficial, constituido por el dorsal ancho5.

Puesto que estamos hablando del desajuste y desequilibrio muscular del tronco como uno de los posibles factores desencadenantes de la lumbalgia y éste puede ser modificado mediante un programa de ejercicio terapéutico, que incida en la musculatura afectada aportando fuerza, estabilidad, flexibilidad y movilidad en función de las necesidades de cada sujeto. planteamos que sería una buena solución para prevenir los dolores en esta parte de la espalda y decidimos llevar a cabo este estudio.

 

METODOLOGÍA

Se incluyeron en el estudio 7 sujetos, trabajadores activos en centros de mayores como TCAE, con edades comprendidas entre los 25 y los 40 años con algún episodio previo de lumbalgia inespecífica.

Se les facilitó un primer cuestionario (anexo 1) con el fin de recabar información sobre la dolencia, su recurrencia, las medidas utilizadas para combatirla, la incapacidad que les producía, duración de jornada laboral, características de la misma, actividad física fuera del trabajo, tipo de actividad y frecuencia.

Tras recopilar información con la primera encuesta, en la que apreciamos características similares en los 7 sujetos, pasamos a realizar una entrevista personal.

En ella buscamos ampliar las respuestas a las preguntas formuladas por escrito y descartar señales de alarma que nos indican presencia de enfermedades sistémicas (infecciosa, tumoral…) o compresión radicular que requiera intervención quirúrgica.

La completamos con una valoración de la piel, exploración visual de la postura, palpación ósea y de partes blandas, movilidad activa y pasiva y examen neurológico.

En la exploración visual hicimos hincapié en el plano sagital, tomando como referencia el occipucio- dorso- sacro. Prestamos especial atención a las curvas de la espalda, posición de la pelvis, rodillas y tobillos. Observamos el comportamiento de las cadenas musculares, que en función de las retracciones nos dio lugar a un morfotipo determinado6,7.

Existió un claro predominio de la cadena flexora en la mayoría de los sujetos. 6 presentaban características de morfotipo anterior y 1 de morfotipo posterior.

Pese a que el grupo no era tan homogéneo como pensamos al leer las respuestas del primer cuestionario, decidimos no excluir a nadie del estudio y que los 7 sujetos formarán parte del mismo, adaptando los ejercicios en función de las necesidades musculares de cada uno de ellos, ya que no buscamos demostrar la efectividad de un programa de ejercicios completo para prevenir la lumbalgia, sino demostrar cómo mediante una actividad programada y adaptada se puede evitar su aparición o recidiva.

Procedimos a explicarles el programa con detenimiento, los objetivos buscados y las sesiones planteadas.

 

Planificación de las sesiones:

Realizamos una primera sesión de “Educación para la salud”, encaminada a que los profesionales tomaran conciencia de la importancia de adoptar ciertas medidas preventivas para evitar afecciones que les puedan limitar en su día a día, a corto o largo plazo. Para ello se comenzó realizando un recuerdo anatómico y biomecánico de la columna vertebral y se hizo un repaso de normas de higiene postural aplicadas al entorno laboral y domiciliario.

Continuamos el programa con dos sesiones introductorias de 30 minutos de duración destinadas a la toma de conciencia corporal y control de mecánica respiratoria.

A partir de ahí planteamos tres sesiones semanales durante 12 semanas. Dos con una duración de 45 minutos para la realización de ejercicios de movilidad suave de cinturas, fortalecimiento de la musculatura del tronco, con ejercicios de pilates adaptado8 e hipropesivos9,10,11 y flexibilización mediante estiramientos analíticos y de cadenas. Y una sesión semanal de 20 minutos de duración, encaminada a buscar un estiramiento más global de cadenas posturales con posturas de apertura y cierre adaptadas a las características del sujeto mediante Stretching Global Activo6,7.

Antes del inicio de las sesiones mencionadas los sujetos realizaban una preparación a nivel miofascial ayudados por rulos de foam y pelotas de estimulación.

Todas las sesiones fueron diseñadas y guiadas por un fisioterapeuta, que también efectuaba las correcciones necesarias en cada uno de los ejercicios.

Para las sesiones se emplearon esterillas, cojines y almohadas, rulos de foam, pelotas de estimulación, fitball y bosu.

Además, se les recomendó la realización de una tabla de ejercicios diaria en su domicilio, sin supervisión profesional, así como seguir las pautas de higiene postural que se aportaron en la primera sesión informativa.

Aunque en cada sesión existió un contacto directo con los sujetos que nos aportaba información sobre sus sensaciones, transcurrido este primer bloque de tres meses realizamos una nueva entrevista más exhaustiva con cada uno de los sujetos valorando su percepción sobre el programa, la repercusión en su vida diaria, si habían notado cambios en su movilidad y en su fuerza.

Se les pidió que ahora ya por su cuenta, continuarán realizando la tabla de ejercicios diaria, de unos 15 minutos y 1 o 2 sesiones semanales de unos 45 minutos de duración, en los que podían ir variando los ejercicios aprendidos.

Transcurridas 6 semanas volvimos a tener otro encuentro para realizar una valoración final.

 

RESULTADOS

Del cuestionario inicial obtuvimos la siguiente información:

Edad media de los sujetos: 33.28 años

Antigüedad media como TCAE en el ámbito geriátrico: 8.85 años

Los 7 sujetos habían padecido algún episodio de dolor lumbar en los 3 meses anteriores al comienzo del estudio.

Todos recalcan haber ido a su puesto de trabajo con dolor más de un día.

4/7 tuvieron que ausentarse del trabajo a causa de esta dolencia en alguna ocasión.

5/7 han utilizado fajas lumbares más de una vez para desempeñar su función.

2 han sido tratados mediante técnicas invasivas, como punción seca en alguna ocasión (previo al estudio)

3 han sido tratados mediante terapia manual (previo al estudio)

1 nunca ha acudido al fisioterapeuta para tratar su dolencia.

Al preguntarles por su actividad física fuera del trabajo 4 dicen practicar alguna actividad de forma regular y 3 de forma ocasional.

Ninguno ha seguido nunca un plan de ejercicios de fortalecimiento y estabilización de la zona abdominal y lumbo – pélvica guiado y corregido por un fisioterapeuta.

En la entrevista personal y exploración se descartaron la presencia de “señales de alarma” que indican presencia de enfermedad sistémica

Se apreció un claro predominio de cadena de cierre (flexión, aducción y rotación interna).

 

6/7 sujetos presentaron morfotipo anterior con cabeza adelantada, hombros enrollados, hipercifosis dorsal, anteversión de pelvis, 1 de ellos con valgo de rodillas y pies planos. Los 6 con aumento de tono en el largo del cuello, ECOM, escalenos, diafragma, psoas, aductores, pectoral mayor, subescapular, dorsal ancho, espinales dorsales y lumbares, peroneos. Además de déficit en pelvitrocantéreos e isquiotibiales.

El sujeto nº 7 presentó morfotipo posterior, con dorso plano, hiperlordosis lumbar y pies planos. Con aumento de tono en trapecio superior, pectoral menor, glúteo mayor, tensor de la fascia lata, piramidal y peroneos.

Los 7 tienen en común el bloqueo inspiratorio7.

Información obtenida en las sesiones de ejercicio y en la entrevista posterior:

Hubo muy buena adherencia al programa por parte de todos los sujetos.

Sólo un sujeto se ausentó de 3 de las 38 sesiones, y lo hizo por causa justificada.

Durante las 12 semanas fueron ganando en fuerza, resistencia y flexibilidad, adquirieron un buen control de su cuerpo, con una ejecución de los ejercicios sin compensaciones

Los 7 manifestaron haber puesto en práctica los consejos de higiene postural aportados durante las sesiones, aunque comentaron que en determinadas situaciones de urgencia o celeridad en el trabajo no habían podido llevarlas a cabo. Aún así, refieren no haber tenido las molestias que a su parecer hubieran tenido en otro momento.

En la entrevista final, tras las 6 sesiones de ejercicios sin supervisión, las sensaciones percibidas continuaron siendo positivas pero sólo 3/7 sujetos refirieron continuar con el mismo nivel de actividad llevado a cabo las 12 primeras semanas, los otros 4 comentaron que realizaban los ejercicios pero no con la misma frecuencia.

 

CONCLUSIONES

La muestra seleccionada puede ser objeto de discusión. En primer lugar, estamos ante un número de sujetos escaso. Para extrapolar los resultados necesitamos un grupo más amplio. Al iniciar el cuestionario inicial pensamos que estábamos ante un grupo más homogéneo pero, tras la entrevista personal y la exploración física apreciamos que a nivel físico uno de los sujetos difiere de los anteriores en cuanto al predominio de cadenas musculares, hecho que hizo que tuviéramos que adaptar los ejercicios a sus características físicas.

Tampoco era imprescindible esa homogeneidad ya que no se trataba de seguir un programa cerrado.

El objetivo era demostrar la efectividad del ejercicio terapéutico diseñado, por un profesional como el fisioterapeuta, adaptada a las características propias del usuario, produciendo una mejoría de las condiciones físicas del mismo reequilibrando el tono de su musculatura, aportando la flexibilidad, movilidad y estabilidad adecuada y de esta forma prevenir la lumbalgia.

Todos los sujetos refirieron una mejoría en cuanto a su forma física en general, ganaron en fuerza y flexibilidad, consiguiendo un mejor control corporal. Por lo tanto, podemos decir que se cumplió el objetivo buscado, ya que desde el comienzo hasta el fin del estudio ninguno de los sujetos volvió a sufrir un episodio de lumbalgia, probablemente también marcado por la adquisición de pautas de higiene postural que anteriormente no estaban llevando a cabo.

Encontramos un problema en la adherencia al ejercicio, ya que a pesar de que las sensaciones de los sujetos participantes fueron muy positivas, sólo una parte de la muestra continuó siguiendo las pautas recomendadas.

Creemos interesante profundizar más en el tema objeto de estudio con una muestra mayor y con una mayor duración en el tiempo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pérez I, Alcorta I, Aguirre G, Aristegi G, Caso J, Esquisabel R. Guía de práctica clínica sobre lumbalgia. Osakidetza. GPC 2007/1. Vitoria-Gasteiz.
  2. Papageorgiou, A, Croft, P, Ferry, S. Estimating the prevalence of low back pain in the general population. Evidence from the South Manchester Back Pain Survey. Spine. 1995; 2(1): 889-894.
  3. Moffett JAK, Hughes GI, Griffiths P. A longitudinal study of low back pain in student nurses. International Journal of Nursing Studies. 1993 Jun;30 (3):197-212.
  4. Smedley j. Egger P. Cooper C, Coggon D. Manual Handling activities and risk of low back pain in nurses. Occup Environ Med 1995 Mar; 52(3):160-3.
  5. Kapandji AI. Fisiología articular: esquemas comentados de mecánica humana. Vol. 3. 6ª ed. Madrid: Médica Panamericana; 2008.
  6. Ph E. Sochard, Stretching Global Activo: Barcelona: Paidotribo ; 1998.
  7. Ph-E. Souchard RPG – Principios de la reeducación Postural Global, Barcelona: Paidotribo; 2005
  8. Notarnicola, A, Fischetti, F, Maccagnano, G. Daily pilates exercise or inactivity for patients with low back pain: a clinical prospective observational study. Eur J Phys Rehabil Med. 2014; 50(1): 59-66.
  9. Cabañas-Armesilla MD, Chapinal-Andrés A. Revisión de los fundamentos teóricos de la gimnasia abdominal hipopresiva. Apunts Med Esport. 2014; 49 (182):59-66.
  10. Caufriez M, Fernández-Domínguez J, Fanzel R, Snoeck T. Efectos de un programa de entrenamiento estructurado de Gimnasia Abdominal Hipopresiva sobre la estática vertebral cervical y dorsolumbar. Fisioterapia. 2002; 28: 205-16.
  11. Demoulin C, Vanderthommen M, Grosdent S, Henrotin Y. Técnicas de rehabilitación abdominal y vertebral para el paciente con lumbalgia. EMC – Kinesiterapia – Medicina física. 2017; 38(2): 1-10 [Artículo E– 26-057-A-10].

 

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