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Drenaje ventricular externo: artículo monográfico.

24 diciembre 2021

AUTORES

  1. Natalia Minguillón Ruiz. Grado Universitario en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  2. Lucía Belloc Pérez. Grado Universitario en Enfermería. Máster en educación para la Salud. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  3. Leticia Marín Turrubia. Grado Universitario en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España)
  4. Cristina Cubero Esteban. Grado Universitario en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  5. Mª Ángeles Casaús Margelí. Diplomatura en Enfermería. Máster en Acupuntura. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza,España).

 

RESUMEN

Con los catéteres ventriculares podemos monitorizar la presión intracraneal y a la misma vez drenar líquido cefalorraquídeo. La desventaja fundamental es el riesgo de infección del sistema nervioso central, de ahí la importancia de tener un conocimiento adecuado por parte de los profesionales de enfermería en el manejo de estos catéteres para saber identificar, evaluar y responder con eficacia ante cualquier suceso que pueda suponer un riesgo para el paciente.

 

PALABRAS CLAVE

Catéter ventricular externo, cuidados de enfermería, complicaciones, líquido cefalorraquídeo.

 

ABSTRACT

With ventricular catheters we can monitor intracranial pressure and at the same time drain cerebrospinal fluid. The fundamental disadvantage is the risk of infection of the central nervous system, hence the importance of having adequate knowledge on the part of nursing professionals in the management of these catheters in order to know how to identify, evaluate and respond effectively to any event that may involve a risk to the patient.

 

KEY WORDS

External ventricular catéter, cuidados de enfermería, complications, cerebrospinal fluid.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La utilización de los catéteres ventriculares está indicada tanto como herramienta diagnóstica como terapéutica en pacientes con problemas neurológicos (hidrocefalias, hemorragias intraventriculares, tumores cerebrales que cursan con edema, hipertensión craneal). Cuando la producción de LCR aumenta por encima de lo normal o disminuye su reabsorción y eliminación, es necesaria la utilización de sistemas de drenaje que permitan evitar situaciones de hipertensión intracraneal.1

El sistema de drenaje ventricular externo es un catéter ubicado en el espacio intraventricular conectado a un sistema recolector externo que permite drenar el LCR.2

Son temporales y permiten la monitorización y control de la presión intracraneal mediante la evacuación rápida y urgente del líquido cefalorraquídeo (LCR).3

 

INDICACIONES

Está indicado principalmente, para:

  1. Monitorización de la PIC: es una fuente valiosa de la función cerebral y guía para la terapéutica en pacientes con aumento de la misma. El catéter debe colocarse en el hemisferio lesionado.
  2. Drenaje de LCR: en la hidrocefalia y en la hipertensión intracraneal, en ocasiones se coloca un catéter en el ventrículo cerebral para drenar el exceso de líquido cefalorraquídeo.
  3. Administración de fármacos: suelen administrarse antibióticos para tratamiento profiláctico, tratamiento de infección y anticoagulantes en caso de hemorragia intraventricular.4

 

COMPLICACIONES:

Su utilización lleva consigo unos riesgos potenciales como son:3

  • Infección.
  • Hemorragia.
  • Desplazamiento del catéter.
  • Obstrucción del catéter.
  • Posible colapso ventricular alrededor del catéter.
  • Pérdida de líquido cefalorraquídeo alrededor del punto de inserción.
  • Dificultad en la técnica de colocación.

Siendo la complicación más frecuente, el riesgo de infección del sistema nervioso central: meningitis post-neuroquirúrgica o ventriculitis asociada a derivación ventricular externa.5

Así mismo existen varios factores de riesgo asociados a dichas infecciones como son, los factores intrínsecos del huésped (inmunodepresión por la cirugía o enfermedad de base) y los factores vinculados a los procedimientos neuroquirúrgicos.5

 

INSERCIÓN DEL CATÉTER:

La inserción del catéter se realiza en quirófano en condiciones de asepsia rigurosa (en caso de urgencia
vital podrá ser colocado en urgencias o UCI), por el médico neurocirujano con buen control hemostático y optimizando el tiempo del acto quirúrgico (la duración y el sangrado facilitan la infección).4

La descripción de la técnica consiste en una incisión delante de la sutura coronal y a 3 cm de la línea media. La trepanación se centra en la línea medio-pupilar, se abre la duramadre y se efectúa una pequeña coagulación cortical. Se introduce el catéter en dirección al ventrículo lateral (específicamente en su cuerno frontal no dominante) y cuando el LCR fluye libremente, se puede comprobar su posición con radioscopia, se procede a la tunelización hasta sacarlo a unos 5 cm de la incisión, luego se fija y se une a la bolsa de drenaje.6

 

DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA:

Consta de dos partes:

  1. El propio catéter intraventricular: que es largo, tunelizado y suele venir impregnado de antibiótico. Cuenta con:
  • Llave de tres vías para extracción de LCR y administración de medicación.
  • Clips en la línea para el cierre del drenaje.
  • Válvula antirreflujo unidireccional.
  • Bolsa colectora de material no colapsable, graduada y con llave de paso.
  • Filtros antimicrobianos a la entrada y a la salida de la bolsa colectora.
  1. El sistema de recolección de líquido: consiste en un sistema cerrado con goteo y receptáculo no colapsable, con válvula antirreflujo y filtro antibacteriano.1,2

 

MANEJO DE LOS CATÉTERES VENTRICULARES:

Deben distinguirse dos situaciones:

1. Drenaje cerrado para control de la PIC: Los catéteres que se usan para control de la PIC deben permanecer cerrados y deben abrirse solamente para controlar la PIC (como medida de primer nivel), vigilando la cantidad drenada por hora (20 ml/h es el límite a usar, más allá del cual se corre el riesgo de colapso ventricular). Por otra parte, la apertura del drenaje debe hacerse siempre contra una presión de drenaje que debe estar entre 15 y 20 mm de Hg.4,5
2. Drenaje abierto para control de la hidrocefalia: En caso de catéteres para control de hidrocefalia de distintos orígenes, deben dejarse abiertos de forma permanente, drenando contra una presión que deberá preestablecerse según la situación clínica del paciente.4,5

 

MANIPULACIÓN DEL SISTEMA

Se deberá manipular el sistema lo menos posible, para evitar el aumento del riesgo de infecciones
vinculadas a él. En caso de ser necesario, es fundamental extremar las condiciones de asepsia
del personal previo a su manipulación, incluyendo higiene de manos, guantes estériles y mascarilla.

Nivel del sistema: consiste en establecer las siguientes precisiones:

  • Cerrado: cerrar el sistema tomando como punto de referencia el trago auricular o meato auditivo externo, que coincide con la zona de proyección del agujero de Monro.
  • Altura: se deberá ajustar el sector proximal de la cámara o bolsa colectora a la altura determinada por el médico tratante, según la situación clínica del paciente.
  • Presión de drenaje: el nivel del punto donde se corta la columna líquida en relación con el cero del trago, marcará el nivel o presión de drenaje contra la cual se regulará la salida de LCR. Esta presión puede estimarse en cm de agua con una regla (estableciendo las diferencia en cm entre los niveles horizontales de ambos puntos) o preferiblemente, utilizando el transductor de presión (constituye una medida directa), cerrándose para el lado del paciente y midiendo la presión para el lado del drenaje.

De esta manera se regulará la presión de drenaje que se desee, variando la altura del sistema.5

Debemos recordar que cuanto más bajo sea el nivel al que se coloca la cámara, mayor será el drenaje de LCR y viceversa.

Cuando el paciente tiene que moverse, cambiarse de posición, ser trasladado a quirófano, etcétera, se deberá cerrar el sistema y una vez instalado el paciente se volverá a ajustar la altura del drenaje haciendo el 0 del sistema.

En el caso de drenaje asociado a sensor de PIC, si se deja permanentemente abierto, se cerrará para efectuar la lectura de la PIC y posteriormente se volverá a abrir.1

En cuanto a la toma de muestras de LCR, no se tomarán muestras de rutina, sólo si se sospecha infección. Para el procedimiento es necesario higiene de manos, mascarilla y guantes estériles. Se realiza la limpieza y desinfección del punto de extracción más proximal al catéter y se extrae lentamente para evitar colapso ventricular.2

 

CUIDADOS GENERALES:

Exponemos a continuación los cuidados generales que se deben realizar tras la implantación del catéter ventricular:2,4,5

  • La posición del paciente será decúbito supino con la cabecera de la cama a 45º (excepto que esté contraindicado por la presencia de lesiones o fracturas vertebrales, en cuyo caso la posición será de decúbito supino con la cabeza alineada) evitando las flexiones laterales del cuello para mejorar el retorno venoso.
  • Control periódico de la altura del sistema (una vez por turno). Ajustar la altura, manteniendo el cero del depósito colector a la altura del pabellón auricular.
  • Mantener cerrado el drenaje ante cualquier manipulación del mismo.
  • Comprobar que las llaves están abiertas en la dirección a la bolsa colectora.
  • Vigilar la permeabilidad del sistema.
  • El médico añadirá al tratamiento un antibiótico mientras se mantenga el drenaje.
  • Vigilancia y cura diaria del punto de inserción del catéter (salvo que el apósito esté manchado o despegado), mediante técnica estéril.
  • Se vaciará la bolsa colectora cuando ocupe las tres cuartas partes de la misma o si pasaron más de 24 horas sin que se haya vaciado.
  • En caso de obstrucción del sistema, deberá comunicarse al neurocirujano, no debiéndose aspirar ni infundir soluciones sin previa consulta.
  • En caso de rotura del catéter o deterioro, se pinzará el catéter proximalmente y se avisará al neurocirujano.
  • Una vez por turno, se registrará: La cura del punto de inserción, volumen del LCR drenado y las características de éste, (aspecto y color).
  • Prevenir úlceras por presión, realizando cambios posturales o utilizando apósitos protectores.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. RoblesM, del Cotillo MA, Tabarés M, De la Torre L, Sánchez A, Fernández D.Cuidados de enfermería a pacientes portadores de drenaje ventricular externo. Rev Tiempenf y salud. 2017; 1(3); 35-40.
  2. Bringas S, Fuentes A, Arellano C. Hemorragia intraventricular e hidrocefalia en el recién nacido prematuro. Tratamiento y cuidados de enfermería. Nuberos Cient. 2014; 2(11): 13-20.
  3. Martínez L, Aveiro A. Ventriculitis asociada a drenaje ventricular externo. Rev Virtual Soc Parag Med Int. 2017; 4(1): 46-56.
  4. Toledano R, Domínguez D. Cuidados de enfermería en el manejo del drenaje ventricular. RevEnferurg. 2009; 1(2): 21-26.
  5. Grille P, Costa G, Biestro A. Manejo del drenaje ventricular externo en la unidad de cuidados intensivos. Guía práctica. Rev Med Urug. 2007; 23(1): 50-55.
  6. Barrientos N. Monitoreo de presión intracraneana:indicaciones y técnica. Rev Chil Cir. 2004; 56(6): 523-527.