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Dismenorrea primaria. Efectividad de los enfoques terapéuticos desde un abordaje interdisciplinar.

3 mayo 2021

AUTORES

  1. Silvia Gran Embid. Diplomada en Fisioterapia y Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Máster en Gerontología Social y Máster en Osteopatía Estructural. Centro de Salud de Borja (Zaragoza, España).
  2. Eva Monge Pelegrín. Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Máster en Osteopatía Estructural. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).
  3. María Egea Auría. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Máster en Gerontología Social. Centro de Salud Parque Goya (Zaragoza, España).
  4. Gloria Cucalón Leciñena. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Máster en Biología Molecular y Biomedicina. Centro de Salud Valdespartera (Zaragoza, España).
  5. Nuria Garín Portero. Diplomada en Fisioterapia por la Universidad de Zaragoza. Máster en Terapia Manual Ortopédica. Centro de Salud María de Huerva (Zaragoza, España).
  6. Patricia García Lucas. Graduada en Enfermería por la Universidad de Zaragoza. Máster en Gerontología Social. Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza, España).

 

RESUMEN

Introducción: La dismenorrea primaria corresponde a episodios de dolor intenso de carácter cíclico en la región suprapúbica que coincide con la menstruación, en ausencia de disfunción o patología somática pélvica. También se puede acompañar de una amplia sintomatología asociada. Se trata de una disfunción muy frecuente en mujeres jóvenes que puede resultar incapacitante e influir en la calidad de vida de las mujeres que lo padecen. Actualmente el tratamiento farmacológico es el pilar fundamental del abordaje terapéutico. Asimismo, existen otros enfoques terapéuticos que pueden ser coadyuvantes o complementarios

 

Método: Se realizó una revisión bibliográfica partiendo de las bases de datos PubMed y ScienceDirect, utilizando las palabras clave en idioma inglés “primary dismenorrea”, “physiotherapy” y “treatment” unidas por el operador booleano “AND”, sin utilizarse filtros cronológicos.

 

Resultados: Se han encontrado como terapias alternativas o coadyuvantes al tratamiento farmacológico convencional: otros enfoques farmacológicos, procedimientos quirúrgicos, el enfoque psicológico, la acupuntura, la fisioterapia (incluyendo ejercicio terapéutico específico, stretching, actividad física, terapia manual, manipulación articular y miofascial, kinesiotape, electroterapia, y termoterapia), yoga y otras recomendaciones higiénico-dietéticas.

 

Conclusión: Aunque no existe una evidencia científica de nivel alto que demuestra la comparación entre sí de todas las técnicas, las publicaciones encontradas y la experiencia clínica respaldan que la termoterapia, la aplicación de TENS y el yoga/actividad física son las técnicas más efectivas en el alivio de dolor de la dismenorrea primaria.

 

PALABRAS CLAVE

Dismenorrea primaria, dolor, fisioterapia, tratamiento.

 

ABSTRACT

Introduction: Primary dysmenorrhea corresponds to episodes of intense pain of a cyclical nature in the suprapubic region that coincide with menstruation, in the absence of pelvic somatic dysfunction or pathology. It can also be accompanied by a wide associated symptomatology. It is a very common dysfunction in young women that can be disabling and influence the quality of life of women who suffer from it. Currently, pharmacological treatment is the fundamental pillar of the therapeutic approach. Likewise, there are other therapeutic approaches that can be adjuvant or complementary.

 

Method: A bibliographic review was carried out starting from the PubMed and ScienceDirect databases, using the keywords in english language “primary dysmenorrhea”, “physiotherapy” and “treatment” joined by the Boolean operator “AND”, without using chronological filters.

 

Results: The following have been found as alternative therapies or adjuncts to conventional pharmacological treatment: other pharmacological approaches, surgical procedures, the psychological approach, acupuncture, physiotherapy (including specific therapeutic exercise, stretching, physical activity, manual therapy, joint and myofascial manipulation, kinesio tape, electrotherapy, and thermotherapy), yoga and other hygienic-dietetic recommendations.

 

Conclusion: Although there is no high-level scientific evidence that demonstrates the comparison of all the techniques with each other, the publications found and the clinical experience support that thermotherapy, the application of TENS and yoga / physical activity are the most effective techniques in the relief of pain from primary dysmenorrhea.

 

KEY WORDS

Primary dysmenorrhea, pain, physiotherapy, treatment.

 

INTRODUCCIÓN

La dismenorrea primaria (DP) corresponde a episodios de dolor intenso de carácter cíclico en la región suprapúbica que coincide con la menstruación, en ausencia de disfunción o patología somática pélvica 1. Este dolor agudo de tipo espasmódico intermitente está relacionado con contracciones intensas e irregulares de la musculatura lisa del útero 1-3. Según el umbral de dolor de cada persona, la DP puede clasificarse en leve, moderada o severa 1.

 

Es una disfunción muy frecuente en mujeres jóvenes 1. Se estima una prevalencia cerca del 50% o más en mujeres jóvenes o en edad reproductiva y en mujeres adultas 3- 5. El dolor de la DP se percibe por las mujeres como un factor incapacitante y es responsable de la disminución de la calidad de vida entre las mujeres que lo sufren, pudiendo producir incluso ansiedad moderada 1, 5. Puede influir e incluso limitar de forma leve, moderada o severa la actividad cotidiana en la esfera personal, profesional y/o social 3. Asimismo, es un problema que suele ocultarse ya que, a veces, puede estigmatizar psicosocialmente. Es una causa de absentismo escolar y laboral lo que, a su vez, puede tener un impacto social y económico importante 1, 2, 4. No obstante, solo un 30% de las mujeres que padecen DP demanda tratamiento 3.

 

Aunque el mecanismo fisiopatológico no está del todo claro 1, 4, la evidencia científica sugiere la relación con mecanismos dependientes de las prostaglandinas. El descenso brusco de los niveles de progesterona al final del ciclo menstrual conduce a la liberación de un exceso de prostaglandinas que puede inducir una contracción excesiva de la musculatura lisa del útero, reducir el flujo de sangrado menstrual e hipersensibilizar las fibras nerviosas sensitivas pudiendo desencadenar una respuesta dolorosa 1, 3, 5, 6. También se ha identificado la participación del aumento de la vasopresina en la estimulación de la contracción del miometrio uterino al disminuir el aporte sanguíneo local 3. Además, hay que considerar la influencia de los mecanismos de sensibilización periférica y central en la fisiopatología del dolor 4, así como factores locales (estenosis del cuello uterino) y, en ocasiones, factores psicológicos 3.

 

Además del dolor, localizado a nivel hipogástrico o en la región suprapúbica de tipo espasmódico o sordo, el 50% de las veces puede acompañarse de un cuadro de síntomas variado como calambres, dolor lumbar o de segmentos raquídeos superiores, edema, sensación de pesadez, trastornos gástricos, palidez, mareos, vértigos, lipotimias y efectos psicológicos, entre otros 3.

 

En la práctica clínica, el tratamiento farmacológico es el tratamiento de elección, siendo los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la DP 1, 4. Aunque existe un elevado porcentaje de mujeres que responde adecuadamente ante el tratamiento con AINEs, la limitación de la comprensión del mecanismo fisiopatológico dificulta el tratamiento adecuado para mujeres que no responden a las opciones farmacológicas de primera línea 4. El mecanismo fisiopatológico múltiple podría explicar la falta de respuesta terapéutica farmacológica, aunque generalmente este tipo de reacción es más frecuente en la dismenorrea secundaria a otras patologías 4, 6. Por otra parte, la falta de adherencia dificulta la respuesta terapéutica farmacológica, bien por la inadecuada administración de las dosis o los efectos secundarios de los AINEs 4, 6. Asimismo, existe un elevado porcentaje de mujeres, sobre todo, jóvenes, que tienen tendencia a automedicarse sin control médico 1. En vez de recurrir al apoyo farmacológico prescrito por facultativos con seguimiento y apoyo de profesionales sanitarios, suelen tener tendencia a la automedicación recurrente, pudiendo suponer a su vez la suma de otros problemas secundarios 1.

 

Otras opciones terapéuticas pueden incluir el uso de fármacos hormonales, vasodilatadores, y antagonistas de los receptores de vasopresina y oxitocina, antagonistas del calcio, y anticolinérgicos 4.

 

En la actualidad existen otros enfoques terapéuticos que pueden ser coadyuvantes o complementarios en el abordaje de la DP, siempre adaptándose a las necesidades individuales de cada caso clínico 3, 4.

 

La educación para la salud debe plantearse como parte de los pilares fundamentales del tratamiento de la DP, enfocando el estilo de vida y los autocuidados como objetivos dentro de un enfoque interdisciplinar 1.

 

OBJETIVO

Dada la elevada prevalencia y el impacto de la DP en la calidad de vida, así como en aspectos socioeconómicos, se plantea realizar una revisión de la literatura científica respecto a diferentes enfoques terapéuticos de la DP desde una perspectiva no farmacológica. Asimismo, explicar las características e indicaciones de las diferentes técnicas terapéuticas en el abordaje de la DP.

 

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica partiendo de la búsqueda en las bases de datos PubMed y ScienceDirect. En ambas se utilizaron en idioma inglés las palabras clave “primary dysmenorrhea”, “physiotherapy”, “treatment”, unidas por el operador booleano “AND”. No se utilizó un filtro cronológico.

 

RESULTADOS

En la literatura científica consultada, se han encontrado y descrito los enfoques terapéuticos alternativos al tratamiento farmacológico convencional que, a continuación, se describen específicamente:

 

OTROS ENFOQUES FARMACOLÓGICOS:

Parches de trinitrato de glicerina: Estos parches utilizan la vía transdérmica como relajante de la contractilidad uterina evitando el fenómeno de primer paso y los potenciales efectos secundarios de los AINE y los anticonceptivos orales combinados 3.

Dispositivos intrauterinos (DIU) liberadores de levonorgestrel: Se puede utilizar como alternativa al DIU de cobre ya que produce un menor crecimiento endometrial, disminuyendo así el sustrato uterino para la formación de prostaglandinas por lo que disminuye el dolor menstrual 3.

 

PROCEDIMIENTOS QUIRÚRGICOS:

Se trata de la denervación sensitiva quirúrgica de la pelvis, a través de neurectomía presacra y ablación de los nervios uterinos. Debe considerarse siempre como tratamiento de última elección, tras el fracaso farmacológico y de otras alternativas terapéuticas no invasivas 3.

 

ABORDAJE PSICOLÓGICO:

Los factores psicológicos juegan un papel importante en la calidad de vida de este tipo de trastorno, por lo que, en ocasiones es fundamental su abordaje 3.

 

ACUPUNTURA:

La estimulación de puntos de acupuntura es una técnica invasiva de la Medicina Tradicional China que busca mejorar el flujo del “qi” y de la sangre. Consiste en modular las reacciones fisiológicas para reequilibrar y rearmonizar el estado del cuerpo a través de la transmisión de los impulsos nerviosos entre los órganos y cerebro que se conectan mediante nervios y meridianos de energía. No obstante, al tratarse de una técnica invasiva, pueden aparecer reacciones adversas como sangrado leve, hematoma, dolor local en el punto de punción, síntomas vegetativos, debilidad, etc.5

Asimismo, dentro de la Medicina Tradicional China existen otras técnicas de estimulación de este tipo de puntos que incluyen la reflexología, acupresión, moxibustión, etc. que también han resultado efectivas aunque no existe tanta evidencia científica 5.

 

FISIOTERAPIA

Aunque la literatura científica no dispone de una evidencia fuerte que demuestre la efectividad de la fisioterapia en la DP, la práctica clínica señala que puede ser un elemento muy importante en el abordaje de la DP, sobre todo si fracasa el enfoque farmacológico tradicional 3.

 

Hay que señalar que las técnicas de fisioterapia deben elegirse y aplicarse en base a unos objetivos específicos e individualizados para cada paciente, teniendo en cuenta el resto de factores que engloban este trastorno. En líneas generales, los objetivos deben ir orientados a prevención primaria o secundaria del dolor y la sintomatología asociada, disminuir la tensión de la musculatura afectada (sobre todo, lumbar, perineal y de miembros inferiores) e higiene postural (prevención de posturas antálgicas y disfunciones musculares secundarias) 3.

 

Ejercicios específicos:

  • Ejercicios de Kegel. Se basan en la contracción de la musculatura perineal y se ha demostrado que alivian la sintomatología de la DP 3. La finalidad de la contracción del periné es aumentar la irrigación sanguínea local para favorecer la eliminación de las prostaglandinas causantes de la disfunción ginecológica. La contracción del suelo suele requerir con frecuencia educación para la salud impartida por profesionales sanitarios para concienciar sobre la anatomía y contracción propioceptiva previa por parte de las pacientes. La efectividad de los ejercicios de Kegel radica en la realización de series cortas de contracción en los días previos a la menstruación y durante los primeros días de sangrado, respetando el tiempo de descanso entre contracciones de, al menos, igual duración al de la contracción3.
  • Gimnasia abdominal hipopresiva. En la misma línea, la gimnasia abdominal hipopresiva del Dr. Caufriez se basa en la contracción refleja de la musculatura del suelo pélvico a través de la contracción de la cincha abdominal a partir de la reducción de la presión intraabdominal (efecto hipopresivo) 3. Este tipo de ejercicio tiene una efectividad inmediata y puede conservarse a largo plazo si se realiza con regularidad. Previo al aprendizaje de este tipo de ejercicios se requiere conocer los antecedentes clínicos de la paciente ya que requieren de un breve tiempo de apnea respiratoria. Por lo tanto, deben descartarse patologías como hipertensión arterial no controlada, antecedentes familiares o personales de aneurisma, etc. Asimismo, su aprendizaje debe realizarse de forma controlada y supervisada por un profesional sanitario entrenado para ello 3.

 

Stretching:

El estiramiento global activo persigue el objetivo de prevenir o reducir el dolor asociado a la DP de la musculatura lumbar y aductora de miembros inferiores. Existen varios métodos de stretching global, como el método GDS diseñado por Godelieve Denys-Struyf, o el método de Reeducación Postural Global o RPG desarrollado por P.E. Souchard 3.

Asimismo, se pueden combinar estiramientos específicos del tejido conectivo y de la musculatura pélvica y de miembros inferiores 7.

 

Actividad física:

La práctica de actividades físicas de forma regular, como pilates o running tienen tendencia a reducir la aparición de la sintomatología de la DP 1, 7. La literatura científica también añade que la actividad física regular se podría considerar como un factor protector frente a la aparición de dolor por DP. Asimismo, otros estudios reflejan que la actividad física puede contribuir a la mejora de la sintomatología asociada, al manejo del dolor durante los episodios de DP respecto a la intensidad y/o duración del dolor y a la reducción de las dosis de los fármacos 6, 8. No obstante, no existe homogeneidad respecto a la elección de la actividad física más efectiva ni el tiempo necesario para manifestar beneficios en relación a la DP 1.

 

Dentro de la actividad física cabe mención especial el ejercicio isométrico. La contracción isométrica se basa en el acortamiento del cuerpo muscular sin producir movimiento ni modificar el movimiento articular. Se han observado efectos positivos en la realización de ejercicio basado en la contracción muscular isométrica ya que activan músculos de fibras A-delta y fibras C reduciendo en dolor a través de vías inhibitorias. Este tipo de contracción incluyendo la musculatura de suelo pélvico, aductores femorales, abductores femorales, recto del abdomen, oblicuos abdominales y transverso del abdomen, resulta efectiva en el manejo de los síntomas, alivio del dolor y disminución de los niveles de ansiedad 6.

 

Asimismo, resulta conveniente acompañar la actividad física con ejercicios de respiración diafragmática, para facilitar los movimientos fisiológicos costales y la dinámica miofascial de las estructuras lumbo-pélvicas. Este tipo de respiración también resulta útil para conseguir una relajación global, que a su vez consigue disminuir la tensión muscular y los niveles de ansiedad 3, 7.

 

Terapia manual:

  • Masoterapia. Se pueden diferenciar dos abordajes diferentes, según su finalidad.

 

El masaje clásico está orientado a disminuir la tensión muscular para prevenir o reducir contracturas o calambres musculares asociados secundariamente a la DP, procediendo mediante maniobras lentas y profundas 3. Además, pueden utilizarse aceites de extractos aromáticos herbáceos con diferentes propiedades que suman efecto terapéutico. Uno de los aceites más utilizados es el aceite con extracto de lavanda, que potencia el efecto analgésico estimulando los sentidos del olfato o el tacto 6.

 

El masaje perineal o ginecológico está orientado a favorecer la reabsorción del edema premenstrual y postmenstrual y a reducir la tensión de la musculatura abdominoperineal 3. Asimismo, mejora la propiocepción local y proporciona mayor flexibilidad y elasticidad de la musculatura.

 

Manipulación articular:

Esta técnica es una movilización pasiva forzada que se basa en la aplicación de una fuerza de alta velocidad y baja amplitud sobre una articulación por encima de su grado de movilidad, pero sin sobrepasar el límite anatómico o fisiológico. Se utiliza para armonizar la mecánica articular y conseguir efectos neurofisiológicos que consisten en la reducción del dolor y de la hiperactividad gamma con la consiguiente relajación muscular. Asimismo, el estímulo neurovegetativo depende del nivel de aplicación de la técnica de manipulación.

 

La manipulación bilateral de la articulación sacroilíaca y de los segmentos vertebrales lumbosacros busca relajar los componentes musculares, ligamentosos y fasciales dependientes de estos niveles metaméricos. También hay que señalar que se influye sobre la normalización del sistema neurovegetativo, representado en este nivel por el plexo hipogástrico. Aunque no se han demostrado niveles de evidencia significativos, este tipo de técnica mejora la movilidad regional lumbo-pélvica y alivia el dolor en la práctica clínica 3, 9.

 

Manipulación miofascial y del tejido neuroconectivo:

El sistema fascial no solo brinda soporte e integridad y soporte estructural al útero, sino que lo conecta con el resto de vísceras, estructuras vasculonerviosas, define su tamaño y estructura tridimensional y asegura su correcta función. Cualquier afectación del sistema fascial, sobre todo de la región abdominoperineal, puede repercutir en una disfunción uterina. Por otra parte, la DP somete al sistema fascial a un estrés repetitivo de forma intermitente que puede restringir la movilidad normal de los planos fasciales de movimiento, repercutiendo asimismo en la función uterina. Por lo tanto, este tipo de técnicas puede resultar efectiva para liberar planos de movimiento fascial y liberar las fijaciones del útero para restablecer la función uterina normal. Se recomiendan las técnicas profundas de planos transversos, sobre todo a nivel pélvico y diafragmático (por su relación anatómica) 3.

 

Kinesiotape:

El kinesiotape o vendaje neuromuscular es una banda elástica adhesiva con propiedades especiales basadas en el componente elástico que ejerce unos vectores de fuerzas según el porcentaje de tensión utilizado, la dirección y forma de su aplicación 10. En el caso de la DP, los objetivos que se pretenden con esta técnica son la reducción de dolor y el incremento del flujo sanguíneo a través de la activación refleja y la movilización de la fascia 10, 11. Resulta efectivo en la disminución del dolor, la sintomatología asociada a la DP e incluso los niveles de ansiedad. Las aplicaciones más efectivas en la práctica clínica son la técnica ligamentaria (75%-100% de tensión) colocada de forma transversal u horizontal en la región sacra (niveles S2-S4) y/o en forma de cruz en la región suprapúbica. Se suele realizar la aplicación de la técnica unas dos veces por semana, desde el día estimado de ovulación hasta que comienza el siguiente período 10, 11. En la práctica clínica incluso se puede instruir y adiestrar al paciente para su autoadministración como educación para la salud y autocuidado si se considera que tiene la actitud y aptitud necesaria.

 

Electroterapia:

  • TENS. Dentro de la electroterapia, el TENS o electroestimulación transcutánea, es una de las técnicas electroterapéuticas más recomendadas y efectiva en la DP 3, 12. El estímulo eléctrico de baja frecuencia estimula las neuronas sensitivas del asta dorsal de la médula en las fibras preganglionares, consiguiendo bloquear la propagación de los impulsos nerviosos dolorosos 12. Asimismo, produce liberación endorfínica que contribuye al alivio del dolor 3.

 

Aunque la aplicación de TENS no tiene efectos sobre la contractibilidad uterina, puede influir en la contractibilidad de la musculatura abdominal, promoviendo la relajación de la musculatura tensa. Estudios sugieren que la existencia de PG en los músculos abdominales puede influir en el incremento de dolor en la DP 8. No obstante, también causa una vasodilatación en el área del dermatoma a través de la vía axonal refleja, lo que influye en una disminución de la isquemia del miometrio al favorecer un aumento del flujo sanguíneo en el área correspondiente 13.

 

La aplicación de TENS es un tratamiento seguro y bien tolerado de forma electrofisiológica que resulta efectivo significativamente en el alivio del dolor de las mujeres con DP 14, 15.

 

Se recomiendan los parámetros de 80Hz con duración de 0,15 ms con un tiempo de aplicación de 45-60 min 3.

 

  • Onda corta. Se trata de una técnica de electroterapia de alta frecuencia que produce efecto analgésico, antiinflamatorio y relajante muscular. Su acción se basa en la producción de calor en planos profundos, por lo que además de relajar la musculatura, produce vasodilatación de los vasos del miometrio, favoreciendo así el incremento del flujo sanguíneo local y la consiguiente eliminación de prostaglandinas 3, lo que a su vez influye en la transmisión del impulso nervioso nociceptivo 3, 13. Se utiliza en la práctica clínica como medida terapéutica muy efectiva sola, o en combinación con otras técnicas como el TENS 13.

 

Se recomiendan sobre la zona abdominal el método continuo con parámetros de potencia de 200W durante 15-20 s, o bien el método pulsátil con potencia de 600W y frecuencia de 150Hz durante 20 min.

 

  • Otras medidas indirectas. Su objetivo es relajar la musculatura regional afectada secundariamente por la DP, fundamentalmente, lumbar y aductora. Resultan efectivas las técnicas de ultrasonidos en modo pulsátil tanto para la musculatura lumbar como aductora, y las corrientes interferenciales y de Träbert en la musculatura lumbar 3.

 

Termoterapia superficial:

Se basa en el uso terapéutico de calor que se aplica de forma superficial. Consigue un efecto terapéutico efectivo en la reducción del dolor, relajación muscular y aumento del flujo sanguíneo superficial (teniendo en cuenta que el flujo local fascial repercute en otras estructuras) 13.

 

YOGA:

Esta disciplina combina el trabajo armónico del cuerpo con el entrenamiento de la meditación y relajación. Ello contribuye a la reducción de la actividad simpática, los espasmos y tensión muscular e incremento del flujo sanguíneo 10.

 

OTRAS:

Asimismo, también pueden mejorar la efectividad terapéutica las recomendaciones de hábitos nutricionales y el añadido en la dieta de ácidos grasos esenciales, vitaminas, herbodietética, etc 6., así como las recomendaciones de armonizar la higiene de sueño/descanso, disminuir el consumo de cafeína, dejar de fumar, y reducir el consumo de sal y de grasas animales 6, 10.

 

DISCUSIÓN

Aunque el abordaje terapéutico de primera elección es el farmacológico, existen otras alternativas terapéuticas que pueden considerarse como coadyuvantes o de apoyo. En la actualidad, la literatura científica es heterogénea al respecto y no existe una evidencia científica de alto nivel al respecto, pero existen las alternativas terapéuticas ya expuestas, cuyo uso se recomienda si existe fracaso terapéutico farmacológico y dolor refractario. Estas alternativas deben considerarse siempre de forma individualizada y según las necesidades de la paciente.

 

En la literatura científica no aparecen estudios que comparen todas las técnicas entre sí, pero sí que se han realizado publicaciones de alto nivel de evidencia en las que se han establecido análisis significativos entre las técnicas y grupos placebo, estableciendo que el calor, la aplicación de TENS y el yoga/actividad física son las técnicas más efectivas en el alivio del dolor de la DP. La magnitud de estos efectos puede considerarse de evidencia de grado moderado, pero dado que producen efectos estadísticamente significativos en la disminución de la sintomatología, los costes y los riesgos/efectos adversos son bajos, resulta muy interesante su uso en la práctica clínica 15.

 

CONCLUSIONES

Actualmente el tratamiento de elección en la DP se orienta a través del enfoque farmacológico fundamentalmente mediante la inhibición de la síntesis de prostaglandinas endometriales, así como otros enfocados a la reducción de los ciclos ovulatorios o la reducción de la sintomatología asociada.

 

El uso de otras alternativas terapéuticas brinda posibilidades en la disminución del dolor y de los síntomas asociados a la DP, suponiendo un abanico de posibilidades en el caso del fracaso terapéutico farmacológico o como coadyuvante del mismo.

 

El abordaje de la DP debe incluir un enfoque interdisciplinar de intervenciones terapéuticas integradoras basadas en la evidencia para lograr el mejor resultado clínico posible. Aunque la literatura científica está fundamentalmente enfocada al tratamiento farmacológico, resulta necesaria la búsqueda de evidencia científica que respalde otras alternativas terapéuticas.

 

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