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Disfagia orofaríngea. Artículo monográfico.

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11 enero 2022

AUTORES

  1. Susana López Ortiz. Planta de Neurología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Dolores Calderón Gómez. Urgencias Hospital Materno-Infantil. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

La disfagia puede ser debida a múltiples procesos patológicos que pueden causar daño tanto estructural, como funcional. Va asociada a un aumento de morbilidad y mortalidad en los pacientes de cualquier edad que la sufran, ya que aumenta el riesgo de aspiración, infecciones broncopulmonares, deshidratación y malnutrición. Es un síntoma bastante frecuente cuya prevalencia aumenta con la edad.

 

PALABRAS CLAVE

Disfagia, trastornos de la deglución, aspiración, disfagia orofaríngea.

 

ABSTRACT

Dysphagia can be due to multiple pathological processes that can cause both structural and functional damage. It is associated with an increase in morbidity and mortality in patients of any age who suffer from it, since it increases the risk of aspiration, bronchopulmonary infections, dehydration and malnutrition. It is a fairly frequent symptom whose prevalence increases with age.

 

KEY WORDS

Dysphagia, swallowing disorders, aspiration, oropharyngeal dysphagia.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La disfagia es la dificultad para tragar o deglutir los elementos líquidos y/o sólidos por afectación de una o más fases de la deglución. La afectación puede presentarse en la preparación oral del bolo o en el desplazamiento del alimento desde la boca hasta el estómago1.

La disfagia orofaríngea (DO) se define como la dificultad de penetración del alimento, sólido o líquido, desde la bucofaríngea hasta el esófago cervical. Puede manifestarse de forma variable, desde una ligera dificultad para iniciar la deglución, hasta la imposibilidad de deglutir la saliva2.

 

ETIOLOGÍA:

La disfagia se puede presentar a cualquier edad, aunque se da mayormente en los extremos de la vida, en neonatos por falta de maduración y en ancianos por el propio proceso de envejecimiento. Las causas que puedan causar este síntoma son varias y pueden ser, como se ha indicado previamente, debida a múltiples cuadros clínicos que puedan dar alteraciones:

• Estructurales que provocan una disminución de la luz esofágica o de la laringe.

• Funcionales que dañan el funcionamiento de la musculatura esofágica tanto estriada como lisa produciéndose contracciones anómalas o débiles3.

 

CAUSAS3, 4:

La disfagia puede producirse debido a alteraciones estructurales o funcionales:

  • ALTERACIONES ESTRUCTURALES: Se produce una disminución de la luz esofágica o de la laringe dificultando el paso del bolo alimentario a través del canal.

Dentro de ellas encontramos:

  • Alteraciones de la orofaringe y del esófago; tumores esofágicos, estenosis esofágicas por

Anillo por enfermedad (enfermedad de Plummer-Vinson1), postquirúrgicas o postradioterápicas.

  • Alteraciones de órganos adyacentes; tumores cervicales, osteofitos cervicales, aneurisma

Aórtico, bocio, cardiomegalia.

Todas ellas dificultan físicamente la progresión del bolo alimenticio.

  • ALTERACIONES FUNCIONALES: Se produce un daño en el funcionamiento de la musculatura esofágica tanto estriada como lisa produciéndose contracciones anómalas o débiles.

Dentro de las alteraciones funcionales nos encontramos con:

Las ocasionadas por enfermedades:

  • Neurológicas: ACV(Ictus), Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), Afectación de los pares craneales o tronco cerebral(por trauma o tumor), Demencia,, Distrofia oculofaríngea
  • Problemas musculares: Dermatomiositis o polimiositis, Distrofia miotónica, Distrofia oculofaríngea, Sarcoidosis, Síndromes paraneoplásicos, Miastenia Gravis.
  • Alteraciones Metabólicas: Amiloidosis, Tirotoxicosis, Síndrome de Cushing, Enfermedad de Wilson.
  • IATROGÉNICA: Quimio y/o radioterapia, Cirugía.

 

EPIDEMIOLOGÍA:

Tanto la incidencia como la prevalencia están infravaloradas en nuestro medio y acotan las cifras de prevalencia entre el 2% y el 16%, además los datos registrados van a depender de la definición de disfagia que se aplique, del momento en el que se estudie un paciente con una determinada patología asociada a este síntoma y sobre todo de los métodos que se utilicen.

Sí es claro que la prevalencia aumenta con la edad y depende del ámbito en el que se estudia, con tasas alrededor del 26% en personas mayores de 75 años, 30% en sujetos mayores de 65 años que viven independientemente, más del 40% en hospitales y residencias de personas mayores y hasta el 47% en los pacientes mayores frágiles hospitalizados por enfermedad aguda. Por otro lado, este trastorno afecta a entre el 8,1% y el 80% de los pacientes con accidentes cardiovasculares, a entre el 11% y el 60%

de los pacientes con enfermedad de Parkinson, a un 91% de los pacientes mayores con neumonía adquirida en la comunidad y a un porcentaje incierto de pacientes con Alzheimer (15–17)4.

 

CONSECUENCIAS1, 5:

Las principales consecuencias clínicas relacionadas con la disfagia son la neumonía por aspiración, la deshidratación y la desnutrición. Pero, siendo estas importantes, no son menos importantes aquellas relacionadas con los aspectos psicológicos, sociales y económicos que acompañan al paciente y que tienen un gran impacto en su vida y suponen una carga para los sistemas sanitarios.

  • Derivadas de una disminución de la eficacia de la deglución:
  • Desnutrición: la disfagia tiene un efecto directo sobre el estado de nutrición, siendo una causa potencial de desnutrición por la dificultad para deglutir alimentos sólidos y líquidos, por la anorexia y por el miedo a tragar. Los pacientes pueden presentar signos de desnutrición en el momento del diagnóstico de la enfermedad de base o en un tiempo breve. Según el Grupo Europeo para el Estudio de la Disfagia, hasta un 44 % de los pacientes presentaban pérdida de peso en el momento del diagnóstico.
  • Deshidratación: es importante asegurar el estado de hidratación como parte de la evaluación general de cualquier paciente con disfagia, que debe realizarse en el momento del diagnóstico de la disfagia y de forma periódica, especialmente cuando la situación del paciente cambie.

La dificultad para deglutir líquidos es la causa principal por la que un individuo con disfagia presenta riesgo de deshidratación.

  • Derivadas de una disminución de la seguridad de la deglución:

Hasta el 50 % de los pacientes ancianos y con enfermedades neurológicas presentan aspiraciones o penetración de alimento en el árbol traqueobronquial, con riesgo aumentado de neumonía aspirativa. Esta se define como una infección respiratoria con evidencia radiológica de condensación, producida cuando el contenido de la cavidad oral colonizado por patógenos respiratorios es aspirado al pulmón en pacientes con alteraciones de la deglución.

El rango de prevalencia de neumonía por aspiración se establece entre un 6 % y un 53 % de todas las neumonías5.

  • Derivadas de impacto psicológico y social:

La mayoría de los pacientes con disfagia se aíslan socialmente, presentando frecuentes trastornos del ánimo o depresión.

No solo los pacientes sufren este impacto en su calidad de vida, que claramente se ve empeorada, sino que además los cuidadores se ven lamentablemente afectados por la sobrecarga de cuidados que pueden necesitar estos pacientes en relación a la propia disfagia y a sus complicaciones.

 

CONCLUSIONES

La alteración en el proceso de deglución provoca un trastorno conocido como DISFAGIA.

Las causas que lo provocan pueden ser estructurales o funcionales.

La disfagia afecta aproximadamente al 40% de los mayores de 65 años y aumenta si presentan alguna patología neurológica.

Es vital conocer los síntomas de la disfagia para poder anticiparnos y prevenir sus consecuencias, tales como desnutrición, deshidratación y aspiración.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Concepción Jiménez Rojas. Ana Isabel Corregidor Sánchez. Carmen Gutiérrez Bezón. Disfagia. En: International Marketing & Communication, S.A. (IM&C). Tratado de geriatría para residentes. 1 ed. Madrid: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG); 2007. 545-553.Disponible en: http://www.gecotend.es/resources/segg-tratado-de$2Bgeriatria$2Bpara$2Bresidentes$2B01.pdf
  2. Julio Ponce García. Editor. Tratamiento de las Enfermedades Gastroenterológicas. 3ª ed. Madrid. Asociación Española de Gastroenterología; 2011. P 1-8.Disponible en: http://www.comcordoba.com/wp-content/uploads/2016/09/Tratamiento-de-las-enfermedades-gastroenterologicas.pdf
  3. Julia Álvarez Hernández. Coordinador. DISFAGIA OROFARÍNGEA: Soluciones multidisciplinares. 1ª ed. Toledo. Grupo Aula Médica, S. L; 2018.Disponible en: http://www.aulamedica.es/nutricionclinicamedicina/PDF/01_DISFAGIA_INTERACTIVO_definitivo.pdf
  4. Alfonso J. Cruz Jentoft. Coordinador. Grupo de Trabajo Situación de la disfagia orofaríngea en España. Desde el cribado al abordaje nutricional. Madrid: Fundación de Ciencias del Medicamento y productos Sanitarios (FUNDAMED); 2019.Disponible en: https://www.fundacionfundamed.org/doc/GrupoTrabajo_Situacion-disfagia-orofaringea-espana.pdf
  5. Mercedes Ricote Belinchón. Coordinador. GUÍA DE DISFAGIA- Manejo de la disfagia en AP- Madrid: Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN); 2020.Disponible en: https://www.semergen.es/files/docs/grupos/digestivo/manejo-disfagia-ap.pdf